Category: Short Stories

Novelas ejemplares y amorosas

* Se ha actualizado la ortografía original a las normas de la edición de 2010 de la _Ortografía_ de la Real Academia Española, cambiando las grafías desusadas y las tildes, especialmente en los tiempos verbales.

Chapters

1. Part 1

* Se ha actualizado la ortografía original a las normas de la edición de 2010 de la _Ortografía_ de la Real Academia Española, cambiando las grafías desusadas y las tildes, espe...

2. Part 2

Faltó mi madre al mejor tiempo, que no fue pequeña falta, pues su compañía, gobierno y vigilancia fuera más importante a mi honestidad que no los descuidos de mi padre, que no l...

3. Part 3

Era mi hermano muy atrevido, cuanto don Félix prudente, causa porque a la primera ida y venida de las espadas le atravesó don Félix la suya por el pecho, y sin tener lugar ni au...

4. Part 4

Seguía Celio las letras, y en ellas tenía más acierto que yo ventura, con lo que cortó a mi pretensión la cabeza, diciendo que él había gastado sus años en estudios de letras di...

5. Part 5

—Ya no será posible, amado don Jacinto —salió diciendo Flora, que escondida estaba—, el negarme la causa de tu tristeza, porque ya la has declarado en tus versos; y si he de dec...

6. Part 6

Y lo que más espanta (añadió) es que esta mañana amaneció muerta de un pistolete por el corazón cierta doña Elena, que vivía en una sala baja de su casa. Prendieron al capitán y...

7. Part 7

Y volviéndola a dar otras tres puñaladas, envió su alma a acompañar la de su amante; y cerrando la puerta a la cuadra, tomó su capa y maleta, y valiéndose de una llave que había...

8. Part 8

Al dar fin al romance se levantó el corredor de desdichas y le dijo a don Marcos que era hora de que la señora doña Isidora reposase, y así se despidieron los dos de ella y de A...

9. Part 9

Salieron juntos don Marcos y don Agustín a buscar por dicho de Inés las guaridas de Marcela, y en verdad que si no fueran, los tuviera por más discretos, a lo menos a don Marcos...

10. Part 10

Apasionose tanto por ella cuanto ella desdeñosa le desfavorecía, por tener ocupado el deseo en otro caballero de la ciudad (lástima por cierto bien grande que llegase un hombre...

11. Part 11

Diciendo esto, derramando por sus ojos gruesas perlas, juntó su rostro con el del endemoniado negro, dejando a don Fadrique, que la miraba, más muerto que él, sin saber qué hace...

12. Part 12

—¿Cómo salir? —replicó la astuta dama—, por Dios que ha de ver mi marido con quien ha dormido esta noche, para que vea en qué han parado sus celos y sus cuidados.

13. Part 13

—Sí, señor —dijo doña Gracia—, después que os fuisteis vino otro marido tan galán y tan lindo, y me dijo que él me enseñaría otra vida de casados mejor que la vuestra.

14. Part 14

¿A quién no enterneciera Laura con quejas tan dulces y bien sentidas, si no a don Diego, que se preciaba de ingrato? El cual, entrando al tiempo que ella llegaba con sus endecha...

15. Part 15

En este tiempo que doña Juana amaba tan rendida, y don Fernando amaba como poseedor, y ya la posesión le daba enfado, sucedió que una amiga de doña Juana, mujer de más de cuaren...

16. Part 16

Era baja la sala en que estaba doña Clara y correspondía una reja a la calle, a la cual estaba escuchando don Sancho, que este es el nombre del marqués su amante: pues como oyes...

17. Part 17

Estando la corte del católico rey don Felipe III en la rica ciudad de Valladolid, salió de una casa de conversación, a más de las doce, donde fue a entretener las largas y pesad...

18. Part 18

Estaba yo descuidada que fuese mi amante el ladrón que alborotó la casa, porque como decían que un hombre había sido hallado quitando el marco de la ventana, no hice más diligen...

19. Part 19

Vivían uno frontero de otro, y tan amigos los unos de los otros que casi se hacía la amistad sangre, siendo la de los padres causa de que los hijos desde sus más tiernos años se...

20. Part 20

Murió, en fin, y como amor vivía aún en medio de los agravios, viendo muerto al dueño de mi prenda, empezaron a alentarse mis esperanzas, volviendo a verme tan favorecido de mi...

21. Part 21

—Señores, yo no niego que esta dama es doña Leonor, hija de los señores don Francisco y doña María, que están presentes, y mujer que fue del señor don Alonso; mas también advier...

22. Part 22

El ánimo de Estela en esta ocasión era mayor que de una flaca doncella se podía pensar; mas como a brazo partido anduviese luchando con ella, rendidas ya las débiles fuerzas de...

23. Part 23

Andaba con estos disfavores Federico tan triste que ya era conocida, si no la causa, la tristeza. Reparaba en ello Constanza que, por ser afable y amar tan honesta a don Jorge,...

24. Part 24

—No es razón que a tan noble condición como la tuya haga yo ninguna ofensa, pues solo con ver que te quitas la vida porque yo no muera (pues no hay muerte para mí más cruel que...

25. Part 25

Cuando llegué a los catorce años, ya tenían mis padres tantas pretensiones para mis bodas que ya enfadados respondían que me dejasen ser mujer; mas como, según decían ellos, ido...

26. Part 26

Mi amante me entretenía diciendo que en haciéndole Su Majestad merced de un hábito de Santiago que le había pedido, para que más justamente mi padre le admitiese por hijo, se cu...

27. Part 27

Iba Octavio todos los días adonde el señor almirante posaba: veía a mi traidor esposo (si le puedo dar este nombre) y veníame a contar lo que pasaba, y entre otras cosas me dijo...

28. Part 28

De la misma suerte que la víbora pisada me pusieron las infames palabras y aleves obras del ingrato don Manuel, y queriendo responder a ellas, Luis, que desde el punto que él ha...

29. Part 29

—No sé, Carlos, cómo me tienes por tan cruel e ingrata como has mostrado y das a entender en tus versos, pues has merecido llegar al favor que hoy gozas, a pesar de mi recato y...

30. Part 30

Licencia me daréis, señores, para que me admire, en este desengaño en que pondero los engaños de los hombres, de la ira de una mujer; mas también me la darán estos mismos para c...

31. Part 31

Pues crean que aunque las mujeres no son Homeros con basquiñas y enaguas, y Virgilios con moño, por lo menos tienen el alma, las potencias y los sentidos como los hombres. No qu...

32. Part 32

Quedó el triste don Diego con eso tal, que fue milagro no perder el juicio; y en mitad de sus penas, por ver si podía hallar alivio en ellas, se determinó hablar a doña Inés y s...

33. Part 33

En un aposento, el último de toda la casa, donde aunque hubiese gente de servicio ninguno tuviese modo ni ocasión de entrar en él, en el hueco de una chimenea que allí había, o...

34. Part 34

Eran sobre lo dicho don Juan y don Pedro (que estos son sus propios nombres) tan grandes amigos, por haberse desde niños criado juntos, mediante la amistad de sus padres, que en...

35. Part 35

Hecho esto, volvieron a su camino, pareciéndole a don Juan siglos lo que se había detenido: tanto deseo tenía de llegar donde esperaba gozar toda su gloria en los brazos de Rose...

36. Part 36

Bien se advierte en Camila y Roseleta, que ni la una con su prudencia pudo librarse, aunque calló, ni la otra con su arrojamiento, hablando, se libró tampoco; y aunque miro en C...

37. Part 37

Asegurado de todo, y sin sosiego hasta ver el fondo a un caso con tantas cautelas gobernado, apenas vi que serían las diez cuando, hurtándome a mis camaradas, me fui al señalado...

38. Part 38

Don Jaime, ya retirado a otra cuadra en donde dormía, con la pasión, como él había dicho, de traer a la memoria los naufragios de su vida, se empezó a pasear por ella, dando sus...

39. Part 39

Los criados, como su ejercicio es murmurar de los amos, pues les parece que solo para eso les sustentan, le dijeron, burlándose de la condición de Laurela, que si no sabía tañer...

40. Part 40

Desháganse los lazos Del leal y dichoso Hermafrodito, Pues en ajenos brazos A mi hermoso desdén estar permito, Sin que mi mano airada No tome la venganza deseada, Que con celos...

41. Part 41

Ni hallaron a Estefanía ni a Laurela, ni otra cosa más del papel sobre las almohadas; y viendo un caso como este, dieron voces, a las cuales las hermanas, que estaban durmiendo...

42. Part 42

Tenía doña Blanca, entre las damas que la asistían, una que se había criado con ella desde niña y a quien amaba más que a ninguna, con quien comunicaba lo más secreto de sus pen...

43. Part 43

No acertaba en nada doña Blanca, aunque fuese la más acertada, porque como era mal recibida, enfadaba de todas maneras; y así, entrando a este punto el príncipe y su padre que v...

44. Part 44

Así estuvieron hasta la noche, que llevaron el cuerpo de doña Blanca a la bóveda de la capilla del príncipe, para que acompañase al de la señora Marieta; y a doña María y las ot...

45. Part 45

¿Qué no intentará una mujer libre y celosa? Pues como tal buscó a don Enrique, viendo que él no la buscaba a ella; y sobre muchos disgustos que acerca del caso tuvieron, viendo...

46. Part 46

—Cierto, don Alonso, que aunque pudiera quejarme de vuestra amistad, no teniéndola por muy segura, pues encubrís de mí vuestra pasión amorosa, dando lugar a que la sepa de otra...

47. Part 47

Venían adelante Laura y doña Luisa, que como viudas no pudieron mudar traje, con sus vestidos negros y tocas albísimas, y en sus cabezas dos coronas de laurel, y tras ellas las...

48. Part 48

«Federico, infante, a Beatriz, reina de Hungría, pide la vida que por sentencia de su desdicha en el tribunal de la crueldad está mandado que la pierda, y solo la puede dar la m...

49. Part 49

¿Qué hay que moralizar aquí en la crueldad de este hombre, pues a quien tanto había amado, como decían sus tristezas y furores, según publicaba, porque no consintió en sus lasci...

50. Part 50

Con este advertimiento llegaron una noche a la villa donde vivía el duque, en cuya casa estaba Beatriz; y entrando en el palacio Federico, seguro con su anillo de no ser conocid...

51. Part 51

—No confesarte —dijo el doctor— fuera causar mucho escándalo, que al fin eres cristiano y lo has de hacer, aunque no sea sino por cumplir con el mundo: calla lo que importa, y d...

52. Part 52

Y dejándosela así, arrodillada, se desapareció, quedando la santa reina tan enternecida de que se hubiese partido de ella que no acertaba a levantarse ni quitar la boca del luga...

53. Part 53

Acabó de cerrar la puerta, y subiendo al cuarto de su dama (por satisfacerse de su pensamiento, antes de hablar una sola palabra en razón de su amor), pidió una luz, y con ella...

54. Part 54

Finalmente, en la casa no había cosa viva: mirábanse los que veían esto unos a otros, tan asombrados que no sé cuál podía en ellos más, si la lástima o la admiración; y bien juz...

55. Part 55

Tantas cosas me dijo y tantos ejemplos me puso, y tantas leyes me alegó, que como yo deseaba lo mismo que ella me persuadía, reducida a su parecer, dimos entre las dos la senten...

56. Part 56

Muchas buenas ha habido y hay, caballeros; cese ya, por Dios, vuestra civil opinión y no os dejéis llevar del vulgacho novelero, pues cuando no hubiera habido otra más que nuest...