Category: Historical Novels

La alhambra; leyendas árabes

Por los tiempos en que acontecian los sucesos que vamos á referir, esto es: por los años de 1240 de la era cristiana, y 637 de la Hegira[1], el monte en que se levanta la Alhambra, tenia un aspecto enteramente distinto del que hoy tiene.

Chapters

1. Part 1

Por los tiempos en que acontecian los sucesos que vamos á referir, esto es: por los años de 1240 de la era cristiana, y 637 de la Hegira[1], el monte en que se levanta la Alhamb...

2. Part 2

--Siendo mozo mi padre, salió la primera vez en algara contra cristianos: era de noche: un buho revoló tres veces alrededor de su cabeza, y mi padre fué gravemente herido en el...

3. Part 3

--Aquí hay un misterio que no comprendo, luz de mis ojos: ¡tú mi esclava! ¡tú, que eres la señora de mi alma! ¡tú, por quién únicamente vivo! ¡tú lloras por mi causa! ¿qué miste...

4. Part 4

Levantóse el tapiz de una puerta, y un esclavo negro magníficamente vestido con un sayo de escarlata y con una argolla de oro al cuello, se prosternó y dijo con voz gutural y re...

5. Part 5

Cuando Aben-Habuz vino á Granada á recojer la herencia de su viejísimo tio, solo halló un negro y carcomido castillo, puesto sobre la cima de un monte, al pie de las vertientes...

6. Part 6

Pronunció la sultana con tal sarcasmo estas palabras, que el rey empezó á sospechar lo que nunca habia sospechado: que su esposa hubiese tenido parte en la muerte de la princesa.

7. Part 7

--Te dejo seis mil soldados: guarda con ellos mis cautivos, y ten presente, que si te falta uno solo de los treinta mil que te entrego, te corto la cabeza: ahora mis buenos amig...

8. Part 8

--¡Una hija! esclamó, levantándose aterrado, trémulo, herido como por un rayo por aquella terrible revelacion, el rey Nazar. ¿Quién te ha dicho que la sultana Wadah ha perdido u...

9. Part 9

--Sí, sí, pero vamos, rey mio, vamos y tú mismo sabrás, tú mismo verás lo horrible del ódio de Wadah: tú sabrás en lo que consiste su locura: tú sabrás que tu Leila-Radhyah, tu...

10. Part 10

--¿Y por qué entonces el misterio de que te ha rodeado y la especie de traicion de haber arrojado á Bekralbayda en los brazos de mi hijo Mohammet, y habérmela vendido despues?

11. Part 11

De tiempo en tiempo se asomaba á una ventana y miraba á un ángulo del patio á un ajimez donde se veia el reflejo de una luz y delante de aquel reflejo una sombra de muger.

12. Part 12

Es tradicion que salian de la cisterna profundos gemidos, que bramaba en su seno haciendo retemblar la tierra un viento impetuoso, y que todas las noches salian de las oscuras b...

13. Part 13

La muger era de gran hermosura y muy jóven; sus cabellos negrísimos estaban entrelazados á una faja de oro que ceñia su cabeza; la blancura de su frente se confundia con la de s...

14. Part 14

Los soldados y las gentes del pueblo, que estaban agolpados á la puerta del átrio, abrieron paso á los tres ginetes inclinándose respetuosamente ante ellos, y los nombres de Bel...

15. Part 15

Kaib, llevando de la mano á Florinda, avanzó hasta el pié de la pilastra que sostenia la bóveda de la torre y puso la mano sobre la cabeza de un horrible jorobado de piedra, que...

16. Part 16

Creyó ver ginetear al rededor de aquel castillo, sobre la pelada vertiente de la colina hasta el lecho del rio, multitud de caballeros que parecian vagar en los aires como sombr...

17. Part 17

Entonces volvió á ver sobre la cumbre de la Colina Roja el esplendoroso alcázar, y los caballeros que giraban á su al rededor en los aires y en la tierra y oyó la distante y arm...

18. Part 18

Daba por pretesto para su pretension que el rey estaba enfermo de los ojos, que necesitaba fiarse de los agenos, y que no podia confiarse prudentemente el cuidado del reino á un...

19. Part 19

Tú llevabas á Ketirah, á la parricida, asida de la mano; tú fuiste quien levantaste de su frente de vírgen maldita el velo tras el cual debia ver el rey Abul-Walid la condenacio...

20. Part 20

Incitado, pues, por el amor de María, y con el pretesto de hacer una algara en las fronteras cristianas, salió el rey Abul-Walid por la Puerta del Juicio de la Alhambra, despleg...

21. Part 21

--Tuyo es, señor, cuanto es de tu siervo: llévate á la cristiana, y si en ello crees que hay un sacrificio por mi parte, sirva para aumentar en uno los sacrificios que por tí he...

22. Part 22

Al fin suena un alto alarido de trompetas, añafiles y atakebiras en la parte de adentro, y el infante Ebn-Ismail y los caballeros que le acompañan se inquietan y palidecen.

23. Part 23

--Mi padre, el noble caballero que me ha criado y á quién no puedo menos de llamar mi padre, me dijo que me habia encontrado muy niña en mi primera infancia en una villa del rei...

24. Part 24

Despues de esto se dió otro pregon para que nadie fuese osado, por cosa que sucediere á cualquiera de los dos caballeros, á dar voces ó aviso, ó á hacer seña con la mano, so pen...

25. Part 25

Los rayos de la luna, se detenian en la fronda de los árboles frutales, y bajo ellos encontraban un camino oscuro y oculto, la sombra blanca y la sombra negra.

26. Part 26

--Cuando un hombre jóven, ó aun cuando no sea jóven, cuando un hombre fuerte, pasa por este desfiladero, la mayor, esto es, la primera nacida de las hadas, sale á la puerta de l...

27. Part 27

--¡Digno albergue de un asesino! esclamó el walí mirando severamente á su hijo: cuadra bien á quien tal crímen ha cometido mancillando mis canas; una vieja atalaya abandonada, p...

28. Part 28

De repente Masud, á quien arrastraba su amor tras María, se avanzó tambien al ajimez, saltó por cima del infante Ebn-Ismail, y se asió á la escala recibiendo una puñalada en el...

29. Part 29

Estremecióse el bueno de Almedí, porque era religioso y justo, y no le gustaba tratar con los espíritus condenados; pero con la intencion de servir á Dios, se subió á una torrec...

30. Part 30

Por un postigo del muro de Toledo, entraban aquella misma noche una muger envuelta de los pies á la cabeza en un velo blanco, y un hombre envuelto asimismo, de la cabeza á los p...

31. Part 31

--Cuando tú hayas llegado á la fuerza de tu juventud y á la cumbre de la ciencia, yo te llevaré á Damasco y te presentaré al califa. Y el califa se enamorará de tí, porque no po...

32. Part 32

--Escucha, los años anteriores han sido malos, no solo no han podido esos infelices pagar su tributo al califa, sino que se han privado de lo mas necesario; hace quince dias que...

33. Part 33

Despues, no permitiéndole su dolor vivir en Damasco, redujo á un pequeño volúmen sus tesoros, empleándolos en piedras maravillosas, en perlas incomparables, y en algunas telas d...

34. Part 34

Al desplegarse mi túnica, se enrojece el cielo, la tierra tiembla espantada, las palmeras gimen, las rocas se estremecen, las águilas apresuran su vuelo, y las fieras rugen asom...

35. Part 35

Aprovechando la ocasion del paso de los árabes á España, una noche, convirtiéndose en ladron de sí mismo, penetró en las habitaciones donde se criaba su hija y la robó recatadam...

36. Part 36

El collar de azabache que antes enaltecia la blancura de su garganta, se habia convertido en una gargantilla de perlas, cuya lasciva blancura contrastaba con el luciente negro d...

37. Part 37

«Aquí yace el rey mártir y de alto linage, gentil docto, virtuoso, cuya clemencia y bondad y demás escelentes virtudes, publica el reino de Granada, y hará época en la historia...

38. Part 38

El maestre levantó el sitio para salir al encuentro de los de Granada, y encontrándolos, trabó con ellos la batalla, que fué muy sangrienta y reñida, porque los de la caballería...

39. Part 39

Despues de este otorgamiento, Al-Hhamar marchó con un respetable ejército sobre la córte de Al-Hayzarí, que movió contra él á su wisir Juzef-Ebn-Zeragh, que llegando á las manos...

40. Part 40

Este mirador, así como la parte interior y alta de la sala de las Dos Hermanas, por la delicadeza de los adornos, por sus dimensiones, por su carácter general, por sus comunicac...

41. Part 41

Despues del saludo, cada uno tomó por un costado de la liza: seguian á cada uno sus caballeros, y al fin los escuadrones se formaron el uno frente al otro: los abencerrages esta...

42. Part 42

Desde aquella noche en que la sultana Zoraida escuchó al enamorado Aben-Ahmed y le confesó su amor en Generalife, se conoce el viejo árbol de Abul-Walid bajo el nombre tradicion...

43. Part 43

Y fué, que vieron venir el camino adelante de la parte de Granada y á la luz del alba que esclarecia, un bulto blanco, asaz en grandeza y ligero como un copo de plumas impulsado...

44. Part 44

Parecia, á pesar de hacer ya gran tiempo que lidiaban, que no se habian tocado á los arneses, y sin embargo, crugian las adargas y recejaban los caballos, no siendo bastantes á...

45. Part 45

Apenas don Fernando y doña Isabel habian entrado en sus tiendas, visiblemente alterados por el reto de Tarfe, cuando un tropel de capitanes, de caballeros, y aun de simples hida...

46. Part 46

Los moros, en memoria de aquella tristísima despedida, llamaron al alto del Padul, á la quebradura donde se prosternó el rey, _Ojo de lágrimas_, y los castellanos le señalan tod...

47. Part 47

La diferencia que se nota entre estas dos traducciones consiste: primero, en que la de Lozano es libre, y la de Castillo sujeta servilmente á la letra, y además en la múltiple y...