Category: Novels

El misterio de un hombre pequeñito: novela

_¿No serán los ensueños, hermanos de la Noche y de la Luna, como ventanas abiertas sobre el silencio aterciopelado de otra vida? ¿No constituirán un nexo entre la realidad sensible y el mundo oscuro por donde ambulan los muertos y vibran los magnetismos de cuantas personas--ab...

Chapters

23. Part 23

En tanto hablaba, el tartanero miraba con cierto asombro á su interlocutor: parecíale más diminuto, más amarillo, que otras veces; como si fuese la imagen de don Gil y no su per...

7. Part 7

Los elementos subconscientes representan, dentro del individuo, las ideas de rebaño, de multitud. En una nación las capacidades directoras, los principios inteligentes y activos...

13. Part 13

Bromearon y rieron mucho. Ella, sin embargo, de cuándo en cuándo se quedaba triste y le miraba con aterradas pupilas. Las terribles palabras agoreras de don Gil, martirizaban su...

16. Part 16

Los caballos y pollinos sementales estaban aparte, en lugar bien cerrado y separados unos de otros, porque el aislamiento, según el experimentado saber de don Juan Manuel, aviva...

10. Part 10

Don Ignacio, por ejemplo, era ese individuo que en los casinos de todos los pueblos lee la prensa en voz alta. Adquirió este hábito á poco de terminar su carrera, porque, según...

12. Part 12

Rigores semejantes experimentaban todos los individuos y objetos de aquel hogar: la severidad, el orden más estricto, derramaban por las paredes una frialdad dura. A través del...

4. Part 4

Atormentado por este recelo, Toribio una noche, hallándose los tres de sobremesa, expuso la conveniencia de solar el patio, para lo cual creía necesario remover bien la tierra y...

15. Part 15

Como todos sabían, el señor Frasquito se emborrachaba; bebía sin freno, hasta caer. Diferentes veces se había levantado á media noche para beberse el vino ó el aguardiente ó el...

3. Part 3

--Hace usted mal en eso; vea usted: mi reloj, con respecto al de don Elías, también atrasa, y no lo toco. Para conservar nuestros relojes, al revés que para conservar á nuestras...

24. Part 24

Chancero y buen conversador, el diputado, amigo siempre, como un filósofo epicúreo, de la moza temprana y del vino añejo, sustentaba afirmaciones que, si no convencer, al menos...

18. Part 18

A las cuatro y minutos, en el hondo sosiego del callejón vibró, casi imperceptible, el ruido de una cerradura, y en la puerta de la casa de doña Virtudes apareció Romualdo. El g...

19. Part 19

Ciertamente, para esconder su tesoro el señor Frasquito no se había molestado mucho, pues lo dejó á medio metro bajo el nivel del suelo, sabedor de que nada guarda ni aleja tant...

11. Part 11

A sus preguntas respondió Maximina con perfecta seguridad y negativamente. A la una de la madrugada, hora en que Paredes, guiándose por aquélla en que despertó de su pesadilla,...

26. Part 26

Asomóse á un balcón y llamó á sus criadas, que platicaban en la calle con unos vecinos á quienes había alarmado la llegada del juez. Obedientes á la voz del amo las dos muchacha...

22. Part 22

A hora muy avanzada de la noche, Teodoro, el camarero, acercóse corriendo á don Juan Manuel y á don Elías para decirles que don Niceto subía las escaleras del Casino. El juez en...

1. Part 1

_¿No serán los ensueños, hermanos de la Noche y de la Luna, como ventanas abiertas sobre el silencio aterciopelado de otra vida? ¿No constituirán un nexo entre la realidad sensi...

2. Part 2

En Puertopomares, el número de solteros era enorme; había muchos individuos ricos, independientes y de juveniles costumbres, que llegaron á los cuarenta años sin noviar con nadi...

20. Part 20

Al siguiente día y á la hora señalada, Rita y _el Charro_ acudieron al túnel. Describía éste un semicírculo que oradaba de Norte á Sur el cerro donde Puertopomares fué edificado...

8. Part 8

--Ciertísimo. Hace años, á raíz del fallecimiento de Guijosa, la pobre mujer se metió en su casa, y como las pesadumbres lo mismo se convierten en tejido adiposo que nos enflaqu...

17. Part 17

Su pavor, efectivamente, en aquellos instantes, no tenía límites: un pavor que era asco; un asco que era, á su vez, violento deseo de entrega y capitulación. Luego, sin haber se...

25. Part 25

Además, la señora de Martínez no había vuelto á soñar con don Gil, y si alguna vez le vió en sueños, fué tan ligeramente, que su imagen no dejó rastro malo ni bueno en su memori...

21. Part 21

El túnel era una especie de «coco» para los muchachos de Puertopomares; cuando salían al campo todos recibían de sus madres idéntica recomendación: «No entréis en el túnel, no o...

9. Part 9

Según adelantaba la comida, la conversación iba generalizándose y cobrando mayores vivacidad y regocijo. Los vapores sinceros del vino desnudaban los caracteres que florecían en...

6. Part 6

Favorecido por el misoginismo de los mozos, tiempo brevísimo necesitó el enano para imponer su extraño amor á cuantas mujeres bonitas veía, y era tal la diligencia de sus propós...

14. Part 14

Toribio fué quien halló el trozo de leña, largo como de un metro, recto y macizo, que necesitaban, y con él regresaron ambos á la cocina. Tenían trastornada la color de los rost...

5. Part 5

Los dos hermanos seguían agitando en silencio la hórrida tiniebla de sus instintos, y sus torvos magines caminaban tan paralelamente, que cada cual veía reflejarse sus propias i...

27. Part 27

--Nosotros nos hallábamos acostados aquí, tú á mi derecha, según estamos ahora, cuando ese hombre llegó. Le encontré un poco raro: el semblante más flaco, más amarillo; el resto...