Category: Humour

Paris en América

Nota del transcriptor: Consulte la nota del autor al final del libro en la página “Fé de las principales erratas”. Errores de impresión y puntuación se han corregido, y las erratas enumeradas, pero algunos pueden permanecer--reproducido como el texto original.

Chapters

21. Part 21

--Estad tranquilo, repuso el coronel, tendreis jenerales, y mas de los que querreis. La guerra es como la caza, un oficio muy ordinario; en que ciertas jentes descuellan desde e...

3. Part 3

--Yo hubiera creido lo contrario, amigo mio; pero vos sabeis mas que yo. ¿De manera que si alguna vez nuestra hija tuviese una de esas indisposiciones, graves ó no, que una muje...

13. Part 13

--En política, contestóme, no hay que dudarlo. De qué época datan su libertad, y qué libertad! de 1789; la nuestra data de 1620; nosotros somos ciento setenta años mayores que e...

11. Part 11

Salí del convento y entré á algunos pasos de allí en la iglesia episcopal. Era la misa católica, menos bien dicha y peor cantada. A la hora de la plática, un ministro subió á un...

17. Part 17

Caí en mi asiento á la manera de un Titan fulminado. El presidente, convertido en apóstol de teorias que hacen descender la acusacion al nivel de la defensa; el presidente, dese...

14. Part 14

--Confesad, le dije á Naaman, que abusais de la letra de molde. Comprendo que distribuyais la Biblia,--desde que ella es vuestra enseña, pero lo que no entiendo es,--para qué pu...

23. Part 23

--Ya veis, dijo, lo que hacen de París. Viejas casas, antiguos recuerdos, todos esos restos de un pasado bárbaro caen bajo el martillo de los demoledores y son reemplazados por...

2. Part 2

Cuando volví en mi, era de dia--Mi hijo cantaba á toda voz el _Miserere_ del _Trovador_; mi hija, discípula de Thalberg, ejecutaba con incomparable _brio_ las variaciones de Stu...

22. Part 22

--Paradojas! esclamó. Vos no sois de vuestro tiempo, doctor Rococó; leed vuestros grandes historiadores y vuestros grandes políticos, estudiad la cuestion de las razas, y vereis...

24. Part 24

--No hay jendarmes! esclamó. Pues no exijo mas, y digo vecino, que si no estais loco de atar, que echen abajo á Charenton. No los he visto nunca de vuestro calibre; no hay jenda...

18. Part 18

--Seth, repuso, no me abrumes; no seré en adelante una carga para vos. Susana me ha proporcionado un puesto de maestra de escuela en un arrabal donde nadie me buscará. Viviré de...

7. Part 7

--De manera que, replicó Fox, os encontramos siempre contra nosotros, virtuosos puritanos, raza orgullosa é insaciable; pero que me condene si no vengo algun dia á quemaros en v...

19. Part 19

--Sin duda, repuso el puritano; pero nada hay tan peligroso como las máximas banales. Así es como siempre han muerto la libertad,--con palabrotas. La propiedad no es un interés,...

12. Part 12

Cuando la locomotora atraviesa nuestras calles arrastrando tras de ella un largo convoy, ¿por qué os haceis á un lado al oir la campana que anuncia su paso? Porque os han enseña...

15. Part 15

Una reflexion me devolvió el valor. Por muy atrasados que los Yankees estén, decia yo para mis adentros, no son del todo bárbaros. En Francia, en el hogar de la civilizacion, te...

10. Part 10

Eran las cuatro cuando nuestra caravana tomó de nuevo el camino de París. Con gran sorpresa mia cerraban con barras de hierro las puertas y las ventanas de la hosteria, como si...

6. Part 6

--Primera correspondencia, color del viejo Pam.[22] “Guerra á la América; la justicia es una bella cosa; pero el algodon vale mas; incendiemos el mundo para calentar la Inglater...

4. Part 4

--Helos ahí, se decian señalándonos con el dedo. Aquel, es Green; ese otro, es Smith! Hurrah! Los sombreros se alzaban, flotaban los pañuelos y las mujeres nos mostraban á sus h...

16. Part 16

Tras él, dos _policemen_, conducian á un hombre de gran estatura, flaco, de cara desencajada, de ojos ardientes y aire de jugador que ha arriesgado su vida parando á una carta,...

20. Part 20

Despues de la poesía, vino la elocuencia. Un niño, de cabellos relucientes, se levantó, puso los piés en escuadra, y con voz animada entonó un himno á la gloria de la América:

1. Part 1

Nota del transcriptor: Consulte la nota del autor al final del libro en la página “Fé de las principales erratas”. Errores de impresión y puntuación se han corregido, y las erra...

5. Part 5

--Sí, cuando tienen un corazon de esclavo ó de lacayo. Di la espalda á aquel sofista desvergonzado que no temia atacar sabias preocupaciones y sacudir la almohada en que el mund...

8. Part 8

Una salva de aplausos saludó al orador; descendió de la plataforma recojiendo felicitaciones y promesas. En toda asamblea hay siempre una majada de bobos que siguen balando al ú...

9. Part 9

A las diez, Jenny nos leyó la Biblia. Habiamos quedado en el quinto capítulo de Daniel, es decir, en la historia del rey Baltazar, y de la mano vengadora que escribió sobre la m...

25. Part 25

--No, yo no volveré á entrar en esa sociedad vanidosa que tiene miedo de la verdad, y á quien se le atrapa como á las alondras deslumbrándolas con un espejo. Si la muchedumbre m...