Category: Novels

La Esfinge Maragata: Novela

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Chapters

12. Part 12

—Si yo «encontrase», como tú dices, esos miserables cuartos, ¿estaría vuestra deuda en pie?... No creo en el dinero; no sé dónde se esconde; no parece por ninguna parte cuando s...

21. Part 21

Sentáronse, en efecto, las dos mujeres, siempre cargada Ascensión con el duro manto, que después de aquel día sólo en caso de enviudar debiera ceñirse para los funerales del con...

6. Part 6

Era cierto; la pobre zagala, menuda y gentil, parecía doblarse al peso de pertinaz quebranto, y la palidez de sus mejillas daba la conmovedora impresión de esas rosas tenues que...

14. Part 14

—Veo más claro: sacudo la romántica influencia de vuestras confesiones; miro la realidad de las cosas... No tenemos derecho, ni tú por egoísmo, ni yo por sensiblería, a impedir...

13. Part 13

Arde el sol inclemente, con furores de canícula, en gavillas de rayos violentos, y ya tan alto sube que la sombra de los panes se disipa en los rastrojos, desamparando al tío Cr...

22. Part 22

Apretó a nevar: las muchachas, muy juntas y diligentes, seguían la margen del arroyo, fiel rumbo hacia Valdecruces en la espesa cerrazón del horizonte. Ya estaba lejos el cauce...

4. Part 4

—El gato, que miagó—dice la moza, admirada de los temores de su prima. Y penetrando en el aposento, le ofrece el desayuno y le pregunta, con mucha cortesía, cómo ha pasado la no...

9. Part 9

Historia, fantasía y leyenda, bailaban, locas de remate, bajo la frente rubia del mozo soñador; preso en la terrible pesadilla del llano, confundido entre realidades y quimeras,...

8. Part 8

Mayores dificultades tuvo que vencer el cura para contestar al resto de la carta, donde el artista, en pleno asunto de novela, contaba con lírico entusiasmo la despedida y el en...

20. Part 20

Al verse en la escalera otra vez, el escudo, el mote y la dama hubiesen girado en la imaginación de Florinda igual que fantásticas visiones, si el generoso billete no la ofrecie...

3. Part 3

Sorprendida por aquellos halagos, no supo ella qué responder, y sonrió, dejándose engañar como una niña, entre frases conquistadoras y dádivas pueriles. Parecía feliz en aquel i...

5. Part 5

En pos de las palomas, los deslumbrados ojos de Florinda tropiezan con la figura intrépida de Olalla, exaltada allí en la cumbre del palomar, en el foco de la cruda luz, con el...

15. Part 15

Florinda y su novio retroceden espantados, sin adivinar el origen de tan repentino desconsuelo: quizá piensan huir de aquel brusco drama incomprensible cuando una atracción fuer...

19. Part 19

Desde que la muchacha se ocupa con humilde abnegación del hogar y de los niños, y especialmente de Marinela, diríase que acentúa Ramona aquella pasiva tolerancia con que recibe...

7. Part 7

—Pues ¡ni por esas!—lamentóse la muchacha, esforzándose para encontrar la pista del rebaño—. ¡Ahora!—exclamó de pronto—. ¡Ya, ya caigo!... Justamente; ellas son: unas vedijas bl...

11. Part 11

La voz ardiente de la farandulera desceñía con arrebato vertiginoso la vestidura de sombras y de ignorancias sobre los exaltados pensamientos de la joven, y ella veía a la intem...

2. Part 2

El foco de compasiones que arde en el corazón del poeta, sube de improviso hasta los audaces pensamientos, inundando de misericordia la conciencia varonil. Y Terán presiente, co...

18. Part 18

Cuando llega, a poco, don Miguel y hace que Florinda suba a su despacho, no puede la muchacha ocultar su aflicción a los ojos del sacerdote; llora a raudales, derribada en el pr...

17. Part 17

Pero aquella caricatura de perdonavidas, singular en el carácter apacible de Antonio Salvadores, no mereció la atención de las mujeres tanto como la quietud del párroco, silenci...

16. Part 16

—¿Pérfido?—se preguntaba el apóstol con infinita pesadumbre—. No; un iluso, un equivocado—respondióse, poniendo el dedo en la llaga—. Los poetas suelen ser como los niños: volub...

10. Part 10

En el sopor fatigoso de la hora fulgura el aire y duerme la tierra, retostada y sediente, sin que llegue del vecindario un solo suspiro hasta la calle, desde las ventanas, abier...

1. Part 1

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23. Part 23

—Anoche la coitada non quiso junto a sí más que a la prima, y hubimos de acostarnos. Yo acodí madruguera y las hallé a las dos adormentadas: andamos a modín pa non las recordar.