Category: Historical Novels

Sónnica la cortesana: Novela

Cuando la nave de Polyantho, piloto saguntino, llegó frente al puerto de su patria, ya los marineros y pescadores, con la vista aguzada por las distancias del mar, habían reconocido su vela teñida de azafrán y la imagen de la Victoria, con las alas extendidas y una corona en l...

Chapters

1. Part 1

Cuando la nave de Polyantho, piloto saguntino, llegó frente al puerto de su patria, ya los marineros y pescadores, con la vista aguzada por las distancias del mar, habían recono...

2. Part 2

--Salud, hijo de Atenas --decía para halagarle con el nombre de la ciudad más famosa de la Grecia--. Pasa adelante; estarás entre los tuyos, pues también mis ascendientes vinier...

3. Part 3

Otra vez vino á detenerse ante aquella hostería, en cuya puerta había sentido el tormento del hambre. Los marineros estaban en plena orgía. El hostelero apenas si podía hacerse...

4. Part 4

Caminaba cerca de una hora, teniendo siempre frente á él la roja montaña con la ciudad en la falda, y arriba las innumerables construcciones de la Acrópolis. En una revuelta del...

5. Part 5

Pasó bajo una larga bóveda, y se vió en la extensa meseta del monte, rodeada de murallas que podían abrigar una población tan grande como Sagunto. En esta inmensa planicie, espa...

6. Part 6

¡Qué de cosas aprendió allí la pequeña _loba_ al lado de la vieja, huesuda y fea como una Parca! Le ayudaba á moler el albayalde, que mezclado con cola de pescado rellenaba las...

7. Part 7

Al alejarse el arquero, Acteón sintió el tormento de la sed, y recordando las recomendaciones del filósofo, entró en la casa de aquel romano cuyo vino de Laurona tanto entusiasm...

8. Part 8

--Sí, me quieren; mas algunas veces me censuran. Pero hablemos de tí, Acteón: cuéntame quién eres; tu vida debe ser interesante como la del viejo Ulises. Dime antes lo que hay d...

9. Part 9

Los convidados devoraban, tributando elogios al cocinero de Sónnica, un asiático comprado en Atenas por uno de sus navegantes. Le había costado casi el valor de una quinta; pero...

10. Part 10

--Oye bien, Acteón --dijo el africano recobrando su gravedad--; la prueba de que aún guardo por tí mi afecto de la niñez, es la franqueza con que te abro mi pensamiento. ¡Sólo á...

11. Part 11

Marchaban al frente ancianos venerables de luenga barba vestidos de blanco, con mantos de amplios pliegues, la nevada cabellera coronada de verde y llevando en las manos ramas d...

12. Part 12

--Ya eres nuestro rey --continuó el anciano--. Serás el padre y el guardián de tu pueblo. Para cumplir tu misión, apodérate de la herencia de tu padre... ¡Bajad el escudo!

13. Part 13

Acteón atravesó una aldea. Las cabañas cerradas; las calles silenciosas. Del interior de una casa le pareció que partía un débil lamento. Algún enfermo abandonado por los suyos...

14. Part 14

Eufobias, cuya insolencia crecía al compás de la indignación, quiso contestar; pero se detuvo viendo que una masa obscura le tapaba la luz del sol. El gigantesco Therón estaba a...

15. Part 15

--Me recibiste como si fuese una divinidad, como si Astaroth, que alumbra nuestras noches, hubiese descendido del cielo para darte su protección. Olvidaste á mis guerreros para...

16. Part 16

La amazona, con la lanza baja, se dirigió al galope contra el sacerdote de Hércules, que en el reflujo de aquel combate desordenado, cuerpo á cuerpo, había quedado solo en un gr...

17. Part 17

Mientras pugnaba con el duro arco, que parecía rebelarse contra él, silbaban en torno de su cabeza los proyectiles del enemigo. Viéndose impotente, envejecido en un instante por...

18. Part 18

El griego llegó al amanecer al Foro, encontrando la misma muchedumbre de todos los días. Venerables romanos envueltos en su toga, hablando á los jóvenes y á sus clientes del art...

19. Part 19

El griego devoró su pan, paseando por el Foro. Aguardaba la hora de reunión del Senado, y para emplear su tiempo, subió á la cumbre del Palatino, el terreno sagrado donde estaba...

20. Part 20

Llovían las flechas en torno de la nave; algunas balas de arcilla rebotaban en sus costados, y el piloto romano dió la orden de retroceder. Moviéronse los remos, y la nave comen...

21. Part 21

--No creas á ese monstruo --dijo Lacaro con repugnancia--. Es tan bárbaro como un celtíbero. Todos los días come; pero debían crucificarle en medio del Foro para que sirviera de...

22. Part 22

--La prueba de que he venido por interés vuestro --continuó Alorco como si no oyera estos gritos-- está en que mientras habéis podido resistir con vuestras propias fuerzas ó esp...