Category: Novels

Años de juventud del doctor Angélico

JOSÉ, un tomo. Traducida al francés, al inglés, al alemán, al holandés, al sueco, al tcheque y al portugués. Edición española con notas en inglés para el estudio del español en Inglaterra y E. U. A.

Chapters

18. Part 18

Sus ojos inteligentes brillaron con firme resolución preparándose al combate. Me invitó a sentarme en la única silla que allí había, salió un momento a pedir otra y acomodándose...

16. Part 16

--Perdóname que insista sobre un asunto que debe de ser para ti penoso. No me explico cómo después de las aventuras que acabas de narrarme y que han despertado en ti un justific...

17. Part 17

Cuando salí de Fornos, anochecido ya, al atravesar por la Puerta del Sol vi delante de mí, caminando en la misma dirección, un hombre cuya figura me trajo a la memoria un person...

9. Part 9

Gastaba el dinero y gastaba la vida al mismo tiempo. Su organismo se marchitaba velozmente por la combinación antihigiénica de las comunicaciones carnales y espirituales. De un...

21. Part 21

--Sí lo sé, Natalia mía... ¡lo sé demasiado bien! En cambio, tú ignoras que yo soy mucho más desgraciado que tú; ignoras que mi corazón no late en este mundo por nadie ni por na...

2. Part 2

En el leve desdén de nuestra huéspeda entraba por mucho, sin duda, el origen humilde de Moro; porque las mujeres hacen siempre gran caso de tal extremo. Moro era hijo de un pobr...

8. Part 8

A nadie podía ofrecer duda que los dos se hallaban profundamente enamorados. Sin embargo, Bruno Mezquita, que pretendía ejercer el monopolio de la seducción, se autorizaba el du...

3. Part 3

Mi impresión en aquel momento fué que el General amaba entrañablemente a su hija; pero estaba loco por su mujer. Ni lo uno ni lo otro me sorprendía, porque yo estaba a dos dedos...

12. Part 12

Fué dichosa aquella época de mi vida, o al menos así se me representa al través de los años. Todavía alguna vez, cuando paso por la calle del Arenal y levanto los ojos a los bal...

11. Part 11

Rodrigo de Céspedes poseía todas las cualidades capaces de seducir a una niña: arrogante figura, modales distinguidos, fama de bravo y una cierta condescendencia displicente que...

15. Part 15

Una tarde de primavera en que se me ocurrió dar un paseo por la _Casa de Campo_ tuve la buena suerte de encontrarle en una de sus avenidas más extraviadas. Marchaba solo a pie y...

22. Part 22

Salió primero el dueño de la fonda y algunos minutos después un caballero gordo que vestía chaqueta de paño grueso, botas de montar y sombrero ancho de fieltro, con un látigo en...

14. Part 14

--Es verdad; los hombres de Occidente pueden gloriarse de haber dado pasos gigantescos de cien años a esta parte. ¿Pero es todo gigantesco y digno de admiración en Europa? Entre...

1. Part 1

JOSÉ, un tomo. Traducida al francés, al inglés, al alemán, al holandés, al sueco, al tcheque y al portugués. Edición española con notas en inglés para el estudio del español en...

7. Part 7

Doña Enriqueta nos acogió con gravedad benévola. Era una señora de prócer estatura, cabellos blancos, nariz aguileña, tez pálida y ojos bellos y severos. El conjunto no podía se...

4. Part 4

Se habían despedido hasta el día siguiente, y Moro me pidió permiso para asistir a esta segunda entrevista. Yo se lo concedí con tanto más gusto cuando que ya conocía sus prefer...

19. Part 19

La preparación de la defensa no se limitaba solamente a la busca de testigos. Empecé a trabajar también con todas mis fuerzas a fin de crear en el público una atmósfera favorabl...

5. Part 5

Cuando llegó el fin del curso, repasamos juntos nuestras asignaturas: en los últimos días resolvimos velar hasta la madrugada. Al efecto, después de cenar me iba a su casa. Sobr...

6. Part 6

No hacía más que dormir en casa. Almorzaba, según nuestras noticias, en un Círculo de la calle de Alcalá y a la hora del crepúsculo venía a casa, se vestía de etiqueta y salía d...

10. Part 10

Pocos días después dieron comienzo las conferencias filológicas de Moro. Iba todas las tardes una hora antes de la comida. Los primeros días observé en él una actitud silenciosa...

20. Part 20

--Como hijo que soy de un humilde obrero que a costa de enormes sacrificios ha logrado procurarme un título académico, me he visto necesitado en mi primera juventud a dar leccio...

13. Part 13

Naturalmente, aunque mi casa era espaciosa, yo no cabía ya dentro de ella. El desgraciado capitán Pérez de Vargas veíase obligado a estrecharse, estrecharse, y pronto quedó conv...

23. Part 23