Category: Novels

La familia de León Roch, Tomos 1 y 2

* Esta novela se publicó originalmente en dos tomos. Ambos tomos se han concatenado en este libro electrónico. Se ha antepuesto el número de tomo al número de página, de modo que 1,156 y 2,156 se refieren a las páginas 156 de dos tomos distintos. Se ha consolidado, además, un...

Chapters

3. Part 3

«¡El trabajo!... Ya ni siquiera sabemos tener paño pardo. Van desapareciendo las alpargatas, los botijos son cada vez más raros, y hasta las escobas vienen ya de Inglaterra... P...

16. Part 16

--Pues á pesar de eso no me explico... En Pepilla no hubo esa ilusión, esa fascinación... ¿cómo decirlo?... A mí me pareció muy mal su preferencia; pero no quise oponerme, no tu...

34. Part 34

--La sátira que envuelven tus palabras es digna de quien no respeta el dolor de una desgraciada familia. Por mi parte nada he hecho en este asunto. Bien sabes tú que he llorado...

35. Part 35

Por la noche á la hora concertada con Fúcar, León se dirigió al gabinete de Pepa. Estaban allí D. Pedro, su hija y otra persona. Monina, que poco antes enredara junto á su madre...

18. Part 18

En efecto: la pensioncilla se le atragantaba, y aunque la gratitud impedíale protestar de palabra contra ella, bien claro decía su demudado rostro que aquella limosna vitalicia,...

10. Part 10

Mirábanle los criados con indiferencia, quizás porque él no les dirigía nunca la palabra, ni les pedía nada; tanta era su humildad. Resistía el hambre y la sed hasta un extremo...

29. Part 29

Pepa iba á decir algo; pero este algo debía ser de naturaleza tan escabrosa, que no dijo nada. Quedóse largo rato sin moverse de aquel sitio. Después anduvo de una parte á otra...

17. Part 17

«Oíanse risotadas infantiles y un delicioso traqueteo de piececitos en la escalera. Eran Monina, Tachana y Guru, que después de corretear por el parque, pasaron á la vaquería, d...

32. Part 32

Quietud absoluta. ¡Formidable silencio aquél en que María Egipciaca resbaló por la pendiente de la invisible playa, como grano de arena arrastrado por la ola y llevado á donde l...

8. Part 8

«¿Sermón del Padre Barrios?...--interrumpió María demostrando admiración.--Si le hemos mandado retirar porque está asmático y no se le puede oir... ¡Qué abuso! San Prudencio va...

30. Part 30

«Mariquilla, al fin tu dichoso marido nos deja verte... ¡Secuestrador, bandido, _lazzaroni_!... Yo estaba en la cuadra divirtiéndome con una lucha entre dos perros y catorce rat...

31. Part 31

--Sí--dijo María cruzando blandamente las manos sobre el seno:--yo me siento subir, y no encuentro palabras para expresar mi júbilo. Parece que se me olvida ya el lenguaje de la...

14. Part 14

--¿Qué has de ofrecer tú, si toda eres espinas, toda sequedad y dureza? ¿Qué ofreces tú sino una paz parecida á la de los sepulcros, la paz de una devoción embrutecedora, rutina...

33. Part 33

--Sí... Mi padre acababa de revelarme la resurrección de nuestro enemigo... Por carta la supo. Pilar le dió anoche la noticia de que estaba aquí. El espanto no me había dado aún...

11. Part 11

--No me gusta oir en tu boca los necios consuelos propios de los médicos y de los que carecen de verdadero espíritu cristiano. Yo me muero y estoy alegre de morirme. Esta mañana...

13. Part 13

Cada súplica de éstas les permitía avanzar unos cuantos pasos. Una vez en el ancho atrio mudéjar de la Plaza, respiraron como el que concluye un largo y molesto viaje. Allí much...

25. Part 25

Por el techo corrían ángeles honestos que antes fueron gentílicas ninfas en el taller del escultor, y en las pinturas de los tímpanos había virtudes teologales que habían sido m...

23. Part 23

Vió Monina que aparecía en la puerta aquella señora, y se quedó mirándola de hito en hito, quieta, fija, muda. No era señora: era una muñeca grande, muy grande, vestida como las...

26. Part 26

Pepa quiso hablar algo; pero tanto temblaba su voz, que prefirió decir para sí estas palabras: «Todo lo echaré de mí menos la idea triste, la idea vieja y lúgubre: que ella, rez...

7. Part 7

«Tu primer deber es evitar el escándalo y no dar al mundo el espectáculo de una unión descompuesta y perturbada por la disensión religiosa. Ya que tienes la desgracia de no cree...

21. Part 21

Durante la época en que León se iba apartando lentamente de ella, María gozaba en mortificarle, gozaba en verle entrar todas las noches, porque es cosa que halaga al verdugo la...

1. Part 1

* Esta novela se publicó originalmente en dos tomos. Ambos tomos se han concatenado en este libro electrónico. Se ha antepuesto el número de tomo al número de página, de modo qu...

27. Part 27

--Pues he descubierto--prosiguió el italiano, bajando más la voz y fingiendo que no quería ser oído de León Roch,--pues he descubierto que su marido de usted es mejor de lo que...

5. Part 5

Fué considerado este matrimonio como un golpe de suerte para los Tellerías, nobles de segunda fila, cuyo bienestar material no debía inspirarles grandes escrúpulos en la elecció...

22. Part 22

María se dejó llevar ante el espejo de su tocador en la pieza inmediata; dejóse caer en la silla. El espejo estaba cubierto con un gran paño negro, y parecía un catafalco. Quita...

24. Part 24

Se comprenderá fácilmente el asombro de Pepa cuando en su casa vió entrar aquel cuerpo yerto... ¡Cielos divinos! ¡María Sudre! ¡Y en qué estado! Se explicaba el desmayo; pero no...

2. Part 2

«Es increíble--dijo sonriendo,--la calaverada de ese pobre León... Cuidado que yo le quiero... es mi amigo... ¿Pero quién se atreve á contradecirle? Váyase usted á argumentar co...

15. Part 15

Allí no se descansaba un segundo. El médico inventaba, León disponía con febril actividad, y todos, el aya, las doncellas, los criados, ejecutaban con presteza. Vuelta en sí del...

12. Part 12

León había caído en la somnolencia dolorosa á que llega después de los primeros paroxismos una pena profundísima que, no pudiendo salir á la superficie, corre muy honda por los...

19. Part 19

--No más infortunios, no. Basta con los pasados. La culpa toda no fué tuya. Yo no tenía más cualidad buena que la de quererte; yo hacía locuras, yo desvariaba. Comprendo tu pref...

9. Part 9

Los Tellerías eran de esos que por nada se quedan. También ellos se iban, contra todo fuero y razón de la aritmética, y dando al traste con toda ley económica. Pero obligada á e...

28. Part 28

«Verdaderamente, ¿qué es esto que vemos, que tocamos, que fumamos?--dijo Nules, encendiendo una cerilla.--¿Qué recinto es éste, espléndido y rico? Este salón lujoso ¿qué es? Los...

6. Part 6

Esta y otras frases de suelto financiero andaban por la boca del Marqués de Tellería como Pedro por su casa. Dijo después varias cosas jamás oídas, á saber: que España es _esenc...

4. Part 4

«Me caso, y al elegir mi esposa... no está bien dicho elegir, porque no hubo elección, no: me enamoré como un bruto. Fué una cosa fatal, una inclinación irresistible, un incendi...

20. Part 20

La Marquesa era joven, bonita, alta y bien distribuída de miembros, aunque un poco ajada; graciosa, amante de los versos, sobre todo cuando tenían mucha melaza mística y palabre...

36. Part 36

«Y al entrar en casa para hacer las maletas, lo primero que hice fué esconder las pistolas, por si no pudiendo el señor matarse en otra parte, se le antojaba matarse aquí.