Category: Historical Novels

El señor de Bembibre

En una tarde de Mayo de uno de los primeros años del siglo XIV, volvían de la feria de San Marcos de Cacabelos, tres al parecer criados de alguno de los grandes señores que entonces se repartían el dominio del Bierzo. El uno de ellos, como de cincuenta y seis años de edad, mon...

Chapters

23. Part 23

—Pensaba, señor—le respondió ella, llevando su mano a los labios—, que mi vida no es de diez y ocho años, sino tan larga como la vuestra. Yo tenía un amante y lo he perdido; ten...

11. Part 11

Caminaban nuestros dos viajeros de día muy claro, y de consiguiente carecía el paisaje y la música de las campanas de aquel misterio que la proximidad de la noche comunica a tod...

2. Part 2

—Siempre os he reverenciado y adorado, señora, como a una criatura sobrehumana, pero hasta hoy no había conocido el tesoro celestial que en vos se encierra. Perderos ahora sería...

6. Part 6

Don Álvaro cruzó el arroyo y comenzó a trepar la empinada cuesta en que serpenteaba el camino, que después de numerosas curvas y prolongaciones acababa en las obras exteriores d...

3. Part 3

Gracias a la velocidad de _Almanzor_, que don Álvaro había ganado en la campaña de Andalucía de un moro principal a quien venció, pronto se halló a la puerta del convento. Guard...

1. Part 1

En una tarde de Mayo de uno de los primeros años del siglo XIV, volvían de la feria de San Marcos de Cacabelos, tres al parecer criados de alguno de los grandes señores que ento...

5. Part 5

Tal era en aquel tiempo el rigor de la disciplina doméstica, y tal la sumisión de las hijas a la voluntad de los padres, que el conde se pasmó al ver lo profundo de aquel sentim...

7. Part 7

—¿Yo, eh?—respondió ella con malicia—. ¡Pues no era mala embajada! Mujer soy, y él un caballero de los más cumplidos; pero mucho sería que no me arrancase la lengua. Vamos, seño...

8. Part 8

Don Álvaro dijo entonces a su tío que pensaba partir al punto a Castilla, y el anciano se lo aprobó, no sólo porque como señor mesnadero estaba obligado a servir al rey en la oc...

15. Part 15

—¡Ay Millán de mi alma—exclamó Martina saliéndole al encuentro apresurada—, y qué cosas han pasado desde que te fuiste! ¡Vamos, aún no se me ha quitado el temblor del cuerpo, ni...

20. Part 20

Al escuchar el tono de verdadera aflicción con que fueron pronunciadas estas palabras, el abad no fué dueño de su sorpresa. El conde había traído males sin cuento sobre aquella...

4. Part 4

Al cabo de un viaje de hora y media se apeó la cabalgata delante del monasterio, a cuya portería salió la abadesa, acompañada de la mayor parte de la comunidad, a recibir a su s...

13. Part 13

Cuando se obligó a no intentar su evasión por ningún camino, hízole titubear un poco la memoria de doña Beatriz que a tantos peligros y maquinaciones dejaba expuesta; pero la fe...

27. Part 27

Dos cosas se concertaron en su favor, además, que no le ayudaron poco en sus propósitos. Fué la primera, el aniquilamiento total de la pujanza del Temple en Europa, pues sus gue...

14. Part 14

Con esto subieron inmediatamente a la plaza de armas del castillo, donde el gallardo _Almanzor_ soltó un largo y sonoro relincho en cuanto conoció a su dueño. Subió éste sobre é...

12. Part 12

—¿Es cierto lo que cuenta don Álvaro? Porque no os habéis asustado de verle, sino de verle aquí: ¿es cierto que yo, mi hija, y todos nosotros somos juguetes de una trama infernal?

16. Part 16

Doña Beatriz se aposentó en su antigua celda desechando otra mejor y más desahogada que le tenían dispuesta, dando por razón el apego que con la costumbre había cobrado a su pri...

25. Part 25

El señor de Arganza no pudo menos de sentir el profundo contraste que con los tormentos de su hija única formaba la calma de la naturaleza. Acordóse entonces de la predicción de...

21. Part 21

Llegó por fin la hora de que los templarios reunidos en Ponferrada abandonasen aquel último baluarte de su poder y grandeza. Por inevitable que sea la desgracia, la hora en que...

17. Part 17

—Ya lo sé—respondió el joven—; oíd cómo clavan o las escalas o el puente de vigas con que piensan suplir el levadizo para atacar la puerta cuando nos hayan ganado la barbacana.

10. Part 10

Por desgracia, todos estos argumentos que tanto peso tenían en una índole como la suya, nada tenían que ver con la elevación de sentimientos y energía de resolución que distingu...

26. Part 26

«¡Oh, cielo santo! ¡Está absuelto de todas las acusaciones con todos los suyos!... ¡Pensé que me tiraba al agua para abrazar al mensajero que semejantes nuevas traía! Al cabo vo...

19. Part 19

Aunque lo opaco de la niebla robaba a don Álvaro y a su fiel escudero de la vista de sus enemigos, con todo, para mejor asegurar el golpe, ambos se tendieron en el suelo a raíz...

9. Part 9

El fiel Millán, que había peleado como correspondía al lado de su amo en aquella noche fatal, separado de él por el tropel de los fugitivos en el momento crítico, por la mañana...

24. Part 24

Desgraciadamente no estaba del mismo modo de pensar el inquisidor delegado del papa, y sin su ayuda mal podía ponerse el sello a la ventura de aquellos desdichados amantes. Arra...

22. Part 22

Poco tardó en averiguar el infante don Juan las intenciones con que acudía al concilio el abad de Carracedo, y con ellas recibió sobresalto no pequeño, pues estando todavía en b...

18. Part 18

No era la menor de las contrariedades que sufría impaciente don Alonso la de servir debajo del mando de un hombre que, unido a él por los lazos del parentesco más inmediato, dis...

28. Part 28

Pocos días antes de su misteriosa llegada había fallecido el ermitaño de la Aquiana, santo varón muy dado a la penitencia; pero como la ermita está cubierta de nieve gran parte...