Category: Novels

El Doctor Centeno (novela completa)

Con paso decidido acomete el héroe la empinada cuesta del Observatorio. Es, para decirlo pronto, un héroe chiquito, paliducho, mal dotado de carnes y peor de vestido con que cubrirlas; tan insignificante, que ningún transeunte, de éstos que llaman personas, puede creer, al ver...

Chapters

22. Part 22

Y seguía llorando, llorando. Cada ojo era un río inagotable. Don Pedro, mejor dicho, el caimán de la escuela, le miraba sonriendo con cierta ferocidad escudriñadora, detrás de l...

5. Part 5

Los primeros días pasaron bien. En la escuela, la torpeza del neófito no causaba sorpresa al maestro ni á don José Ido, por estar el chico en estado completamente cerril ó primi...

20. Part 20

¡Oído, Felipe! que aquel día la conferencia fué más acalorada que nunca. El manchego sin ventura deploraba la vaciedad de sus cajas, que le ponían en el desairado trance de no p...

25. Part 25

Según cuenta el bueno de Aristóteles, cuando se asomaba á la ventana, quemábale el rostro el inflamado aire. El polvo de un cercano derribo traía sobre la asfixia la ceguera, y...

23. Part 23

Aquella mañana (no sabemos bien qué día era) el médico y Cienfuegos conferenciaron en la escalera, por no poder hacerlo en la casa. Cara triste tenía Moreno Rubio cuando dijo:

21. Part 21

Daba dolor ver al infeliz joven postrado en aquel lecho, y considerarle favorecido por Dios, si no de una constitución robusta, de bríos morales y mentales que debieran tener vi...

8. Part 8

Precisamente en la mañana que siguió á la noche de referencia, fué cuando el Doctor se espantó de ver á su amo: ¡tan desfigurado estaba! Era su rostro verde, como oxidado bronce...

11. Part 11

¡Comer!... Aquí viene uno de los aspectos (para hablar el lenguaje de la Historia) más notables, del carácter de la Godoy. El aseo, llevado al frenesí, se manifestaba en ella pa...

24. Part 24

--Me tiene ya hasta los pelos. Anoche vino, y en un dos por tres limpió á tu amo. Ya se ve... nada le basta. El otro no le da nada: vive á su costa... Estoy quemada, Felipe; est...

26. Part 26

Felipe no se daba punto de reposo. Sin fin de veces hubo de bajar á la botica, y arriba no faltaba trabajo. El paciente pedía sin cesar ésta ó la otra cosa, buscando en la varie...

7. Part 7

Pero lo más interesante para el gran Felipe era un San Lucas, tamaño como dos hombres bien conservados, y que estaba, no enteramente á plomo, sino algo arrumbado sobre San Marco...

2. Part 2

--Cuando estuve en casa de la tía Soplada... Me tomó de criado para que le hiciera recados. Tiene puesto de ropas _desusadas_ en el Rastro. No me daba salario, sino la comida, y...

12. Part 12

Doña Isabel trabó amistad con su vecina: hizo la prueba de un oráculo, y quedó tan complacida, que le entró descomunal afición á tales patrañas. No había semana que no bajase un...

9. Part 9

Por último, se atrevió Felipe á balbucir alguna excusa. Más que defenderse, lo que intentaba era pedir perdón. Pero aún no había abierto la boca, cuando las dos mujeres clamaron...

14. Part 14

Puesta la mesa y llegada la hora, iban entrando los huéspedes y cada cual ocupaba su sitio. Temporada hubo en que se reunieron veinte, la mayor parte jóvenes. Siempre había tres...

16. Part 16

Felipe no había visto nunca una verdadera función de teatro. El origen de sus conocimientos en el arte dramático no podía ser más humilde. Una tarde de Navidad se había colado c...

27. Part 27

Del estrecho pasillo de la casa salieron todos al larguísimo y no muy ancho que era ingreso común de los diversos cuartos. Allí la claridad competía con las tinieblas; pero Ciri...

1. Part 1

Con paso decidido acomete el héroe la empinada cuesta del Observatorio. Es, para decirlo pronto, un héroe chiquito, paliducho, mal dotado de carnes y peor de vestido con que cub...

18. Part 18

Sin darle tiempo á disculparse, le tendió de una bofetada en el suelo. Doña Virginia dudaba si salir ó no á la defensa del chico. No lo hizo, porque le tenía cierta ojeriza á ca...

6. Part 6

--Sí, hijí... cuando yo te lo digo... Esto anda mal, y los curas tienen la culpa de todo... Mi padre, que sabe mucho y es amigo de los pejes gordos, dice que cuando venga la cos...

3. Part 3

--Señores, si no tuviera el convencimiento--declamó don Florencio, levantándose un poquito enojado,--si no tuviera el convencimiento de que las palabras dichas por mi _particula...

17. Part 17

«Excelentísimo señor don Jesús Delgado: Los que suscriben, hospedados en ésta su casa, se atreven á interrumpir las graves ocupaciones de usted para rogarle se digne aceptar una...

4. Part 4

La familia no había vivido nunca con holgura, y muerto el jefe de ella, quedó en triste miseria. Á Pedro Polo le correspondía llevarla sobre sí, cosa en extremo difícil, pues se...

19. Part 19

--Pues supón que aquélla es la casa donde se reúnen misteriosamente los _uscoques_... ¿Ves aquel cura que pasa? Es Fra Domenico Caracciolo, camaldulense, que ha jurado acabar co...

10. Part 10

Felipe, confuso, no sabía qué contestar, pues érale muy difícil exponer en breves palabras los motivos de su salida de la paternal casa de don Pedro. Temía que su protector, por...

13. Part 13

Él prometió ser todo lo bueno, juicioso y arreglado que en lo humano cabe. Pues no faltaba más... Al prometerlo así, hablaba como una máquina: su entendimiento seguía en rebelió...

15. Part 15

Pero Octubre corría y se pasaba la mejor sazón para sentar plaza de soldado raso en los ejércitos del bachillerato. Cienfuegos y Arias fueron los que un día decidieron á Miquis...

28. Part 28

ARISTO.--Ya, ya pagó bien mi amo su falta. El verso no le valió de nada más que de consuelo y distracción. No tuvo un solo día de tranquilidad... siempre pobre... Perdió la salu...