Category: Novels

Sí sé por qué: Novela

En el expreso, con un recelo casi de terror, conocí ayer á estos que habrán de ser mis compañeros de buque: Albert, cónsul; Carlos Victoria, el famoso dramaturgo, y Alejo Hugo Martín, _attaché_ militar en la Argentina.

Chapters

1. Part 1

En el expreso, con un recelo casi de terror, conocí ayer á estos que habrán de ser mis compañeros de buque: Albert, cónsul; Carlos Victoria, el famoso dramaturgo, y Alejo Hugo M...

2. Part 2

Paréceme que sus mismos compatriotas, picados de _snobismo_ al regresar del viejo mundo, le miran con la condescendencia que á un niño candoroso. Mientras él retóricamente trata...

3. Part 3

Con una desorientación tremenda en punto á caridades y á filosófica moral, vuelvo á la cristiana indiferencia y á la estultez de mis congéneres. Allá los pobres, pues, con su pe...

4. Part 4

Hemos comentado estas cosas Rocío y yo. Para la «buena sociedad» importa poco la cruda realidad de dos descocadas _artistas_ y de un célebre autor, si el uno sabe ser casto en s...

5. Part 5

Debemos ir navegando no lejos de alguna costa, porque las gaviotas siguen al buque, volando sobre la estela y bajo el humo. Paréceme adivinar entre ellas el minúsculo alado Mefi...

6. Part 6

Charlamos, comentando pormenores del festejo. Pero otra actualidad, relativa al infeliz que allá quedó hace tres días en el fondo de las aguas, se ha mezclado hoy á la expansión...

7. Part 7

Anúnciame que no saldrán luego tampoco al salón porque no puede su madre levantarse, y quedo en volver un instante á decirla el «adiós» de esta última noche...; á decirla: «¡has...

8. Part 8

Unas veces, pues, estamos en el _hall_ hojeando revistas, y de pronto subimos al sol de la azotea, pasando por mi cuarto á recoger unos gemelos para mirar panorámicamente la ciu...

9. Part 9

Lo ha dicho con sublime sencillez la purísima, la virgen. Humilde y confiada, su frente háceme en el hombro sentir la de una diosa. Reposa su dignidad en mi dignidad. Ambos call...

10. Part 10

--¿Recuerdas?... Al embarcar en Cádiz yo era un enfermo de pesares de la vida; un hombre enloquecido por la brutalidad del mundo; un místico visionario de purezas, de ideales, q...

11. Part 11

Diríjese á un armario; la sigo. Lo abre. Percibo la finísima esencia de las blancas ropas, según ella las remueve buscando un cofrecito. Arrodillada, empieza á sacar de él medal...

12. Part 12

A los diez y seis años dejé el colegio. Mujer ya vestida de mujer, me consagré á aquel padre infeliz cuya viudez le había minado la salud y en cuyos ojos leía yo su miedo de mor...

13. Part 13

Pero sobre la índole del afecto de los dos, y acerca de la condición de los comensales de los almuerzos, empecé á recibir acusaciones concluyentes. Anónimos, inicuos como cuanto...

14. Part 14

Hundidos en las frondas, bajo la paz de los inmensos cielos, nuestra emoción es la de un apartamiento del mundo feroz de los privilegios y las castas, como si á través del plane...

15. Part 15

Pero una tarde no fueron ranas ni arroyos la tentación de las salvajes hechiceras. Al lado allá del vado del río descubrieron un vergel de peonías granate, y osadas resolviérons...

16. Part 16

Diez minutos después, el sol, en medio del cielo azul, alumbra con una calma de ironía la desolación de nuestros campos. Encinas y frutales tumbados, caídos los postes del teléf...

17. Part 17

Alguien, que lee alto cada noche para la atención de los demás, hace correr lágrimas por las mejillas, al ver los llantos de las pobres Mary y Emma, que no saben de su padre. Am...

18. Part 18

--Mira, Rocío, la Naturaleza, ni piadosa ni cruel, es tan sólo impávidamente bella y perfecta con una perfección que impúsola su alma, Dios, y que está por encima de nosotros; p...