Category: Historical Novels

Napoleón en Chamartín

Levantábase tarde, y después de dar cuerda a sus relojes, se ponía a disposición del peluquero, quien en poco más de hora y media le arreglaba la cabeza por fuera, que por dentro solo Dios pudiera hacerlo. Luego daba al reloj de su cuerpo _la cuerda del necesario alimento_, co...

Chapters

1. Part 1

Levantábase tarde, y después de dar cuerda a sus relojes, se ponía a disposición del peluquero, quien en poco más de hora y media le arreglaba la cabeza por fuera, que por dentr...

2. Part 2

La casa (y aunque me parece que esto lo saben ustedes, no estará de más repetirlo) era de esas que pueden llamarse mapa universal del género humano, por ser un edificio compuest...

3. Part 3

--En estos tiempos, Padrito --dijo la madre--, suele caer algún bordado de uniforme; pero ¿dónde se ven aquellos ternos de plata y oro, aquella ropa de altar que tanta ganancia...

4. Part 4

¿Qué es el hombre sin ideal? Nada, absolutamente nada: cosa viva entregada a las eventualidades de los seres extraños, y de que todo depende, menos de sí misma; existencia que,...

5. Part 5

--¡Oh! --exclamó Castillo--, por aquí aparece la punta de un impreso, en quien desde luego conozco la opinión contraria. Sí, señora Condesa: no hay más que leer este título, _Hi...

6. Part 6

--Vuecencia recordará lo que ocurrió cuando la familia toda vino de Andalucía. Yo formaba en la escolta que acompañó a sus mercedes desde Bailén hasta Santa Cruz de Mudela, y co...

7. Part 7

--En esta casa no se consiente gente perdida, porque juro y rejuro que los que hablan así de la batalla de Espinosa de los Monteros, son espías de los franceses, y no digo más....

8. Part 8

--¡A mí con esas el asno Regidor! --vociferó la Zaina--. Después que le he despreciao, después que he tenido que escupirle en la cara para que no anduviera tras de mí chupándose...

9. Part 9

--Bueno, bueno, todo se hará. Cada una a su casa, y cuidado con lo que les tengo prevenido. Tú, Nicolasa, eres una tramposa, que en cada libra de carne pones dos onzas menos de...

10. Part 10

--¡A mí con esas! --exclamó el apreciable sujeto--. Ya estamos de traidores hasta el gañote. ¡Pillos lairones! Si no les espachamos, nos van a entregar a los franceses. ¡Perros...

11. Part 11

Los _muchachos_, cuyo patriotismo invocaba Fernández, eran seis o siete vejestorios como él, compañeros en la portería y servicio interior de las oficinas de Cuenta y Razón. Per...

12. Part 12

Perdido al fin Recoletos, corrimos todos por la calle del Barquillo hacia la de Alcalá, y cuando llegamos, ya los franceses eran dueños del Pósito, del palacio de San Juan, y pr...

13. Part 13

--Si algo enflaquece mi ánimo, es la vista de mi inocente esposa, a quien voy a dejar viuda. Te confieso que al considerar esto, se me nublan los ojos, se me oprime el corazón y...

14. Part 14

--¡Oh, _patres conscripti_! --dijo otro fraile que vino a toda prisa por el claustro adelante--. ¡Grandes y estupendas novedades! Han llegado tres Consejeros de Castilla, y está...

15. Part 15

--Pues en lo relativo a ese decreto que acaba de leerse --dijo Castillo--, mi conciencia no me dicta sino alabanzas, y alabanzas le daré, aunque lo haya escrito el gran Tamerlán...

16. Part 16

--¿Estamos viviendo en despoblado? --dijo el Marqués riendo--. En el Pardo, en el mismo Palacio del Pardo, donde vive un Rey con numerosa servidumbre y guardia, ¿no puede quedar...

17. Part 17

--Poco me importa --añadió-- que Inés no me ame en este momento. Yo estoy seguro de que se volverá loca por mí en cuanto nos tratemos con cierta intimidad. Todos dicen que tengo...

18. Part 18

--Sí... Pues decía que aunque tenemos mucha confianza, y nos tratamos como dos amigos, no puedo presentarme así en el salón cuando los demás van de etiqueta. Usted no irá tampoc...

19. Part 19

--¡De qué indigna manera me has engañado! --repuso con voz turbada por la ira--. Jamás lo creí: yo pensé que tenías en tu baja e innoble alma una chispa del fuego de honor. No:...