Category: Short Stories

Cuentos de amor

Tranquilízate, lector: no se trata de un prólogo grave pegado á un libro de entretenimiento, lastre de plomo de algo tan leve como el ala de la mariposa: sólo encontrarás aquí unas cuantas advertencias, por otra parte innecesarias si para mí no rigiesen distintas leyes que par...

Chapters

7. Part 7

«Así que se me quitó de la imaginación la madre, empecé á cuidar de la niña. No tenía otra cosa para qué mirar en el mundo. Me propuse que no había de perderse, ni arrimarme otr...

3. Part 3

¡Oh! ¡Qué temblor de alegría maldita asaltó á Trifón, el monstruo, el ridículo _Fenómeno_, al punto en que, dentro del carruaje sin faroles donde la esperaba, recibió á María co...

15. Part 15

Beatriz guardó silencio algunos instantes; y después, como si se resolviese á completas revelaciones, de esas que hacemos más por oirnos á nosotros mismos que porque un amigo la...

11. Part 11

Lo histórico es que, en una noche de invierno muy obscura y muy larga, la puerta del Pazo se abrió sin ruido para dejar entrar á un hombre robusto, recio, vestido con el clásico...

5. Part 5

De las solteronas, Candidita era la más joven, pues no había cumplido los sesenta y tres. Según las crónicas de los remotos días en que Candidita lozaneaba, jamás descolló por s...

13. Part 13

En mi pueblo, como sabéis, no suele haber grandes emociones, y cualquier cosa se vuelve acontecimiento. Todo constituye distracción, rompiendo la monotonía de aquel vivir.--Hará...

9. Part 9

Por aquel entonces se anunció la boda de cierta opulenta señorita, y los padres convidaron á sus relaciones á examinar las _vistas_ y ricos regalos que formaban la canastilla de...

12. Part 12

--Pues era ingenioso--declaró la viudita--y á mí me divertía muchísimo... En no sé qué libro suyo--las citas exactas allá para los sabiondos--sienta una teoría sustanciosa, no c...

8. Part 8

Lo más raro de todo era que Fausto, con la fantasía, enmendaba la plana al ciego Destino. La hermosa niña que había recibido en el seno izquierdo la bala, no estaba enamorada de...

4. Part 4

--No me sorprende el paso que usted da, pero le ruego que me crea, y le empeño palabra de honor de que es la pura verdad cuanto voy á decirle. Considero el caso de la señora de...

14. Part 14

La víspera de la boda, Martina le esperaba, como de costumbre, en el gabinetillo. La madre, que vigilaba sus coloquios, no creyó que aquella noche fuese preciso hacer centinela:...

2. Part 2

Y pasaron centenares de mujeres, viejas y mozas, lindas y feas, morenas y pelirrubias, melancólicas y vivarachas; y á todas las eché los anteojos y en todas noté que del corazón...

1. Part 1

Tranquilízate, lector: no se trata de un prólogo grave pegado á un libro de entretenimiento, lastre de plomo de algo tan leve como el ala de la mariposa: sólo encontrarás aquí u...

10. Part 10

--Hija, en mi entender, hizo usted muy mal--la decía el Padre Incienso, viéndola bañada en lágrimas al pie del confesionario.--Un chico formal, laborioso, dispuesto á casarse, n...

6. Part 6

El lance pasó en M***, donde estaba de guarnición uno de los regimientos más lucidos del ejército español, que por su arrojo y decisión en atacar había merecido el glorioso sobr...

16. Part 16

Acercando la cabeza cuanto lo permite el agujero del ventano, miró á su interlocutora, y vió que era una morena de once á doce años, de ojos como tinteros, de tupida melena negr...