Category: Novels

Los muertos mandan

En mis tiempos de agitador político, allá por el año 1902, los republicanos de Mallorca me invitaron a un mitin de propaganda de nuestras doctrinas que se celebró en la plaza de Toros de Palma.

Chapters

1. Chapter 1

En mis tiempos de agitador político, allá por el año 1902, los republicanos de Mallorca me invitaron a un mitin de propaganda de nuestras doctrinas que se celebró en la plaza de...

2. Chapter 2

Jaime encontraba con su vista algunos lienzos más allá--distancia que representaba el paso de un siglo--, otro retrato de hembra famosa de la familia. Era una niña de blanca pel...

3. Chapter 3

Tal fue el aturdimiento de su sorpresa y tan grande su alegría, que, agarrando las manos de Febrer, faltó poco para que se arrodillase al mismo tiempo que hablaba tembloroso. Es...

4. Chapter 4

El hombre parecía enfermo; era más joven que ella, pero enflaquecido por las dolencias, pálido, con una palidez transparente de hostia, los claros ojos brillantes de fiebre, el...

5. Chapter 5

Jaime cedió a los ruegos de su madre, eterna enferma a la que la menor contrariedad parecía poner en peligro de muerte. Ya que no le quería marino, estudiaría otra carrera. Nece...

6. Chapter 6

Y no obstante, todas las madrugadas, al romper el alba, Febrer, siguiendo los corredores del antiguo convento, regresaba a su cuarto, deshacía la cama para que no sospechasen lo...

7. Chapter 7

Las interminables persecuciones sufridas por sus ascendientes irritaban a Valls. Todas las circunstancias eran buenas para atropellar a las gentes de «la calle». Cuando los paye...

8. Chapter 8

Luego, haciendo un esfuerzo, concentraba su atención, y oía a Febrer que le hablaba de grandes y lejanas ciudades, de desfiles de coches lujosos, con mujeres que ostentaban las...

9. Chapter 9

Cuando se procedía al reparto del botín, miraba indiferente las riquezas en montón, dejándolas para el Gran Maestre. Él sólo tenía interés en apropiarse las hembras. Si le amena...

10. Chapter 10

Esperaba en su tía un movimiento de sorpresa, de curiosidad. Tal vez el anuncio de su casamiento la ablandase. Casi era seguro que, aterrándose ante un peligro tan enorme para e...

11. Chapter 11

Amontonábanse las rocas, soldadas unas a otras, y al remontarse en el espacio, obligaban al espectador a echar la cabeza atrás para alcanzar con sus ojos la aguda cumbre. Los pe...

12. Chapter 12

Paseaba su mirada por la interna redondez de la torre. Un verdadero salón, más apacible para él que los de la casa de sus antepasados. Todo suyo, sin miedo a la copropiedad con...

13. Chapter 13

Jaime sonreía al escuchar las protestas del _atlot_ contra su destino. En toda la isla no existía otro centro de enseñanza que el Seminario, y los payeses y patrones de barca qu...

14. Chapter 14

Por entre la columnata negra y retorcida de los olivos y los almendros veíanse a lo lejos, siguiendo otros senderos, grupos de payeses que también marchaban hacia el pueblo. Del...

15. Chapter 15

La salida de la primera pareja pareció arrastrar a los demás. En un momento, todo el espacio libre que había ante los músicos se cubrió de faldas pesadas, bajo cuyo rígido y múl...

16. Chapter 16

El cielo amanecía nublado los más de los días, y el mar ceniciento. El Vedrá parecía más enorme, más imponente, alzando su cónica aguja en esta atmósfera tempestuosa. El mar se...

17. Chapter 17

A mediodía, Febrer, aburrido de sus paseos sin objeto por la Marina y las empinadas callejuelas de la antigua Real Fuerza, entró en una pequeña fonda, la única de la ciudad, sit...

18. Chapter 18

De pronto Febrer sufrió una impresión de deslumbramiento, como si contemplase una luz extraordinaria nunca vista. Su cerebro pareció dilatarse, esparcirse, como una masa de agua...

19. Chapter 19

--Le han perdido a usted el respeto, don Jaime--continuó el muchacho--. Cuando le vieron entrar y sentarse al lado de mi hermana, quedaron como atontados. Yo también me quedé si...

20. Chapter 20

Al entrar en la torre comunicó inmediatamente sus pensamientos a don Jaime. ¿Quién creía él que era el autor de la canción injuriosa? ¿El _Cantó_?... Pues no señor: era el _Ferr...

21. Chapter 21

El forastero no intentaba rebelarse contra su suerte. Sentíase arrepentido, avergonzado de la acometividad de la noche anterior y de su reciente excursión a la montaña. Para él...

22. Chapter 22

El perro de _Can Mallorquí_, excitado por los disparos, ladraba lúgubremente. A lo lejos, otros perros le contestaban. El aullido del hombre se alejó, con incesantes repeticione...

23. Chapter 23

Y el hombre práctico, el inglés, para no divagar más, cubría otras dos hojas con las explosiones de su indignación contra todo lo que le rodeaba: contra sus hermanos de raza, tí...

24. Chapter 24

Y cuando la madre, afligida por las órdenes furiosas, quería unirse a Margalida para buscar el remedio, la reclamaba otra vez su marido junto al lecho. Debía sostener al señor:...

25. Chapter 25

Sumióse de nuevo el enfermo en su inconsciencia después de esta rápida visión. Ahora su sopor era más tranquilo. La sed, una sed horrible que le hacía avanzar las manos fuera de...