Category: Novels

Las Ilusiones del Doctor Faustino, v.1

Te dedico esta novela como el matador dedica su obra antes de matar el toro. Ni él ni yo sabemos si saldrá bien ó mal lo que dedicamos. El público y tú habréis de juzgar y sentenciar, cuando la novela se imprima por completo, no bien se escriba. De todos modos, aunque la novel...

Chapters

9. Part 9

--Pues aunque su merced se me enoje, le sostendré que es necesario y más que necesario. Manolilla no es una Manolilla cualquiera: es la criada favorita de Doña Costanza. Yo no m...

13. Part 13

Después de este natural y disculpable desahogo, la señora Doña Ana Escalante de López de Mendoza se afligió en el alma de ver á su pobre hijo derrotado y humillado, y el mismo D...

11. Part 11

Pasaron tres ó cuatro días y la impresión viva, la huella, por decirlo así, de los labios de la mujer innominada, se borró de los párpados del Doctor; pero la imagen de aquella...

7. Part 7

--Siempre me asusto, tía... ¡Y qué cosas dice usted! ¡Válgame Dios! ¿Cómo había yo de creer que mi primo viniese á caballo, vestido de doctor, con su muceta, borla y bonete? ¡Va...

14. Part 14

El Doctor había leído las poesías desesperadas que privaban en aquella época; pero aun no habían salido á luz, ó no habían llegado á su noticia, las atrevidas especulaciones de...

6. Part 6

Todo un invierno estuvo meditando Doña Ana. Luego escribió varias cartas y sostuvo una correspondencia, sin decir nada á su hijo. Al cabo, una noche, cuando ya había llegado la...

10. Part 10

--Ya te he dicho que quiero quererte. Bien sabes tú que el amor es cosa terrible para una mujer. Me siento atraída hacia él, y retrocedo al mismo tiempo espantada, como si viera...

12. Part 12

--Sin bromas, tía Araceli: yo soy niña, soy inexperta, sé poco de pasiones y de lances de amor; pero sospecho que en el amor hay grados, como en todo. Hasta cierto grado me pare...

1. Part 1

Te dedico esta novela como el matador dedica su obra antes de matar el toro. Ni él ni yo sabemos si saldrá bien ó mal lo que dedicamos. El público y tú habréis de juzgar y sente...

2. Part 2

Las navegaciones de D. Juan, durante largo tiempo, compiten con las de Simbad, y si, como sospecho, él las tiene escritas, serán libro de muy sabrosa lectura el día en que se pu...

5. Part 5

Aunque D. Francisco había amado y respetado siempre á Doña Ana, sus pasiones de hidalgo, y su vanidad quizás, le habían arrastrado primero á tener relaciones con cierta ninfa á...

8. Part 8

--Niega tal dilema. Conviértele en trilema ó en cuatrilema. Añádele el término de no coquetear ni marear al primo y de que se vuelva sosegado y contento á su casa cuando pase la...

3. Part 3

--Nada más fácil--contestó D. Juan.--Hay una señorita en Madrid, elegante, algo coqueta, no muy rica, y que ha llegado á cumplir veinticinco años sin casarse. Las ilusiones de e...

4. Part 4

En esto de los perros, y sobre todo en los podencos, era donde más había resplandecido el afecto de los bermejinos á los López de Mendoza. Los podencos son golosos y ladrones si...

15. Part 15

Tal vez el gran poeta confundió con el amor verdadero la adoración de la mujer como figura simbólica y como alegoría y personificación de la ciencia divina, de la inspiración po...