Category: Historical Novels

El terror de 1824

En la tarde del 2 de octubre de 1823 un anciano bajaba con paso tan precipitado como inseguro por las afueras de la Puerta de Toledo en dirección al puente del mismo nombre. Llovía menudamente, sin cesar, según la usanza del hermoso cielo cuando se enturbia, y la ronda podía c...

Chapters

1. Part 1

En la tarde del 2 de octubre de 1823 un anciano bajaba con paso tan precipitado como inseguro por las afueras de la Puerta de Toledo en dirección al puente del mismo nombre. Llo...

2. Part 2

—Sí, Pujitos mío —repuso Sarmiento estrechándole la mano—. ¿Sabes que tiemblo y tengo frío? Más frío y más miedo que tú, porque voy a preguntarte por mi hijo, en cuya compañía h...

3. Part 3

—Aquí podrá usted vivir. Yo estoy sola; quizá lo esté por mucho tiempo —añadió la joven poniendo delante del anciano un plato de uvas—. La casa es demasiado grande para mí... No...

4. Part 4

—¿Arcos?... ¡Si ha de haber cuatro! Por cierto que el señor Chaperón nos ha hecho un flaco servicio llevándose para la horca los grandes mástiles que sirven para armar arcos de...

5. Part 5

—Jesucristo nos manda hacer bien a los pobres, cuidar a los enfermos y aliviar a los menesterosos —añadió Sola acercando su agraciado rostro a la rugosa efigie del vagabundo—. Y...

6. Part 6

Él, no obstante, se dio su maña, y con ella, un poco de paciencia y un puñado de onzas de oro (que entonces corrían de lo lindo para estos arreglos), logró de la generosidad abs...

7. Part 7

—¡Ah!, pícara..., las cartas de tu novio..., y no me has querido decir quién es..., y dices que no tienes ninguno; ¡y te escribe tantos pliegos!... Ahí llevas una resma... No te...

8. Part 8

Mas a pesar de ello, el anciano no advirtió que entrara gran porción de calma en su espíritu; antes bien sentíase más irritado, más inquieto, con propensiones a la furia y a pro...

9. Part 9

—No quiere esto decir que don Benigno y su niña no puedan salir —añadió Bragas—; saldrán, sí, señora; saldrán con la ayuda de Dios. Pero es difícil, sumamente difícil, ¿por qué...

10. Part 10

Chaperón y el experto licenciado habían visto muchas veces en aquella misma siniestra sala y en otras dependencias del tribunal, personas que negaban su culpabilidad, otras que...

11. Part 11

Delante de Su Majestad en efigie y de la imagen de Cristo crucificado, estaba en pie, apoyándose en una mesa, no fingido, sino de carne y hueso, horriblemente tieso y horribleme...

12. Part 12

—Poquito a poco. La ley está de tal modo redactada, que yo no me atrevería a absolverle. Puesto que la señora quiere que yo dé unos cuantos toques a la causa, se hará. Nada se p...

13. Part 13

Al decir _yo_, diose un gran golpe en el pecho, que retumbó como una caja vacía. Brillaban sus ojos con extraño fulgor desconocido; se había transfigurado, y la cólera iluminaba...

14. Part 14

—Llore usted, llore —dijo el padre Alelí a su penitente—, que así se calma la congoja. Yo también lloro, querida mía; también me lleno de agua la cara, a pesar de estar tan acos...

15. Part 15

La capilla de los reos de muerte, que estaba en el piso bajo y en el ángulo formado por la calle de la Concepción Jerónima y el callejón del Verdugo, era el local más decente de...

16. Part 16

—¿Yo? Por ningún caso —repuso el cortesano estrechando manos diversas una tras otra—. Voy a una reunión donde cantan la Fábrica y Montresor... ¡Qué aria de la _Gazza Ladra_ nos...

17. Part 17

—Calma, calma, hermano mío; aún no es tiempo —le dijo Alelí tirándole del brazo—. Siéntese usted. Por cierto que no es nada conveniente para su alma esa afectación de valor y es...