Category: Novels

Quilito

Pampa se había quedado dormida, acurrucada en el umbral. Envuelta su monstruosa cabeza en el refajo de bayeta amarilla, que había levantado por detrás al sentarse; un pie montado sobre el otro, como para prestarse mutuo calor, calzados ambos en gruesos zapatos claveteados; las...

Chapters

1. Chapter 1

Pampa se había quedado dormida, acurrucada en el umbral. Envuelta su monstruosa cabeza en el refajo de bayeta amarilla, que había levantado por detrás al sentarse; un pie montad...

2. Chapter 2

Con la tía Goya era otra cosa; él no la saludaba, y en cuanto a don Bernardino, no hacía aún dos días le había tomado la acera, dispuesto a armar camorra. Bien sabía Jacinto que...

3. Chapter 3

En lo que no valían tretas ni engañifas, era en lo de sacarle dinero al viejo; los domingos, después de misa, daba a cada uno de los hijos un billetito de cinco pesos, de los pe...

4. Chapter 4

La testamentaría, entretanto, seguía sus pesados trámites, y hoy era un título que faltaba y mañana una reclamación que surgía y vengan consultas y vayan pesos; aunque, felizmen...

5. Chapter 5

Era digno, a su manera. Aunque no pudiera tachársele de delito alguno, porque no era ladrón, ni capaz de hacer mal a nadie, ocultaba su apellido y pocos eran los que sabían que...

6. Chapter 6

Antes de la una, salía Jacintito para la Bolsa, después de charlar en el escritorio con los amigos y discutir con míster Robert. Aquella sesión de barbilampiños, en que se expon...

7. Chapter 7

Con Jacinto no se llevaba mal, y con esto queda dicho que, si sus relaciones no eran cordiales, tampoco estaban a matar. Para un hombre tan metódico como míster Robert, que tení...

8. Chapter 8

Su palacio era un jubileo de postulantes, un _steeple-chase_ detrás de la cartita de recomendación, de doctorcitos sin _conchavo_ e inútiles de todo pelaje, desde los que no tie...

9. Chapter 9

Tanto andar aquella mañana, y sin resultado, abatió su ánimo; además, no había probado bocado y sentía un amargor en la boca y un desfallecimiento en el estómago... ¡Pero buenos...

10. Chapter 10

Naturalmente, estos rumores de renuncia vinieron acompañados de la estupenda nueva de que Esteven se había fundido, como metal puesto al fuego. Esto sí produjo impresión, y muy...

11. Chapter 11

--¡Qué ocurrencia! ¿De modo que estarías más satisfecho si la niña tuviera en vez de esa cabeza llena de talento, una calabaza vacía? A ver, preciosa, cuéntame la historia de Pu...

12. Chapter 12

--Eso es otra cosa--dijo, abandonando el pesado envoltorio, satisfecho de caer sobre un tema agradable;--cuando entro en esta casa, no te me ofendas ¡eh!, el corazón, porque yo...

13. Chapter 13

--A mí no me la pega--refunfuñó misia Gregoria,--éste debe ser un emisario de la rubia, que viene a traer las condiciones de la paz. Ya les daré yo buenas paces.

14. Chapter 14

El despacho era espacioso; bien amueblado, en punto a riqueza, pero sin gusto y sin estilo. S. E. estaba sentado delante del escritorio, pluma en mano; muy cerca, una bandeja co...

15. Chapter 15

--¡Pillos!--exclamaba misia Casilda, mientras don Pablo, nervioso, llevaba el compás con su batuta improvisada,--¡Mira cómo hacen y deshacen a su antojo! Naturalmente, el que ti...

16. Chapter 16

Antes de salir, la señora recorrió las dos piezas, buscando con los ojos si había puñal o revólver o instrumento alguno capaz de producir la muerte, y no bajó sin dejar al queri...

17. Chapter 17

--No, la firma no--contestó la señora confusa y embrollándose;--pero, en fin, yo no entiendo de esto; lo único que puedo decirte es que si mañana no entregamos los treinta mil n...

18. Chapter 18

Y Susana se entristecía, viendo que la reconciliación no era sellada con un abrazo fraternal; allí estaban las dos, hablando de cosas indiferentes, como personas extrañas; ¡y cu...

19. Chapter 19

La entregó el misterioso rótulo, y se sentó en el borde de la cama, embobado, mirando en silencio a la hermana. Y entonces, cual si vinieran del otro mundo, acompañadas del vien...

20. Chapter 20

--No te mates, tonto, que la vida es muy buena y muy agradable; una vez hecho a ella, ya verás... Si no tienes más que veinte años, y por eso, inexperto, exageras tus faltas y c...

21. Chapter 21

Le estrechó la diestra, nerviosamente, y Agapo notó que la mano del sobrino estaba helada, y al resplandor de la hoguera, que moría, su semblante demudado y la misma mirada de d...