Category: Novels

Maximina

--¡Qué sé yo!... eso de casarse lo entienden tan mal los hombres... Pues mire usted, señorito, aquí en el pueblo todos se han alegrado mucho al saber la noticia... Sólo algunas envidiosas no querían creerlo... ¡Jesucristo lo que voy á hacerlas rabiar esta noche! Voy á recorrer...

Chapters

19. Part 19

Enrique no había mentido. No se veía ninguna dama ni caballero de levita, exceptuando el padrino, que traía una, bien atrasadilla por cierto. En cambio las buenas mujeres que al...

9. Part 9

Enrique quedó un poco confuso; pero continuó inmóvil con la sonrisa en los labios. La joven se enfrascó de nuevo en la lectura. Al cabo de un rato volvió á levantar la vista, y...

5. Part 5

En un principio estas discusiones y el conocimiento cada vez más amplio de la maquinaria política, le cautivaron. Mas á la postre, después de haber tenido el honor de conocer de...

8. Part 8

Los trabajos de nuestro amigo Mendoza, por mal nombre _Brutandór_, en pro de la causa revolucionaria, se movían en más alta esfera que los de Marroquín, Merelo y demás gente men...

24. Part 24

Aunque agitado con la perspectiva de las oposiciones, y trabajando para ellas, acaso más de la cuenta, nuestro héroe no era desgraciado. Cuando hay paz y amor en el hogar, la vi...

21. Part 21

Cualquiera que le hubiera visto reclinado en el fondo del carruaje con el cigarro entre los dientes, le diputaría por un elegante aburrido que iba á dar una vuelta por la Castel...

18. Part 18

De esta manera insidiosa quiso la serpiente introducirse en aquel paraíso. Y lo consiguió al cabo. Como tenía prudencia bastante para no abusar, entró pronto en la casa con cier...

23. Part 23

--Antes de comenzar una escena como ésta--siguió el andaluz, haciendo ademán de despreciar la interrupción,--escucha una palabra, Miguel. Te he dicho ya que estoy resuelto á no...

3. Part 3

Era domingo y precisaba oir misa. Como la brigadiera y Julia ya la habían oído, salieron solamente Maximina, Miguel y Juana, y entraron en San Ginés. La criada, que jamás había...

10. Part 10

Miguel se puso á discurrir de dónde vendría, y quiso imaginar que pudiera ser alguna pérdida ó menoscabo en su hacienda. D. Bernardo se bajó, arrimóse para descansar á una de la...

14. Part 14

Y se alejó lentamente en dirección al despacho. Al sentir los pasos de su marido, Maximina levantó vivamente la cabeza, y gritó con suprema angustia, los ojos bañados de lágrimas:

20. Part 20

Tranquilizóse al saber que la carta era para su mujer, y acto continuo le convidó á beber una botellita de cerveza. Para el jefe de la Casiña el beber cerveza era una función au...

22. Part 22

D. Alfonso las recogió y las metió en el bolsillo con displicencia. El juego se deshizo. El banquero, limpiándose el sudor de la frente con el pañuelo, se acercó al andaluz, que...

15. Part 15

Nuestro nuevo papá se fué hacia allá arrastrando perezosamente los pies, muy resuelto á que la visita no se prolongase largo rato. Pero al entrar en su despacho quedó sorprendid...

6. Part 6

Utrilla estaba escribiendo en compañía de su señor hermano, el cual, al saber que se trataba de un amigo de Jacobo, apenas se dignó levantar la vista y saludar con un leve movim...

13. Part 13

En aquel instante sonó el timbre. Ambos quedaron como petrificados: después se apartaron de prisa, y Miguel se entró en el despacho. El criado abrió la puerta y apareció un jove...

12. Part 12

UN deseo le retozaba á Miguel hacía tiempo por el cuerpo; y era el de reunir á algunos amigos en casa para celebrar á un mismo tiempo su matrimonio y la esperanza de tener muy p...

1. Part 1

--¡Qué sé yo!... eso de casarse lo entienden tan mal los hombres... Pues mire usted, señorito, aquí en el pueblo todos se han alegrado mucho al saber la noticia... Sólo algunas...

17. Part 17

Loco ó cuerdo, quiero separarme de él, porque mi vida es un infierno. Pero una vez que solté la especie, se puso frenético, diciendo que yo deseaba el divorcio para unirme con m...

16. Part 16

Brutandór bajó la cabeza, y hubo datos para creer que aparecieron en su rostro señales precursoras de una sonrisa. No obstante, si alguno se empeñase en negarlo, no le faltarían...

11. Part 11

JULITA visitaba á menudo á sus hermanos; pero su presencia no era para ellos tan amena como antes. El carácter de la joven habíase modificado notablemente en los últimos tiempos...

2. Part 2

Cuando hubo terminado el oficio, los que asistían á él, que ya formaban una muchedumbre, los rodearon para darles en voz de falsete la enhorabuena. Apretones de manos furtivos,...

7. Part 7

Entró ésta de nuevo, al cabo de unos minutos, con el semblante risueño, lo mismo que antes, y comenzó á alegrar la tertulia con sus ocurrencias. No se sentó. Daba vueltas por la...

25. Part 25

Habló todavía largo rato. Al fin, calló de pronto. Ambos quedaron silenciosos contemplando la inmensidad de los cielos. Una misma emoción grave y pura se había apoderado de ello...

4. Part 4

--¡Oh, ya lo creo!... ¿Por qué no les dejas á tu mamá y á tu hermana la mitad? Mira, ellas están acostumbradas al lujo, y yo no... Yo con cualquier vestido me arreglo...

26. Part 26

Arrastrado por el curso de los pensamientos que á menudo le dominaban, se puso á considerar el tiempo que de aquel modo ardía en el espacio, y la región misteriosa del cielo hac...