Category: Novels

La lucha por la vida: La busca

ACABABAN de dar las doce, de una manera pausada, acompasada y respetable, en el reloj del pasillo. Era costumbre de aquel viejo reloj, alto y de caja estrecha, adelantar y retrasar a su gusto y antojo la uniforme y monótona serie de las horas que va rodeando nuestra vida, hast...

Chapters

10. Part 10

La cuñada, una mujer cerril, de nariz corta, mejillas rojas, de pecho y caderas abundantes, podía dar lecciones de sordidez a su hermana, y en cuestión de falta de pudor y de di...

3. Part 3

Luego, como acontecía casi siempre en las francachelas de la casa de huéspedes, un chusco se puso a darle a la caja de música del pasillo, y el «Gentil pastor» de _La Mascota_ y...

4. Part 4

--Pues hijo, aquí no tendrás más remedio. Anda, siéntate a trabajar. Ahí tienes a tus primos--añadió el señor Ignacio, mostrando al mozo y al chiquillo--. Estos también son unos...

14. Part 14

La vieja desenganchó los dos borricos del carrito y soltó al perro, que se puso a ladrar y a jugar de contento; ladró a los burros, uno negro y otro rucio, que volvieron la cabe...

9. Part 9

El _Valencia_ lanzó un grito de dolor, como si le hubieran herido; su honra, su fama de valiente, quedaba por los suelos; desesperado se acercó a la puerta de la trastienda y mi...

15. Part 15

Con la libertad de palabras que le caracterizaba, la Justa tenía conversaciones escabrosas; contaba a Manuel lo que la decían en la calle, las proposiciones que los hombres desl...

1. Part 1

ACABABAN de dar las doce, de una manera pausada, acompasada y respetable, en el reloj del pasillo. Era costumbre de aquel viejo reloj, alto y de caja estrecha, adelantar y retra...

13. Part 13

En los alrededores de la plaza el gentío se amontonaba; de los tranvías bajaban grupos de gente que corrían hacia la puerta; los revendedores se abalanzaban sobre ellos voceando...

2. Part 2

Aun no había obscurecido del todo; el cielo estaba vagamente rojizo, el aire sofocante, lleno de un vaho denso de polvo y de vapor. La Petra subió la calle de Carretas, siguió p...

11. Part 11

Ya había confesado a la Petra el cura de la casa una porción de veces. Las hermanas de Manuel iban de vez en cuando por allí, pero ninguna de las dos traía el dinero necesario p...

12. Part 12

Quise volver hacia arriba a abandonar mi disfraz; pero había tanta gente, que tuve que seguir con la marea. No sé si te habrás fijado en lo solo que se encuentra uno esos días d...

7. Part 7

Tomaron por el arroyo de Embajadores, y subieron por el paseo de las Acacias. Arreciaba la lluvia; alguna que otra luz mortecina brillaba a lo lejos; en el cielo, obscurísimo, s...

6. Part 6

Después, al caer de la tarde, el aire y la tierra quedaban grises, polvorientos; a lo lejos, cortando el horizontes, ondulaba la línea del campo árido, una línea ingenua, formad...

8. Part 8

LA _kermesse_ de la calle de la Pasión fué esperada por Leandro con ansiedad. Otros años había acompañado a la Milagros a la verbena de San Antonio y a las del Prado; bailó con...

5. Part 5

En el espacio que disfrutaba la familia del zapatero; en la punta de una pértiga muy larga, atada a uno de los pilares, colgaban unos pantalones llenos de remiendos, que se bala...

16. Part 16

«¡Estos ya no son buenos!» La frase le había producido una impresión profunda. ¿Por qué no era bueno él? ¿Por qué? Examinó su vida. El no era malo, no había hecho daño a nadie....