Category: Historical Novels

Historia de Gil Blas de Santillana: Novela (Vol 1 de 3)

_La famosísima novela de Le Sage_ GIL BLAS DE SANTILLANA _fué traducida superiormente por el padre Isla, el autor de_ Fray Gerundio. _Esta traducción es la que publicamos. Hízola el padre Isla con la intención de mostrar patente el origen español de la inspiración que animara...

Chapters

1. Part 1

_La famosísima novela de Le Sage_ GIL BLAS DE SANTILLANA _fué traducida superiormente por el padre Isla, el autor de_ Fray Gerundio. _Esta traducción es la que publicamos. Hízol...

2. Part 2

No era yo solo el que había de caminar con el arriero. Habíanse ajustado con el mismo dos hijos de familia de Peñaflor; un muchacho o niño de coro de Mondoñedo, que iba a correr...

3. Part 3

»Irritóme mucho este proceder, y resolví vengarme. Robé sus pedrerías a la mujer de don Rodrigo; corrí en busca de mi bella Elena, que vivía en casa de una lavandera amiga suya;...

4. Part 4

Pasamos nosotros a la sala, y uno de los ladrones, que había sido cirujano, reconoció el brazo del teniente y le aplicó bálsamo. Hecha esta operación, se pasó a ver lo que había...

5. Part 5

«¡No, don Alvaro, no!—exclamé al oír estas palabras—. El Cielo no te ha traído aquí en balde, y no permitiré que segunda vez te apartes de mí. Quiero ir contigo, y solamente la...

6. Part 6

Tal fué el discurso de doña Mencía; acabado el cual, sacó de la faltriquera un bolsillo y me lo tiró por la reja del locutorio a donde le pudiese alcanzar, diciendo: «Toma, Gil...

7. Part 7

Después de haber llorado bien, pero en vano, mi desgracia, comencé a hacer reflexiones, y saqué de ellas que en lugar de rendirme a la desesperación y desaliento debía animarme...

8. Part 8

Era ésta la comida diaria de nuestro canónigo, acaso el mayor tragón de todo el Cabildo; pero la cena era más parca. Contentábase con un pollo o con un conejo y con algún cubile...

9. Part 9

Como hubiera sido cosa fea dar pruebas de indócil cuando daba principio a la carrera de la Medicina, mostré que me hacía fuerza la razón y aun confieso que efectivamente la creí...

10. Part 10

Al oír esto las dos mujeres, no omitieron medio alguno para movernos a piedad. Alborotaron la casa a gritos, llantos y lamentos. Mientras la vieja, puesta de hinojos, ya delante...

11. Part 11

»Esta fué la tierna despedida de mi padre; pero mi madre, que era de genio menos áspero, se mostró más sentida de mi marcha. Echó algunas lágrimas y aun me metió a escondidas en...

12. Part 12

»Pero faltó poco para que un lance pesado le hubiese frustrado esta esperanza. No pude salir de casa hasta después de muy anochecido, y, por mis pecados, era la noche muy obscur...

13. Part 13

Después de haber caminado cerca de dos leguas, nos sentimos con gran gana de almorzar; y habiendo visto como a doscientos pasos del camino un grupo de árboles que hacían sombra...

14. Part 14

«Vamos claros, Gil Blas—me dije entonces a mí mismo—, que no te era posible encontrar amo mejor. Tú sirves a un hombre que por limpiar los vestidos, hacerle la cama y barrer su...

15. Part 15

No me engañé en mi sospecha. Cuando don Bernardo se retiró a casa por la noche, le hallé muy prevenido contra la catadura del capitán y propenso a creer todas las proezas que yo...

16. Part 16

«Ahora bien—me dijo el que me había dado la importantísima lección—: ¿no conoces tú mismo que ya empiezas a civilizarte? Aun no ha dos horas que estás en nuestra compañía y ya e...

17. Part 17

Al mismo tiempo que se levantaba mi amo de la cama, recibió un billete de don Alejo Seguier, en que decía le quedaba esperando en su casa. Pasamos a ella y encontramos allí al m...

18. Part 18

»Dichas estas palabras, se retiró, colérico y abochornado, y dos horas después me envió a decir que me esperaba en cierto sitio retirado. Acudí allá y le encontré dispuesto a re...

19. Part 19

Después de haberme exhortado a no sospechar mal de ninguno y a no inquietarme por nada de cuanto viese, me declaró que yo era el feliz mortal que había encontrado el camino de s...

20. Part 20

CAPÍTULO IV.—Hace Gil Blas amistad con los criados de los elegantes; secreto admirable que éstos le enseñaron para lograr a poca costa la fama de hombre agudo y singular juramen...