Category: Novels

Flor de mayo

Al amanecer cesó la lluvia. Los faroles de gas reflejaban sus inquietas luces en los charcos del adoquinado, rojos como regueros de sangre, y la accidentada línea de tejados comenzaba á dibujarse sobre el fondo ceniciento del espacio.

Chapters

1. Part 1

Al amanecer cesó la lluvia. Los faroles de gas reflejaban sus inquietas luces en los charcos del adoquinado, rojos como regueros de sangre, y la accidentada línea de tejados com...

2. Part 2

Pero este vómito de insultos no conseguía desvanecer la calma desdeñosa de Dolores. Veía cómo apretaban todos los labios para contener la risa que les causaban las alusiones á e...

3. Part 3

El naufragio del bergantín noruego fué lo más notable de la tempestad. Los periódicos hablaron de la catástrofe. Acudió la gente de Valencia como en romería para ver de lejos el...

4. Part 4

--Mire osté, siñor Martines: mi chico me tiene loca con todas esas burrás que hase. Lo que yo li digo: ¿Te hase falta algo, condenat? ¿Pues entonses por qué te ajuntas con esa p...

5. Part 5

Allí estaba metido _el Retor_, como si en casa del tartanero se le perdiera algo al gran babieca. ¿No sabía que Dolores era para el otro? ¿No veía las cartas de Tonet y las cont...

6. Part 6

_El Retor_, que había pasado tardes enteras admirando la sabiduría de aquel hombre, no se fijó en él, atento y sumiso para su tío, que se dignó quitarse la pipa de los labios pa...

7. Part 7

Al día siguiente, cuando las campanas comenzaban á voltear el toque de gloria, cuando se disparaban tiros en las calles y los muchachos aporreaban las puertas con garrotes, la _...

8. Part 8

_El Retor_ adivinó los propósitos de sus perseguidores. El tiempo no era muy seguro, y la escampavía prefería esperarle costeando, con el convencimiento de que más pronto ó más...

9. Part 9

Por _el Retor_ no había inconveniente. El pacífico panzudo gallardeábase con fiereza al pensar que su barca iba á llamarse _Escupehierro_, y la veía ya surcando en el mar con la...

10. Part 10

Emprendió de nuevo la marcha con la boca chorreante, enjugándola con sus callosas manos. No; él no procedería nunca feamente con su Tonet. ¿Qué culpa tenía el pobre chico de que...

11. Part 11

Sobre la arena de la playa, agitado todavía, dentro de los cestones de caña, estaba toda aquella hermosura: los salmonetes de roca, como palpitantes pétalos de camelia, contraye...

12. Part 12

¡Pero de qué modo reía la maldita! Parecía un sarcástico demonio. ¡Qué terrible gracia le hacía su paternal afirmación!... Y oyó aterrado las explicaciones de Rosario. Para ser...

13. Part 13

_¡Recontracordons!_... ¡Cobarde él! ¡Un hombre que había ido en falucho á la Habana y naufragado dos veces! _¡Redeu!_ (y que le perdonase el pecado el Santo Cristo del Grao); si...

14. Part 14

La quebrantada _Flor de Mayo_ vióse de pronto como en el fondo de una sima, entre dos muros brillantes, pulidos, de sombría agua, que avanzaban en opuesta dirección é iban á cho...

15. Part 15

Pepeta se había serenado. Podían estar tranquilos; ella lo aseguraba. No llegaría la sangre al río. El _Menut_ era un chillón que no valía un papel de fumar, y si se atrevía á h...

16. Part 16

Como si se moviera en las nieblas de un sueño, realizó todas las partes que quedaban del misterio de la misa: con insensibilidad que le asombraba, verificó aquella consumación e...

17. Part 17

Desde aquella ventana, abierta en las espaldas de la modesta casita, veíase la inmensa vega, que á la difusa luz de las estrellas marcaba sus masas de verdura y las moles de sus...

18. Part 18

El ribereño había crecido desmesuradamente á los ojos de todos aquellos emancipados que le rodeaban, y de regreso á Valencia, por la polvorienta carretera, se quitaban la palabr...