Category: Novels

El intruso

Comenzaba á clarear el día cuando despertó el doctor Aresti, sintiéndose empujado en un hombro. Lo primero que vió fué el rostro de manzana seca, verdoso y arrugado de Kataliñ, su ama de llaves, y los dos cuernos del pañuelo que llevaba la vieja arrollado á las sienes.

Chapters

16. Chapter 16

--¿Qué es el director espiritual?--continuó.--El librito lo dice claramente: «Es un segundo padre que la Iglesia os da para que dirija vuestras almas. Dejaos guiar en todo por e...

9. Chapter 9

Paladeaba las nimiedades del amor, que turbaban dulcemente la vulgaridad monótona de su vida. Las cartas de sobra prolongado y escritura femenil le salían al encuentro en la mes...

24. Chapter 24

Algunos discípulos de la Universidad jesuítica, pareciéndoles estas aclamaciones demasiado vulgares, daban vivas á la Unidad Católica, y los aldeanos los contestaban con rugidos...

13. Chapter 13

--Esto es hermoso, Fernando, pero con la belleza de un cementerio bien cuidado. Falta la alegría, falta el alma de un pueblo libre, que cuando termina el trabajo quiere entregar...

11. Chapter 11

Si Sánchez Morueta gozaba de algún afecto entre los miles de hombres que le veían pasar como un fantasma por el edificio de la dirección, era un reflejo del cariño que todos sen...

22. Chapter 22

Y esta palabra tomaba en boca del lego un tono de admiración y respeto. El pobre hombre, canijo y encogido, adoraba la fuerza, la arrogancia, los uniformes vistosos, y al record...

18. Chapter 18

--Todos se van, Luis. Ese muchacho era otro de mis afectos. Se hace el vacío alrededor de mí... Y ahora, al volver á mi hogar, la frialdad de la casa de huéspedes, la ausencia d...

17. Chapter 17

--¡Energía, Pepe! ¿Qué es esto, que te desplomas como una señorita desvanecida? ¡Firmes, vive Cristo! Sólo te falta echarte á llorar como los chiquillos. A ver: serenidad, y sue...

14. Chapter 14

A la melancolía sucedió en la joven la inquietud, el temor. Había venido preparando desde mucho tiempo aquella entrevista con Fernando Sanabre, y al llegar el momento temblaba c...

23. Chapter 23

El tren de Portugalete iba repleto de obreros, procedentes de las minas y las riberas de la ría. Todos mostraban prisa por llegar á la plaza de Toros. Se celebraba en ella un gr...

6. Chapter 6

Y calló, mientras el médico quedaba también silencioso y cabizbajo, como sumido en penosas reflexiones. Pasaban ante la ventanilla del carruaje los hoteles vistosos del Campo de...

3. Chapter 3

El pan se amontonaba detrás del mostrador, al amparo de los dueños, como si éstos temiesen los hurtos de los parroquianos ó una súbita acometida de los hambrientos que pululaban...

1. Chapter 1

Comenzaba á clarear el día cuando despertó el doctor Aresti, sintiéndose empujado en un hombro. Lo primero que vió fué el rostro de manzana seca, verdoso y arrugado de Kataliñ,...

12. Chapter 12

El ingeniero mostraba con orgullo la gran sala de los motores, que aprovechaban el gas de la hulla, al que antes no se daba aplicación. Aquello era obra suya y proporcionaba á l...

4. Chapter 4

Por un lado del tren, se abarcaba el vertiginoso movimiento de la ría con sus barcos y fábricas: por la ventanilla opuesta, admirábase la paz de los campos, el trabajo cachazudo...

21. Chapter 21

Y mezclando los gritos del país con los que habían aprendido en las plazas de toros, arrojaban más allá de la cuerda sus boinas y sus carteras, pero llamando en seguida á los ch...

15. Chapter 15

Reconocía una vez más el talento de los buenos Padres al admirar la decoración del templo. Era _gótico_, pero no tenía la crudeza blanca, la sobriedad desnuda de las viejas cate...

10. Chapter 10

--Yo también creo lo mismo--exclamó;--pero en un país como ese de que hablas, que apenas si ha conocido la intolerancia religiosa y la persecución por delitos de conciencia. Ade...

8. Chapter 8

Y en su vida monótona, de continuas ganancias y placeres vulgares, sin otras diversiones que la caza, la mesa y las apuestas, encontraban un nuevo toma para sus alardes de rique...

5. Chapter 5

Mientras el millonario leía los papeles, cambiando de vez en cuando alguna palabra con su secretario, el médico, hundido en un sillón, dejaba vagar su mirada por el despacho. Su...

20. Chapter 20

El _Milord_, en la tertulia de los contratistas, hablaba, con alarma, de los pinches de las minas. Aquellos diablejos que llevaban el cuchillo en la faja, y á los que no se atre...

19. Chapter 19

--¡La caridad!--contestó el médico sonriendo con sarcasmo.--Es el medio de sostener la pobreza, de fomentarla, haciéndola eterna. Los desgraciados la odian por instinto, al reci...

2. Chapter 2

Aresti, excitado por este estruendo, recordaba la famosa batalla de las Encartaciones, cuando el ejército liberal intentaba levantar el sitio de Bilbao por segunda vez. La feroc...

7. Chapter 7

Después de esta fuga, la esposa de Sánchez Morueta, casi rompió toda relación con el doctor. Hablaba indignada de él á su marido. ¡Dejar así á la pobre Antonieta, que era un áng...

25. Chapter 25

No: aquellos ídolos habían engañado á la humanidad demasiado tiempo y debían morir. Sus días aún serían largos, pero estaban contados. Los hombres comenzaban á maldecirlos, tend...