6 Best Loved Spanish Literary Classics

La Regenta

Creo que fue Wieland quien dijo _que los pensamientos de los hombres valen más que sus acciones, y las buenas novelas más que el género humano_. Podrá esto no ser verdad; pero es hermoso y consolador. Ciertamente, parece que nos ennoblecemos trasladándonos de este mundo al otr...

Summary

Creo que fue Wieland quien dijo _que los pensamientos de los hombres valen más que sus acciones, y las buenas novelas más que el género humano_. Podrá esto no ser verdad; pero es hermoso y consolador. Ciertamente, parece que nos ennoblecemos trasladándonos de este mundo al otro, de la realidad en que somos tan malos a la ficción en que valemos más que aquí, y véase por qué, cuando un cristiano el hábito de pasar fácilmente a mejor vida, inventando personas y tejiendo sucesos a imagen de los de por acá, le cuesta no poco trabajo volver a este mundo. También digo que si grata es la tarea de fabricar género humano recreándonos en ver cuánto superan las ideales figurillas, por toscas que sean...

Chapters

34. Part 34

Esperó algunos minutos, con la cabeza tendida en dirección del Vivero, espiando todos los ruidos.... Vio dos luces entre la obscuridad lejana, después cuatro... eran ellos, los...

73. Part 73

--Bueno, pues si eres cristiano ya veremos si debes perdonar o no. Pero no se trata de esto todavía; se trata de no cortar el camino al perdón, antes de ver si conviene, dando a...

70. Part 70

Mejor que nunca lo conoció cuando hubo que dar la gran batalla para trasladar al caserón de los Ozores el nido del amor adúltero. Ana se opuso, lloró, suplicó... «no, no; eso no...

74. Part 74

«Ahora mismo; voy a verle ahora mismo. Si el muy idiota fue a cazar a Palomares, a estas horas debe de estar de vuelta o llegando; es la hora del tren. Voy a su casa...».

35. Part 35

La transacción le costó al clérigo humillarse hasta el polvo, una abdicación absoluta. Vivieron en paz en adelante, pero él vio siempre en ella a su señor de horca y cuchillo; t...

59. Part 59

Antes que ella quisiera, Ana sintió sus dedos entre los del enemigo tentador... debajo de la piel fina del guante la sensación fue más suave, más corrosiva. Ana la sintió llegar...

7. Part 7

Había hablado con mucha afabilidad, con voz meliflua, pero poco, con cierto tono frío, y algo distraído al parecer. No le había visto los ojos. No le había visto más que los pár...

57. Part 57

«En la inmoralidad que acusaba aquella aglomeración de malos cristianos», estaba pensando precisamente don Pompeyo Guimarán, que, mal curado de una fiebre, había consentido en c...

24. Part 24

«Ignoraba lo que tenía, pero no podía escribir. ¿Sería el asunto? Acaso no estaría él aquella mañana para tratar materia tan sublime. ¡La infalibilidad! Terrible, pero valentísi...

38. Part 38

Ana vio aparecer debajo del arco de la calle del Pan, que une la plaza de este nombre con la Nueva, la arrogante figura de don Álvaro Mesía, jinete en soberbio caballo blanco, d...

58. Part 58

Y entró cuando Ana se volvía un poco para ocultar a su amigo la confusión que él hubiera leído en el rostro de ella, a no haber tenido que atender a doña Petronila que gritaba:

52. Part 52

Como si preguntara ¿cómo va la enferma?--Así andaba por todo el caserón, como si estuviera muriendo alguno. Sin darse cuenta del porqué, don Víctor se figuraba el misticismo de...

18. Part 18

En la cocina de los Vegallana se reflejaba su positiva grandeza. No, no eran nobles tronados: abundancia, limpieza, desahogo, esmero, refinamiento en el arte culinario, todo est...

25. Part 25

Prosiguió:--No quiero más cartitas; no quiero conferencias en la catedral; que vaya al sermón la señora Regenta si quiere buenos consejos; allí hablas para todos los cristianos;...

75. Part 75

--Nada, que Álvaro dio palabra. Pero al día siguiente, ayer por la mañana, cuando estaba ya nuestro don Juan haciendo el equipaje para largarse, se le presentaron Frígilis y Ron...

72. Part 72

«¡Matarla!--eso se decía pronto--¡pero matarla!... Bah, bah... los cómicos matan en seguida, los poetas también, porque no matan de veras... pero una persona honrada, un cristia...

67. Part 67

--Es decir--continuó Quintanar--una liga que fue de mi mujer, pero que me consta que ya no es suya.... Sé que no le sirven... desde que ha engordado con los aires de la aldea......

65. Part 65

Con toda el alma había creído Ana que iba a volverse loca. A una exaltación sentimental sucedía un marasmo del espíritu que causaba atonía moral; la horrorizaba pensar que en ta...

4. Part 4

Sin detenerse pasó el Magistral junto a la puerta de escape del coro; llegó al crucero; la valla que corre del coro a la capilla mayor estaba cerrada. Don Fermín, que iba a la s...

51. Part 51

Al leer lo de «hermano mayor querido», le daba el corazón unos brincos que causaban delicia mortal, un placer doloroso que era la emoción más fuerte de su vida; pues bueno, esto...

8. Part 8

--¿Tienes frío?--¡Frío yo! Y pensó que dentro de tres horas, antes de amanecer, saldría con gran sigilo por la puerta del parque--la huerta de los Ozores--. Entonces sí que harí...

22. Part 22

--Si hubiera sido yo, me despedía don Víctor.... ¡Ay, señora! si ha roto usted tres de esos tiestos nuevos... ¡y el cuadro de las mariposas se ha hecho pedacitos! ¡y se ha roto...

43. Part 43

La tertulia de la Marquesa veía el cielo abierto en cuanto el tiempo se metía en agua. Los que tenían el privilegio envidiable y envidiado de penetrar en aquella estufa perfumad...

63. Part 63

--¿El Para...?--No, no es eso. No sé lo que me digo.... Quiero decir.... Señores, mi mujer está loca.... Yo creo que está loca.... Lo he dicho mil veces.... El caso es... que cu...

15. Part 15

La disputa se acaloró; tuvieron que intervenir los señores venerables del rincón obscuro; tan grave fue el incidente. Se pusieron por unanimidad de parte del señor Ronzal, si bi...

40. Part 40

Que era lo que estaba haciendo Paquito con Edelmira, su prima. La robusta virgen de aldea parecía un carbón encendido, y mientras don Juan, de rodillas ante doña Inés, le pregun...

33. Part 33

Desde Pascua florida hasta el equinoccio de otoño próximamente, los curas se quedaban casi solos en el Espolón; pero en Octubre volvían algunas señoras que tenían miedo a la hum...

29. Part 29

Veinticinco años había pasado Páez en Cuba sin oír misa, y el único libro religioso que trajo de América fue el _Evangelio del pueblo_ del señor Henao y Muñoz; no porque fuese P...

19. Part 19

--Ella no está como un guante, pero por dentro andará la procesión. Menudean los ataques de nervios. Ya sabes que cuando se casó cesaron, que después volvieron, pero nunca con l...

45. Part 45

--¡Pobrecita de mi alma! Y se durmió satisfecho. Despertó con la cabeza llena de proyectos, como solía; pero de repente pensó en Ana, en la fiebre y se llenó su alma de tristeza...

12. Part 12

Uno a uno despreciaba todos los elogios que a su hermosura tributaban los señoritos nobles y los abogadetes de Vetusta y cuantos la veían; pero al despertar, como una neblina de...

9. Part 9

De todas suertes, doña Camila se rodeó de precauciones pedagógicas y preparó a la infancia de Ana Ozores un verdadero gimnasio de moralidad inglesa. Cuando aquella planta tierna...

21. Part 21

Paco Vegallana acudía entonces con el testimonio de las lecturas técnico-escandalosas. Describía todas las aberraciones de la lubricidad femenil en lo antiguo, en la Edad-media...

30. Part 30

Como siempre. Donde ella estaba, nadie hacía nada más que ella. Pasaba la vida ocupada en su gran pasión de tratar asuntos de los demás, de chupar golosinas ajenas, y comer fuer...

42. Part 42

«Basta con leer la vida de la Santa Doctora y la de María de Chantal, Santa Juana Francisca, por supuesto, sabiendo leer entre líneas, para perfeccionarse, no al principio, sino...

53. Part 53

«¿No había en los amores humanos un vocabulario infantil, ridículo, sin sentido para los profanos? Sí, lo había, ella no podía asegurarlo por experiencia, pero lo había leído y...

62. Part 62

Doña Paula, aunque sospechaba, no sabía qué, no se atrevió esta vez a insistir. Le daba lástima de aquel hijo que enfermo, triste, tal vez desesperado, iba por ella a continuar...

32. Part 32

Pero ella le quería, estaba segura de ello, le quería con un cariño filial, mezclado de cierta confianza conyugal, que valía por lo menos tanto, a su modo, como una pasión de ot...

31. Part 31

Se sentaron los convidados: no hubo más sillas destinadas que las de la derecha e izquierda respectivas de los amos de la casa. A la derecha de doña Rufina se sentó Ripamilán y...

41. Part 41

--Ya sabe usted que yo, en general, soy enemigo de las preocupaciones que toman por religión muchos espíritus apocados.... A usted no sólo le es lícito ir a los espectáculos, si...

71. Part 71

Petra dijo, sin rodeos, que había visto ella, con sus propios ojos, lo que jamás hubiera creído. El mejor amigo del amo, aquel don Álvaro que de día no se separaba de don Víctor...

11. Part 11

No hablaban a solas como delante de los señores _de clase_; no eran prudentes, no eran comedidas, no rebuscaban las frases. Doña Anuncia decía palabras que la hubieran escandali...

14. Part 14

De esta clase de biografías de personas que pudieron ser importantes, estaban las fuentes en libros como aquellos que había en el cajón inferior del estante del Casino. Más ejem...

17. Part 17

Les había hecho sufrir varios cambios, aunque siempre sobre la base del amarillo, cubriéndolos con damasco, primero, con seda brochada después, y últimamente con raso basteado,...

10. Part 10

Pero entonces hacía falta otra cosa. ¿Aquel vacío de su corazón iba a llenarse? Aquella vida sin alicientes, negra en lo pasado, negra en lo porvenir, inútil, rodeada de inconve...

66. Part 66

Callaron otra vez. Detrás de la loma, y ya más cerca, estallaron cohetes de dinamita y en seguida la gaita y el tamboril de timbre tembloroso, apagadas las voces por la distanci...

37. Part 37

La Regenta quiso distraerse, olvidar el ruido inexorable, y miró _El Lábaro_. Venía con orla de luto. El primer fondo, que, sin saber lo que hacía, comenzó a leer, hablaba de la...

54. Part 54

Pero lo que no dudó ningún enemigo del Provisor fue que la culpa de aquella muerte la tenía don Fermín, fuese lo que quiera de los pulmones de la chica.

2. Part 2

Completan el admirable cuadro de la humanidad vetustense el D. Víctor Quintanar, cumplido caballero con vislumbres calderonianas, y su compañero de empresas cinegéticas el graci...

44. Part 44

En vano esperó, con loca esperanza, ver a la Regenta presentarse en la capilla, por casualidad, por impulso repentino, como quiera que fuese, presentarse, que era lo que él quer...

13. Part 13

Pasó un mes, y Ana Ozores de Quintanar, con su caballeresco esposo salía por la carretera de Castilla en la berlina de aquella diligencia en que había visto marchar a don Álvaro...

23. Part 23

«Había visto ella muchas cosas en su vida de servidumbre.... En aquella casa iba a pasar algo. ¿Qué habría hecho la señora en la huerta? ¿No se le había figurado a ella oír allá...

6. Part 6

--«¿Cómo no se marchaba el Magistral? ¿Cómo sufría aquella jaqueca? No, pues él tampoco dejaba el puesto». Era el de Mourelo el más cordial enemigo que tenía el Provisor. Precis...

64. Part 64

--Pues sí, se oye, en estas noches tranquilas ya lo creo que se oye. ¿Nunca lo habías notado? Espera cinco minutos y oirás las campanadas... tristes y apagadas por la distancia....

39. Part 39

Y después de pensar y resolver esto, se vistió y se peinó lo mejor que supo, y no volvió a poner en tela de juicio puntos de honra, peligros, ni compromisos de los que D. Víctor...

47. Part 47

Don Pompeyo Guimarán, presidente dimisionario de la _Libre Hermandad_, natural de Vetusta, era de familia portuguesa; y don Saturnino Bermúdez, el arqueólogo y etnógrafo, que di...

26. Part 26

--Hasta que tienen quince o dieciséis años las hijas de mis primos no ven el mundo. A los diez o los once van al convento; allí sabe Dios lo que les pasa; ellas no lo pueden dec...

56. Part 56

--Esto tiene que ser una manifestación--decía del ex-alcalde a muchos correligionarios y otros enemigos del Magistral reunidos en la tienda, al pie del cadáver--. Esto tiene que...

20. Part 20

Al recordar esto sintió la Regenta escrúpulos. ¡Le había dado la absolución y ella no había dicho nada de su inclinación a don Álvaro! --«Sí, inclinación. Ahora que consideraba...

55. Part 55

--Condicional...--¡Qué condicional, ni qué calabazas!--gritó doña Petronila, que no comprendía por qué se había de tener tantos miramientos con un ateo loco--. Usted no tiene--a...

28. Part 28

Las damas salieron: S. I. quedó corrido; y después de indicar al Magistral que las acompañara por los pasillos estrechos y enrevesados, se puso en salvo, encerrándose en el orat...

46. Part 46

Una intuición singular le decía al ex-regente que pagaba bien al amigo su atención llevándoselo a casa. ¿Por qué don Álvaro había de tener gusto en seguirle? Si se lo hubieran p...

49. Part 49

Todos comían mucho, menos don Pompeyo, a quien la emoción apretaba la garganta. Desde el segundo plato comenzó a atormentarle un cuidado. «Estoy, pensó, en el ineludible comprom...

48. Part 48

--¡Hombre, eso no!--gritaba el chantre--¡ella está hecha una santa; después de su enfermedad, desde que estuvo si la entrega o no la entrega, su vida es ejemplar. Si antes era u...

27. Part 27

Durante algunos años Fortunato había sido el predicador de moda en Vetusta. Su antecesor rara vez subía al púlpito, y el verle a él en la cátedra del Espíritu Santo casi todos l...

69. Part 69

Después de comer, a todos los amantes del Vivero les preocupó la idea de que la tarde sería muy corta. Joaquín y Obdulia sabían que todo el mundo era patria: «¡pero como allí!»...

5. Part 5

Dieron vuelta a toda la sacristía. Cerca de la puerta había algunos cuadros nuevos que eran copias no mal entendidas de pintores célebres. A la Infanzón debieron de agradarle má...

3. Part 3

Y bastante resignación era contentarse, por ahora, con Vetusta. De Pas había soñado con más altos destinos, y aún no renunciaba a ellos. Como recuerdos de un poema heroico leído...

16. Part 16

El Marquesito lo sintió, y vio en el rostro de su amigo grandes esfuerzos por ocultar alegría. Los ojos fríos del _dandy_ se animaron. Chupó el cigarro y arrojó el humo para ocu...

61. Part 61

Pero antes de buscar al Magistral, Ana quiso fortificar el espíritu por sí misma. Sentía la fe vacilante, los sofismas vulgares de don Carlos--el libre-pensador--venían a atorme...

68. Part 68

--Ahora ya a nada.... Jugábamos al cachipote, pero Paco y Edelmira están allá en la esquina del otro frente disputando sobre quién tiene más fuerza, si ella o él.... Ven, ven, v...

50. Part 50

Al mes siguiente se celebró la segunda sesión de la _Innominada_; se bebió, se emborracharon los que solían y se dio cuenta de los trabajos de propaganda. Foja participó que se...

36. Part 36

Este matrimonio era una recompensa para Juana, la mujer de Froilán. Zapico oyó la proposición de su ama con aire socarrón. Creía comprender. Pero él era muy filósofo: no se para...

1. Part 1

Creo que fue Wieland quien dijo _que los pensamientos de los hombres valen más que sus acciones, y las buenas novelas más que el género humano_. Podrá esto no ser verdad; pero e...

60. Part 60

--¡Salvarme, quiero salvarme!--gritó Ana de repente volviendo a la realidad--... quiero volver a nuestro verano, al verano dulce, tranquilo... sí, tranquilo al cabo; a nuestro h...

76. Part 76

Obdulia asistía a tales conversaciones como a un triunfo de su fama. Ella no había dado nunca escándalos por el estilo. Toda Vetusta sabía quién era Obdulia... pero ella no habí...