Category: Novels

La araña negra, t. 4/9

Dió dos gritos, se retorció furiosamente las manos, revolviéronse sus ojos en sus órbitas como si quisieran saltar, y arrojando espumarajos por la boca se dejó caer, revolcándose a su sabor entre los muebles caídos por la anterior lucha.

Chapters

1. Part 1

Dió dos gritos, se retorció furiosamente las manos, revolviéronse sus ojos en sus órbitas como si quisieran saltar, y arrojando espumarajos por la boca se dejó caer, revolcándos...

2. Part 2

La impresionaba la presencia de aquel padre cuya alma grande y amorosa acababa de conocer, y temía rebelarse, por el inmenso dolor que esto pudiera producirle. Bastante había su...

3. Part 3

--Piense usted cuanto quiera de malo, que yo le perdono. Humilde siervo soy del Señor y las injurias van siempre muy bajas para que toquen en mi corazón, puesto a todas horas en...

4. Part 4

Pretextando un viaje de inspección a sus posesiones de Castilla, para que ninguno de sus contados amigos pudiera concebir sospechas acerca del objeto de su excursión, abandonó M...

5. Part 5

Y acostumbrada a aquella oscuridad en la que se iban marcando los perfiles de los objetos, avanzó rectamente hacia el punto que indicaba, llevando siempre a remolque a su hermana.

6. Part 6

--No es esto decir que se debe desconocer y despreciar la autoridad de los padres; pero todo tiene su límite en este mundo, y ante Dios deben enmudecer las jerarquías y los priv...

7. Part 7

--Esta es; sí, señor. Es decir, quedan aún treinta más, que vendrán dentro de dos días. Les quedaba algo que hacer por allá, y además no convenía que viniéramos todos juntos. Al...

8. Part 8

--Ya puede usted apreciar el modo más adecuado de hacer la historia de la locura de Baselga. He aquí la síntesis: primero, un hombre ensimismado, malhumorado, misántropo; despué...

9. Part 9

--Rara es, señores, la locura del conde. En estos tiempos son más frecuentes que nunca los desarreglos mentales por el exceso de vicios y la imbecilidad producida por la degener...

10. Part 10

--¡Qué cosas tan extrañas dice usted, caballero!--exclamó el conde--. ¿Acaso estoy yo loco? O'Conell es un capitán del ejército inglés, y como tal se me presentó, pues tratándos...

11. Part 11

--Después de la declaración suscrita por nosotros, en que certificamos la falta de salud mental que aqueja al conde, puede usted, como jefe de la familia, hacerlo ingresar en un...

12. Part 12

--Nuestros estatutos disponen que todo individuo de la Compañía dé cuenta de sus asuntos a sus superiores provinciales y nacionales, y que éstos, igualmente, lo comuniquen todo...

13. Part 13

--Lo sé, señor conde--dijo el joven con sonrisa amable--; y ruego dispense esta falta de atención. El tenerle cerrado, comprendo que le será a usted tan enojoso como molesto par...

14. Part 14

--Resignación, Fernando. Ya estás loco; ¿y qué? Piensa en permanecer tranquilo; tu salud es antes que nada. No te golpees, no te maltrates. ¿Qué vas ganando con desesperarte? Ol...

15. Part 15

--Entraron inmediatamente en la habitación y vieron al conde de rodillas, con el pecho cubierto de sangre y una pistola en la mano. Por pronto que acudieron a quitarle el arma d...