Category: Novels

Ganarás el pan...

NI AMOR NI ARTE. — CUESTA ABAJO. — LA CELADA DE ALONSO QUIJANO. — MI PRIMERA AVENTURA. — EL MISTERIO DE LOS OJOS CLAROS. — LOS CIGARRILLOS DEL DUQUE. — LA PAZ DEL HOGAR. — LA EXCESIVA BONDAD. — EL CRIMEN DE LA CALLE DE PONZANO.

Chapters

1. Part 1

NI AMOR NI ARTE. — CUESTA ABAJO. — LA CELADA DE ALONSO QUIJANO. — MI PRIMERA AVENTURA. — EL MISTERIO DE LOS OJOS CLAROS. — LOS CIGARRILLOS DEL DUQUE. — LA PAZ DEL HOGAR. — LA EX...

2. Part 2

Colocaron los fiambres en los mismos papeles grasientos que los contenían, encima de una silla, alrededor de la cual se sentaron todos. Luis bebía más de lo regular y no le iba...

3. Part 3

—Sí, bastante. Dentro de unos días me iré a Barcelona. Vamos a empezar una activa campaña de propaganda por todo el litoral. —Y les relató minuciosos detalles de lo que proyecta...

4. Part 4

Salieron. Petrita esperaba impaciente. A la primera mirada, Luis quedó sorprendido. Manolo tenía razón. Parecía una muchacha honrada, una señorita que acaba de dejar las faldas...

5. Part 5

Luis, realmente preocupado, no opuso resistencia. Mil ideas lúgubres se apoderaron de su cerebro en cuanto se vio solo. ¿Qué sería de él si su tío llegaba a morirse? Sin recurso...

6. Part 6

Y salió corriendo por la plaza de San Ildefonso. Afortunadamente, la parroquia estaba cerca. En la tibia oscuridad de la sacristía, un pobre cura de cabellos blancos y enflaquec...

7. Part 7

—Es verdad —replicó tristemente—, para esos pobres racionistas, para esas infelices chicas del coro, la Semana Santa es una semana terrible: para ellos sí que es una verdadera s...

8. Part 8

—Mira, chiquillo, tú a mí no me la das, te conozco demasiado. Esta noche estás tú muy triste y muy desesperado, y eso no puede ser más que por dos motivos: o no tienes dinero, o...

9. Part 9

—Acepto —dijo por fin—, pero con dos condiciones: primera, que estos cincuenta duros son un préstamo que me haces tú, exclusivamente tú y que, por lo tanto, a ti es a quien debo...

10. Part 10

Y apoyando los codos en la mesa se le quedó mirando fijamente con sus grandes ojos entornados, sin hacer caso alguno de la cena que sobre el mantel permanecía intacta.

11. Part 11

—Vale todavía más el otro. ¡Toma, ya lo creo! Como que no tiene más que treinta y dos años. Un hombre elegantísimo, con una educación admirable; ¡qué educación, muchacho! Y simp...

12. Part 12

Pidió cinco duros adelantados en la Administración, y en cuanto concluyó su tarea se marchó a casa de Isabelilla. Isabelilla le traía loco. No era amor lo que sentía por ella, p...

13. Part 13

La señora del director había mandado hacer una taza de tila y se la ofrecía con sus propias manos a Elena, que no sabía cómo corresponder a tantísima amabilidad. Luis, sentado d...

14. Part 14

»Hará cosa de tres o cuatro años entró en el Hospital un muchacho norteamericano, un chico muy simpático y muy instruido. Profesaba la religión protestante. Yo, como es natural,...

15. Part 15

Esta dio un grito y echó a andar tambaleándose, con las manos en la herida, en dirección a los cenadores; pero a los pocos pasos le faltaron las fuerzas y cayó a la larga.

16. Part 16

Le dio un fuerte apretón de manos y se marchó por la calle del Florín limpiándose los ojos. Ni el portero ni los guardias, entretenidos con la linda doncella, se fijaron en él.

17. Part 17

—Entonces es preciso que yo me ponga bueno, es preciso que yo pueda salir a la calle en seguida. ¡Oh, si eso fuera cierto! —añadió con creciente exaltación—. ¡Si mi obra llegara...