Category: Novels

Angelina (novela mexicana)

Con este libro obtuvo el gran novelista mexicano el más sonado éxito; con él hemos querido propagar en América su nombre[*]. En sus armoniosas páginas reconocemos un acento nuestro. Allí revive y se prolonga la musical historia de _María_.

Summary

Con este libro obtuvo el gran novelista mexicano el más sonado éxito; con él hemos querido propagar en América su nombre[*]. En sus armoniosas páginas reconocemos un acento nuestro. Allí revive y se prolonga la musical historia de _María_.

Chapters

17. Part 17

«Te quiero con toda el alma, Rodolfo mío; no vivo más que para tí, y me duele mucho que me digas esas cosas tan tristes. ¿A qué hablar de la muerte cuando somos tan dichosos? Tú...

12. Part 12

De mi casa al despacho de Castro Pérez. Terminado el trabajo, a eso de las cinco, nada de tertulia en la botica, nada de oir tocar a la señorita Fernández. A mi casita, a mi pob...

19. Part 19

Gabriela subyugaba las almas con la dulzura de su carácter, mejor que con su delicada y elegante belleza. Y era lindísima: fisonomía suave y aristocrática; perfil correcto; labi...

21. Part 21

Una ocasión, viéndonos a gran distancia de los señores, nos sentamos al pie de un árbol, uno de los más hermosos de la ribera, cerca del cual se precipita el río a través de tup...

15. Part 15

Anteayer en la tarde salimos de paseo por las orillas del pueblo, que todas son laderas. Papá tomó asiento en una roca, y se puso a rezar el oficio, y yo, entretanto, me eché po...

8. Part 8

En este momento creo verle aquí, del otro lado de la mesa en que escribo, muy sencillote y franco, muy recatado y pudoroso para cualquier acto de generosidad, y nunca más tímido...

13. Part 13

--Le traeré yo, si no está con el reuma; le traeré yo, y estará muy contento, y para que no tenga que salir a la calle a media noche dormirá aquí. Angelina y él serán los padrin...

20. Part 20

Me despedí del grupo, y acudí al llamado de la señorita. A la sazón salía Ricardo; vióle Teresa, y la pobre niña se encendió como una amapola, bajó los ojos, y se adelantó. Cuan...

14. Part 14

--Ya le conocerás--me decía la joven--es muy sencillo, muy locuaz. A veces tiene cosas de chiquillo. Por eso le quieren tanto sus feligreses. Y mira que los indios son insufribl...

10. Part 10

Grato pasatiempo diario fué para mí la tertulia que se reunía todas las tardes, dadas las cinco, en el despacho del jurisconsulto. Concurrían de ordinario en aquel sitio, el doc...

11. Part 11

Angelina se mostraba amable y cariñosa conmigo, pero pronto pude observar que no gustaba de quedarse sola a mi lado, antes, por el contrario, huía de mí como temerosa de un peli...

22. Part 22

A las nueve y media llegué a la casa de Gabriela. En la antesala jugaban a los naipes varios amigos. Sarmiento, Porras, don Carlos y el P. Solís. La señora y Pepillo estaban tod...

6. Part 6

Me pasaba largas horas conversando con Angelina. A pesar del estado de mi ánimo y del abatimiento de mi espíritu, cuando tejía con ella la red de viva plática, recobraba yo mi b...

2. Part 2

No sabía yo por dónde dirigirme. Llegaron a mis oídos voces conocidas, sonó en la cerradura de la puerta contigua ruido de llave, y salió mi tía Pepa, tendiendo los brazos.

18. Part 18

--Bueno... vete, y ¡que Dios te bendiga! Escribe luego que puedas. Saludas de nuestra parte al señor Fernández, y a la señorita. Escribe con frecuencia. Acaso tengas que tratar...

5. Part 5

La plaza, mejor dicho el centro de ella, jardín en otro tiempo, gracias a los empeños de un prefecto santanista, se conservaba como yo la dejé. En medio la fuente secular, ancho...

16. Part 16

--No;--me apresuré a contestar--dí motivo para que usted me reprendiera. Tiene usted razón; el deber es lo primero. No, señor: le aseguro que no es esa la causa de mi separación...

3. Part 3

Se dijo,--así me lo contó una vez don Basilio,--que todo provenía de un desengaño amoroso. Tía Carmen no tuvo, como todas las muchachas de Villaverde, muchos novios. Para la fes...

7. Part 7

--Es usted por extremo modesto...--¡Aquí!--me dije.--¡Aquí del incienso!--¿Quién no tiene noticia de los talentos de usted, de su saber profundo, de su fama, de su acrisolada ho...

4. Part 4

¡El aire de la tierra natal! ¡Qué grato y qué fresco esa mañana! El sol inundaba el valle y dibujaba en los muros de las vetustas casas la sombra ondulada de los aleros. De las...

1. Part 1

Con este libro obtuvo el gran novelista mexicano el más sonado éxito; con él hemos querido propagar en América su nombre[*]. En sus armoniosas páginas reconocemos un acento nues...

9. Part 9

La enferma estaba tranquila, el acceso había pasado. Sin embargo, la noche fué penosa. Angelina y mi tía se la pasaron en claro. Desde mi cuarto las oía yo que iban y venían.

23. Part 23

«No pienses que el término de nuestros amores se debe a todos esos embustes que corren en Villaverde, que trajeron hasta aquí las Castro Pérez, y de los cuales tú mismo me has h...