Category: Novels

La araña negra, t. 9/9

En esta edición se han mantenido las convenciones ortográficas del original, incluyendo las variadas normas de acentuación presentes en el texto. (la lista de los errores corregidos sigue el texto.)

Chapters

1. Part 1

En esta edición se han mantenido las convenciones ortográficas del original, incluyendo las variadas normas de acentuación presentes en el texto. (la lista de los errores correg...

2. Part 2

Una vez enterrado el pobre don Esteban, cuya muerte había aproximado a los dos huéspedes del hotel de la plaza del Pantheón, la antigua frialdad había vuelto a separarlos. Exist...

3. Part 3

¡Infeliz María! Cada una de las insinuaciones de aquella intrigante jamona, producíale una nueva decepción o un aumento en su tristeza, y sin embargo, si hubiese podido registra...

4. Part 4

Los tertulianos, después de tomar su chocolate, seguían agrupados en corrillos, conversando con animación, mientras la baronesa iba de unos a otros, procurando ocultar la inquie...

5. Part 5

--Hay que dejar a los pobres--decía a sus ayudantes--que gocen de algunas comodidades, aunque sólo sea por unas cuantas horas. Es criminal y egoísta el reservarse para uno solo...

6. Part 6

Zarzoso seguía mentalmente la historia y el desarrollo de este contagio, transmitiéndose de unos organismos a otros, e inconscientemente, sin reparar en la presencia de María, m...

7. Part 7

--Yo diré cuanto quiera--rugió Zarzoso--, y no será usted quien me lo impida. ¿Cree usted acaso que me atemoriza la idea de que Ordóñez me pida cuenta de mis palabras? Yo soy un...

8. Part 8

--Pierda usted cuidado, padre Tomás. Conozco de sobra lo que son estas cosas. Mi reto está fundado en el disgusto producido por ciertas violencias que Zarzoso se ha permitido en...

9. Part 9

Al levantarse aquella mañana y no encontrar a su sobrino, había adivinado toda la verdad, y furioso contra Juanito por haberle engañado, ocultándole lo que ocurría, iba de un pu...

10. Part 10

--El superior de nuestra residencia en Sevilla me ha dado sus quejas por la conducta de usted. El demonio del orgullo le domina a usted, reverendo padre, desde que se ve aplaudi...

11. Part 11

Según el testimonio del encargado de la enfermería, que entró varias veces a verle, el niño deliraba llamando a su madre y pidiéndola con voz quejumbrosa que lo sacara de allí.

12. Part 12

--Sí, señora. Murió allí cansado de la vida, hastiado del mundo y abrumado por los desengaños y pesadumbres que habían llovido sobre él sin compasión alguna. Aquí en Madrid habí...

13. Part 13

--Conforme al trato que hicimos los dos, antes de que tú te casases con María, debías limitarte a gastar sus rentas, y te quedaba prohibido inducir a tu esposa a que enajenase l...

14. Part 14

Era el primer día que el antiguo asistente de don Esteban Alvarez se sentía un tanto alegre después de la muerte de la condesa de Baselga, ocurrida ocho meses antes.