Category: Historical Novels

Gerona

En el invierno de 1809 a 1810 las cosas de España no podían andar peor. Lo de menos era que nos derrotaran en Ocaña, a los cuatro meses de la casi indecisa victoria de Talavera: aún había algo más desastroso y lamentable, y era la tormenta de malas pasiones que bramaba en torn...

Chapters

1. Part 1

En el invierno de 1809 a 1810 las cosas de España no podían andar peor. Lo de menos era que nos derrotaran en Ocaña, a los cuatro meses de la casi indecisa victoria de Talavera:...

2. Part 2

Pero antes quiero decir que Siseta era una muchacha gordita y fresca, que sin tener una hermosura deslumbradora, cautivaba mi alma de un modo extraño, haciéndome olvidar a todas...

3. Part 3

--Pues no lo parece --repuso la señora Sumta--. Cuando nos mandaron acá este sujeto en febrero y le vi, al punto le diputé por poca cosa. ¡Qué se puede esperar de quien no levan...

4. Part 4

Así pasaban días y días, y a los males ocasionados por el sitio, se unió el rigor de la calurosa estación para hacernos más penosa la vida. Ocupados todos en la defensa, nadie s...

5. Part 5

--Toma, Andrés --me dijo el chico, dándome una guinda--. Ya tienes para todo el día. Toma esta otra y repártela entre tus compañeros, que tendrán un hambre... ¿Sabes cómo las he...

6. Part 6

«Sí, mañana mismo --escribió D. Pablo--. Estamos como queremos, y jamás ha tenido Gerona temporada más alegre, más animada. La gente está loca de contento, y todo se vuelve cant...

7. Part 7

El médico, al oír este resuelto propósito, mirome con profunda aversión por algunos segundos. Sus labios temblaban sin articular palabra alguna; púsose pálido, y luego, con un g...

8. Part 8

--¡Ay! no. La ilusión duró hasta el día siguiente nada más. Su estado moral es espantoso. Ya no puede ocultársele nada, y es inútil representar comedias como la de la otra noche...

9. Part 9

¡Terrible animal! ¡Qué admirablemente le ha dotado la Providencia para que se busque la vida a despecho del hombre, para que se defienda contra las agresiones de fuerza superior...

10. Part 10

--Badoret, Manalet --exclamé yo--, Francia es vencedora. ¿Veis? Ya domina la hermosa Italia; observad cómo corre hacia el Norte esa nube de tudescos y sajones. Pero esto no ha c...

11. Part 11

--Hijo mío --repuso el fraile--, o estás aún delirando, o confundiste con otro el Sr. Nomdedeu, pues tengo la seguridad de haber visto a este hoy mismo, si no bueno y sano, al m...

12. Part 12

Yo, poseído de profundo dolor, no me reconocía satisfecho con sus vagas noticias, y quería saber más; seguí tras él, pero mi corto andar no me permitió alcanzarle, y hube de res...

13. Part 13

--Pereza es, sí; pero la pereza última y definitiva, la del viajero que, habiendo andado toda la jornada, se arroja sin aliento en el camino, convencido que no puede más. Pereza...

14. Part 14

De este modo llegamos a Figueras a las tres de la tarde del 22, y sin permitirle descanso alguno, fue el Gobernador enviado al castillo de San Fernando. Frailes y soldados queda...

15. Part 15

Amigos míos: por no cansar a ustedes con prolijidades que solo a mí se refieren y a mis particulares cuitas, omito los pormenores de nuestra residencia en Francia, y de los medi...

16. Part 16

El bote avanzaba con la proa a Cádiz. El botero, fijo en la popa, manejaba el timón, y dos muchachos habían izado la vela latina, con la cual, merced al viento fresco de la noch...