Category: Novels

El caballero encantado (cuento real... inverosí­mil)

El héroe (por fuerza) de esta fábula verdadera y mentirosa, don Carlos de Tarsis y Suárez de Almondar, Marqués de Mudarra, Conde de Zorita de los Canes, era un señorito muy galán y de hacienda copiosa, criado con mimo y regalo como retoño único de padres opulentos, sometido en...

Chapters

1. Part 1

El héroe (por fuerza) de esta fábula verdadera y mentirosa, don Carlos de Tarsis y Suárez de Almondar, Marqués de Mudarra, Conde de Zorita de los Canes, era un señorito muy galá...

2. Part 2

--Sí, hija mía; ¿pues cómo he de morir yo? --replicó Torralba consternado de dientes afuera, acariciando el crucifijo que la moribunda tenía entre sus flacas manos--. ¿Cómo ha d...

3. Part 3

Indagado el motivo de tal infracción de la regla social, se puso en claro que los padres de la niña cedieron al consejo y halago de otros _Padres_, que así se llaman por serlo d...

4. Part 4

Miró el buen señor su reloj y lo encontró parado. Al poco rato, sin saber la hora, sintió el tin-tin de los ladrillos mal sentados o rotos. Alguien andaba por los adentros de la...

5. Part 5

Con esto se avivó la conversación, y el ama se entretuvo en tocar delicadamente diferentes puntos de amor, como relación de mozo con moza, de soltero con viuda, o de casada con...

6. Part 6

--Vieja soy, hijo mío; pero mi ancianidad no es más que la expresión visible de mi luenga vida. Debajo de estas canas llevo escondida mi juventud para cuando sea de mi gusto mos...

7. Part 7

LA MADRE.--Diego Porcellos, Gonzalo Gustioz, Nuño Rasura, mi bravo y generoso Fernán González, ya no sois más que polvo. Ni polvo sois ya; pero aún dura y perdurará por siglos,...

8. Part 8

Comía Gil el panecillo, y no se cuidaba de abatir la petulancia del tenorio agredense don Juan Ablitas. Sucedió que a los pocos días de esto supieron los amigos, por una de las...

9. Part 9

Así pensando, descendía por ásperas pendientes, y al amanecer pasó junto a la laguna de Añavieja, sobre la cual pesaba una manta de niebla perezosa. «Los que por aquí vivían --s...

10. Part 10

--Aquí vivimos de mentiras. Decimos que ya no hay Esclavitud. Mentira: hay Esclavitud. Decimos que no hay Inquisición. Mentira: hay Inquisición. Decimos que ha venido la Liberta...

11. Part 11

BECERRO.--Idos al descanso... ¿Qué tenéis para mañana?... ¿Vais al campamento romano dejando a medio desescombrar la calle longitudinal de la ciudad celtíbera?... ¡Error, desati...

12. Part 12

Retirose Gil consolado con estas ofertas y planes, y se fue a su alojamiento en la sobrestantía, donde le esperaba la cena, y después la entretenida tertulia que allí solían ten...

13. Part 13

--Aquí me quedo yo --dijo Cíbico atando a un árbol la pollina--. Y ahora, pues tenemos luna nueva de cinco días, medio creciente, podrás enterarte bien del terreno... Aquí hay u...

14. Part 14

Silenciosos ambos, y atentos al escabroso atajo por donde iban, el cual más que camino era un arroyo sin agua, avanzaban hacia el término de su viaje, guiados por la risueña luc...

15. Part 15

--He vivido un siglo, gran Señora --dijo con acento cavernoso la vieja Celedonia Recajo--, y desde que me salieron los dientes hasta que se me fueron todos, he visto al pobre la...

16. Part 16

Confirmó Cíbico esta referencia, después de contar con prolijos detalles su veloz tránsito de pueblo en pueblo, sus afanes y angustias, la reventazón y fallecimiento de la honra...

17. Part 17

--Ya veo la infamia, ya veo tu deslealtad conmigo. Por caballero te tuve; pero ya entiendo lo que puedo esperar de tu amistad. Mi mujer no se separará de mí; mi mujer no puede i...

18. Part 18

--A tal miseria han venido a parar mis cincuenta y más años de magisterio en Aliud primero, después en Torreblascos, y por fin en el moribundo lugar de Boñices. Vea usted el pre...

19. Part 19

--Sea usted quien fuere, señor, pues mi cabeza no está para el reconocimiento de personas, yo le agradezco su bondad, y a usted me confío para que me compadezca, si es que hay t...

20. Part 20

Y en el trance de atender al maestro moribundo, y en la emoción de verle morir, distraídos los guardias por ley de humanidad, no advirtieron que Tiburcio de Santa Inés, en cuant...

21. Part 21

En un lapso de tiempo cuya brevedad no pudo apreciar el caballero, pasó con la Madre bajo los inmensos plátanos y negrillos ya desnudos de sus hojas. Eran como bóvedas de alambr...

22. Part 22

--Sí --significó el otro--. Soy su pariente en décimo grado por la rama de Aragón. Las confianzas que tiene conmigo no las tiene con nadie... Aquí se nos presentó anoche. Yo dor...