Category: Novels

Las Ilusiones del Doctor Faustino, v.2

Rosita, soltera, con más de veintiocho años, sin haber hallado nunca en el lugar hombre á quien sujetar su albedrío, dominando despóticamente en su casa, mil veces más libre y señora de su voluntad y de sus acciones que una reina no constitucional, no se aburría, porque su act...

Chapters

2. Part 2

Cerca de una hora duró esta ascensión dificultosa. El horizonte iba extendiéndose á medida que subían. Al rayar en lo más alto, se descubrían desde allí provincias enteras, ilum...

3. Part 3

Don Faustino no pudo ni estudiar, ni escribir, ni leer. Andaba á grandes pasos por la sala; meditaba y cavilaba con tal exaltación, que á menudo pronunciaba las palabras que acu...

4. Part 4

Se dispuso que otra criada se quedase haciendo de dueña, y autorizando con su presencia los coloquios de Ramoncita y de D. Jerónimo. Al mismo D. Jerónimo, que era un bendito, se...

6. Part 6

--De un arriero enriquecido--contestó Joselito.--Eso importa poco. El caso fué que yo me enamoré perdidamente de Juanita. Mis ardientes miradas lograron excitar en su alma un am...

1. Part 1

Rosita, soltera, con más de veintiocho años, sin haber hallado nunca en el lugar hombre á quien sujetar su albedrío, dominando despóticamente en su casa, mil veces más libre y s...

5. Part 5

No faltarán censores severos que hallen ridículo el método y condenen al padre Piñón; pero, ó no lo entiendo, ó el método es tan discreto y atinado, que quisiera yo que se gener...

7. Part 7

Doña Ana, resignada á vivir en Villabermeja, con un espíritu elevado y culto, no había tenido con quién entenderse. Su marido, rudo, selvático, montaraz, no sabía estimarla. Ni...

9. Part 9

»Nada bastó á libertarle. Una noche, entre nueve y diez, entró Joselito á pie en el lugar con ocho de su partida. Lleno de atrevimiento, se fué como un rayo á casa del Alcalde....

8. Part 8

Estas y otras consideraciones alejaban al Doctor de la política y le hacían capaz de exclamar, como aquel viajero de un cuento de Voltaire, cuando llegó á Persia, donde ardía la...

10. Part 10

Los Marqueses de Guadalbarbo recibían una vez por semana, y reunían en sus salones á lo más distinguido de Madrid por hermosura, nacimiento, fortuna, letras y armas. Los marques...

11. Part 11

Bien sabe el autor ó narrador de esta historia que aquí, como en otros pasajes de ella, han de incomodarse los lectores con el héroe principal, de quien exigen en novela una fid...

14. Part 14

María, además, se hallaba muy quebrantada de salud. Si bien en la sociedad procuraba, y lo conseguía, estar muy amable y no mostrar nada en su espíritu ni en su carácter que cau...

13. Part 13

Doña Etelvina era una mujer de pro, experimentada y prudente. Como todas las mujeres ordinarias que, yendo de un país atrasado como el nuestro, pasan algunos años en París ó en...

12. Part 12

--Soy un miserable de la peor condición y especie. Carezco del amor, de la energía suficiente para ser virtuoso, para no hacer nada que no pueda sostenerse y defenderse á cara d...

15. Part 15

D. Juan, no obstante, ora sea porque había cobrado afición á D. Faustino, ora porque fuese cierto, sostenía que el Doctor había sido hombre de natural nobilísimo y generoso, aun...