Category: Novels

La Tierra de Todos

Como todas las mañanas, el marqués de Torrebianca salió tarde de su dormitorio, mostrando cierta inquietud ante la bandeja de plata con cartas y periódicos que el ayuda de cámara había dejado sobre la mesa de su biblioteca.

Summary

Como todas las mañanas, el marqués de Torrebianca salió tarde de su dormitorio, mostrando cierta inquietud ante la bandeja de plata con cartas y periódicos que el ayuda de cámara había dejado sobre la mesa de su biblioteca.

Chapters

19. Part 19

Se echó abajo del caballo, y con el revólver en la diestra avanzó hacia la casa. Al asomarse á su puerta y ver que no había nadie en la gran pieza que servía de sala y comedor,...

10. Part 10

--Usted no sabe qué vida ha sido la mía. Necesito la riqueza; es algo indispensable para mi existencia, y he pasado lo mejor de mi juventud corriendo inútilmente tras de ella. C...

18. Part 18

Ante la puerta del establecimiento se detuvo para mirar á su interior. Por ser ya la hora de la cena, el público había menguado. Los más de los parroquianos estaban en sus vivie...

20. Part 20

Mientras hablaban los dos, Ricardo, alejándose un poco de ellos, intentó dar vuelta al rancho para llegar á su puerta; pero el otro cordillerano, adivinando su intención, se col...

16. Part 16

Una hora después su adversario entraba en la casa de Moreno. El oficinista había vuelto, momentos antes, de su reunión con los padrinos de Canterac. Pirovani le habló lentamente...

17. Part 17

--Cree haber nacido para vivir en lo más alto, y la desgracia se complace en hacerla caer... Nada tiene de extraño que sea mala, faltándole el consuelo de la modestia y la resig...

21. Part 21

--Si llegase á decir «acepto», sería con la condición de que nos marchásemos hoy mismo. De no ser así, podría arrepentirme... Además, ¿por qué seguir más tiempo en este rincón o...

9. Part 9

Watson juró solemnemente con una mano en alto, mientras hacía esfuerzos por mantenerse serio, y ella le sacó el lazo de los hombros. Después guiaron sus caballos en dirección op...

23. Part 23

--Vive más allá de Montmartre--continuó Robledo--; está cargado de familia, y voy á ver si prestándole unas docenas de miles de pesos, que aquí resultan cerca de un millón de fr...

6. Part 6

El milenario rodar de su curso había ido cortando la meseta con una profunda hondonada de una legua ó dos de anchura. El río corría por esta profundidad entre dos aceras formada...

15. Part 15

Tenía el rostro pálido y la mirada dura, como si aún estuviese conmovida por recientes y desagradables impresiones. La pelea de Pirovani y Canterac había pasado á segundo términ...

11. Part 11

Mientras los tres jinetes se alejaban, Manos Duras siguió inmóvil junto al camino. Deseaba ver algunos momentos más á aquella mujer. Tenía en su rostro una expresión grave y pen...

4. Part 4

El ingeniero reconoció á Fontenoy en el grupo de gente elegante saludando á los Torrebianca. Sonreía con amabilidad, y Robledo no pudo notar en su persona nada extraordinario. H...

2. Part 2

Reconocía la gran influencia de seducción que Elena parecía ejercer sobre todo lo que le rodeaba. Pero como jamás había sentido la menor duda acerca de su fidelidad conyugal, mo...

22. Part 22

El almacén había descendido á boliche y tenía un aspecto fúnebre. Sólo algunos parroquianos viejos, de solvencia probada, venían á beber de pie ante el mostrador. Don Antonio el...

1. Part 1

Como todas las mañanas, el marqués de Torrebianca salió tarde de su dormitorio, mostrando cierta inquietud ante la bandeja de plata con cartas y periódicos que el ayuda de cámar...

3. Part 3

Gozaba los honores de la celebridad. Alguien, para marear irónicamente la altura de su gloria, lo había apodado «el águila del tango». Robledo adivinó que era un sudamericano po...

12. Part 12

Luego cortaba el curso de sus ambiciosos pensamientos para volver á la áspera realidad en que aún vivía. Con otros parroquianos interesados en el regadío de esta tierra, iba des...

8. Part 8

--Y es inútil--continuó Robledo--querer levantar á estos vagabundos. Se les limpia, se les proporciona una existencia mejor, se les sermonea para que beban menos y recobren sus...

13. Part 13

--Comprendo su asombro... Resultará caro, lo sé; pero no importa. Gaste sin miedo. Acabo de cobrar unos cuantos miles de pesos que pensaba remitir á París. Prefiero asombrar á l...

14. Part 14

Los indios habían dado á este río su nombre de Negro por los sufrimientos que les costaba remontarlo, á causa de su rápida corriente. Los descubridores españoles lo titularon rí...

5. Part 5

--Yo te sacaré de aquí. Te llevaré á América, donde puedes encontrar una nueva existencia. Trabajarás rudamente, pero con más nobleza y más provecho que en el viejo mundo; sufri...

7. Part 7

--Hay quien asegura--dijo en voz baja--que eres tú el que robó la semana pasada tres novillos en la estancia de Pozo Verde. Eso no está en mi jurisdicción, pues pertenece á Río...

24. Part 24

Pero guardó en su pecho los billetes de Banco. Sus ojos, repentinamente alegres, parecieron desmentir el tono de resignada dignidad con que formulaba sus excusas por haber acept...