Category: Novels

La Catedral

Comenzaba a amanecer cuando Gabriel Luna llegó ante la catedral. En las estrechas calles toledanas todavía era de noche. La azul claridad del alba, que apenas, lograba deslizarse entre los aleros de los tejados, se esparcía con mayor libertad en la plazuela del Ayuntamiento, s...

Summary

Comenzaba a amanecer cuando Gabriel Luna llegó ante la catedral. En las estrechas calles toledanas todavía era de noche. La azul claridad del alba, que apenas, lograba deslizarse entre los aleros de los tejados, se esparcía con mayor libertad en la plazuela del Ayuntamiento, sacando de la penumbra la vulgar fachada del palacio del arzobispo y las dos torres encaperuzadas de pizarra negra de la casa municipal, sombría construcción de la época de Carlos V.

Chapters

12. Part 12

--Hemos llegado esta mañana de Madrid--dijo la jardinera mientras subían--. La he tenido en una posada, haciendo tiempo para traerla por la tarde a la catedral. Es la mejor hora...

20. Part 20

Gabriel, asomado a la barandilla, vio cómo el cardenal salía al claustro bajo, recorriendo dos de sus galerías hasta llegar a la puerta del jardín. Un ligero ademán del prelado...

9. Part 9

A Tomasa no le enorgullecía este honor. Para ella, el príncipe eclesiástico no era más que un compañero de la infancia que había tenido cierta suerte. Á lo sumo, era don Sebasti...

23. Part 23

Y estrechaba las manos de la joven, que, aturdida por las palabras de Gabriel, no sabía qué decir y lloraba dulcemente. Arriba, en el piso alto de las Claverías, seguía sonando...

11. Part 11

--Lo repito--continuó el sacerdote artista, mirando la puerta por donde habían salido--. Ahí dentro no se ama al arte ni se le entiende. El templo sólo ha prestado un servicio a...

19. Part 19

Al salir de la catedral por la puerta Llana--la única del templo que está al nivel de la calle--, Gabriel pudo abarcar con su vista toda la procesión. Veía los jinetes de la Gua...

16. Part 16

Esta última consideración fue la que más impresionó a Gabriel, lastimando su dignidad. Don Antolín decía bien. Él no era más que un parásito de la catedral, y al refugiarse en s...

17. Part 17

--Levántese de ahí--decía alegremente la muchacha--. Me pone nerviosa verle siempre tan quietecito, haciéndome compañía, cuando usted lo que necesita es vida y movimiento. Váyas...

13. Part 13

La aparición de Sagrario había causado cierto trastorno en la vida de Luna. Era más comunicativo; olvidaba la reserva que se había impuesto al refugiarse en el regazo de piedra...

8. Part 8

--Y no creas--continuó--que aquí se despilfarra ni se deja de hacer dinero de todo lo utilizable. El jardín, que tantos años fue de tu familia, lo dio en arrendamiento el cabild...

2. Part 2

--Pero lo cierto fue--continuó al poco rato--que caíste en la redada que dio el gobierno al ocurrir aquellos sucesos. ¡Lo que yo sufrí una temporada! De vez en cuando fusilamien...

4. Part 4

El coro de halagos y alabanzas rodeaba desde sus primeros años al niño como una nube de incienso. La familia vivía para él. El señor Esteban, padre al uso latino, que amaba a su...

15. Part 15

Felipe II había amenazado con pena de muerte y confiscación de bienes al que publicase libros extranjeros o circulase los manuscritos; sus sucesores prohibieron a los españoles...

24. Part 24

Y se alejaba de Gabriel, que no podía comprender el verdadero alcance de este desvío de sus discípulos. Muchas veces, al entrar en las habitaciones de la torre para pasar un rat...

22. Part 22

--Estás trastornando las cabezas de esos pobres con las cosas que les dices. Ten cuidado; son muy buenos, pero muy brutos. Cuando se ha sido ignorante toda la vida, es peligroso...

18. Part 18

La plaza había quedado desierta y en la obscuridad. No había más luz que el difuso resplandor de los astros esparcidos en el espacio como polvo de oro. De la inmensa bóveda pare...

7. Part 7

En el silencio de la noche, Gabriel veía iluminarse su mazmorra; hombres con uniforme le empujaban por la escalera hasta una habitación donde le aguardaban otros con enormes gar...

21. Part 21

Nunca faltaban viajeros que, exhibiendo los papelillos de colores de don Antolín, esperaban el momento de admirar las alhajas. El _Vara de plata_ no veía un extranjero que no se...

5. Part 5

El irresistible encanto que el hombre de guerra ejerce sobre el débil sentíalo el seminarista ante el cardenal Albornoz, aumentándose aún con la consideración de que tanta bravu...

3. Part 3

Las Claverías parecían desiertas. Los niños que las animaban al comenzar el día estaban en la escuela; las mujeres, dentro de sus casas, preparaban la comida. En todo el claustr...

10. Part 10

--Usted que ha leído tanto, tío, tal vez no sepa la historia de esta capilla, mucho más antigua que la catedral. Aquí tenían los laneros, cardadores y tejedores de Toledo su pat...

14. Part 14

Gabriel olvidaba toda prudencia en el ardor de la discusión. No le inspiraba miedo el _Vara de plata_ con su gesto de inquisidor incapaz de razonamientos; quería convencerle; se...

1. Part 1

Comenzaba a amanecer cuando Gabriel Luna llegó ante la catedral. En las estrechas calles toledanas todavía era de noche. La azul claridad del alba, que apenas, lograba deslizars...

6. Part 6

Y el antiguo seminarista, que despreciaba el progreso humano desde niño, como una ridícula mentira, quedó estupefacto viendo con qué solemnidad hablaba de él el catolicismo fran...

25. Part 25

Había sembrado la semilla revolucionaria en los parias de la Iglesia, adormecidos en un ambiente de dos siglos atrás. Creía contribuir a la revolución futura formando hombres, y...