Part 80
[661] _Hilas_ continúan llamándose estas tertulias de aldea en la montana de Santander, _filandones_ en Asturias. Admirablemente las describe Pereda en su cuadro _Al amor de los tizones_.
[662] Restituyo á la palabra soledad un sentido que nunca debió perder, y que es tan nuestro como la _saudade_ portuguesa.
[663] Para esta segunda parte, no incluida en la edición del Sr. Pesanha, me he valido de las dos siguientes, que son imperfectísimas:
--_Menina e Moça ou Saudades de Bernardim Ribeyro_... Lisboa, na off. de Domingos Gonsalves, 1785.
--_Obras de Bernardim Ribeiro, Editor J. da Silva Mendes Leal Junior e F. I. Pinheiro_, Lisboa, 1852.
Las primitivas ediciones de esta novela son de la más extraordinaria rareza. No sé que en la Península exista ejemplar alguno de la de Ferrara, que Brunet describe así:
--_Hystoria de Menina e Moça, por Bernaldim Ribeyro, agora de novo estampada e con summa diligencia emendada, e assi algūas églogas suas... Ferrera, 1554._
La segunda existe en el Museo Británico de Londres:
--_Primeira e segūda parte do livro chamado as Saudades de Bernaldim Ribeiro, con todas suas obras. Trasladado do seu propio original nouamente impresso, 1557. (Colofón) Imprimose estas obras de Bernaldim Ribeiro, na muito e sempre leal cidade de Euora em casa de Andres de Burgos, cavaleyro impressor da casa do Cardeal iffante nosso senhor: aos trinta de Janeiro de M.D.LVIII, 8.º gót._
--_Historia de Menina e Moca_ (sic) _por Bernaldim Ribeyro, agora de nouo estampada. Vendese a presente obra em Lixboa, en casa de Francisco Grafeo, acabouse de imprimir a 20 de Março de 1559 annos._ Esta impresión fué hecha en Colonia por Arnoldo Byrcman. La parte segunda sólo llega hasta el capítulo XVII.
--Lisboa, 1616, por Pedro Craesbeck.
--Lisboa, 1645.
En la Biblioteca de nuestra Academia de la Historia se conserva un manuscrito de _Menina e Moça_, de letra del siglo XVI, con muchas y curiosas variantes, que ha utilizado en su edición el señor Pesanha. La segunda parte queda truncada en el capítulo XVII, lo mismo que en la edición de Colonia, de la cual, por otra parte, difiere mucho. Esta conformidad mueve á sospechar que los primeros capítulos son todavía de Bernaldim Ribeiro, ó bien que los continuadores fueron dos.
[664] Por los años de 1507 á 1511 ó 12 cursaba derecho en la Universidad de Lisboa un estudiante llamado Bernaldim Ribeiro, cuyo nombre aparece en los libros de matrículas (vid. las notas de la edición del Sr. Pesanha, pp. 248 á 249). Pero no puede ser nuestro poeta, porque tendría entonces cinco ó seis años, si se admite la fecha de su nacimiento generalmente aceptada. Por otra parte, nada en sus escritos revela los hábitos de la profesión jurídica, sino más bien los de la vida galante y cortesana.
[665] _Europa Portuguesa. Segunda Edición. Tomo II. Lisboa, a costa d' Antonio Craesbeck de Mello. Año 1679._ Pp. 549-550.
[666] Hállase en el tomo tercero de la colección general de las obras de Almeida Garret y segundo de su Teatro (Lisboa, Imprenta Nacional, 1856).
[667] En el periódico _O Panorama_ (Lisboa, 1839), pp. 276-278.
[668] Hállase desarrollada tan peregrina tesis en el opúsculo ya citado _Da litteratura dos Livros de Cavallerias_. Viena, 1872, pp. 118-126.
[669] _Historia da Poesia Portuguesa (Eschola Hispano-Italica. Seculo XVI_). _Bernardim Ribeiro é os Bucolistas, por Theophilo Braga_, Porto, 1872.
[670] Su apellido de familia se ignora. De unos versos satíricos de Juan de Alcalá, que citaré más adelante, se infiere que su padre era platero y que se le motejaba de judaizante:
Y asi tu padre el platero Que como fue caballero Siguió su caballeria, Y no supo Teulogia, No dijo: saberla quiero. ............................ Yo no declaro la fe Si no lo que della sé, Que como viejo me atrevo; Pero tú como eres nuevo, Ni hablas ni sabes qué. Mas sabes bien trabucar Lengua morisca en mosaica, Traducir e interpretar De nuestro comun hablar La cristiana en la hebraica...
[671] Alúdese aquí á la importante y antigua leyenda del abad Juan de Montemayor, de la cual hemos hablado al tratar de las novelas históricas.
[672] _Obras de Sá de Miranda_, ed. de Carolina Michaëlis, pp. 655-656.
[673] Folios 88 y 89 del _Cancionero_ de Montemayor, ed. de Salamanca, 1579. Hay también una carta en tercetos de un tal Peña, «que enviaron á Montemayor en Flandes» con la respuesta de Montemayor en el mismo metro (fols. 229-235).
[674] En un artículo del _Archivo Histórico Portugués_, 1903.
[675] En varias nóminas de la capilla de la infanta doña María, vistas por el Sr. Sousa Viterbo, figura Jorge de _Montemor_ con sueldo de 40.000 maravedís como cantor.
[676] Fol. 148 de su _Cancionero_, ed. de Salamanca, 1579.
[677] Quizá á modo de memorial había escrito Montemayor unas coplas de pie quebrado «Al Serenissimo Principe de Portugal quando se embio a desposar por poderes con la Serenissima Princesa Doña Juana Infanta de Castilla» (Fols. 64-66).
[678] Documento citado por el Sr. Sousa Viterbo con estas señas: «Archivo de la Torre do Tombo, Chancilleria de D. Juan III, donaciones, lib. LXII, fol. 167».
[679] «Montemayor tiene ay a su padre y dessea que el Rey my señor le haga merced de un oficio que pide: suplico a V. alteza sea servida de aiudarle con su alteza para que le haga la merced que oviere lugar, que para my será muy grande la que V. alteza le hiziere en ésta. Nuestro Señor guarde a V. alt, como yo deseo. Besa las manos a V. alt.--la princeza». Sobrescrito, «Reyna my señora».
Documento citado por el Sr. Sousa Viterbo.
[680] _Lusiadas de Lvis de Camöens, Principe de los Poetas de España... Comentadas por Manuel de Faria i Sousa... Año 1639. En Madrid, por Juan Sanchez, Impresor_, t. II, canto IV, columna 434, nota sobre la octava 102.
[681] T. II, cap. XII. Citado por D. Eustaquio Fernández de Navarrete, en su _Bosquejo histórico sobre la novela española_.
[682] _Exposicion moral sobre el psalmo LXXXVI del real propheta David, dirigido a la muy alta y muy poderosa señora la infanta doña Maria, por George de monte mayor, cātor de la capilla de su alteza._
(Colofón): _Esta presente obra fue vista y examinada por el muy reuerēdo y magnifico señor el vicario general en esta metropoli de Toledo y co su licencia impressa en la uniuersidad de Alcala por Joan de Brocar: primero del mes de Março del año de M. D. XLVIII._ 4.º gót. 10 hojas.
Es opúsculo rarísimo, del cual Salvá (vid. núm. 816 de su Catálogo) poseyó un ejemplar impreso en pergamino.
La traducción del salmo está en quintillas, con una exposición en prosa.
[683] Fols. 122-125 del _Cancionero_ de Montemayor.
Hubo otros versificadores que cantaron ó graznaron con motivo de la muerte de Feliciano de Silva, lo cual prueba la gran popularidad del sujeto. En el folio 228 vuelto del _Cancionero_ de Montemayor leemos: «embiaron al Autor _diez sonetos_ a la muerte de Feliciano de Silva, y el los boluio a embiar poniendoles al cabo este soneto».
[684] Ya que esta es la última vez que le menciono en este libro, no quiero omitir la increíble noticia que _de una extraña habilidad_ suya nos refiere D. Luis Zapata en su _Miscelánea_ (p. 300).
«Yo vi en mi juventud agora cincuenta años[686], que por tan extraña cosa se me acuerda, que Feliciano de Silva, un caballero de Ciudad Rodrigo, hacía esto. Decíanle: «fulano y fulano combatieron» (que entonces se usaban mucho los desafios y campos), y echaba sus cuentas, y pensando un poco, decía: «venció fulano», y jamás en esto erraba. Y porque se pudiera pensar que diciéndole quién era sabía antes el caso, no le decían más de «Pedro y Juan combatieron», y asi siempre acertaba. Y assí mesmo en los pleitos y en la cátedra: Pedro y Juan pleitearon, ¿por quién se sentenció? decía él: «por fulano». Opusiéronse dos, ó tres, ó más, á una cátedra; ¿quién la llevó? «fulano». Extraña y nueva habilidad, y si como en lo pasado, se entendiera en lo porvenir, no hubiera cosa de mayor importancia para no pretender nadie con otro, sino lo que pudiera alcançar; mas esto de lo porvenir no es de nuestra harina, como lo avisa el Evangelio Santo, sino de Nuestro Señor, ante quien todo es presente, y tiene todas las cosas debajo de su potestad y en su mano».
[685] Fols. 146 vto. y 147 del _Cancionero_:
Si como Lusitano vas, yo fuese... Vandalio, si de estar muy descontento...
[686] D. Luis Zapata escribía entre los años 1582 y 1593.
[687] _Provas da Historia Genealogica da Casa Real Portugueza_ (Lisboa, 1744), III, p. 75. _Memoria das pessoas que vieram com a Princeza D. Joana._ «Jorje de Montemayor tem por meu apousentador outro tanto (es á saber _mil reis de ordenado_) _e maes_ lhe hão de dar dez mil reis para ajuda de custo por alvará meu aparte, que-dando-lhe satisfaçam d'elles os não aja d'ahi em diante, e he todo o que ha de haver corenta mil reis».
[688] Con otro poeta _quinhentista_ de menos importancia, Pero de Andrade Caminha, tuvo relaciones literarias Jorge de Montemayor, que parece haber vivido con él en Lisboa. Hay una epístola de Caminha á Montemayor y dos juguetes de uno y otro con los mismos consonantes (_Poesías de Caminha_, publicadas por el Dr. Priebsch, Halle, 1898, p. 391).
[689]
Al campo de Mondego nos salgamos, Al pie del alto fresno, sobre el rio Que los pastores tanto celebramos. Iamas te olvidaré, Mondego mio, Ni aun olvidarte yo será en mi mano, Si no fuere por muerte ó desvario... Aquella alta arboleda, aquella vida Que a su sombra el pastor cansado lleva, Y el ave oye cantar de amor herida: Aquel ver madurar la fruta nueva, Aquel ver cómo está granado el trigo, Y el labrador que el lino a empozar lleva: Y ver a Gil hablar con Juan su amigo, Debaxo de una haya en sus amores Para que de sus males sea testigo: Y ver Iuana en la fuente coger flores, Su soledad contando a Catalina Y Catalina a ella sus amores: Y ver venir a Ambrosia su vezina Cantando «por mi mal te vi, ribera», Deshojando una rosa o clavellina: Verla topar a Alonso, y como quiera Adereçar la toca y componerse, Como si sobre acuerdo lo hiziera, Y verla cómo muestra no dolerse De su dolor, y el triste estar llorando Y ella en secreto lloro deshazerse. Pues quién, señor, tal vida está trocando Por revoltosa vida cortesana, Que con un falso gusto va engañando? Pues qué si el pastor pasa la mañana Tratando con las Musas sutilmente, Y muestra alli su gracia soberana: Y con la fresca tarde a la corriente El cuévano va a echar con gran cuidado De yllo a levantar el dia siguiente, Y estando de la pesca ya enfadado, La cautelosa red arma al conejo Que en su cueva se está muy encerrado? No puede un hombre alli hazerse viejo, Ni hasta que lo sea morir puede, Pues para bien vivir tiene aparejo, Y aun para bien morir si alli succede.
(Fols. 111 vto. y 112 del _Cancionero_).
[690] _Las obras de George Montemayor, repartidas en dos libros y dirigidas a los muy altos y muy poderosos señores don Iuā y doña Iuana, Principes de Portugal. En Anvers. En casa de Iuan Stcelsio, Año de_ M.D.LIIII. (Al fin): _Fue impreso en Anvers, en casa de Iuan Lacio_, 1554. 12.º.
Las _obras de amores_ llegan hasta el folio 74, donde empiezan con nuevo frontis las de _devoción_.
Mr. Archer M. Huntington posee una edición de las _Obras de Amores de George de Montemayor_, sin lugar de impresión, pero del mismo año 1554. La describe minuciosamente, dando el título y primer verso de todas las composiciones, el Sr. Marqués de Jerez en el _Homenaje á Menéndez y Pelayo_ (Madrid, 1899), tomo II, pp. 639-644.
[691] _Segundo Cancionero de George de Montemayor. Anvers, en casa de Iuan Lacio, M.D.LVIII._ 12.º.
En el prólogo dice Montemayor: «Un libro mio se imprimió habrá algunos años con muchos yerros, asi de parte mia como de los impresores, y porque la culpa toda se me ha atribuido a mí, a este segundo libro junté las mejores cosas del primero, las enmendé, y lo mismo se haze con el segundo de los de devocion que ahora se imprime».
Del _Segundo Cancionero Spiritual_ no creemos que hubiera más edición que la de Amberes, 1558, por Juan Lacio, que hace juego con el tomo de los versos profanos. Ya en el índice expurgatorio de D. Fernando de Valdés, que es de 1559, aparecieron prohibidas las _Obras de Montemayor en lo que toca a devocion y cosas cristianas_. Hubieron de ser causa de esta prohibición las herejías que por ignorancia vertió su autor. En un tomo de papeles varios de la biblioteca de la Universidad de Leyde, cuya signatura me olvidé de apuntar cuando le vi en 1878, se encuentran unas _coplas de Jorge de Montemayor_ y _Juan de Alcalá_ con este encabezamiento:
«Jorje de Montemayor, criado de la princesa, hizo un cancionero en el qual hizo la passion glosada, dirigida al Principe de Portugal, y en el primer pie de copla dijo un descuido en el qual hizo a Christo Trinidat, y viendo la dicha obra un Juan de Alcalá, calcetero, vezino de la ciudad de Sevilla, muy gentil poeta, acotó aquel descuido, y envió una reprehension al dicho Jorje de Montemayor, que dize ansi».
La copla de Montemayor era ésta:
Y estando alli el Uno y Trino Con su compaña Real, Luego en ese instante vino El cordero material Ante el Cordero Divino.
Las coplas de Montemayor y Alcalá están ya impresas en la _Miscelánea_ de D. Luis Zapata (tomo XI del _Memorial Histórico Español_, pp. 279-292). Zapata advierte que esta _graciosa emulación_ se ha de oir «como de calumnia, entre dos enemigos, holgando con lo que se dijeron bien y no creyendo lo que uno a otro se motejaron».
El principal tema de los versos de Alcalá es motejar á Montemayor de cristiano nuevo y aun de judaizante:
Pues monte el mas singular Que ciñe nuestro horizonte, Vélate bien en trobar, Porque con su leña el monte Se suele a veces quemar... ................................ Metístete en el abismo Del bautizar y fue bien, Porque confiesas tu mismo Ser de Cristo mi bautismo Y el tuyo ser de Moisén. ................................ En tus coplas me mostraste Dos verdades muy de plano: Que del quemar te quemaste, Y que tambien te afrentaste Porque te llamé cristiano. El quemar fue mal hablado, Que en casa del ahorcado No se debe mentar soga; Si te llamara _Sinoga_ No te hubieras afrentado.
[692] Del _Cancionero del excellentissimo Poeta George de Montemayor de nuevo emendado y corregido_ existen, por lo menos, la edición de Zaragoza por la viuda de Bartolomé de Nájera, 1562; Alcalá, 1563; Salamanca, por Domingo de Portonariis, 1571; Alcalá, por Juan Gracian, 1572; Coimbra, por Juan de Barrera, 1579; Salamanca, por Juan Perier, 1579; Madrid, viuda de Alonso Gómez, 1588.
[693] Hizo, por lo menos, dos glosas distintas: de carácter doctrinal, bastante árida y prosaica la una, que está en sus _Obras_, edición de Amberes, 1554, y también en un pliego suelto de Valencia, 1576, por Juan Navarro. Ha sido reimpresa por el Sr. Marqués de Jerez de los Caballeros (Sevilla, imprenta de E. Rasco, 1883), imitando en la tipografía la forma que Gallardo llamaba _de los Astetes viejos_. Esta glosa es la que empieza:
Despierte el alma que osa Estar contino durmiendo...
La otra glosa, bellísima por cierto, poética y sentida, es sólo de diez coplas (cada una de las cuales da al imitador materia para cuatro) y forma una nueva lamentación elegiaca sobre la muerte de la princesa de Portugal doña María, hija del rey D. Juan III. Es pieza de singular rareza, que no se halla, según creemos, en ninguna de las ediciones del _Cancionero_ de su autor, y sí sólo en un rarísimo pliego suelto que existe en la Biblioteca Nacional de Lisboa, del cual la transcribe el erudito autor del _Catálogo razonado de los autores portugueses que escribieron en castellano_ (Madrid, 1890), mi inolvidable amigo D. Domingo García Peres (pp. 393-403).
No sé si será idéntica á la primera de estas glosas (á la segunda no podría ser) la que apareció hace pocos años en la venta de la librería Merello en Lisboa y que el Sr. Sousa Viterbo atribuye á Montemayor, aunque en la portada no se expresa:
_Glosa sobre la obra que hizo Don George Manrique a la muerte del Maestre de Santiago Dom Rodrigo Manrique su Padre. Las quales se pueden aplicar a estos tiempos presentes. Dirigida a la muy alta y muy esclarecida y Christianissima Princeza Doña Leonor Reyna de Francia. Con otro romance, y su glosa, quando el Emperador Carlo Quinto entró en Francia por la parte de Flandes con gran exercito. En el año de 1548. Con licencia. En Lisboa, por Antonio Álvarez, Año 1663._ 4.º 20 fols.
[694] _Primera parte de las obras del excellentissimo Poëta y Philosopho mossen Ausias March, Cauallero Valenciano, Traducidas de lengua Lemosina en Castellano por Iorge de Montemayor y dirigidas al muy magnifico Señor mossen Simon Ros._ 8.º. Sin lugar ni año (núm. 771 del _Catálogo_ de Salvá).
Tiene el siguiente prólogo del intérprete, suprimido en las ediciones posteriores:
«Al letor. La segunda parte deste libro dejé de traducir hasta ver cómo contenta la primera, en la cual tambien dejé algunas estanzas _porque el autor habló_ en ellas con más libertad de lo que ahora se usa. Cinco originales he visto de este poeta y algunos difieren en la letra de ciertas estanzas, por donde la sentencia quedaba confusa en algo; yo me he llegado más al que hizo trasladar _el señor don Luis Carroz, baile general desta ciudad_, porque segun todos lo afirman él lo entendió mejor que ninguno de los de nuestros tiempos. Yo he hecho en la traducción todo cuanto a mi parescer puede sufrirse en traduccion de un verso en otro; quien otra cosa le paresciere tome la pluma y calle la lengua, que ahi le queda en qué mostrar su ingenio».
Fué reimpresa esta traducción en Zaragoza, 1562, por la viuda de Bartolomé de Nájera, y en Madrid, por Francisco Sánchez, 1579. La parte traducida por Montemayor llega sólo hasta el folio 133, en que hay nueva portada: «_Siguense tres canticas, es a saber Cantica Moral, Cantica de muerte y Cantica Spiritual. Compuestas por el excellentissimo Poeta Mossen Ausias March, Cauallero Valenciano. Traduzidas por don Balthasar de Romani_».
Hay en la primera edición del _Ausias March_ de Montemayor tres composiciones de éste, no incluidas en su _Cancionero_: una _Epístola de Sireno á Rosenio_, otra de _Rosenio á Sireno_ y unos versos _contra el tiempo_.
[695] _Revue Hispanique_, noviembre de 1895, pp. 304-311.
[696] _Floresta de varia poesia. Contiene esta Floresta, [=q] componia el doctor Diego Ramirez Pagan, muchas y diuersas obras, morales, spirituales y temporales._
(Colofón). _Acabosse de imprimir la presente Floresta de varia poesia, vista y examinada en la insigne ciudad de Valencia, en casa d'Joā Nauarro a XIX de Deziembre año 1562._
No tiene foliatura este rarísimo volumen. El soneto copiado está en la primera hoja del pliego. En la _t. VI_, _Carta de Monte Mayor a Ramirez_. En la _V_-II, _Respuesta de Ramirez a Jorje de Montemayor_.
La epístola de Montemayor, que es larga y notable, falta en su _Cancionero_.
Ramírez Pagán imitó el _Canto de Orfeo_ de su amigo en un _Tropheo de Amor y de Damas_, poemita en octava rima, con que termina la _Floresta_. Las damas que enumera y celebra son valencianas todas.
[697] _Primera parte de la Clara Diana a lo divino, repartida en siete libros_... en Zaragoza, 1599. En la carta dedicatoria. Los versos con que termina el trozo, y que no recuerdo de quién son, están escritos como prosa.
[698] _Los siete libros de la Diana de Jorje de Mōtemayor, dirigidos al muy Illustre señor don Joan Castella de Vilanoua, señor de las baronias de Bicorp y Quesa. Impresso en Valencia._ 4.º 4 hs. prls. y 112 fols.
Salvá y Ticknor poseyeron esta rarísima edición; hay otro ejemplar en el Museo Británico.
Con esta edición compite en rareza otra, también sin fecha, que tengo entre mis libros, publicada en Italia por el mismo Montemayor:
_Diana. Los siete libros de la Diana de Jorge de Montemayor. A la ylustre Señora Barbara Fiesca, Cauallera Vizconde. Con preuilegio que nadie lo pueda vender ni imprimir en este estado de Milan sin licencia de su Autor. So la pena contenida en el original._
(Al fin) _In Milano per Andrea de Ferrari, nel corso di porta Tosa._
8.º. 4 hs. prls. y 188 páginas dobles. Dedicatoria: «A la ylustre señora Barbara Fiesca, Cauallera Vizconde, Iorge de Monte mayor».
«Que sin el favor de V. S. no pueda Diana entrar en Italia, no ai porque espantarme, pues solo él basta para que (aunque sea como es pastora) pueda hablar en presencia de todos los principes della. Y si la del cielo toma el resplandor de Apolo para comunicalle al mundo, bien es que ésta lo tome de V. S. en quien le ai tan grande, que es fuera de toda humana consideracion. _Ella salio a luz en España_ (_a ruego de algunas Damas y Caualleros, que yo deseaua conplazer_) debaxo _de protecion agena_, y ahora viene a esta prouincia felicisima debaxo del amparo de V. S., que no será menos honrra para el libro que gloria para mí, pues acerté a hazer tan buena elecion. Suplico a V. S. ponga los ojos (primero que en este pequeño servicio) en la voluntad y ánimo con que lo hago. Y pues a dado V. S. tanta onrra a la nacyon Española y tanta autoridad a su lengua vulgar, no se le niege (_sic_) a la hermosa Diana por auer sido pastora de tanto valor y hermosura que por sola ella merece su libro ser estimado y fauorecido de V. S. Vale».
Soneto de Luca Contile a Giorgio Montemaggiore. Sonetos castellanos de D. Geronimo de Texeda y Hieronimo Sampere. Sólo el último está en la edición de Valencia; los otros dos fueron escritos para esta edición. El de Texeda dice así:
Si al celebrado Tajo ympetuoso, Sireno, con tu musa enriqueciste, Y tanto al claro Ezla engrandeciste Como el Toscano al Surga deleitoso; No menos _al ynsubre llano umbroso_ (_A cuyos campos por su bien veniste_) De nueva yerua y flores lo vestiste Con onrra del Tesin y el Poo famoso. A do con dulce canto nos mostraste La hermosura y gracia sobre humana, D'aquella de que'l mundo dexas lleno; Y tanto a ti y a ella sublimaste Que no ay a quien mirar si no a Diana, No aun ay a quien oyr si no a Sireno.
En estas dos ediciones, únicas que conozco hechas en vida de Montemayor, no está la historia del Abencerraje, y el _Canto de Orpheo_ tiene sólo cuarenta y siete octavas.
Hay otra edición de Zaragoza, por Pedro Bernuz, 1560, que no he visto, pero supongo que tendrá el mismo contenido que las primeras.
En 1561 se hicieron cuatro ediciones de la _Diana_ (Barcelona, por Jayme Cortey; Cuenca, por Juan de Canova; Amberes, por Juan Steelsio; Valladolid, por Francisco Fernández de Córdoba, terminada en 7 de enero de 1562). Todas ellas tienen adiciones, pero no las mismas, siendo la más completa la de Valladolid, que desde la portada las anuncia así: «_Agora de nueuo añadido el Triumpho de Amor de Petrarca y la historia de Alcida y Siluano. Cō los amores de Abindarraz y otras cosas_». _El triunfo de Amor_ es traducción de Álvar Gómez de Ciudad Real. La _Historia de Alcida y Silvano_ es un cuento en verso tomado del _Cancionero_ de Montemayor.