Orígenes de la novela, Tomo I

Part 65

Chapter 653,856 wordsPublic domain

[545] Vid. Godoy Alcántara, _Historia Critica de los falsos cronicones_ (Madrid, 1867), pág, 97 y ss. El libro de Miguel de Luna está allí perfectamente caracterizado.

Los _Plomos de Granada_, escritos en lengua arábiga, son composiciones fantásticas análogas en gran manera á los libros apócrifos de los primeros siglos cristianos; pero forjados con un fin de proselitismo religioso, y no con miras literarias, salen fuera del cuadro que voy bosquejando, y por otra parte nada podría añadir yo al admirable estudio que de ellos hizo el malogrado Godoy Alcántara en su obra citada.

[546] _La verdadera hystoria del rey Don Rodrigo, en la qual se trata la causa principal de la pérdida de España y la conquista que della hizo Miramamolin Almanzor, Rey que fue del Africa y de las Arabias. Compuesta por el sabio Alcayde Abulcacim Tarif Abentarique, de nacion arabe, y natural de la Arabia Petrea. Nuevamente traduzida de la lengua arabiga por Miguel de Luna, vezino de Granada, e interprete del rey don Phelippe nuestro señor. Impresa por René Rabut: año de 1592._ 4.º.

Hay, por lo menos, nueve ediciones de este libro, que todavía es muy vulgar en España. Casi todos los catálogos de libros antiguos empiezan por él.

[547] _Roderick, the last of the goths. By Robert Southey, Esq. Poet Laureate and Member of the Royal Spanish Academie... London, 1815, printed for Longman, Hurst, Rees, Orme and Brown, 1815._ 2 vols.

[548] Nuestro Zorrilla concentró enérgicamente algunos de los mejores rasgos del poema de Southey en sus dos tan populares cuadros dramáticos _El puñal del Godo_ y _La Calentura_.

[549] Al mismo género puede reducirse una obra muy rara, original y de asunto clásico: _La fundacion y destruycion de la cibdad de Monuedro antiguamente llamada Sagunto. Cō la vida y hystoria del fuerte cauallero Anibal, emperador de Africa. Ay mas la fundacion de Roma y la fundacion de Cartago llamado Tunez, y la fundacion de la torre de Babilonia._ (Colofón): _Fue empremida la presente obra en la metropolitana Cibdad de Valēcia por Jorje Costilla īpressor de libros acabose a xiij Dias del mes de deziembre. Año de Mill y Quinientos y veinte años._

Posee un ejemplar de este rarísimo libro mi amigo D. José E. Serrano Morales en su selecta biblioteca de Valencia.

[550] Tuvo, por lo menos, tres ediciones: Sevilla, por Juan Cromberger, 1531; Burgos, por Felipe de Junta, 1557; Burgos, 1562, todas en 4.º, y de letra de tortis. El difunto conde de Puymaigre escribió un artículo sobre las fuentes de esta _Crónica_, pero no puedo encontrarle en este momento, ni siquiera recordar el título de la revista ó colección en que se publicó.

[551] _Cy fine le liure intitulé le triumphe des neuf preux, ouquel sont contenus tous les fais et proesses quilz ont acheuez durant leurs vies, avec lystoire de bertran de guesclin. Et a esté imprimé en la ville dabbeuille par Pierre gerard, et finy le penultieme iour de may lan mil quatre cēs quatre vingt et sept_ (Brunet).

Es libro raro y precioso, y no menos la primera edición castellana, impresa en Lisboa, _por Germán Gallarde, a costa de Luis Rodriguez, librero del rey... acabóse a XXVj de junio del año de la saluacion de mil quinientos y treynta años_.

Fué reimpreso en Valencia, por Juan Navarro, 1552; en Alcalá de Henares, 1585 (corregido por el maestre López de Hoyos), y en Barcelona, por Pedro Malo, á costa de Ricardo Simón, 1586.

[552] La cita expresamente y con gran encarecimiento en el prólogo general del _Relox de Principes_.

[553] Cicerón lo dice expresamente: «_Cyrus ille a Xenophonte non ad historiæ fidem scriptus, sed ad effigiem justi imperii, cuius summa gravitas ab illo philosopho cum singulari comitate conjungitur_ (_Epistolar, ad Quintum fratrem_, I, I, 8).

[554] _Libro llamado Relox de Principes en el qual va encorporado el muy famosa libro de Marco Aurelio: auctor del un libro y del otro que es el muy reverendo padre fray Antonio de Guevara predicador y cronista de su magestad: y agora nueuamente electo en obispo de Guadix; el auctor avisa al lector [=q] lea primero los [=p]logos si [=q]ere entender los libros. Cō preuilegio imperial pā los reynos de Castilla y otro [=p]vilegio pā la corona de aragon._

(Al fin): _Aqui se acaba el libro llamado relox de principes y marco aurelio: libro ciertamente muy prouechoso: y por muy alto estilo escripto: y que salva pace en la lengua castellana podemos con verdad dezir que es unico: bien paresce el auctor aver en él consumido mucho tiēpo pues nos le dio tan corregido: roguemos a dios todos por su vida: pues es de nuestra nacion española: para que siempre vaya adelante con su doctrina. Acabose en la muy noble villa de Valladolid: por maestre Nicolas tierri im[=p]sor de libros. A ocho dias de abril de mil y quinientos y veynte y nueve años._

Fol. gót. 6 hs. prels. sin foliar, 14 de prólogo, 309 de texto y una en blanco.

La edición de 1532, Barcelona, por Carlos Amorós, lleva añadidos «nueve cartas y siete capítulos, no de menor estilo y altas sentencias que todo lo en él contenido». Los capítulos añadidos (entre los cuales figuran las epístolas amatorias de Marco Aurelio) son los que van del 58 al 73 del libro III.

Es de presumir que contenga las mismas adiciones el _Libro Aureo de Marco Aurelio Emperador, eloquentissimo orador_, impreso en Venecia por Juan Bautista Pedrezano, en 1532 (según creemos, con asistencia del corrector Francisco Delicado) «por importunacion de muy muchos señores a quien la obra y estilo y lengua romāce castellana muy mucho aplaze: correcto de las letras que trocadas estavan». Á lo menos, en el frontis se dice que contiene «muchas cosas hasta aqui en ningun otro impresas».

Son muy numerosas las ediciones posteriores á éstas, pero no tienen estimación bibliográfica.

[555] «Yo comencé a entender en esta obra el año de _mil y quinientos y diez y ocho_, y hasta el año de veynte y quatro ninguno alcançó en qué yo esta va ocupado: luego el siguiente año de veynte y quatro, como el libro que tenia yo muy secreto estuviesse divulgado, estando su Magestad (_Carlos V_) malo de la quartana, me le pidio para pasar tiempo y aliviar su calentura. Yo serví a su Magestad estonces con Marco Aurelio: el qual aun no le tenia acabado ni corregido, y supliquéle humildemente que no pidia otra merced en pago de mi trabajo, sino que a ninguno diesse lugar que en su real camara trasladasse el libro, porque en tanto que yo yva adelante con la obra, y que no era mi fin de publicarla de la manera que estonces estava, si otra cosa fuesse, su Magestad sería muy deservido y yo perjudicado. Mis pecados que lo uvieron de hacer: el libro fue hurtado y por manos de diversas personas traydo y trasladado, y como unos a otros le hurtavan y por manos de pajes le escrevian, como cada dia crescian en él más la faltas, y no avia más de un original por do corregirlas. Es verdad que me trugeron algunos a corregir: que si supieran hablar, ellos se quexasen más de los que los escrivieron, que no yo de los que le hurtaron. Añadiendo herror sobre herror, ya que yo andava al cabo de mi obra y queria publicarla, _remanesce Marco Aurelio impresso en Seuilla_, y en este caso yo pongo por juezes a los lectores entre mí y los impresores, para que vean si cabia en ley ni justicia un libro que estaba a la imperial majestad dedicado, era el auctor niño, estava imperfecto, no venia corregido, que osase ninguno imprimirlo ni publicarlo. No parando en esto el negocio _imprimieronse otra vez en Portugal y luego en los reynos de Aragon, y si fue viciosa la imprission primera no por cierto lo fueron menos la segunda y tercera_; por manera que lo que se escrive para el bien comun de la republica, cada uno lo quiere aplicar en provecho de su casa. Otra cosa acontesció con Marco Aurelio, la qual he verguença de la dezir, pero más la habrán de tener los que la osaron hazer, y es que algunos se hazian auctores de la obra toda, otros en sus escripturas enxerian parte della como suya propria: lo qual paresce _en un libro impresso do el auctor puso la plática del villano, y en otro libro tanbien impresso puso otro la habla que hizo Marco Aurelio a Faustina, quando le pidio la llave_. Pues estos ladrones han venido a mi noticia, bien pienso yo que se deve aver hurtado más hazienda de mi casa. En esto veran que Marco Aurelio no estava corregido, pues agora se le damos muy castigado. En esto veran que no estava acabado, pues agora sale perfecto. En esto veran que le faltava mucho, pues agora le veran añadido...». (Fol. XIIII de la edición de Valladolid).

[556] La patria de Guevara consta de una manera explícita en su _letra al abad de San Pedro de Cardeña_, que es la XXXIV de la primera serie de las _Epístolas Familiares_: «Que _como naci en Asturias de Santillana_ y no en el potro de Cordoba, ninguna cosa pudiera enviarme a mí más acepta que aquella carne salada» (alude á unas cecinas que le había regalado el abad).

Los que creen salir del paso con decir que ésta es una frase proverbial y metafórica, harían bien en presentar algún ejemplo de ella. Entretanto séanos permitido tomarla en su sentido recto, mucho más cuando, sin salir de la misma carta, la corroboran otras palabras del mismo Guevara, tan terminantes como éstas: «A los que _somos montañeses_ no nos pueden negar los castellanos que cuando España se perdió, no se hayan salvado en solas las montañas todos los hombres buenos, y que despues acá no hayan salido de alli todos los nobles. Decia el buen Iñigo López de Santillana que en esta nuestra España, que era muy peregrino o muy nuevo el linaje que en _la Montaña_ no tenia solar conocido». Y en la epístola XV de la segunda serie á D. Alonso Espinel, corregidor de Oviedo: «Verdad es que los viejos de mi tierra, _la Montaña_, más cuenta tienen con la taberna que no con la botica».

Contra afirmaciones tan terminantes nada prueba el epitafio de Guevara donde se le llama _patria alavensis_, aunque se le suponga compuesto por él mismo. La voz _patria_ admite varias acepciones, entre ellas la de origen. No hay duda que el linaje de Guevara procede de Álava, y en este sentido, Fr. Antonio pudo llamarse _alavés_. Pero en el verbo _nacer_ no cabe anfibología alguna. Nació, pues, Fr. Antonio de Guevara en la merindad de Asturias de Santillana, nombre que antiguamente se daba á la parte mayor de lo que hoy es provincia de Santander, denominada también _montañas de Burgos_, ó simplemente _la Montaña_, como todavía la llaman, por antonomasia, castellanos y andaluces. En cuanto al lugar de su nacimiento, apenas puede dudarse que lo fue Treceño (en el actual ayuntamiento de Valdáliga), donde persevera la torre de los de su apellido y donde consta que pasó su infancia: «Acuerdome que siendo muy niño, _en Treceño_, lugar de nuestro mayorazgo de Guevara, vi a D. Ladron, mi tio, y a D. Beltrán, mi padre, traer luto por vuestro padre». (Letra al obispo de Zamora, D. Alonso de Acuña). Pudiéramos añadir otras pruebas genealógicas, pero serían superfluas después de lo dicho.

[557] _M. Antonini Imperatoris Romani, et Philosophi de seipso seu vita sua Libri XII. Graecè et Latinè nunc primum editi, Gulielmo Xylandro Augustano interprete: qui etiam Annotationes adjacit Tigvri apvd Andream Gesnerum_, 1559.

[558] En la epístola 60 de las familiares á D. Fadrique de Portugal, arzobispo de Zaragoza y virrey de Cataluña, se muestra pesaroso de haber _traducido_ (como él dice) estas cartas que, por lo demás, aunque profanas, nada tienen de licenciosas «Para deciros, señor, verdad, á mí me quedaron pocas cartas de Marco Aurelio, digo de las que son morales y de buenas dotrinas; que de las otras que escribio siendo mozo a sus enamoradas, aun tengo razonable cantidad dellas, las cuales son más sabrosas para leer que no provechosas para imitar. Muchas veces he sido importunado, rogado, persuadido y aun sobornado para que publicase estas cartas, y a ley de bueno le juro que no ha faltado caballero que me daba una muy generosa mula porque le diese una carta de alguna enamorada, diciendome que se la habia pedido una dama y le iba la vida en complacerla. Mil veces me he arrepentido de haber romanceado aquellas cartas de amores, sino que el conde de Nasao, y el principe de Orange, y D. Pedro de Guevara mi primo, me sacaron de seso y me hicieron hacer lo que yo no queria ni debia. Siendo como yo era en sangre limpio, en profesion teologo, en hábito religioso y en condicion cortesano, bien excusado fuera a mí tomar oficio de enamorado, es á saber, en pararme á escribir aquellas vanidades o aquellas liviandades; por lo cual, yo pecador, digo mi culpa, y mi gravisima culpa, pues ofendia a mi gravedad y aun a mi honestidad. Muchos señores y aun señoras se paran a lisongearme y alabarme del alto estilo en que traduje aquellas cartas, y de las razones tan delicadas y enamoradas que puse en ellas; y mejor salud les dé Dios, que yo tome dello gloria ni aun vanagloria; porque asi me afrento cuando me hablan en aquella materia, como si me echasen una pulla. Si por traducir yo aquellas cartas amatorias, y haber puesto en ellas razones tan vivas y requebradas, algun enamorado o alguna enamorada han pecado, _cogitatione, delectatione, conseneu, visu, verbo et opere_, otra y otras mil veces pido a Dios perdon de lo en que le ofendi y del mal ejemplo que de mí di».

[559] _El Villano del Danubio_ de D. Juan de la Hoz y Mota. Pone en verso, abreviándole mucho, el discurso del rústico en el Senado.

[560] _Mélanges tirées d'une petite bibliothéque_, p. 162.

A. Chassang (_Histoire du roman dans l'antiquité grecque et latine_, p. 464) aventura la temeraria conjetura de que el _Marco Aurelio_ de Guevara puede ser la última refundición de alguna novela filosófica de la antigüedad, en el género de la _Vida de Apolonio de Tyana_.

[561] Extractos bien escogidos del _Relox de Principes_ hay en el tomo II del _Teatro de la elocuencia castellana_ de Capmany. También D. Adolfo de Castro, en el tomo de _Filósofos_ de la biblioteca de Rivadeneyra, donde no tenia para qué figurar Guevara, que es un moralista práctico sin filosofía de ningún género, pone algunos de los mejores trozos del _Marco Aurelio_, entre ellos la arenga del villano del Danubio y el largo razonamiento del emperador á su mujer Faustina, que le pedía la llave de su estudio.

[562] La bibliografía, aun incompleta, de sus traducciones ocuparía sin provecho largo espacio en estas páginas. Indicaremos sólo las principales y más antiguas en cada lengua:

--_Livre doré de Marc Aurele, empereur et eloquent orateur, traduict du vulgaire castillan en francoys par R. B._ (René Bertaut). _París, Galliot du Pre_, 1531.

--_L'orloge des princes_... París, 1540. (Es la traducción del señor de la Grise, pero revisada y completada por Antonio du Moulin, con presencia del original español).

--_L'horloge des princes... traduit en partie de castillan en francois par feu Nicolas d'Herberay (sieur des Essars) et en partie reueu et corrigé nouvellement entre les precedentes editions_, París, por Guillermo le Noir, 1555. La parte traducida por Herberay des Essars es el libro primero; los otros dos están tomados de las traducciones anteriores.

Todas ellas se reimprimieron muchas veces, como puede verse en Brunet.

--_Vita di M. Aurelio Imperadore, con le alte et profonde sue sentenze, noteuoli documenti, ammirabili essempli, et lodevole norma di vivere. Novamente tradotta di Spagnuolo in lingua Toscana per Mambrino Roseo da Fabriano_, 1543.

--_Vita, gesti, costumi, discorsi, lettere di M. Aurelio Imperatore, sapientissimo Filosofo et Oratore eloquentissimo. Con la giunta di moltissime cose, che ne lo Spagnuolo non erano, e de le cose spagnuole, che mancavano in la tradottione italiana... In Vinegia, appresso Vicenzo Vaugris_... 1544. Firma la dedicatoria Fausto da Longiano.

Hasta veintidós ediciones más en italiano se citan en el _Lexicon Bibliographicum_ de Hoffmann (t. I, pág. 193).

--_The Golden Boke of Marcus Aurelius Emperour and eloquent oratour._ (Al fin): _Thus endeth the volume of Marke Aurelie Emperour, otherwise called the golden boke, translated out of Frenche into Englishe by John Bourchier Knight lorde Barners, deputie generall of the kynges town of Caleis and marches of the same at the instaunt desire of his neuewe sir Francis Bryan knighte, ended at Caleis y tenth daie of Marche, in the yere of the reigne of our soueraygne lorde kyng Henry the VIII, the XXIIII._

Fué reimpreso catorce veces por lo menos en el siglo XVI.

--Traducción alemana de Egidio Albertino, impresa en Münich, 1599 (Vid. Schneider, pp. 89 y ss.). Fué de las más tardías, pero alcanzó siete reimpresiones; la última en Francfort 1661.

--Traducción holandesa, impresa en 1612 (Vid. Hoffmann).

--_Horologii Principum sive de vita M. Aur. Imperatoris libri 3, de lingua castellana in latinam linguam traducti operâ et studio Joannis Wanckelii._ Torgae, 1606. Hay, por lo menos, otra edición.

--_Horologium principum ad normam vitæ M. Aurelii Severi concinnatum per Johannem Wanckelium de lingua castellana in latinam linguam translatum_ (Francfort, 1664).

--Traducción armenia por Kapriel Hamuzasbian, Venecia, 1738.

[563] _Libro Avreo de Marco Avrelio, emperador y elocuentissimo orador. Nueuamente impresso. En la triumphante villa de Paris, por Galleot de Prado, librero, MDXXIX._ Un ejemplar de esta rarísima edición, que á juzgar por su título y por su fecha debe de reproducir, no el texto del _Relox de Principes_, sino el primitivo de las ediciones fraudulentas de Sevilla, Portugal y Aragón á que alude Guevara en su prólogo, apareció en las ventas de Seillière y de Heredia (n. 356).

[564] Fueron, según Brunet, Pedro Sorel, Chartrain, Nicolás Clément y Gabriel Fourmenois.

Taine, en su ingeniosa tesis _La Fontaine et ses fables_ (pp. 273-286), hace un detenido y brillante análisis de la fábula del villano del Danubio, que Lafontaine parece haber tomado de los _Paralelos históricos_ de Cassandre, uno de los muchos compiladores que explotaron el libro de Guevara.

[565] _Shakespeare and Euphuism_ (en las _Transactions of the New Shakespeare society_, 1884).--_Der Euphuismus_ (Giessen, 1881), y en su edición del _Euphues_ (Heillbronn, 1887).

[566] _Le Roman au tempe de Shakespeare_ (París, 1887), págs. 45 y ss.

[567] _Spanish Literature in the England of Tudors_, pp. 65-84, y por incidencia en otras partes.

[568] Vid. _Sales Españolas_... recogidas por D. A. Paz y Meliá, págs. 229 y ss.

[569] Digo casi _únicas_, porque la historia de _Osmin y Daraja_, que Mateo Alemán insertó como episodio en su _Guzmán de Alfarache_, pertenece al mismo género. Ya hablaremos de ella á su tiempo.

[570] En su _Nobleza de Andalucía_, 1588, fol. 296.

[571] _Historia de la dominación de los árabes en España, sacada de varios manuscritos y memorias arábigas, por el doctor D. José Antonio Conde_... Tomo III (Madrid, 1821), pp. 262-265.

[572] Tomo II (edición de París, Baudry, 1852), pp 42-45.

[573] _Inventario de Antonio de Villegas, dirigido a la Magestad Real del Rey Don Phelippe nuestro Señor... En Medina del Campo, impresso por Francisco del Canto. Año de 1565. Con previlegio._ 4.º.

--_Inventario de Antonio de Villegas... Va agora de nuevo añadido un breve retrato del Excelentissimo Duque de Alua... Impresso en Medina del Cāpo por Francisco del Canto, 1577, A costa de Hieronymo de Millis, mercader de libros._ 8.º.

Amplios extractos de este libro, y entre ellos la novela del _Abencerraje_, reproducida con entera sujeción á la ortografía y puntuación del original, se hallan en el libro de D. Cristóbal Pérez Pastor _La Imprenta en Medina del Campo_ (Madrid, 1895), pp. 199-218.

El mérito de haber renovado en nuestro siglo la memoria, ya casi perdida, de este sabroso cuento, corresponde al bibliófilo D. Benito Maestre, que llegó á reunir una colección muy selecta y numerosa de antiguas novelas españolas, incorporada hoy á la Biblioteca Nacional. Maestre fué quien en 1845 hizo imprimir en uno de los periódicos ilustrados de entonces, _El Siglo Pintoresco_ (tomo I, pp. 8-16), la historia de Jarifa y el Abencerraje, que todavía se popularizó más cuando fué incluida por Aribau en el tomo de _Novelistas anteriores á Cervantes_. Desde entonces se ha reimpreso varias veces, mereciendo especial recuerdo la linda reproducción fotolitográfica de la segunda edición de Medina, hecha por el difunto bibliófilo D. José Sancho Rayón.

[574] Téngase en cuenta lo que más adelante diremos sobre las primeras ediciones de la _Diana_.

[575] Encontró Gallardo este desconocido opúsculo en la biblioteca de Medinaceli, encuadernado con una _Diana_, edición de Cuenca, por Juan de Canova, 1561. Nos hemos valido del extracto que formó aquel incomparable bibliógrafo, y que se conserva entre el grandísimo número de papeles suyos recientemente descubiertos, y que, Dios mediante, se han de publicar como quinto tomo de su _Ensayo_.

Otro libro se cita con el título de _El moro Abindarráez y la bella Xarifa, novela. Toledo, por Miguel Ferrer_, 1562, 12.º.

[576] Los romances relativos á Abindarráez figuran en la colección de Durán con los números 1.089 á 1.094, pero hay que añadir los de Padilla, que sólo se encuentran en su _Romancero_, reimpreso por la _Sociedad de Bibliófilos españoles en 1880_ (pp. 220-241), el de Jerónimo de Covarrubias (fol. 245 de _La Enamorada Elisea_) y quizá algún otro que no recuerdo.

[577] _Historia de los amores del valeroso moro Abinde-Arraez y de la hermosa Xarifa Abencerases. Y la battalla que hubo con la gente de Rodrigo de Narvaez a la sazon Alcayde de Antequera y de Alora, y con el mismo Rodrigo. Vueltos en verso por Francisco Balbi de Correggio... En Milan, por Pacifico Poncio_, 1593.

[578] Inserta en la parte XIII de su teatro (1620) y reimpresa en el tomo XI de las _Obras de Lope_, edición de la Academia Española, con un breve estudio de quien esto escribe.

[579] «Algunas cosas de aquestas no llegaron a noticia de Hernando del Pulgar, coronista de los Catolicos Reyes, y asi no las escribio, ni la batalla que los cuatro caballeros cristianos hizieron por la reina, perque dello se guardó el secreto... Nuestro moro coronista supo de la sultana debajo de secreto todo lo que pasó. Visto por el coronista perdido el reino de Granada, se fue a Africa y a Tremecen, llevando todos los papeles consigo; alli murio y dexó hijos y un nieto suyo, no menos habil que él, llamado Argutarfa, el cual recogio todos los papeles de su abuelo, y en ellos halló este pequeño libro, que no estimó en poco, por tratar la materia de Granada, y por grande amistad se lo presentó a un judio llamado Saba Santo, quien le sacó en hebreo por su contento, y el original arabigo le presentó a D. Rodrigo Ponce de Leon, conde de Bailen. Y por saber lo que contenia y por haberse hallado su abuelo y bisabuelo en las dichas conquistas, le rogó al judio que le tradujese al castellano, y despues el conde me hizo merced de darmelo». (Cap. XVII).

Cervantes parodió todo este cuento al referirnos el hallazgo de los cartapacios arábigos que compró en el Alcaná de Toledo, y que un morisco le tradujo por dos arrobas de pasas y dos hanegas de trigo.

[580] _Relaciones de algunos sucesos de los últimos tiempos del reino de Granada, que publica la Sociedad de Bibliófilos Españoles._ Madrid, 1868, pp. 69-143.

[581] Prolegómenos de Aben-Jaldún, en el tomo XVI, pág. 267, de las _Notices et extraits des manuscrits de la Bibliothèque Imperiale de France_.

[582] El libro de Pérez de Hita fué leído entre los moriscos, y uno de ellos le tradujo al árabe ó más bien le compendió en un manuscrito que Gayangos poseía, adquirido en Londres; en la venta de los libros de Conde. Éste es el pretenso original de que algunos han hablado.