Category: Humour

Los entremeses

Entre las diversas obras que debemos al príncipe de los ingenios españoles, ninguna mas desconocida ni mas digna de conocerse que la preciosa coleccion de _Entremeses_ que ofrecemos al público en la presente esmerada edicion manual, con objeto de que logren la misma popularida...

Chapters

1. Part 1

Entre las diversas obras que debemos al príncipe de los ingenios españoles, ninguna mas desconocida ni mas digna de conocerse que la preciosa coleccion de _Entremeses_ que ofrec...

2. Part 2

Mi so[15] Trampagos, ¿es posible sea Voacé[16] tan enemigo suyo, Que se entumbe, se encubra y se trasponga Debajo de esa sombra bayetuna El sol hampesco?[17] So Trampagos, basta...

3. Part 3

Y há muchos dias que deseo servir á usted, obligado á ello de su hermosura, buenas partes y mejor término; pero estrechezas, que no faltan, han sido freno á las obras hasta agor...

4. Part 4

¿Pedís para la lámpara, ó para el aceite de la lámpara? que como decís limosna para la lámpara del aceite, parece que la lámpara es del aceite, no el aceite de la lámpara.

5. Part 5

Que no habia de abrasar en mí, señor compadre, que con la menor llamarada quedára hecho ceniza: compañía quise, compañía busqué, compañía hallé; pero Dios lo remedie, por quien...

6. Part 6

Como rana Habré de cantar mal; pero con todo Diré mi condicion y no mi ingenio. Yo, señores, si acaso fuese alcalde, Mi vara no seria tan delgada Como las que se usan de ordinar...

7. Part 7

Esa vaya en aumento. Y pues que toma á cargo lo de los testigos, me hará merced voacé de cortar al uno las orejas y al otro las narices, y á los demás borrajarles las caras con...

8. Part 8

Enjugad, señora, esas lágrimas, y poned pausa á vuestros suspiros, considerando que cuatro dias de ausencia, no son siglos: yo volveré, á lo mas largo, á los cinco, si Dios no m...

9. Part 9

Mucho: porque es muy gran testimonio, que levantaron al Emperador: porque un príncipe de tanta majestad y tan colérico no se habia de sentar á jugar á las tablas, juego de tanta...

10. Part 10

El señor gobernador manda que, no obstante que vuestra merced ha pagado los doscientos ducados de la cuchillada, venga vuestra merced á darle la mano á este hombre, y se abracen...