Teatro selecto, tomo 4 de 4

Part 4

Chapter 43,980 wordsPublic domain

En vano Aunque el centro en sus entrañas Te esconda, podrás, Don Diego.

D. DIEG.

Detened, Don Juan, la espada; Que aunque vuestra casa está En esta parte agraviada, No vuestro honor; y si puedo Satisfacer con palabras Al empeño, mejor es; Pues es cosa averiguada Que es la venganza mejor No haber menester venganza.

D. JUAN.

_(Ap.)_ Don Diego Centellas es. Con Leonor está: aquí hallan Mis sospechas el mejor Desengaño. Albricias, alma; Que aunque esta es desgracia, es Más tolerable desgracia.

D.ª BEAT.

_(Ap. á Inés.)_ Suspenso el acero, al verle, Se quedó. Oye lo que hablan.

D. DIEG.

Yo, Don Juan, amé en la corte A Leonor, que es esta dama, En cuya casa una noche Me sucedió una desgracia. Viene á Valencia, y teniendo Noticia que en vuestra casa Estaba...

LEONOR.

_(Ap.)_ ¡Ay de mí!

D. DIEG.

Esta noche Me atreví á entrar aquí á hablarla.

D.ª BEAT.

_(Ap. á Inés.)_ ¡Qué buena disculpa, Inés, Si ahora Isabel conformara Con ella! Haz señas que diga Que sí, que es ella la dama.

_(Hace Inés señas á Leonor.)_

LEONOR.

Don Juan, cuanto aquí has oido, Es verdad; Don Diego es causa De mi fortuna, y por quien Desterrada de mi patria, De mi padre aborrecida, De mi esposo despreciada, En este estado, este traje Vivo, sirviendo á tu hermana.

INÉS.

_(Ap. á su ama.)_ La seña entendió.

D.ª BEAT.

Y lo finge Tan bien, que áun á mí me engaña.

LEONOR.

Pero diga él si yo aquí Ni allá le di...

D. JUAN.

Calla, calla.

LEONOR.

Ocasion...

D. JUAN.

No te disculpes. (_Ap._ ¿Hay mujer más desgraciada?)

INÉS.

_(Ap. á Beatriz.)_ Mucho la debes, señora, Pues se culpa por tu causa.

D.ª BEAT.

Sólo que lo haya creido Mi hermano, es lo que nos falta.

D. JUAN.

_(Ap.)_ ¿Qué haré? que aunque esté seguro Yo, que lo esté Cárlos falta.

ESCENA XXII.

DON CÁRLOS.—DICHOS.

D. CÁRL.

_(Ap. desde la puerta.)_ Habiendo en la calle oido Ruido acá dentro de espadas, Dejo la puerta, y á hallar Vengo á Don Juan... Mas las armas Tienen suspensas los dos. Desde aquí oiré lo que tratan; Que quizás será su honor Conveniencia á la desgracia.

D. DIEG.

Esta es vuestra ofensa, y pues A ser agravio no pasa, Mirad si os estará bien, O remitirla ó vengarla.

D. JUAN.

Don Diego, vuestras disculpas Convienen con señas várias Que yo tengo de Leonor.

D. CÁRL.

¿Qué escucho? ¡Pena tirana! A Leonor nombró, y Don Diego...

D. JUAN.

Pero una pregunta falta. ¿Es esta la primer noche Que aquí habeis entrado á hablarla?

D. DIEG.

(_Ap._ Malicia trae la pregunta. Por sí ó por no he de salvarla.) No, que anoche entré por esa Puerta, y por esa ventana Salí: sabida la culpa, ¿Qué importa la circunstancia?

D. JUAN.

Importa más que pensais.

D. CÁRL.

_(Ap.)_ Contra mí es contra quien paran Los celos de Don Juan, ¡cielos!

D.ª BEAT.

(_Ap._ Ya que lo ha creido, salga Yo ahora.) Pues, ten de mí, _(Sale.)_ Don Juan, la desconfianza, Y mira lo que me envía, Para servirme, tu dama.

_(Aparte á Leonor.)_

Perdona, amiga, y prosigue.

LEONOR.

_(Ap. á Doña Beatriz.)_ No entiendo lo que me mandas.

D. JUAN.

No es tiempo deso, Beatriz, Pues aunque con señas tantas Me satisfaga Don Diego, Estar Leonor en mi casa Por órden de quien á ella La envió, á mí no me saca De la obligacion en que Me pone mi sangre hidalga; Y así, aunque por ella venga, Y no por tí, eso me basta Para que el atrevimiento Castigue yo. _(Sale Don Cárlos.)_

D. CÁRL.

Aquesa instancia Pues me toca á mí el sentirla, Tambien me toca el vengarla.

LEONOR.

_(Ap.)_ ¡Qué miro! ¿Cárlos aquí? Esto sólo me faltaba.

D. DIEG.

Pues ¿quién sois vos, que quereis Tomar ahora la demanda?

D. CÁRL.

Bien pudierais conocerme; Que razones teneis hartas. Yo soy aquel que por muerto Os dejó; y ahora trata Acabar lo que empezado Dejó entónces.

LEONOR.

¡Pena extraña!

D. DIEG.

Antes pienso que venís A que yo tome venganza Hoy de todo.

D. JUAN.

A vuestro lado, Cárlos, estoy.

D. DIEG.

No me espanta La ventaja de los dos. _(Riñen.)_

ESCENA XXIII.

GINÉS, GENTE.—DICHOS.

GINÉS.

_(Dentro.)_ Aquí son las cuchilladas. Entrad todos. _(Salen Ginés y gente.)_

GIN. Y GENTE.

¿Qué es aquesto?

D.ª BEAT.

_(Ap. á Inés.)_ Inés, esas luces mata, Por si podemos así Excusar desdichas tantas.

_(Apaga la luz, y riñen.)_

GINÉS.

Nadie tire, estando á oscuras.

D. JUAN.

Ved todos que esta es mi casa.

GINÉS.

Encienda usted una luz, Y lo verán.

LEONOR.

¡Qué desgracia!

D. DIEG.

_(Ap.)_ La puerta hallé: esto no es Volver al riesgo la cara, Sino fiar á mejor Ocasion mis esperanzas. _(Vase.)_

D.ª BEAT.

_(Ap.)_ A mi cuarto me retiro Llena de confusas ánsias. _(Vase.)_

INÉS.

_(Ap.)_ Tan buena hacienda hemos hecho, Que de puro buena, es mala. _(Vase.)_

GINÉS.

Señor, ¿dónde estás, que ya El cirujano te aguarda?

D. CÁRL.

¡Muere, traidor!

GINÉS.

Muerto soy, Que mandarlo vusted basta. (_Ap._ El diablo que más espere, A que de véras lo hagan.) _(Vase.)_

UNO.

Muerto está uno: por si viene Justicia, de aquesta casa Salgamos. Huyamos todos. _(Vase la gente.)_

D. JUAN.

¡Hola! Aquí unas luces saca... Mas yo por ellas iré. _(Vase.)_

LEONOR.

_(Ap.)_ De confusa y de turbada, Tropezando en mis desdichas De aquí no muevo las plantas.

D. CÁRL.

El puesto he de sustentar; Que aunque siento que se vayan Todos, no he de faltar yo De donde saqué la espada.

ESCENA XXIV.

DON JUAN, _con luz_.—LEONOR, DON CÁRLOS.

D. JUAN.

Ya hay luz aquí.

LEONOR.

Cárlos, tente.

D. JUAN.

¿Solos los dos?

D. CÁRL.

¿Qué te espantas? Porque si yo á mi enemigo No puedo volver la espalda, Hallándome con Leonor, Con mi enemigo me hallas; Pero enemigo de quien La victoria es huir.

_(Quiere irse, y detiénele Don Juan.)_

D. JUAN.

Aguarda.

D. CÁRL.

Déjame, que en seguimiento De esotro, huyendo á este, salga.

D. JUAN.

Ya no hay tras quien.

LEONOR.

¡Quién pudiera Rasgarse el pecho, y que hablara El corazon con acciones, Y no la voz con palabras!

D. CÁRL.

Fuera el corazon tambien Traidor; que ser tuyo basta.

LEONOR.

Fuera leal, por ser mio.

D. CÁRL.

¡Bien el lance lo declara, Que acabo de ver! ¡Ay fiera! Cuando no consideraras Las finezas que me debes, Consideraras que estabas En casa de Don Juan.

LEONOR.

Pues ¿Qué culpa contra mí hallas En las locuras de un hombre?

D. CÁRL.

Ninguna. Ahorremos demandas Y respuestas.—Primo, amigo, Pues tan felizmente acaba Para tí aquella ocasion, Que detuvo mi jornada, Cuanto infeliz para mí, Adios; que aunque con infamia Salga de Valencia, es fuerza Que della esta noche salga. Diga mi enemigo que huyo; Que no quiero honor ni fama. A esa mujer, porque en fin La quise bien, te la encarga Mi amistad, no para que La tengas más en tu casa, Sino para que la dejes Que en cas de Don Diego vaya. Logre él felice su amor; Y ella gustosa... Mas nada Digo. Adios, Don Juan.

LEONOR.

¡Ay, cielos! Espera, Cárlos.

D. CÁRL.

¿Que áun hablas?

LEONOR.

Si yo supe...

D. CÁRL.

No prosigas.

LEONOR.

Que aquí...

D. CÁRL.

No me digas nada.

LEONOR.

¿No? Pues yo... sí... Hablar no puedo. Vista y aliento me faltan. ¡Jesus mil veces! _(Desmáyase.)_

D. JUAN.

Cayó En mis brazos desmayada.

D. CÁRL.

Tenla, Don Juan. ¡Ay, Leonor! Que te adoro, aunque me matas, Y es muy distinto sentir Tu traicion que tu desgracia.

D. JUAN.

En lágrimas y gemidos Se le han vuelto las palabras. Esperad, Cárlos, á que Entre al cuarto de mi hermana Con ella.

D. CÁRL.

Sí, Don Juan, id. Algun remedio se le haga... Mas dejadla que se muera, Pues para otro amor se guarda.

D. JUAN.

Despues veremos los dos Lo que hemos de hacer. _(Éntrala Don Juan.)_

D. CÁRL.

¡Mal haya Rendimiento tan postrado, Pasion tan avasallada, Afecto tan abatido, Y voluntad tan postrada, A más quejas, más amor, A más agravios, más ánsias, A más traicion, más firmeza! Mas ¿qué me admira y espanta? Que quien no ama los defectos, No puede decir que ama.

JORNADA TERCERA.

ESCENA PRIMERA.

DON CÁRLOS, DON JUAN.

D. CÁRL.

¿Volvió del desmayo?

D. JUAN.

Sí, Pero volvió de manera, Que pienso que mejor fuera No haber vuelto.

D. CÁRL.

¿Cómo así?

D. JUAN.

Como al instante que allí Restauró el perdido aliento, Fué tan grande el sentimiento Que de tenerle ha tenido, Que á un tiempo cobró el sentido Y perdió el entendimiento, Segun los extremos son Que hace confusa y turbada.

D. CÁRL.

¿Qué dice?

D. JUAN.

Que es desdichada, Sin oirla su razon.

D. CÁRL.

¡Oh, mal haya mi pasion!

D. JUAN.

Vos ¿qué habeis determinado?

D. CÁRL.

Dos cosas he imaginado, Y sólo, Don Juan, quisiera Que nadie me las oyera Sin estar enamorado. ¿Quereis que os diga, Don Juan, Sobre tantas confusiones, Fantasías é ilusiones Como á mí vienen y van, Cuáles son las que me dan Más gusto cuando las toco, Cuáles las que me provoco Más á ejecutarlas?

D. JUAN.

Sí.

D. CÁRL.

No os habeis de reir de mí, Pues confieso que estoy loco. Si en este estado pudiera Yo conseguir que á Leonor Todo su perdido honor Don Diego satisfaciera, Que honrada y en paz volviera Con su padre á su lugar, Fuera la más singular Venganza: y á esta mujer La sabré hacer un placer Cuando ella espera un pesar. Leonor está enamorada, Don Diego lo está tambien (Dígalo el lance): pues bien, ¿Qué pierdo yo? Todo y nada. Y así, en pena tan airada Como tengo y he tenido, Sólo este me ha parecido Que despicarme sabrá: Ganemos á Leonor, ya Que á Leonor hemos perdido.

D. JUAN.

Es vuestra resolucion Tan honrada como vuestra; Y bien en su efecto muestra Ser hija de una pasion Tan noble.

D. CÁRL.

Pues á su accion ¿Qué medio, Don Juan, pondremos?

D. JUAN.

No sé, porque si queremos A Don Diego hablar yo y vos, Por lo mismo que los dos El casamiento tratemos, Él no lo hará; que no fuera Justo que un hombre otorgara, Por más que él lo deseara, Lo que el galan le pidiera De su dama. De manera Que otra persona ha de haber.

D. CÁRL.

Pues lo que se puede hacer Es que á su padre digais Como á Leonor ocultais, Y él lo podrá disponer.

D. JUAN.

Tiene eso un inconveniente.

D. CÁRL.

¿Qué?

D. JUAN.

El empeño de los dos: Fuera de que entónces vos No haceis la accion.

D. CÁRL.

Cuerdamente Decís. ¿Quién habrá que intente Esta plática mover?

D. JUAN.

Ya sé yo quién ha de ser: Veréis que todo lo allana.

D. CÁRL.

¿Quién?

D. JUAN.

Doña Beatriz, mi hermana; Que es en efecto mujer Con quien, lo uno, no habrá Duelo en la proposicion; Y lo otro, es debida accion Suya el honrar á quien ya Dentro de su casa está Declarada por quien es.

D. CÁRL.

Bien pensais.

D. JUAN.

Escondéos pues, Miéntras yo á tratarlo llego.

D. CÁRL.

Yo, ¿por qué?

D. JUAN.

Porque Don Diego Ni el padre os vea hasta despues.

D. CÁRL.

¿Yo esconderme?

D. JUAN.

O deshacer Toda nuestra pretension.

D. CÁRL.

Yo lo haré con condicion Que nadie lo ha de saber Sino vos.

D. JUAN.

Así ha de ser.

D. CÁRL.

Pues id con Dios. (_Ap._ ¡Ay, Leonor, Cuánto debes á mi amor, Pues te da, fiera homicida, Sobre un agravio la vida, Sobre otro agravio el honor!)

_(Escóndese, y cierra por dentro.)_

ESCENA II.

DON JUAN.

D. JUAN.

Si á conseguir esto llego, A nadie le está mejor, Pues quedo bien con Leonor, Con su padre y con Don Diego, Y vengo á mirarme luégo Sin el empeño á que he estado Por Don Cárlos obligado; Y así tengo de esforzar Esta accion, hasta quedar Gustoso y desengañado.

ESCENA III.

DOÑA BEATRIZ.—DON JUAN.

D.ª BEAT.

¿Está Don Cárlos aquí?

D. JUAN.

No, Beatriz.

D.ª BEAT.

Pues yo á tu cuarto Sólo á buscarle venía.

D. JUAN.

Cuando le dió aquel desmayo A Leonor, le dejé aquí, Y aquí al volver no le hallo. (_Ap._ Ni áun mi hermana ha de pensar Que se ha escondido Don Cárlos.)

D.ª BEAT.

Sin duda que su valor Tras Don Diego le ha llevado.

D. JUAN.

Yo, por no saber adónde Hallarle podré, no salgo Tras él; mas tú, ¿qué le quieres?

D.ª BEAT.

Decirle, Don Juan, que cuando Por amante y por rendido No fuese, por cortesano Y caballero tuviese De su dama, que llorando Está, lástima.

D. JUAN.

¿Qué dice?

D.ª BEAT.

Que con solo hablar á Cárlos Consuelo tendrá.

D. JUAN.

Pues si él No está aquí y solos estamos, Una cosa á tu cordura He de fiar, Beatriz.

D.ª BEAT.

Harto Será que fíes de mí Nada, porque quien te ha dado Ocasion para que della Desconfíes, Don Juan, tanto Que presumas que ha podido Ocasionar el cuidado Con que anoche entraste en casa, Parece que es muy contrario Que fíes y desconfíes A un mismo tiempo.

D. JUAN.

Excusado Será, Beatriz, que yo haga Dese sentimiento caso, Sabiendo tú cuanto estimo Tu virtud y tu recato. Y en fin, tú sola, Beatriz, Podrás hoy de riesgos tantos Como amenazan las vidas De Don Diego y de Don Cárlos, Y áun la mia (pues es fuerza Hallarme en el duelo de ambos), Librarnos.

D.ª BEAT.

¿Yo? ¿de qué suerte?

D. JUAN.

Desta suerte: oye y sabráslo. Yo intento, por ser quien es Leonor, cuidar del amparo De su honor y su opinion; Pero si llego á tratarlo Yo con Don Diego, no sé Lo que hará, y es empeñarnos Para haber de conseguirlo, Haber de llegar á hablarlo: Y así á tí, Beatriz, te toca; Que á las mujeres es dado Tratarlo con suaves medios; No á nosotros, y más cuando La mujer está en tu casa, Y son tu primo y tu hermano Comprendidos en el riesgo: Razones que me la han dado, Para que llames...

D.ª BEAT.

¿A quién?

D. JUAN.

A Don Diego; y procurando Darle á entender cuánto está Ofendido tu recato De que á tu casa se atreva, Proponerle que, pues tantos Peligros debe á esta dama, Se disponga á remediarlos; Que como con ella case, A todos deja obligados. Y esto ha de ser sin que entienda Que nosotros le rogamos, Sino que sale de tí.

D.ª BEAT.

Digo, Don Juan, que has pensado Bien, y que yo lo haré así.

D. JUAN.

Pues yo voy á ver si á Cárlos Hallo: tú, si al tuyo vuelves, Haz que cierren ese cuarto. _(Vase Don Juan.)_

ESCENA IV.

DOÑA BEATRIZ.

D.ª BEAT.

Yo le cerraré. ¿A qué más Puedo llegar, pues me hallo Obligada á ser yo misma Tercera de mis agravios Y cómplice de mis celos? ¿Qué puedo hacer? Pero vamos Al exámen, celos mios; Y pues le da libre el paso Hoy en su casa á Don Diego Quien ayer lo estorbó tanto, Sepamos dél qué responde. Salgamos ó no salgamos De una vez de este delirio, Desta pena, deste encanto.— Inés.

ESCENA V.

LEONOR; _despues_, DON CÁRLOS _al paño_.—DOÑA BEATRIZ.

LEONOR.

Señora.

D.ª BEAT.

Leonor, ¿Tú respondes?

LEONOR.

Si has llamado A una criada, ¿qué mucho Que responda quien lo es tanto?

_(Sale Don Cárlos al paño.)_

D. CÁRL.

La voz de Leonor oí; Y así la puerta entreabro, Por verla convalecida De aquel penoso letargo.

D.ª BEAT.

Si ayer, Leonor, mi ignorancia Te tuvo en aqueste estado, Hoy mi advertencia, Leonor, Te pone en lugar más alto. Mi amiga eres. (_Ap._ Mi enemiga Diré mejor.)

LEONOR.

Si he llegado A perder, señora, el nombre De criada tuya, no en vano De la ventura que pierdo, Me libra el honor que gano. Tu esclava soy, y te pido, Si puede merecer algo Quien vino á tu casa sólo A causar asombros tantos, Me trates como hasta aquí.

D.ª BEAT.

¿Cómo puedo, Leonor, cuando Por ser quien eres y estar En mi casa, darte trato Esposo?

LEONOR.

En eternidades Prospere el cielo tus años. Pero Cárlos no querrá, Que está celoso.

D.ª BEAT.

No es Cárlos.

LEONOR.

Pues ¿quién?

D.ª BEAT.

Don Diego Centellas.

LEONOR.

No te empeñes en tratarlo; Que ántes me daré la muerte, Que dé á Don Diego la mano.

D.ª BEAT.

¿Luego tú nunca has querido A Don Diego?

LEONOR.

Aspid pisado Entre las flores de Abril, Víbora herida en los campos, Rabiosa tigre en las selvas, Cruel sierpe en los peñascos, No es tan fiera para mí, Como él lo es.

D.ª BEAT.

A espacio, á espacio; Que aunque le desprecies quiero, No que le desprecies tanto.

D. CÁRL.

_(Al paño.)_ ¡Ah, traidora! Ella me vió Esconder, pues así ha hablado.

D.ª BEAT.

Yo pensaba que te hacía Lisonja; que quien ha estado Por tí á la muerte en Madrid, Y que te viene buscando, No entendí que te ofendia.

LEONOR.

Pues ¡si supieras bien cuánto Me ofende!...

D.ª BEAT.

Yo lo veré Presto, para que salgamos De este oscuro laberinto Él, tú, yo, Don Juan y Cárlos. _(Vase.)_

ESCENA VI.

DON CÁRLOS, _á la puerta del cuarto_.—LEONOR.

D. CÁRL.

_(Ap.)_ Fuése Beatriz, y Leonor (¡Ay cielos!) sola ha quedado. Llorando está. Mas ¿qué importa, Si es tan equívoco el llanto, Que aunque está llorando veo, No por quién está llorando?

LEONOR.

Ahora sí, piadosos cielos...

D. CÁRL.

_(Ap.)_ ¡Oh celos!

LEONOR.

Que solos podrán mis labios...

D. CÁRL.

_(Ap.)_ ¡Oh agravios!

LEONOR.

Quejarse al viento mejor.

D. CÁRL.

_(Ap.)_ ¡Oh amor!

LEONOR.

¿Quién le dirá á mi dolor La razon que ha de culparme?

D. CÁRL.

_(Ap.)_ Yo lo dijera, á dejarme Celos, agravios y amor.

LEONOR.

¿Cuándo yo ocasion he dado...

D. CÁRL.

_(Ap.)_ ¡Fiero hado!

LEONOR.

A mi desdicha importuna...

D. CÁRL.

_(Ap.)_ ¡Cruel fortuna!

LEONOR.

Que así el honor atropella?

D. CÁRL.

_(Ap.)_ ¡Dura estrella!

LEONOR.

¿Pues cómo, si nunca della Di ocasion, me da castigos?

D. CÁRL.

_(Ap.)_ No sin causa hay enemigos Hado, fortuna y estrella.

LEONOR.

Quien inocente se mira...

D. CÁRL.

_(Ap.)_ Es mentira.

LEONOR.

En la ciega confusion...

D. CÁRL.

_(Ap.)_ Es traicion.

LEONOR.

De tan conocido daño...

D. CÁRL.

_(Ap.)_ Es engaño.

LEONOR.

¿Cuándo, Amor, el desengaño Verán otros, que tú ves?

D. CÁRL.

_(Ap.)_ Nunca, que todo eso es Mentira, traicion y engaño.— Sin duda están contra mí Hoy los cielos conjurados, Pues me tienen persuadido A que sabe que oigo cuanto Diciendo está. Mas ¿qué importa? Que aqueste metal humano El mismo sonido tiene Cuando es fino y cuando es falso; Y así, pues basta el oirlo, ¿Para qué es examinarlo?

LEONOR.

¡Ay, Cárlos, si tú me oyeras! _(Llaman.)_

D. CÁRL.

_(Ap.)_ ¡Ay, Leonor! si... Mas llamaron A la puerta: á cerrar vuelvo Yo la mia.

LEONOR.

¿Que áun hablando Sin efecto, no faltó Quien viniese á embarazarlo? Veré quién es, por si puedo Quedarme sola otro rato. ¿Quién es?

ESCENA VII.

DON PEDRO.—LEONOR; DON CÁRLOS, _al paño_.

D. PED.

El señor Don Juan ¿Está en casa? (_Ap._ ¡Cielo santo! ¡Qué miro!)

LEONOR.

Ahora salió... Mas ¡qué veo! _(Huye.)_

D. PED.

Estoy turbado.

_(Vase Leonor hácia donde está Don Cárlos, que sin dejarse ver de Don Pedro, abre la puerta.)_

D. CÁRL.

_(Ap. á ella al abrir.)_ No temas, Leonor, que yo Te recibiré en mis brazos.

D. PED.

Cerró la puerta tras sí. Mas ¿qué importa, si yo basto, En defensa de mi honor, A dar asombros y espanto Al mundo? Caiga en el suelo; Que despues de hecha pedazos, Haré lo mismo de aquella Tirana, que...

ESCENA VIII.

DOÑA BEATRIZ.—DON PEDRO; DON CÁRLOS, _oculto_.

D.ª BEAT.

¡En este cuarto Golpes y voces! ¿Qué es esto?

D. PED.

Es un furor, es un pasmo, Una desesperacion, Un horror, una ira, un rayo, Que ha de abrasar cuanto encuentre, Que intente ponerse al paso.

D.ª BEAT.

Pues ¿cómo este atrevimiento En mi casa? ¿Quién ha dado Ocasion, para que así Haya podido empeñaros Una cólera?

D. PED.

Una fiera. Que aquí se oculta.

D.ª BEAT.

Esperáos. ¿Es Leonor?

D. PED.

¿Pues quién pudiera, Sino ella, obligarme á tanto?

D.ª BEAT.

(_Ap._ ¡Esto nos faltaba solo! Otro amante, y destos años, Tras Don Cárlos y Don Diego, Que pusiese en paz á entrambos.) Pues bien, aunque vos tuvieseis Razones, que yo no alcanzo, Para buscarla ofendido, ¿Os atreveis temerario A entrar aquí?

D. PED.

Sí, que yo En mí la disculpa traigo Para mayores extremos; Y así, perdonad si os trato, Sin más atencion, señora.

D.ª BEAT.

En esta casa, es engaño Pensar que no habrá...

ESCENA IX.

DON JUAN.—DON PEDRO, DOÑA BEATRIZ; DON CÁRLOS, _oculto_.

D. JUAN.

¿Qué es esto?

D.ª BEAT.

¿Qué ha de ser? Aqueste anciano Caballero en busca viene Tambien de Leonor, y ha dado En que ha de romper las puertas Desta casa.

D. JUAN.

Paso, paso, Beatriz; que el señor Don Pedro, Ni te ha ofendido, ni ha errado, Porque, como dueño della, A todos puede mandarnos.

D. PED.

Señor Don Juan, no gastemos Cumplimientos excusados. Ni soy dueño, ni ser quiero Más que un forastero, que hallo (Cuando fiado de vos, A veros vengo y hablaros) En vuestra casa á mi hija. Cerrada está en ese cuarto. Abrid vos, ó abriré yo, Echando la puerta abajo.

D.ª BEAT.

_(Ap.)_ Su padre es.

D. JUAN.

_(Ap.)_ ¿Cómo saldré De lance tan apretado? Ya él la vió: ¿qué he de decirle?

D. PED.

¿Qué pensais? Determináos.

D. JUAN.

Por cierto, señor Don Pedro... (_Ap._ Mucho haré, si desta salgo.) ¡Muy buen agradecimiento Es ese de mi cuidado! Pues desde ayer que me hice De vuestras fortunas cargo, Busqué á Leonor, y la traje A mi casa, donde al lado La hallais de mi hermana, adonde Satisfaceros aguardo De suerte, que á vuestra casa Volvais contento y honrado. Mas si desto os disgustais, De todo alzaré la mano.

D. PED.

Dadme, Don Juan, vuestros piés, Y perdonadme; que airado Al verla, razon no tuve Para discurrir á tanto; Que no sabe discurrir En su dicha un desdichado. Arrastróme la pasion; Mas ya, á vuestros piés postrado Os hago dueño de todo.

D. JUAN.

¿Qué haceis, señor? Levantáos.

D. PED.

Y vos perdonad, señora, El disgusto que os he dado. Soy noble, estoy ofendido.

D.ª BEAT.

A haber, señor, alcanzado Quien sois, de otra suerte hubiera Pretendido reportaros.

D. JUAN.

¿Llamaste á Don Diego?

D.ª BEAT.

Sí, Inés fué ahora á llamarlo.

D. JUAN.

Venid conmigo, señor Don Pedro, para que vamos A hacer una diligencia Importante en este caso. Leonor con Beatriz segura Queda.

D.ª BEAT.

Y yo, señor, me encargo De dar cuenta della.

D. PED.

Basta Quedar con vos. (_Ap._ ¡Cielo santo! Venga la muerte, si llego A ver mi honor restaurado.)

D. JUAN.

(_Ap._ Yo no sé dónde le lleve.) Habla tú á Don Diego en tanto, Porque en esa diligencia Está mi dicha.

_(Vanse Don Juan y Don Pedro.)_

D.ª BEAT.

Y mi daño.— Leonor, abre: yo estoy sola.

ESCENA X.

LEONOR; DON CÁRLOS, _oculto_.—DOÑA BEATRIZ.

LEONOR.

_(Dentro.)_ Con ese seguro salgo.

D. CÁRL.

_(Ap. á Leonor, al salir ella.)_ Ni á Beatriz, Leonor, la digas Que aquí estoy.

LEONOR.

_(Ap. á Don Cárlos.)_ No haré. _(Adelántase.)_

D.ª BEAT.

De extraño Lance tu vida escapó.

LEONOR.

En esta cuadra sagrado Hallé.

D.ª BEAT.

No fué poca dicha Dejarla abierta mi hermano, Que nunca suele dejar Della la llave.

LEONOR.

No en vano Diré mil veces que en ella Mi vida está... (_Ap._ Que está Cárlos.)

D.ª BEAT.

Leonor, puesto que tu padre Nuestros sustos ha llegado A aumentar, como si acá No nos tuviésemos hartos, Lo que ántes de ahora te dije, Trataré con más cuidado.

LEONOR.

Tambien lo que te dijeron Antes de ahora mis labios, Dirán con más causa ahora.

D.ª BEAT.

Eso es tema.

LEONOR.

Esotro agravio.

D.ª BEAT.

Ahora bien, cierra esa puerta. Y ven, Leonor, á mi cuarto.

LEONOR.

Ya yo te sigo.

D.ª BEAT.

_(Ap.)_ ¡Ay, Don Diego, Con cuánto temor te aguardo!

_(Vase, y sale Don Cárlos.)_

ESCENA XI.

DON CÁRLOS; _despues_, DOÑA BEATRIZ.—LEONOR.

LEONOR.

Cárlos, pues me da ocasion De hablarte este breve rato, Óyeme.

D. CÁRL.

Leonor, si en mí Aun es fineza el acaso, Puesto que siempre nos vemos, Tú ofendiendo y yo amparando, ¿Qué me quieres? Dejamé, Hasta que llegue otro acaso De darte la vida yo, Y de hacerme tú otro agravio.