Part 20
No, que si para estos lazos Despertase allá en mis brazos, Será aquí en los de la muerte.
HOMBRE.
¿Quién, para pedir aliento Al Poder que me ha criado, En tal lucha despeñado No hubiera á su Entendimiento?
ESCENA XVIII.
EL HOMBRE, LA SOMBRA.—EL ENTENDIMIENTO.
ENTEND.
¿Qué importa que me despeñes Tú, para que yo no muera, Y en cualquier conflicto quiera Que por mí te desempeñes?
HOMBRE.
¡Qué lealtad!
SOMBRA.
Es Vano intento; Porque ¿qué importa á mi brío, Si no cobra su Albedrío, Que cobre á su Entendimiento, El dia que merecer Ni desmerecer podrá Sin él?
ENTEND.
Llámale, y vendrá.
HOMBRE.
No me querrá obedecer, Que es vasallo muy infiel.
ENTEND.
Aunque no quiera; pues...
HOMBRE.
Dí.
ENTEND.
Como él te llevó tras sí, Tras tí puedes traerle á él; O yo le traeré arrastrando, Como tú el afecto des.
HOMBRE.
Sí doy.
ESCENA XIX.
EL HOMBRE, LA SOMBRA.—_Saca_ EL ENTENDIMIENTO AL ALBEDRÍO _como por fuerza_.
ENTEND.
Pues ya está á tus piés.
ALBED.
Fuerza es que obedezca, cuando Trocado tu afecto ví; Pues del modo que cruel Puedes despeñarle á él, Puede él arrastrarme á mí: ¿Qué me quieres, pues?
ENTEND.
Que apliques Una vez tu libre accion Al fuero de la razon.
HOMBRE.
Que voluntario supliques Al Poder que me crió, Que perdone mi delito.
SOMBRA.
Siendo, como es, infinito, Pues lo infinito ofendió, ¿Qué satisfaccion podrás Dar tú, que infinita sea, Por más que cobrarte vea Tu Entendimiento, y por más Que vea que tu Albedrío Se sujeta á la razon?
ENTEND.
Ya que dar satisfaccion No pueda, podrá su pío Llanto al cielo enternecer, Para que la dé quien pueda; Pues poder al Poder queda, Saber le queda al Saber, Y amor al Amor, con que Entera satisfaccion Le saque de tu prision.
SOMBRA.
¿Quién ha dicho eso?
ENTEND.
La Fe.
SOMBRA.
¿Y cuándo eso será?
ENTEND.
Cuando En este valle, que hoy ves, Que de las lágrimas es, Logre, gimiendo y llorando, Que haciendo al abismo guerra, Digan edades futuras...
MÚSICA.
_(Dentro.)_ _¡Gloria á Dios en las alturas,_ _Y paz al Hombre en la Tierra!_
SOMBRA.
¿Qué lejanas voces ¡cielos! Tan desde otro siglo suenan Misteriosas, que áun en éste Me afligen y me atormentan?
HOMBRE.
¡Cielos! ¿Qué lejanas voces Tan misteriosas son estas, Que áun á vista del peligro Me alivian y me consuelan?
SOMBRA.
Si de Sombra pasé á Sueño, Si de Sueño á Culpa, y de ella A Muerte, que introducida Me trajo á matar resuelta...
HOMBRE.
Si de miserias pasé A dichas, si luégo de ellas A las miserias volví...
SOMBRA.
¿Qué me acobardan suspensas Unas dulces voces?
HOMBRE.
Bien Puede ser de las miserias Volver á cobrar las dichas, Pues dulces voces me alientan.
SOMBRA.
Por más que digan sonoras...
HOMBRE.
Puesto que repitan tiernas...
MÚSICA.
_Gloria á Dios_, etc.
SOMBRA.
Y pues él queda seguro En fe de que mis cadenas No podrán su Entendimiento Ni su Albedrío romperlas, Iré á saber del Lucero, Pues siempre fueron sus ciencias Mi oráculo, dónde ó cómo Se oyen, y quién las alienta. _(Vase.)_
ESCENA XX.
EL HOMBRE, EL ENTENDIMIENTO, EL ALBEDRÍO.
HOMBRE.
Pues la Sombra se retira, Sin proseguir en mi ofensa, ¿Quién duda que nueva aurora Con nuevo sol amanezca? Llega, Entendimiento, tú; Tú, Albedrío, llega, llega; Desatadme estas prisiones.
ENTEND.
No es posible deshacerlas, Por más que los dos pongamos Él la maña y yo la fuerza.
HOMBRE.
¡Ay infeliz! ¡Qué venturas, Que por mí pude perderlas, Por mí no pueda ganarlas!
ALBED.
¿De quién, siendo así, te quejas?
HOMBRE.
De tí, villano.
ALBED.
¿Hice yo Más que estar á tu obediencia?
ENTEND.
Sí, pues entre el bien y el mal, Al mal le inclinaste.
ALBED.
Hicieras Lo que ahora; que el Albedrío Inclina, pero no fuerza.
HOMBRE.
Calla, calla, que me afliges.— Díme tú, que me consuelas, ¿Cúya aquella voz sería?
ENTEND.
No sé; pero alguna seña, O viso, ó rasgo, ó bosquejo, En alegórica idea Hoy de místico sentido, Pienso que nos representa Futuras venturas, pues Dijo, si bien se me acuerda...
MÚSICA.
_(Dentro.)_ _Gloria á Dios_, etc.
ESCENA XXI.
EL HOMBRE, EL ENTENDIMIENTO, EL ALBEDRÍO.—_Fuera de la gruta_ LA SABIDURÍA, _de peregrino_.
PEREG.
_Gloria á Dios_, etc.
ALBED.
Oid, que un galan peregrino, Las incultas asperezas Penetrando del desierto, Hácia esta parte atraviesa.
ENTEND.
Fatigado del camino, Por estar todas sus sendas Llenas de abrojos y espinas, Bien en el cansancio muestra Que desnudez, hambre y sed Le afligen.
HOMBRE.
Si es en las penas Consuelo, bien que penoso, Tener compañero en ellas, Llamadle ambos.
LOS DOS.
¿Peregrino?
SABID.
Si las dos voces concuerdan, A un tiempo, de Entendimiento Y Albedrío, bien espera El Hombre que á ellas responda.— ¿Quién me llama?
HOMBRE.
Quien desea Valerse de vos en tantas Desdichas como le cercan. El Hombre soy, despojado De la más feliz herencia, Por sugestion de un delito.
SABID.
_(Ap.)_ Pues le llora y le confiesa, ¿Qué aguarda mi piedad?
HOMBRE.
Una Pálida, triste, funesta, No sé si Sombra, si Culpa Ó Muerte, que todo en ella Concurre, en esta prision, Amarrado á sus cadenas Me tiene, sin que Albedrío Ni Entendimiento romperlas Puedan; ved si podeis vos; Porque una vez rota, pueda Ir en busca de mi patria, Que su perdida grandeza, Aunque pasó como sueño, Como verdad atormenta.
SABID.
_(Quítale la cadena.)_ Ya estás libre, que yo solo Quebrantarlas puedo.
HOMBRE.
Deja Que humildemente rendido Me eche á tus plantas, y en ellas Confiese que tú rompiste Las ataduras, que eran Eslabones de mi Culpa; Y porque en su recompensa (Sacrificios de alabanzas) Tu nombre invocado vea El mundo, que, en hacimientos De gracias, gracias te vuelva, Voto hago... Pero no puedo Proseguir, porque la negra Sombra que dije, en mi busca Vuelve; sal á detenerla Al paso, miéntras que de estos Montes la fuga me ausenta, Donde, en fe de tu piedad, Su ira de vista me pierda.— Entendimiento, Albedrío, Venid, de aquí huyamos.
ALBED.
Esa Palabra gozando está De Dios.
_(Huye con el Hombre y el Entendimiento.)_
ESCENA XXII.
SABIDURÍA.
SABID.
En fin, Hombre, dejas Tus prisiones en mis manos, Bien que con la diferencia De estar en tí como propias, Y estar en mí como ajenas.
_(Pónese la cadena, y recuéstase en la gruta.)_
Mas yo las haré tan mias, Que á la Culpa lo parezcan, Hallándome en tu lugar: Sea cabal la fineza, ¡Oh Poder! ¡oh Amor! ya que Tosca piel y basta jerga Vistió la Sabiduría De humana naturaleza.
ESCENA XXIII.
LA SABIDURÍA.—EL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS, LA SOMBRA.
SOMBRA.
En fin, Lucero, ¿no sabes Quién fuese el dueño de aquellas Misteriosas voces?
PRÍNCIPE.
No, Que sin duda aquí se encierra Algun misterio, que Dios Para sí solo reserva.
SOMBRA.
Ya que el dueño no me digas, Díme lo que infieres de ellas.
PRÍNCIPE.
Que si al Hombre no le damos La muerte, ántes que suceda Su cumplimiento, perdido Es nuestro rencor.
SOMBRA.
Pues muera En su prision, ántes que Ese socorro le venga.
PRÍNCIPE.
Llega, que rendido, ó bien Al sueño ó á la tristeza, Allí está.
SOMBRA.
¿No habia de estar, Si se forjó la cadena De su yerro y de su llama? ¿Quién habia de romperla?
PRÍNCIPE.
Toma, y pues su culpa fué De un árbol la fruta, sea De otro la rama el castigo.
SOMBRA.
No sé si podré.
PRÍNCIPE.
¿Ahora tiemblas? ¡Siempre pronta al daño, y tarda Siempre á la ejecucion! Llega, Que contigo estoy.
SOMBRA.
Si tú Me influyes, ¿qué aguardo? ¡Muera En su culpa el Hombre!
_(Hiere á la Sabiduría.)_
SABID.
Antes Será para que sin ella Viva, siendo en ambos troncos, Dél la culpa y mia la pena.
SOMBRA.
¿Qué es esto, cielos? _(Terremoto.)_
PRÍNCIPE.
Mejor, «¿Qué es esto, abismos?» dijeras; Pues cielos y abismos, unos Se obscurecen y otros tiemblan. ¿A quién heriste? _(Terremoto.)_
SOMBRA.
No sé; Engañáronme las señas De humano traje y prisiones; Pero bien caro me cuesta, Pues, muerta la vida, vino A ser la muerte la muerta.
_(Caen á sus piés Sombra y Príncipe de las Tinieblas.)_
PRÍNCIPE.
Muerta la muerte, el pecado Con ella morir es fuerza.
ESCENA XXIV.
LA SABIDURÍA.—LA SOMBRA Y EL PRÍNCIPE DE LAS TINIEBLAS, _á sus piés_.—_Salen, como asombrados_, HOMBRE, ENTENDIMIENTO Y ALBEDRÍO.
HOMBRE.
¿Qué mortal terror ó eclipse Los Elementos alteran Segunda vez contra mí?
ENTEND.
Toda la naturaleza Sentimiento hace.
ALBED.
¡Qué asombro!
HOMBRE.
Si es porque rompí la fiera Prision, á ella volveré; Mas ¿qué es lo que miro en ella?
ALBED.
Al Peregrino abrazado A un cruzado leño, y puesta La Sombra á sus piés, y el fiero Príncipe de las Tinieblas.
HOMBRE.
¿Quién me dirá si teatro Que á la vista representa Viva muerte y muerta vida, Es victoria ó es tragedia?
SABID.
Victoria y tragedia es, puesto Que porque no te se siguiera, Y tú pudieras salvarte, En tu prision, con tus señas, Ellos me han dado la muerte, Y yo á ellos; de manera, Que es tragedia y es victoria; Pues que, supliendo tu ausencia, He dado á infinita culpa Infinita recompensa.
SOMBRA.
Ya que sincopado el tiempo, En representable escena, El término de tres dias A sólo un instante abrevias, Volviendo de mí triunfante A segunda vida, vuelva Tambien yo á segunda ira.
PRÍNCIPE.
Y yo á segunda soberbia. ¿Cómo su culpa en tu muerte Pudo quedar satisfecha, No pudiendo el Hombre en culpa Merecer satisfacerla?
SABID.
Pudiendo en Gracia; pues siendo Verdadero Hombre, á quien ella Ni llegó, ni llegar pudo El que hizo propria la ajena, Bien el Hombre por el Hombre La deuda pagada deja.
PRÍNCIPE.
Si corrompida la masa De su formacion primera, Comprende su primer culpa A toda su descendencia, ¿Cómo, si es deuda pagada, Queda obligado á la deuda?
SABID.
Como contra la comun Mancha de esa triste herencia, Habrá Elemento que dé A la Gracia tal materia, Que en el umbral de la vida Esté á cobrarla á la puerta.
SOMBRA.
Si todos los Elementos Se amotinan y rebelan Contra él, ¿qué Elemento habrá Que estar en su favor quiera?
SABID.
Vuelto él á la Gracia, todos Volverán á la obediencia.
ESCENA XXV.
DICHOS.—LA LUZ, _con el hacha encendida_.
LUZ.
Con que volviendo á vivir La Luz que dejaste muerta, Pues ya es materia de Gracia, Dé la Gracia la respuesta. El Agua es el Elemento, Y porque mejor lo veas, Ella misma lo dirá.— ¡Armonïosa Sirena De las ondas del Jordan!...
ESCENA XXVI.
DICHOS.—_Sale_ EL AGUA CON UNA CONCHA.
AGUA.
Esta clara, pura, tersa, Natural Agua, que yo Del Jordan en las riberas En esta concha cogí, Lave del Hombre la ofensa.
_(Canta.)_
_Pues que santificadas_ _Sus ondas bellas,_ _A mejor paraíso_ _Le abren las puertas._
PRÍNCIPE.
Cuando esa primera mancha Lavarse con Agua pueda, ¿Quién de la culpa actual Librarle podrá, si es fuerza Volverle ella á la prision, Siempre que él á pecar vuelva?
PODER.
Pues es obra del Poder Dar poder á quien le absuelva, Como él su culpa confiese, Elemento habrá que tenga Materia tambien, en quien Otro Sacramento sea Preservacion de este daño, Dando al espíritu fuerzas; Con que en aumentos de Gracia, Pueda durar en la enmienda.
SOMBRA.
¿Qué materia ó qué Elemento Puede ser?
ESCENA XXVII.
DICHOS.—LA TIERRA.
TIERRA.
El de la Tierra, Que en las espigas y vides Dará remota materia Al más alto Sacramento, Diciendo cuando la ofrezca...
_(Canta.)_
_Creced, vides y espigas,_ _Pues os espera_ _La ventura de veros_ _Viandas eternas._
PRÍNCIPE.
¿Qué es ser eterna vianda? ¿Vides y espigas sustentan Más que al cuerpo?
SABID.
Sí, que al alma Sustentan tambien.
SOMBRA.
¿Cuándo esa Maravilla será?
ESCENA XXVIII.
DICHOS.—EL AIRE.
AIRE.
Cuando Esa remota materia Sea próxima, y al Aire Formar y pronunciar veas Tan misteriosas palabras, Que el pan en carne convierta; Y el vino en sangre, la voz De la Sabiduría inmensa; El dia que diga...
SABID.
¡Esto es Mi Carne, y mi Sangre mesma!
PRÍNCIPE.
Que el vino que es vino, el pan Que es pan, carne y sangre sea, Es dura proposicion.
AIRE.
No es.
PRÍNCIPE.
¿Por qué razon?
AIRE.
Por ésta.
_(Canta.)_
_¿Qué mucho de una cosa_ _Que otra hacer pueda,_ _Voz que de nada hizo_ _Cielos y tierra?_
SOMBRA.
¿Y quién me dirá en qué forma Maravilla tan inmensa Se manifestará?
ESCENA XXIX.
DICHOS.—EL FUEGO, EL AMOR.
FUEGO.
El Fuego, Si atiendes, si consideras Que el Fuego es Amor. _(Sale el Amor.)_
AMOR.
Y Amor El que hace la fineza, Puesto que amando hasta el fin, Dejó ese tesoro en prendas; Y pues la forma preguntas, La forma, Sombra, es aquella.
FUEGO.
Debajo de cuya blanca Nube de cándida oblea, El Fuego de Amor contiene, Con real divina asistencia, En carne y sangre, alma y vida; Porque mires, porque adviertas...
_(Canta.)_
_Si en finezas várias_ _Amor se muestra,_ _¿Qué será en la fineza_ _De las finezas?_
SOMBRA.
De suerte, ¡ay de mí!...
PRÍNCIPE.
¡Ay de mí!...
SOMBRA.
Que en Aire, Agua, Fuego y Tierra...
PRÍNCIPE.
Concha, espiga, voz y afecto...
SOMBRA.
Tiene, goza, incluye y sella...
PRÍNCIPE.
Perdon, vénia, amparo, asilo...
SOMBRA.
Piedad, refugio y clemencia...
LOS DOS.
¿El Hombre en su culpa?
TODOS.
Sí.
SOMBRA.
Pues ¿qué aguarda?...
PRÍNCIPE.
Pues ¿qué espera?...
SOMBRA.
¡Mi ira!
PRÍNCIPE.
¡Mi rabia!
SOMBRA.
¡Mi furia!
PRÍNCIPE.
Que á no mirar no se ausenta...
LOS DOS.
¿La Luz de la Gracia viva, Cuando va la Culpa muerta?
_(Vanse Sombra y Príncipe.)_
ESCENA ÚLTIMA.
EL PODER, LA SABIDURÍA, EL AMOR, LA LUZ, EL HOMBRE, EL ALBEDRÍO, EL ENTENDIMIENTO, LOS ELEMENTOS.
HOMBRE.
Absorto y confuso estoy, Gran Poder, Amor y Ciencia; Si esto tambien es dormir, A nunca despertar duerma.
PODER.
Hombre que hice á imágen mia, Yo te saqué de la tierra; En real alcázar te puse; Perdióte tu inobediencia; A la tierra te volví, Y vuelvo á buscarte en ella, Donde, cobrado en mi Gracia, Quiero que tu esposa sea. Mira, pues, lo que me debes.
SABID.
Mira lo que á mí me cuestas.
AMOR.
Mira lo que yo te amo.
PODER.
Y pues cuanto vives sueñas, Porque al fin la _Vida es Sueño_, No otra vez tanto bien pierdas; Porque volverás á verte Aun en prision más estrecha, Si con culpa en el letal Último sueño despiertas.
HOMBRE.
La enmienda ofrezco á tus plantas.
ENTEND.
Yo, aconsejarle á la enmienda.
ALBED.
Yo, inclinarle á lo mejor.
LUZ.
Yo, á que siempre en mi Luz tenga Auxilios que le iluminen.
FUEGO.
Pues en feliz norabuena...
AGUA.
Porque á todo el universo...
AIRE.
Conste en todas cuatro esferas...
TIERRA.
Se publique cómo el Hombre...
LAS CUAT.
_(Cantan.)_ _En Aire, Agua, Fuego y Tierra,_ _Concha, espiga, voz y afecto,_ _Tiene, goza, incluye y sella,_ _Gracia, vénia, amparo, asilo,_ _Piedad, refugio y clemencia._
HOMBRE.
Y pues es de perdon dia, Nuestros defectos le tengan, Para que puedan mejor Repetir las voces nuestras.
MÚSICA.
_¡Gloria á Dios en las alturas,_ _Y paz al Hombre en la Tierra!_
_(Tocan chirimías, y cerrándose los carros se da fin al auto.)_
A DIOS POR RAZON DE ESTADO.
PERSONAS.
EL INGENIO, _galan_. PENSAMIENTO, _loco_. LA GENTILIDAD. LA SINAGOGA. ÁFRICA. EL ATEISMO. SAN PABLO. EL BAUTISMO. LA CONFIRMACION. LA PENITENCIA. LA EXTREMAUNCION. EL ORDEN SACERDOTAL. EL MATRIMONIO. LA LEY NATURAL. LA LEY ESCRITA. LA LEY DE GRACIA. TRES MUJERES, _que cantan_. _Coros de Música._
A DIOS POR RAZON DE ESTADO.
_Suenan instrumentos, y miéntras se canta la primera copla, salen al tablado_ EL PENSAMIENTO, _vestido de loco, como huyendo de_ EL INGENIO, _que procura detenerle_.
MÚSICA.
_Gran Dios, que ignoramos,_ _Abrevia el tiempo,_ _Y haz que te conozcamos,_ _Pues te creemos._
INGENIO.
¿Dónde, Pensamiento, vas? Detente.
PENSAM.
Si eres tan necio, Que haces pretension de que Se detenga el Pensamiento, ¿Cómo de sabio blasonas, Y altivamente soberbio Ingenio te llamas?
INGENIO.
Como Una cosa es que el Ingenio Pararte quiera, y otra es Que tú te pares; y puesto Que son actos encontrados Tu libertad y mi afecto, Pues cuando te he menester En las esferas del cielo, Sabes bajarte al abismo; Y si en el abismo quiero Hallarte, estás ya de esotra Parte del mar, revolviendo De uno á otro instante la inmensa Fábrica del Universo, Tan veloz, que el viento áun no Te alcanza, con ser tú el viento: Con todo, esta vez permite Que tenga, no digo imperio En tí, sino voluntad, Y conmovido á mi ruego, Párate, porque tú quieras Pararte, no porque quiero Pararte yo.
PENSAM.
Sí lo haré, Persuadido, no sujeto; Que quiero aquesta vez, dócil, Hacer verdad el proverbio De que no hay loco tan loco, Que no esté algun rato cuerdo: ¿Qué me quieres, pues?
INGENIO.
Saber Adónde vas, que violento, Hoy más que nunca, me llevas Tras tí.
PENSAM.
Los dulces acentos De una métrica armonía (Que es en repetidos ecos Sonoro enigma del aire, Cuyo sentido no entiendo) Me arrebatan á saber, Qué quieren decir, diciendo:
_(Música.)_
_Gran Dios, que ignoramos,_ _Abrevia el tiempo,_ _Y haz que te conozcamos,_ _Pues te creemos._
INGENIO.
La misma duda que tienes Es tambien la que yo tengo, Y la misma confusion Que tú padeces, padezco; ¿A Dios, que ignoran, aclaman Esas gentes?
PENSAM.
Sí, pues vemos Cuán claramente sus voces Lo publican, repitiendo:
_(Música.)_
_Gran Dios, que ignoramos,_ _Abrevia el tiempo._
INGENIO.
¿Pues cómo es posible que Den, ó bárbaros, ó ciegos, Culto á Dios, de quien no saben Qué Dios sea, prosiguiendo:
_(Música.)_
_Haz que te conozcamos,_ _Pues te creemos_?
PENSAM.
Eso es lo que yo no sé, Y saber quisiera.
INGENIO.
¿Luego Yendo á un mismo fin los dos, Así no iremos opuestos?
PENSAM.
Claro está, pues á un fin mismo Van Ingenio y Pensamiento, Fuerza es por aquel instante Avenirse.
INGENIO.
Segun eso, Ya por este instante amigos, Juntos hoy los dos, ¿podremos Penetrar lo enmarañado De ese monte, en cuyo centro Las voces se escuchan?
PENSAM.
Sí, Y de mi parte te ofrezco Asistirte, hasta que apures De sacrificio tan nuevo La causa, pues á los dos En alcance del misterio, A mí me toca el pensarlo, Y á tí te toca el saberlo.
INGENIO.
Pues para que con mejor Noticia pueda el concepto (Que en embrion del alma, áun no informa órganos al cuerpo) En lo que ha de discurrir Hacerse capaz; primero Que lo discurra, á esta parte Ocultos, examinemos Voces y acciones.
PENSAM.
Bien dices, Y es á propósito el puesto, Que ya de aquí se descubre En el más oculto seno De esa bárbara montaña Un edificio soberbio.
_(Descúbrese una montaña, y vese la fábrica de un templo abierto á todas partes, y en el frontispicio esta letra: _Ignoto Deo_.)_
INGENIO.
Rústica caja sus riscos Son de la joya de un templo, Que en sus entrañas construye La gentilidad de aquestos Ingeniosos moradores De la Grecia.
PENSAM.
Y aunque abierto A cuatro vientos está, Ni ara, ni altar tiene dentro, Ni imágen, ni simulacro, De quien se intitule dueño De su culto.
INGENIO.
Solamente En el frontispicio veo Por clave á su medio punto, De un tarjeton el letrero, Como inscripcion, que dedica La fábrica de su bello Edificio.
PENSAM.
¿Y cómo dice La inscripcion?
INGENIO.
_Ignoto Deo._
PENSAM.
¿Al Dios ignorado?
INGENIO.
Sí.
PENSAM.
¿Pues cómo puede ser eso? Dios ignorado, ¿no implica Contradiccion?
INGENIO.
Y es tan cierto, Que á no ser comunicable Dios, no fuera Dios: lo pruebo Con que imperfecto el bien fuera No comunicado: luego No pudiendo el sér de Dios Ser nunca bien imperfecto, Ha de ser comunicado: Hable allá entre los Hebreos Aquel texto de Abacúe, En que le espera su pueblo, No sólo como hoy le adora En tantas obras inmenso, Pero tan comunicable, Que le trate el alma y cuerpo: Pero esto es de otro lugar, Y así desde éste escuchemos Qué género de Hostia dan Al Dios ignorado éstos Que, ignorándolo, le aclaman, Y ya alumbrados y ciegos, De su templo á los umbrales, Dicen cantando y tañendo:
_Salen la_ MÚSICA _cantando, y los hombres que puedan y mujeres vestidas á lo romano, bailando, y detras_ LA GENTILIDAD, _con corona de laurel, manto imperial, espada y bengala, y miéntras cantan va hácia el templo_.
MUJER 1.ª
_(Cantando.)_ Dios no sabido hasta ahora, Pues solamente por fe La Gentilidad te cree, Entre los dioses que adora; Permite que quien te ignora Te conozca, á cuyo efecto:
_(Bailando cruzados atravesados.—Música.)_
_Gran Dios, que ignoramos,_ _Abrevia el tiempo._
MUJER 2.ª
Sér, que sólo imaginado, Te adivina la noticia, Tal vez Dios de la justicia, Y tal vez Dios del agrado; Permite que declarado Te merezca el amor nuestro.
_(Música.)_
_Y haz que te conozcamos,_ _Pues te creemos._
GENTILID.
_(Cara á cara.)_ Dios de pocos prevenido Y de muchos esperado, A cuyas aras postrado Todo este pueblo ha venido; Ya que el Templo te ha ofrecido, Ven á poseer el Templo.
_(Música.)_
_Y haz que te conozcamos,_ _Pues..._
INGENIO.
Deteneos, Suspended los regocijos, Las músicas y los versos, Que al viento entregados, leve Patrimonio son del viento; Y permitid á un errado Peregrino, á quien suspenso Trae del acento el iman (Si es que es iman el acento) Una razon de dudar En vuestros ritos, oyendo Que á un Dios, de quien no sabeis, Dais religiosos obsequios: ¿Cómo es posible que haya En la ignorancia pretexto Que á eso os persuada?
GENTILID.
¿Quién eres, Advenedizo extranjero, Que sacrílego en dudarlo, Eres curioso en saberlo?
INGENIO.