Part 20
Abenhumeya valiente, A cuya altivez bizarra, No el roble del Alpujarra Dé corona solamente, Sino el sagrado laurel, Arbol ingrato del sol, Cuando llore el español Su cautiverio cruel: No es desprecio de la dicha Deste amor, desta grandeza, Mi repetida tristeza, Sino pension ó desdicha De la suerte; porque es tal De la fortuna el desden, Que apénas nos hace un bien, Cuando le desquita un mal. No nace de causa alguna Esta pena, (_Ap._ ¡A Dios pluguiera!) Sino sólo desta fiera Condicion de la fortuna. Y si ella es tan envidiosa, ¿Cómo puedo yo este miedo Perder al mal, si no puedo Dejar de ser tan dichosa?
VÁLOR.
Si la causa de mirarte Triste tu dicha ha de ser, Pésame de no poder, Mi Lidora, consolarte; Que habrá tu melancolía De ser cada dia mayor, Pues que tu imperio y mi amor Son mayores cada dia. Cantad, cantad, su belleza Celebrad, pues bien halladas, Siempre traen paces juradas La música y la tristeza.
_(Música.)_
_No es menester que digais_ _Cúyas sois, mis alegrías;_ _Que bien se ve que sois mias_ _En lo poco que durais._
ESCENA VI.
MALEC, _que llega á hablar á_ DON FERNANDO, _hincada la rodilla; y á los lados_, DON ÁLVARO Y DOÑA CLARA, _que salen en traje de moros y se quedan á las puertas_; BEATRIZ.--DICHOS.
D.ª CLAR.
_(Ap.)_ «No es menester que digais Cúyas sois, mis alegrías...»
D. ÁLV.
_(Ap.)_ «Que bien se ve que sois mias En lo poco que durais.»
_(Siempre suenan los instrumentos, aunque se represente.)_
D.ª CLAR.
_(Ap.)_ ¡Cuánto siendo haber oido Ahora aquesta cancion!
D. ÁLV.
_(Ap.)_ ¡Qué notable confusion La voz en mí ha introducido!
D.ª CLAR.
_(Ap.)_ Pues cuando mi casamiento A tratar mi padre viene...
D. ÁLV.
_(Ap.)_ Pues cuando dichas previene Amor, á mi amor atento...
D.ª CLAR.
_(Ap.)_ Glorias mias, escuchais...
D. ÁLV.
_(Ap.)_ Escuchais mis fantasías...
_(Música.)_
ELLOS.
_(Ap.)_ _Que bien se ve que sois mias_ _En lo poco que durais._
MALEC.
Señor, pues entre el estruendo De Marte el amor se ve Tan hallado, bien podré Decirte cómo pretendo Dar á Maleca marido.
VÁLOR.
Quién fué tan feliz, me dí.
MALEC.
Tu cuñado Tuzaní.
VÁLOR.
Muy cuerda eleccion ha sido, Pues uno y otro fïel A preceptos de su estrella, Él no viviera sin ella, Y ella muriera sin él. ¿Adónde están?
_(Llegan Don Álvaro y Doña Clara.)_
D.ª CLAR.
A tus piés Alegre llego.
D. ÁLV.
Y yo ufano, Para que nos des tu mano.
VÁLOR.
Mil brazos tomad, y pues En nuestro docto alcoran, Ley que ya todos guardamos, Más ceremonias no usamos Que las prendas que se dan Dos, déle á Maleca divina Sus arras el Tuzaní.
D. ÁLV.
Todo es poco para tí, A cuya luz peregrina Se rinde el mayor farol; Y así temo, porque arguyo Que es darle al sol lo que es suyo, Darle diamantes al sol. Aqueste un Cupido es, De sus flechas guarnecido; Que áun de diamantes Cupido, Viene á postrarse á tus piés. Esta una sarta de perlas, De quien duda quien ignora Que las llorara el aurora, Si tú habias de cogerlas. Esta es un águila bella, Del color de mi esperanza; Que sólo un águila alcanza Ver el sol que mira ella. Un clavo para el tocado Es este hermoso rubí, Que ya no me sirve á mí, Pues mi fortuna ha parado. Estas memorias... Mas no Las tomes; que en tales glorias, Quiero que tengas memorias Tú, sin traértelas yo.
D.ª CLAR.
Las arras, Tuzaní, aceto, Y á tu amor agradecida, Traerlas toda mi vida En tu nombre te prometo.
D.ª ISAB.
Y yo os doy el parabien De aqueste lazo inmortal, (_Ap._ Que ha de ser para mi mal.)
MALEC.
Ea, pues, las manos den Albricias al alma.
D. ÁLV.
Puesto A tus piés estoy.
D.ª CLAR.
Los brazos Conformen eternos lazos.
LOS DOS.
Yo soy feliz...
_(Al darse las manos, tocan cajas dentro.)_
TODOS.
Mas ¿qué es esto?
MALEC.
Cajas españolas son Las que atruenan estos riscos, Que no tambores moriscos.
D. ÁLV.
¿Quién vió mayor confusion?
VÁLOR.
Cese la boda, hasta ver Qué novedad causa ha sido...
D. ÁLV.
¿Ya, señor, no lo has sabido? ¿Qué más novedad que ser Dichoso yo? Pues el sol Mira apénas mi ventura, Cuando eclipsan su luz pura Las armas del español.
_(Vuelven á tocar.)_
ESCENA VII.
ALCUZCUZ, _con unas alforjas al hombro_.--DICHOS.
ALCUZC.
¡Gracias á Mahoma y Alá, Que á tus piés haber llegado!
D. ÁLV.
Alcuzcuz, ¿dónde has estado?
ALCUZC.
Ya todos estar acá.
VÁLOR.
¿Qué te ha sucedido?
ALCUZC.
Yo Hoy de posta estar, é aposta Liego aquí, aunque por la posta, Quien por detras me cogió, Lievóme con otros dos A un Don Juan, que ahora es venido; E crestianilio fingido, Decirle que crêr en Dios. No me dió muerte; cativo Ser del soldado crestiano, Que no se labará en vano: A éste apénas le apercibo Que senda saber por donde Poder la Alpojarra entrar, Cuando la querer mirar. De camaradas se esconde, E aquesta forja me dando Donde venir su comida, Por una parte escondida, Entrar los dos camenando. Apénas solo le ver, Cuando, sin que seguir pueda, Füí por monte, é se queda Sin cativo é sin comer; Porque aunque me seguir quiso, Una trompa que salir De moros, le hacer huir: E yo venir con aviso De que ya muy cerca dejo Don Juan de Andustria en campaña, A quien decir que acompaña El gran marqués de Mondejo Con el marqués de Luzbel, El que fremáticos doma, Don Lope Figura-roma, Y Sancho Débil con él: Todos hoy á la Alpojarra Venir contra tí.
VÁLOR.
No digas Más, porque á cólera obligas Mi altivez siempre bizarra.
D.ª ISAB.
Ya desde esa excelsa cumbre Donde tropezando el sol, O teme ajar su arrebol O teme apagar su lumbre, Ni bien ni mal se divisan Entre várias confusiones Los armados escuadrones Que nuestros términos pisan.
D.ª CLAR.
Grande gente ha conducido Granada á aquesta faccion.
VÁLOR.
Pocos muchos mundos son, Si á vencerme á mí han venido, Aunque fuera el que sujeta Ese hermoso laberinto, Como hijo de Cárlos Quinto, Hijo del quinto planeta; Porque aunque estos horizontes Cubran de marciales señas, Serán su pira estas peñas, Serán su tumba estos montes. Y pues se viene acercando Ya la ocasion, advertidos, No ya desapercibidos Nos hallen, sino esperando Todo su poder; y así, Su puesto ocupe cualquiera. Malec se vaya á Galera, Vaya á Gavia Tuzaní, Que yo en Berja me estaré, Y á quien Alá deparare La suerte, que Alá le ampare, Pues suya la causa fué. Id á Gavia; que la gloria Que hoy es de amor interes, Celebrarémos despues Que quedemos con victoria.
_(Vanse Don Fernando Válor, Doña Isabel, Malec, moriscos y músicos.)_
ESCENA VIII.
DON ÁLVARO, DOÑA CLARA; ALCUZCUZ Y BEATRIZ, _retirados_.
D.ª CLAR.
_(Para sí.)_ «No es menester que digais Cúyas sois, mis alegrías...»
D. ÁLV.
_(Para sí.)_ «Qué bien se ve que sois mias En lo poco que durais.»
D.ª CLAR.
_(Para sí.)_ Alegrías mal logradas, Antes muertas que nacidas...
D. ÁLV.
_(Para sí.)_ Rosas sin tiempo cogidas, Flores sin sazon cortadas...
D.ª CLAR.
_(Para sí.)_ Si rendidas, si postradas A un ligero soplo estais...
D. ÁLV.
_(Para sí.)_ No digais que el bien gozais...
D.ª CLAR.
_(Para sí.)_ Pues siendo para perder, Que sintais es menester...
D. ÁLV.
_(Para sí.)_ _No es menester que digais._
D.ª CLAR.
_(Para sí.)_ Alegrías de un perdido, Aborto sois de un cuidado, Puesto que habeis espirado Primero que habeis nacido. Si acaso, si yerro ha sido Hallarme vuestras porfías Por otra, no esteis baldías Conmigo un rato pequeño: Dejadme, y buscad el dueño _Cúyas sois, mis alegrías_.
D. ÁLV.
_(Para sí.)_ Por gran maravilla os toca, Dichas: luego bien moristeis; Que si maravillas fuisteis, Fuerza fué vivir tan poco. De contento estuve loco, Y ya de melancolías: ¡Qué bien, qué bien, alegrías, Se ve que sois de otro á quien Buscais! Y ¡ay, penas, qué bien, _Qué bien se ve que sois mias!_
D.ª CLAR.
_(Para sí.)_ Aunque si ser pretendeis Alegrías, bien hicisteis...
D. ÁLV.
_(Para sí.)_ Pues que dos veces lo fuisteis, En una que os deshaceis.
D.ª CLAR.
_(Para sí.)_ Dos veces desde hoy sereis Venturosas.
LOS DOS.
_(Para sí.)_ Lo mostrais En la prisa con que os vais Cuando á mi alivio acudís...
D. ÁLV.
_(Para sí.)_ En lo tarde que venís...
D.ª CLAR.
_(Para sí.)_ _En lo poco que durais._
D. ÁLV.
Hablando estaba conmigo A solas, porque no sé Si en tantas penas podré Hablar, Maleca, contigo. Cuando era mi amor testigo Desta victoriosa palma, Vuelve á suspenderse en calma; Y así calla, porque es mengua Que quiera alzarse la lengua Con los afectos del alma.
D.ª CLAR.
El hablar es libre accion, Pues puede un hombre callar; El oir no, porque ha de estar Eso en ajena razon; Y es tanta mi suspension, Que ocupada del sentir, No oiré lo que has de decir: ¿Qué mucho en tanto pesar Que tú no estés para hablar, Si yo no estoy para oir?
D. ÁLV.
El rey á Gavia me envia, Tú á Galera vas, y amor, Luchando con el honor, Se rinde á su tiranía: Quédate ahí, esposa mia, Y piadoso el cielo quiera Que el cerco que nos espera, Que el poder que nos agravia, Me vaya á buscar á Gavia, Porque te deje en Galera.
D.ª CLAR.
¿De suerte, que no podré Verte, hasta ver acabada Esta guerra de Granada?
D. ÁLV.
Sí podrás; que yo vendré Todas las noches, porqué Dos leguas que hay en rigor De allí á Gavia, será error No volarlas mi deseo.
D.ª CLAR.
Mayores distancias creo Que sabe medir amor. Yo en el postigo estaré Esperándote del muro.
D. ÁLV.
Y yo, dese amor seguro, Cada noche al muro iré. Dáme los brazos, en fe. _(Cajas.)_
D.ª CLAR.
Cajas vuelven á tocar.
D. ÁLV.
¡Qué desdicha!
D.ª CLAR.
¡Qué pesar!
D. ÁLV.
¡Qué padecer!
D.ª CLAR.
¡Qué sentir! ¿Esto es amar?
D. ÁLV.
Es morir.
D.ª CLAR.
Pues ¿qué más morir que amar?
_(Vanse los dos.)_
ESCENA IX.
BEATRIZ, ALCUZCUZ.
BEATRIZ.
Alcuzcuz, llégate aquí, Pues solos hemos quedado.
ALCUZC.
Zarilia, aquese recado ¿Ser al alforja, ó á mí?
BEATRIZ.
¡Que siempre has de estar de gorja, Aunque todo sea tristeza! Escúchame.
ALCUZC.
Esa fineza ¿Ser á mí, ó ser al alforja?
BEATRIZ.
A tí es; pero ya que así Ella mi amor atropella, Tengo de ver qué hay en ella.
ALCUZC.
Luego ser á elia, é no á mí.
BEATRIZ.
Esto es tocino... y condeno
_(Va sacando lo que dicen los versos.)_
Traerlo tú deste modo. Este es vino. ¡Ay de mí! Todo Cuanto traes aquí es veneno. Yo no lo quiero tocar Ni ver, Alcuzcuz: advierte Que puede darte la muerte Si lo llegas á probar. _(Vase.)_
ESCENA X.
ALCUZCUZ.
¿Todos de voneno llenos Estar? Sí: ya lo creer, Pues Zara decir, que ser Sierpe é saber de vonenos. Y áun otra razon más clara Es de que el voneno vió Zara, que no le probó, Con ser tan golosa Zara. El crestianilio sin duda Matar á Alcuzcuz queria. ¡Ay tan gran beliaquería! Mahoma librarme pudo, Porque á Meca le ofrecer Ir á ver el zancarron. _(Cajas.)_ Mas cerca escochar el són, Y ya de divisos ver En trompas el monte lieno. Seguir quiero al Tozaní. ¿Haber álguien por ahí Que querer deste voneno? _(Vase.)_
* * * * *
_Cercanías de Galera._
ESCENA XI.
DON JUAN DE AUSTRIA, DON LOPE DE FIGUEROA, DON JUAN DE MENDOZA, SOLDADOS.
MENDOZA.
Desde aquí se dejan ver Mejor las señas, al tiempo Que ya declinando el sol, Está pendiente del cielo. Aquella villa que á mano Derecha, sobre el cimiento De una dura roca há tantos Siglos que se está cayendo, Es Gavia la alta: y aquella Que tiene á su lado izquierdo, De quien las torres y riscos Están siempre compitiendo, Es Berja; y Galera es esta, A quien este nombre dieron O porque su fundacion Es así, ó ya porque vemos Que á piélagos de peñascos Ondas de flores batiendo, Sujeta al viento, parece Que se mueve con el viento.
D. JUAN.
Destas dos fuerzas la una Se ha de sitiar.
D. LOPE.
Pues miremos Cuál tiene disposicion Más al propósito nuestro, Y manos á la labor; Que piés no están para eso.
D. JUAN.
Aquel morisco rendido Me traed, y dél sabremos Si trata verdad ó no En lo que fuere diciendo. ¿Dónde está Garcés, á quien Se le dí por prisionero?
MENDOZA.
No le he visto desde entónces.
ESCENA XII.
GARCÉS.--DICHOS.
GARCÉS.
_(Dentro.)_ ¡Ay de mí!
D. JUAN.
Mirad qué es eso.
_(Sale Garcés herido, cayendo.)_
GARCÉS.
Yo soy; que á tus plantas no Llegara ménos que muerto.
MENDOZA.
Garcés es.
D. JUAN.
¿Qué ha sucedido?
GARCÉS.
Tu Alteza perdone un yerro Por un aviso.
D. JUAN.
Decid.
GARCÉS.
Aquel morisco, aquel preso Que me entregaste, te dijo Que venía con intento De entregarte el Alpujarra: Yo, señor, con el deseo De saber el paso, y ser El que la entrase el primero (Que áun la ambicion del honor No es ambicion de provecho), Dije que me la enseñara. Seguíle á solas por esos Laberintos donde el sol Aun se pierde por momentos, Con andarlos cada dia. Apénas entre dos cerros Él se vió conmigo, cuando Por los peñascos subiendo, Dió voces, y ya á sus voces O á las que le hurtaba el eco, Respondieron unas tropas De moros, que descendiendo, A la presa se avanzaban Como quien son, como perros. Inútil fué la defensa, Y en fin, en mi sangre envuelto, Discurrí el monte á ampararme De las hojas, cuando veo Debajo de las murallas De Galera, donde llego, Abierta una boca, un Melancólico bostezo Del peñasco sobre quien Estriba, que con el peso Del edificio, sin duda Gimió, y por quedar gimiendo Siempre, no volvió á cerrarle, Y se le dejó entreabierto. Aquí, pues, me eché, y aquí, O bien porque no me vieron, O porque ya sepultado Me dejaron como muerto, De aquesta manera estuve El sitio reconociendo; Y en fin, Galera minada De los ardides del tiempo (Que para sitios de peñas Es el mejor ingeniero) Está: y como tú sobre ella Te pongas, podrás con fuego Volarla, como esta boca, Que es muy posible, ganemos, Sin esperar lo prolijo De sitiarla; y yo te ofrezco Hoy por una vida, cuantas Galera contiene dentro; Sin que pueda con mi rabia, Sin que valgan con mi acero, Ni en los niños la piedad, Ni la clemencia en los viejos, Ni el respeto en las mujeres, Que con esto lo encarezco.
D. JUAN.
Retirad ese soldado. _(Llévanle.)_ Ya tomo por buen agüero, Don Lope de Figueroa, Saber de Galera esto; Que desde que oí que habia En el Alpujarra pueblo Que Galera se llamaba, La quise poner el cerco, Por ver si, como en el mar, Dicha en las galeras tengo En la tierra.
D. LOPE.
Pues ¿qué aguardas? Vamos á ocupar los puestos; Que esta es la hora mejor, Pues de noche, sin estruendo Podremos llegarnos más.-- A Galera marche el tercio.
UN SOLD.
Pase la palabra.
OTRO.
Pase.
SOLDADS.
A Galera.
D. JUAN.
Dadme, cielos, Fortuna, como en el agua, En la tierra, porque opuestos Aquella naval batalla Y este cerco campal, luégo Pueda decir que en la tierra Y en la mar, tuve en un tiempo Dos victorias, que confusas, Aun no distinga yo mesmo De un cerco y una naval, Cuál fué la naval ó el cerco. _(Vanse.)_
* * * * *
_Muros de Galera._
ESCENA XIII.
DON ÁLVARO, ALCUZCUZ; _despues_, DOÑA CLARA.
D. ÁLV.
Vida y honor, Alcuzcuz, Hoy á tu cuidado dejo; Pues ya ves que si se sabe Que falto de Gavia y vengo A Galera, honor y vida En sólo un instante pierdo. Con esa yegua te queda, Miéntras yo en el jardin entro; Que luégo salgo, y es fuerza Que hemos de volvernos luégo A entrar en Gavia ántes que En Gavia nos echen ménos.
ALCUZC.
Sempre á te servir me obligo; Y aunque con tal prisa vengo Que áun no me diste lugar De dejalde en mi aposento Este alforja, sin menear Aquí haliar en este puesto.
D. ÁLV.
Si de aquí faltas, la vida Te he de quitar, vive el cielo.
_(Sale Doña Clara por un postigo.)_
D.ª CLAR.
¿Eres tú?
D. ÁLV.
Pues ¿quién pudiera Ser tan fïel?
D.ª CLAR.
Entra presto; No acierten á conocerte, Si en el muro te detengo. _(Vanse.)_
ESCENA XIV.
ALCUZCUZ; _despues_, SOLDADOS.
ALCUZC.
¡Vive Alá, que me dormir! Pesado estar, sonior suenio. No haber oficio tan malo Como el de ser alcahuetos, Porque todos los oficios Trabajar para sí mesmos, É alcahueto para el otros.-- Jó, yegua.--A mi cuento vuelvo; Que vencer el suenio así. Tal vez se hacer zapatero Zapatos, tal vez se hacer El sastre el vestido nuevo, El cocinero probar Si estar el guisado bueno, Hacer el pastel hechizo É comerle el pastelero: En fin, alcahueto sólo No es para sí de provecho, Pues ni calzar lo que cose Ni probar lo que está haciendo. Jó...--¡Que se tomó ¡ay de mé! El yegua, é se me ir corriendo!
_(Éntrase corriendo, y dice dentro.)_
Jó, yegua, detente é hacer Esto que te estar pidiendo; Que yo hacer por tí otra cosa Que me pedir tú. No puedo Alcanzar...--¡Ay, Alcuzcuz! _(Sale.)_ ¡Muy buena hacienda haber hecho! ¿En qué volverse mi amo? Que él me ha de matar, ser cierto, Pues ser forzoso que á Gavia No poder liegar á tiempo. Hé aquí que sale é decir: «Dar el yegua.--No le tengo.-- ¿Qué le hacer?--Fuéseme el yegua.-- ¿Por dónde?--Por esos cerros.-- Mataréte.» ¡Zas!... é dame Con el daga por el pecho. Pues si habemos de morer, Alcuzcuz, con el acero, Y hay mortes en que escoger, Murámonos de voneno; Que es morte mas dolce. Vaya, Pus que ya el vida aborrezco.
_(Saca una bota de la alforja, y bebe.)_
Mejor ser morer así, Pues no morer por el ménos Bañado un hombre en su sangre: ¿Cómo estar? Bueno me siento: No ser el voneno fuerte; E si es que morer pretendo, Más voneno es menester: _(Bebe.)_ No ser frio, á lo que bebo, El voneno, ser caliente: Sí, pues arder acá dentro. Más voneno es menester; _(Bebe.)_ Que muy poco á poco muero. Ya parece que se enoja, Pues que ya va haciendo efecto; Que los ojos se me turbian E se me traba el cerebro, El lengua ponerse gorda E saber el boca á herro. Ya que muero, no dejar _(Bebe.)_ Para otro matar voneno, Será piedad. ¿Dónde estar Me boca, que no la encuentro?
_(Cajas dentro.)_
SOLDADS.
_(Dentro.)_ Centinelas de Galera, Al arma.
ALCUZC.
¿Qué ser aquesto? Mas si relámpagos hay, ¿Quién duda que ha de haber truenos?
ESCENA XV.
DON ÁLVARO Y DOÑA CLARA, _asustados_.--ALCUZCUZ.
D.ª CLAR.
Las centinelas, señor, Hacen de las torres fuego.
D. ÁLV.
Sin duda el campo cristiano En el nocturno silencio Amparado de las sombras, Sobre Galera se ha puesto.
D.ª CLAR.
Véte, señor; que ya ves Todo el castillo revuelto.
D. ÁLV.
¿Y será gloriosa accion Que digan de mí que dejo Sitiada á mi dama...
D.ª CLAR.
¡Ay triste!
D. ÁLV.
Y que las espaldas vuelvo?
D.ª CLAR.
Sí, que en defender á Gavia Está tu honor de por medio, Y quizá han ido sobre ella: Tambien es de advertir esto.
D. ÁLV.
¿Quién vió mayor confusion Que yo en un punto padezco? Mi honor y mi amor están Dándome voces á un tiempo.
D.ª CLAR.
Responde á las de tu honor.
D. ÁLV.
Antes responder pretendo A las dos.
D.ª CLAR.
¿De qué manera?
D. ÁLV.
En llevarte me resuelvo Conmigo; que si en dejarte Y en no dejarte me pierdo, Corra mi honor y mi amor Una fortuna y un riesgo. Vénte conmigo: una yegua, Veloz injuria del viento, Nos llevará.
D.ª CLAR.
Con mi esposo Voy: nada aventuro en esto. Tuya soy.
D. ÁLV.
¡Hola, Alcuzcuz!
ALCUZC.
¿Quién llama?
D. ÁLV.
Yo soy, trae presto La yegua.
ALCUZC.
¿El yegua?
D. ÁLV.
¿Qué aguardas?
ALCUZC.
Aguardo el yegua, que luégo Me decir que volvería.
D. ÁLV.
Pues ¿dónde está?
ALCUZC.
Fuése huyendo; Mas yegua es de su palabra, E volver luego al momento.
D. ÁLV.
¡Viven los cielos, traidor!...
ALCUZC.
No tocar á mé, teneros, Porque estar avonenado, E matar con el aliento.
D. ÁLV.
Que tengo de darte muerte.
D.ª CLAR.
Detente. ¡Ay de mí!
_(Va á detenerle, y se hiere la mano.)_
D. ÁLV.
¿Qué es eso?
D.ª CLAR.
Por detenerte, la mano Me corté con el acero.
D. ÁLV.
Cueste esa sangre una vida.
D.ª CLAR.
Pues por la mia te ruego Que no le mates.
D. ÁLV.
¿Qué en mí No podrá ese juramento? ¿Es mucha la sangre?
D.ª CLAR.
No.
D. ÁLV.
Apriétate á ella ese lienzo.
D.ª CLAR.
Y pues ves que no es posible Seguirte ya, véte presto: Que no siéndolo en un dia Ganar la villa, yo ofrezco Irme mañana contigo, Pues nos queda el paso abierto Siempre por aquesta parte.
D. ÁLV.
Con esa esperanza acepto El partido.
D.ª CLAR.
Alá te guarde.
D. ÁLV.
¿Para qué, si yo aborrezco Vivir ya?
ALCUZC.
Pues aquí haber Para la perder remedio: Que á mí me sobrar un poco De dolcísimo voneno.
D.ª CLAR.
Véte pues.
D. ÁLV.
¡Qué triste voy!
D.ª CLAR.
Y yo ¡qué afligida quedo!
D. ÁLV.
Por saber qué opuesta estrella...
D.ª CLAR.
Por saber qué hado severo...
D. ÁLV.
Es este que entre mi amor...
D.ª CLAR.
Es el que entre mis deseos...
D. ÁLV.
Siempre se pone...
D.ª CLAR.
Está siempre...
D. ÁLV.
A mis desdichas atento.
D.ª CLAR.
Puesto que un arma cristiana Nos estorba por momentos.
ALCUZC.
¿Esto es dormer ó morer? Mas todo diz que es el mesmo, Y ser verdad, pues no sé Si me muero ó si me duermo.
JORNADA TERCERA.
_Cercanías de Galera._
ESCENA PRIMERA.
DON ÁLVARO, _sin ver á_ ALCUZCUZ, _que está durmiendo en el suelo_.
D. ÁLV.
Noche pálida y fria, A tu silencio dignamente fia Mi esperanza su empleo, Mi amor su dicha, mi alma su trofeo; Pues en tí (aunque á pesar de tanta estrella) Dará más noble luz Maleca bella, Cuando redes y lazos Robada finja entre mil dulces brazos. En alas del cuidado, Como á un cuarto de legua ya he llegado De Galera. Esta parte Donde naturaleza obró sin arte Cerrados laberintos De hojas, ni bien confusos ni distintos, Nocturno albergue sea Del caballo; y pues nadie hay que me vea, Quede á ese tronco atado, Más seguro á las riendas hoy fiado Un bruto, que al cuidado ayer de un hombre,
_(Tropieza en Alcuzcuz.)_
Que... Mas no hay accidente que no asombre Un pecho enamorado. Si bien este accidente Con justa causa mi valor le siente, Pues cuando al muro ya á acercarme empiezo, Todo cuanto hoy he visto, todo cuanto He hallado, es asombro, horror y espanto. ¡Ay infelice, ay triste, Oh tú, que monumento el monte hiciste! Mas no... ¡Ay dichoso, oh tú, que con la muerte Mejoraste las ánsias de tu suerte! ¡Con qué de sombras lucho!
_(Despierta Alcuzcuz.)_
ALCUZC.
¿Quién es que me pisar?
D. ÁLV.
¡Qué veo! ¡Qué escucho! ¿Quién va? ¿Quién es?
ALCUZC.
Alcuzcuz, Que aquí esperar le mandaste Con el yegua, y aquí estar, Sin que me haber visto nadie. Si haber de volver á Gavio Hoy, ¿cómo salir tan tarde? Mas siempre haber al partirse Gran perecilia entre amantes.
D. ÁLV.
Alcuzcuz, ¿qué haces aquí?
ALCUZC.
¿Cómo preguntar qué haces A Alcuzcuz, si te esperar Desde que por porta entraste Del muro á ver á Maleca?
D. ÁLV.
¿Quién vió cosa semejante? Pues ¿desde anoche, que fué Eso, estás aquí?
ALCUZC.
¿Qué hablalde Desde anoche, si no haber Que me dormir un instante Con un mal voneno que Tomar porque me matase, De miedo de que la yegua Ir por esos andurriales? Mas pues ya es el yegua vuelta Y voneno no matarme (Que Alá mejorar el horas), Vamos pues.
D. ÁLV.
¡Qué disparates! Tú estabas borracho anoche.
ALCUZC.
Si hay vonenos que emborrachen, Sí estar... y creerlo ahora En que el boca á hierro sabe, Estar el lengua é los labios Secos como pedernales, Ser de yesca el paladar, Saberme todo á venagre.
D. ÁLV.