Part 15
_(Ap.)_ ¡Que esto escuchen mis oidos, Y aquesto mis ojos vean, Sin que el dolor me despeñe! Yo he de morir, cosa es cierta, A sus manos ó á mis celos: Pues él á mis celos muera, Y á mis manos; que una vida Tan grande, no es bien se venda A menor precio.
_(Al entrarse Otaviano, va á herirle Heródes; cae el retrato en medio de los dos, y se queda clavado en él el puñal.)_
OTAVIAN.
_(Volviendo.)_ ¿Qué es esto?
TETRARC.
Desesperada impaciencia, Que ha de costarme el decirla Aun mucho más que el hacerla.
OTAVIAN.
¡Tú con el desnudo acero, Cuando yo la espalda vuelta, Y entre tu acero y mi espalda Esta hermosa imágen puesta! ¡Turbado tú, yo seguro, Y ella herida! ¡Tú con muestras De venganzas, yo de agravios, Y ella de piedades! ¡Muerta Tú la accion, yo vivo al riesgo, Y ella ofendida! Vive ella (Que como á deidad que adoro, Bien puedo este obsequio hacerla), Que este sacrílego acero, Ya que horrores representa, El instrumento ha de ser, Pues lo fué de tu violencia,
_(Quita el puñal del retrato.)_
De tu castigo: vea el mundo Que el que me agravia, me venga. ¡Hola!
ESCENA V.
EL CAPITAN, SOLDADOS.--OTAVIANO, EL TETRARCA.
CAPITAN.
Señor.
OTAVIAN.
A la torre, Donde su hermano se encierra, Llevad tambien al Tetrarca, Donde sólo un criado tenga De los que le hayan seguido.
TETRARC.
Cuando mi sepulcro sea, La vida debo á un puñal, Yo le pagaré con ella.
OTAVIAN.
Y yo la vida á un retrato; Y pues que de otra manera No puedo, con adorarle Tambien pagaré mi deuda. _(Vanse.)_
* * * * *
_Prision en una torre de Ménfis._
ESCENA VI.
DOS SOLDADOS, Y POLIDORO, _paseándose_.
SOLD. 1.º
Grande es tu melancolía.
POLIDOR.
¿Melancolía decís, Bergantonazo? Mentís.
SOLD. 1.º
Pues ¿qué es eso?
POLIDOR.
Hipocondría; Que un príncipe como yo No habia de adolecer Vulgarmente, ni tener Mal que tiene un sastre.
SOLD. 1.º
No Te enojes de eso.
POLIDOR.
Sí quiero, Que estar triste solamente, No es achaque competente De un príncipe prisionero: Y más si se considera La grande superchería Con que de noche y de dia Me tratan.
SOLD. 2.º
¿De qué manera?
POLIDOR.
¿De qué manera, picaño? ¿Qué príncipe se perdiera, Donde una infanta no hubiera Que condolida á su daño Con músicas le avisara Desde el cubo del terrero, Y á pagar de su dinero Las guardas le sobornara, Para que una noche oscura, En dos caballos los dos, Por parque, á la paz de Dios Se fuesen á su ventura?
SOLD. 2.º
Si estuviera por acá (_Ap._ Así saber algo trato) La dama de aquel retrato. Quizá ella...
POLIDOR.
Claro está Que mirara por su honor; Y caso que allá estuviera Preso un infante, y no hubiera Tenídole mucho amor; Las desdichas acabadas De esta mi prision cruel, Por no haberse ido con él La matara yo á patadas, Segun la adoro; y sospecho Que si donde estoy supiera, Estrafalaria viniera Por mí.
SOLD. 2.º
Lo medio está hecho, Porque yo compadecido Aderezo te traeré De escribir. _(Vase.)_
SOLD. 1.º
Yo un propio haré, Al punto que haya sabido Dónde se ha de encaminar La carta.
POLIDOR.
¿Qué dices?
SOLD. 1.º
Digo Lo que por tí á hacer me obligo.
POLIDOR.
Mil abrazos te he de dar Miéntras, habiendo avisado Y librádome mi dama, Te hago el hombre de más fama.
SOLD. 1.º
No es aquese mi cuidado; (_Ap._ Que más que espero de tí, De Otaviano espero, pues Con eso sabrá quién es Dueño del retrato.) _(Sale el Soldado 2.º)_
SOLD. 2.º
Aquí Hay ya de escribir recado.
POLIDOR.
¿Con su tinta y pluma?
SOLD. 2.º
En él Se dice todo.
POLIDOR.
¿Hay papel?
SOLD. 2.º
Tambien.
POLIDOR.
¿Batido y cortado?
SOLD. 2.º
No, pero el que bastará.
POLIDOR.
¿Polvos?
SOLD. 2.º
Polvos hay.
POLIDOR.
¿Oblea, Lacre y sello?
SOLD. 2.º
Sí.
POLIDOR.
Pues ea, Llegadme el bufete acá. _(Llégansele.)_ La silla. _(La llegan.)_
SOLD. 2.º
Ya está llegada.
POLIDOR.
¿Papel, tinta y pluma aquí No hay? ¿Polvos y sello?
LOS DOS.
Sí.
POLIDOR.
Pues áun no tenemos nada.
SOLD. 1.º
¿Qué falta que prevenir?
POLIDOR.
Lo mejor.
SOLD. 2.º
Sepa qué fué, Volando por ello iré.
POLIDOR.
El que yo no sé escribir.
SOLD. 1.º
¿Ahora sale con eso El tonto...
SOLD. 2.º
El loco...
SOLD. 1.º
El menguado?
_(Maltrátanle y échanle á rodar la capa y el sombrero.)_
POLIDOR.
¿Quién vió príncipe aporreado?
ESCENA VII.
EL TETRARCA, EL CAPITAN.--POLIDORO, LOS DOS SOLDADOS.
CAPITAN.
Esta es la torre en que preso Aristóbolo está: en ella Dejarte el César mandó.
SOLD. 2.º
_(Aparte á su compañero.)_ Gente en la prision entró.
SOLD. 1.º
No vean que le atropella Nuestro enojo; que han mandado Con respeto le tratemos.
SOLD. 2.º
Que le servimos mostremos.
_(Vuelven á poner á Polidoro la capa y el sombrero, fingiendo que le sirven.)_
CAPITAN.
¿Cómo tu Alteza ha pasado La noche?
POLIDOR.
Mal, y peor La mañana; que á porrazos Aquestos picaronazos Me han muerto. _(Da tras ellos.)_
CAPITAN.
Tente, señor; ¿Qué haces?
POLIDOR.
Reñir, vive Apolo, A manera de valiente Al uso, que habla si hay gente, Y calla cuando está solo.
CAPITAN.
Advierte que á estar contigo Viene el Tetrarca tu hermano.
POLIDOR.
¿El Te... qué?
CAPITAN.
El Tetrarca.
POLIDOR.
_(Ap.)_ En vano Es ya excusarse el castigo De haber tal engaño hecho.
CAPITAN.
_(A Heródes.)_ Llegad: bien podeis llegar Con Aristóbolo á hablar.
_(Adelántase Heródes.)_
TETRARC.
(_Ap._ ¡Qué miro! Mas sospecho Que hay algun secreto aquí, Pues con su nombre no ignoro Que esté preso Polidoro Para grande fin; y así, Disimular me conviene.) Dáme en mis últimos plazos, Aristóbolo, los brazos...
POLIDOR.
_(Ap.)_ Borracho el Tetrarca viene: ¡Aristóbolo me llama!
TETRARC.
Ya que en mis penas el cielo No me deja otro consuelo Que ver mentida la fama Que de tu muerte corrió.
POLIDOR.
_(Ap.)_ ¡Vive Dios, que insiste en ello! ¿Qué fuera que sin sabello[13] Fuese Aristóbolo yo?
[13] _Seroit-ce bien moi qui me tromperois, et serois-je devenu médecin sans m’en etre apperçu?_ (¿Si seré yo médico, y no habré reparado en ello?) Muchos años ántes que Molière escribiera este chiste, corria ya impreso en España el de Calderon, que hoy apénas es conocido, cuando todos repiten el del escritor frances.
CAPITAN.
_(Ap. á los soldados.)_ Dejarlos solos es bien, Que hablen los dos, pues es llano Que á algun efecto Otaviano Quiso que juntos estén.
_(Vanse el Capitan y soldados.)_
ESCENA VIII.
EL TETRARCA, POLIDORO.
TETRARC.
¿Estamos ya solos?
POLIDOR.
Sí.
TETRARC.
¿Qué es aquesto, Polidoro?
POLIDOR.
Un fingimiento que lloro.
TETRARC.
¿De qué suerte?
POLIDOR.
Escucha.
TETRARC.
Dí.
POLIDOR.
Porque este traje lucido Me dió mi amo, es lo primero; Que parece caballero Un pícaro bien vestido. Lo segundo, porque el dia Que el César triunfante entró, Y á Antonio y Cleopatra halló En su fatal bobería, Prisioneros nos hicieron, Y como iba galan yo, Con la caja en que guardó Cartas y joyas, creyeron Que era Aristóbolo. Él El engaño prosiguió, Con que él me Aristoboló, Y yo le Polidoré. Qué fué dél, no sé; que están Mis ánsias con luz tan ciega, Sin ver si vienen ni van, En un callejon Noruega, Aprendiendo á gavilan.
TETRARC.
Ya que de aqueso informado Estoy, á un lado te aparta: Que tengo que hablar conmigo.
POLIDOR.
Esa es la dicha más rara De un buen hablador, hallarse Con quien no le diga nada, Y le oiga cuánto él diga. _(Vase.)_
ESCENA IX.
EL TETRARCA.
Ya que solo me veo, salgan En lágrimas y suspiros, Sin estruendo de palabras, A los labios y á los ojos Tan cautelosas mis ánsias, Que saliendo de ella, áun no Las eche ménos el alma. ¿Qué es esto, cielos, qué es esto, ¡Ay de mí! que por mí pasa? Que bien será menester Que vuestra autoridad valga Mi crédito, porque es tal El tropel de mis desgracias, Que áun pasando á la experiencia, Se me queda en la ignorancia. Dejo aparte que del sacro Laurel pierda la esperanza; Dejo haberme convencido De mis designios mis cartas; Dejo el castigo forzoso De accion tan desesperada Como que á morir matando Me despeñase mi saña; Pues la desesperacion, Designios y ambicion paran Solo en pensar que ya tengo El cuchillo á la garganta; Y voy á que otro dolor Es tal, que el morir no basta Para acabar con él, puesto Que en mi frase se adelanta De _á la garganta el cuchillo_; Pues dirá desde hoy mi patria Que, _el cuchillo al corazon_, Murió su infeliz Tetrarca. Al corazon dije, y dije Bien; que él es á quien traspasa Ver en poder de Otaviano A Marïene retratada, Y en dos partes, como quien Dice que la luna clara De un espejo, si está entera, Hace un rostro, y si quebrada, Dos; mostrando que en abusos De supersticiones várias, El espejo que se quiebra Siempre agüeros amenaza; Y es el mayor haber visto A Mariene con dos caras. Bien discurro yo que en una Hermosura soberana, Por soberana hermosura Solamente la retratan, Sin más intencion que el serlo, O la excelencia ó la gala Del artífice; bien creo Que al verla, el no recatarla De mí, es ignorar quién sea; Que ser mi esposa y mostrarla Era cosa muy indigna Para hecha cara á cara, Cuando no por mí, por ella; Pero todo esto no salva El que no tenga interior Afecto ¡ay de mí! de amarla Quien no contento con una En la mano, otra en la sala, Jura por ella el haber De tomar de mí venganza. Y pasando á que el puñal En su pecho... _(Tocan cajas dentro.)_ ¿Mas qué cajas A marchar tocan? ¿Habrá Quien en esta triste estancia Me diga qué marcha es esta?
ESCENA X.
FILIPO.--EL TETRARCA.
FILIPO.
Sí.
TETRARC.
¿Quién?
FILIPO.
Yo, á quien adelanta Su lealtad á ser, señor, El criado que se manda Que sólo te asista.
TETRARC.
¡Oh, cuánto El ser tú quien me acompaña, Estimo!
FILIPO.
No es leal el que No lo es hasta las aras; Y así, aqueste breve tiempo Que le queda á tu esperanza De vida (pues se presume Que ántes que de Egipto salga Otaviano, su rigor En tí ejecute), mis canas, Mi amor, mi fe, mi alma y vida Vienen á ver qué me encargas.
TETRARC.
¿Tan breve y tan cierta es Mi muerte?
FILIPO.
El que su jornada Apresure, lo adivina.
TETRARC.
¿Cómo?
FILIPO.
Como hace la marcha Á Jerusalen, por si hay, Muerto tú, novedad.
TETRARC.
Calla, Filipo, no me lo digas; Que tú eres el que me matas Antes que él.
FILIPO.
¿Yo, señor?
TETRARC.
Sí, Pues tú el morir me adelantas. ¡Á Jerusalen el César, Donde (¡los cielos me valgan!) Halle á Marïene viva, Quien la idolatró pintada! ¡Él victorioso, yo muerto, Y ella querida! ¿Qué aguarda Mi desesperado amor?
_(Quiere quitar la espada á Filipo.)_
FILIPO.
¿Qué haces?
TETRARC.
Quitarte la espada Para arrojarme sobre ella; Que más valor y más causa Tengo yo que Antonio.
FILIPO.
Mira...
TETRARC.
Sí haré, si me das palabra De hacer por mí una fineza.
FILIPO.
No habrá cosa que no haga Yo por tí.
TETRARC.
¿Si es prodigiosa?
FILIPO.
Ningun prodigio me espanta.
TETRARC.
¿Si es terrible?
FILIPO.
Que lo sea.
TETRARC.
¿Cruel?
FILIPO.
¿Qué importa?
TETRARC.
¿Temeraria?
FILIPO.
Valor tengo para todo.
TETRARC.
¿Fiera?
FILIPO.
Nada me acobarda.
TETRARC.
¿Y si es bárbara?
FILIPO.
Tampoco.
TETRARC.
Pues escucha. Pero aguarda, Que es tal la resolucion, Que para representarla A los teatros del mundo, Como al fin trágica farsa, Pues hay recado, quiero ántes, Con escribirla ensayarla.
_(Pónese á escribir.)_
FILIPO.
_(Ap.)_ ¿Qué será resolucion, Que con prevenciones tantas Piensa? Apénas dos renglones Escribe y cierra la carta, Cuando á mí vuelve.
TETRARC.
Oye agora.
FILIPO.
Sí haré con vida y con alma.
TETRARC.
Si todas cuantas desdichas, Si todas cuantas desgracias Ha inventado la fortuna, Deidad de los hombres vária, Se perdieran, todas juntas Hoy en mí solo se hallaran; Que soy epílogo y cifra De las miserias humanas. Yo que ayer de Marïene Esposo y galan, con raras Muestras de amor coroné De victorias mi esperanza; Hoy lloro agravios, sospechas, Temores, desconfianzas Y... celos iba á decir; Pero imaginarlos basta. Yo que ayer de Palestina Gobernador y monarca, No cupe ambicioso en cuanto El sol dora, y el mar baña; Hoy pobre, triste y rendido, Entre dos fuertes murallas Aprisionándome el vuelo, Tengo abatidas las alas. Yo que del laurel sagrado Ayer pretendí las ramas Siempre verdes, á pesar De los rayos que las guardan; Hoy, segur suya mi acero, Veo que sus pompas tala, Solamente por llegar Embotado á mi garganta. ¡Pluguiera al hado! ¡pluguiera Al cielo que aquí pararan Sus presagios, y que en mí Se desmintiera la ingrata Indignacion de un destino! Pues muriendo yo á la saña Del temple infausto, pudiera Persuadir á la ignorancia, Que ya de lo que más quise Ejecutó la amenaza. Mas ¡ay triste! ¡ay infelice! Que no soy yo á quien más ama Mi misma vida, supuesto Que tambien ella tirana Me aborrece por ser mia; Y no con morir acaban Mis desdichas, que inmortales Mas allá de morir pasan. Otaviano... Al pronunciarlo, Valor y aliento me faltan. Otaviano adora... ¿Cómo Lo diré sin que me añada Dolor á dolor?--Adora A Marïene; pintada Dos veces la ví, y dos veces A él gentil, pues idolatra Una vez á un sol sin luz, Y otra á una deidad sin alma. ¡Mal haya el hombre infeliz, Otra y mil veces mal haya El hombre que con mujer Hermosa en extremo casa! Que no ha de tener la propia De nada opinion; pues basta Ser perfecta un poco en todo, Pero con extremo en nada; Que es armiño la hermosura Que siempre á riesgo se guarda: Si no se defiende, muere; Si se defiende, se mancha. No pues mi ambicion, Filipo, No mi atrevida arrogancia, No el ser parcial con Antonio, No mi poder, no mis armas, Me aflige, me desespera, Me precipita y me arrastra; Sino el ser de Marïene Esposo. ¡Oh caigan, oh caigan Sobre mi mares y montes! Aunque si de ofensas tantas El peso no me derriba, No me rinde, no me agrava, El de los montes y mares No me agobiará la espalda. Y así, viendo cuánto á instantes Mi vida cuenta la parca, Y cuánto á brazo partido En esta lóbrega estancia Luchando estoy de mi muerte Con las sombras y fantasmas; Viendo, en fin, que apénas hoy En una pública plaza Seré horror de la fortuna, Seré del amor venganza, Cuando él sea ¡ay infeliz! (Pues á Jerusalen marcha, Donde es fuerza que la vea) En tálamos de oro y grana, Heredero de mis dichas, Dueño de mis esperanzas; Muero de agravios y celos Que matan, porque no matan. Dirásme que ¿qué me importa, Pues con la vida se acaban Las desdichas? ¡Ay Filipo, Cuánto esa opinion engaña! Que amor en el alma vive, Y si ella á otra vida pasa, No muere el amor, sin duda, Puesto que no muere el alma. El ¿no nace de una estrella, Ya propicia ó ya contraria? ¿Pues cómo faltará amor, Miéntras la estrella no falta? ¿Quieres ver cuál es la mia? Pues si pudiera apagarla Hoy con el último aliento Lo hiciera, porque faltara Del cielo, y otro ninguno En su gracia ó su desgracia No naciera como yo, Porque como yo no amara. Y en fin, ¿para qué discurre Mi voz? ¿para qué se cansa? Otra pena, otro dolor, Otro tormento, otra ánsia En el corazon no llevo, Sino sólo ver que aguarda Marïene á ser empleo De otro amor, de otra esperanza. Sea barbaridad, sea Locura, sea inconstancia, Sea desesperacion, Sea frenesí, sea rabia, Sea ira, sea letargo, O cuanto despues mis ánsias Quisieren; que todo quiero Que sea, pues todo es nada, Como no sean mis celos; Y así, pues que la palabra Me has dado de obedecerme, Haz lo que mi amor te encarga. Vuelve á Jerusalen, vuelve A la esfera soberana Del mejor sol de Judea; Y en diciéndote la fama Que he muerto, en el mismo instante Con mortal eclipse apaga A la tierra el mejor rayo, Al cielo la mejor llama, Al campo la mejor flor, La mejor estrella al alba. Tolomeo, que quedó Por capitan de mis guardas, Y siempre á Mariene asiste Sin poder seguirme, á causa De quedar convaleciente De aquella herida pasada, Dará la ocasion, á cuyo Fin, para él es esta carta: _(Dásela.)_ Dél te fía, pues no dudo, Previstas las circunstancias De un veneno ó de un dogal, Que él te guarde las espaldas. Muera yo, y muera sabiendo Que Mariene soberana Muere conmigo, y que á un tiempo Mi vida y la suya acaban; Pero no sepa que yo Soy el que morir la manda: No me aborrezca el instante Que pida al cielo venganza. No te acobarde lo horrible De una historia tan extraña; Que cuando murmuren unos Que hubo quien dejó por manda Un homicidio, creyendo Que así sus penas engaña, Que así sus quejas desmiente, Que así desdice sus ánsias, Y que así enmienda sus celos, Otros habrá que le aplaudan; Pues no hay amante ó marido (Salgan todos á esta causa) Que no quisiera ver ántes Muerta, que ajena su dama.
FILIPO.
Bien quisiera responderte; Mas no es posible, que baja Mucha gente á la prision.
TETRARC.
Por si vienen por mí, salga Mi valor á recibirlos. Tú, cobrando la ventaja Que puedas, parte, Filipo, Al instante.
FILIPO.
Señor...
TETRARC.
Calla, Que sé que tienes razon; Pero no puedo escucharla.
FILIPO.
Ni yo decirla, que llega Ya la gente.
TETRARC.
Esferas altas, Cielo, sol, luna y estrellas, Nubes, granizos y escarchas, ¿No hay un rayo para un triste? Pues si ahora no los gastas, ¿Para cuándo, para cuándo Son, Júpiter, tus venganzas? _(Vanse.)_
* * * * *
_Playa de Jaffa._
ESCENA XI.
ARISTÓBOLO, MARIENE, LIBIA, DAMAS Y SOLDADOS JUDÍOS.
_(Tocan cajas.)_
ARISTÓB.
Dáme otra vez los brazos, Porque coronen tan hermosos lazos Hoy la esperanza mia.
MARIENE.
Mi vida, hermano, á tu valor se fía: Publiquen, pues, tus glorias, Que victorias de amor son mis victorias.
ARISTÓB.
Ya que por la lealtad de Polidoro (Como te dije) con mi nombre preso, De un infeliz á otro infeliz suceso, Pude llegar donde tu luz adoro, Y donde á tu obediencia y tu decoro Atenta dignamente Nuestra nacion, de su alistada gente General me ha nombrado, Cumpliré la palabra que te he dado De morir animoso, O traerte libre á tu adorado esposo.
MARIENE.
¡Oh, cúmplamela el cielo! Y pues el campo de cristal y hielo De aquí á Egipto es tan breve Por ese pasadizo que de nieve, O se encrespa ó se eriza, Cuando el copete de su frente riza, Presto la nueva espero De que mi amor desempeñó tu acero.
ARISTÓB.
Si tu amor va conmigo, Fácil empresa, fácil triunfo sigo.
_(Vuelven á tocar cajas.)_
ESCENA XII.
TOLOMEO.--DICHOS.
TOLOM.
Ya el campo cristalino Tanto pez de madera, ave de lino, Admite en sus esferas, Que parecen las ondas lisonjeras, Ocupando horizontes, Una vaga república de montes. Y pues noble no queda, Que excusarse á tan alta faccion pueda, Que me des te suplico Licencia...
MARIENE.
Antes de oirla, la replico. Capitan de mis guardas te ha dejado Mi esposo; su palacio te ha fiado. No es asistirme á mí ménos ufana Faccion que esotra.
ARISTÓB.
Dice bien mi hermana; Y pues el cargo, que os quedeis abona, Mirad que me mireis por su persona.
TOLOM.
Obedecerte espero.
MARIENE.
Y yo veros partir á todos quiero, Porque os den para iros, Agua mis ojos, viento mis suspiros.
_(Vuelven á tocar la caja, y vanse Mariene, Aristóbolo, las damas y los soldados.)_
ESCENA XIII.
TOLOMEO, LIBIA.
LIBIA.
Permita la ocasion á mi deseo El que de tu salud ¡oh Tolomeo! El parabien te dé; si bien pudiera Dármele á mí mejor de que no hubiera Marïene admitido La fineza de ir; que hubiera sido Doblada la dolencia Consolar un dolor con una ausencia.
TOLOM.
Agradezca, señora, El favor toda una alma que te adora; Y pues como á milagro Suyo, mi vida á tu deidad consagro, Crê que el morir sentia, No, Libia hermosa, no porque moria, Sino porque sin verte, Pagaba con dos vidas una muerte.
LIBIA.
Responderte quisiera; Mas la Reina, que ocupa la ribera, Me echará ménos: sólo te prevengo Que ya falseada para vernos tengo Del jardin esta llave.
TOLOM.
Si ser amor ladron de casa sabe, Dáme la llave ahora, Y apénas desdoblar verás, señora, La falda que arrugó la noche fria, Sobre la hermosa variedad del dia, Cuando entre en el jardin, y sean sus flores Los testigos no más de tus favores, Siendo sus pompas bellas, Si flores para tí, para mí estrellas.
LIBIA.
Toma, y advierte no entres (que quejosa De tí Sirene, y de mi amor celosa Anda) hasta... Mas no puedo Proseguir: adios, pues.
TOLOM.
Confuso quedo. Oye, espera.
LIBIA.
No faltes desta parte; Que yo, si puedo, volveré á informarte.
_(Vase.)_
ESCENA XIV.
TOLOMEO, _y despues_, FILIPO.
TOLOM.
Aunque en la paz me quedo, Temer más guerra en mis sentidos puedo Que tienen mar y tierra, Pues incluyen más guerra Que tierra y mar el ánsia y el cuidado Del que aquí aborrecido y allí amado, Lidia con su deseo, Siendo Sirene y Libia...
FILIPO.
_(Dentro.)_ Tolomeo.
TOLOM.
¡Cielos! ¿Llamáronme?
FILIPO.
Sí.
TOLOM.
¿Quién?
_(Sale Filipo con una banda en el rostro.)_
FILIPO.
Un hombre que ha llegado En un barco que ha volado Desde el mar de Egipto aquí, Y que sin ser conocido De otro (á cuyo fin cubierto El rostro, ha tomado puerto En sitio más escondido), A solas tiene que hablaros. Seguidme.
TOLOM.
¿No me direis Quién sois?
FILIPO.
Despues lo sabreis.
TOLOM.
(_Ap._ ¿Quién vió sucesos más raros?) Guiad, pues.
FILIPO.
Sí haré, que ninguno Me ha de ver hablar con vos. _(Vanse.)_
_Otro punto de la costa, más retirado._
ESCENA XV.
TOLOMEO, FILIPO.
TOLOM.
Ya estamos solos los dos, Y el sitio es tan oportuno Que es apartado lugar.
FILIPO.
Pues leed ese papel; Que en viendo lo que hay en él, Tenemos mucho que hablar.
TOLOM.
Cada punto, cada instante Añadís al corazon Otra nueva confusion.
FILIPO.
Aun más quedan adelante. Lêd, que más duda os espera Por piadoso ó por cruel.
TOLOM.
Del Tetrarca es el papel, Y dice... _(Lee para sí.)_
FILIPO.
_(Ap.)_ Desta manera, Descubriendo su intencion, Lo que hay en él he de ver, Para ver qué debo hacer.
TOLOM.
Notable es mi confusion. _(Lee.)_ «A mi servicio conviene, »A mi honor y á mi respeto, »Que muerto yo, con secreto »Deis la muerte á Marïene.» Hombre, que de asombros lleno Traes en carta tan sucinta, Del rejalgar de su tinta, Conficionado el veneno; Si conjuracion ha sido La desta temeridad, Y á examinar mi lealtad De parte suya has venido; No sólo en lo que contiene Mi honor convendrá[14]; mas piensa Que he de morir en defensa De mi reina Marïene. Y pues traidor, vive Dios, Eres (que no te encubrieras El rostro, si noble fueras), Y estamos solos los dos, Te tengo de hacer pedazos Entre mis brazos.
[14] Si el verbo _contiene_ hace relacion, como parece, á la carta, falta una negacion para que diga Filipo: _No solo no convendrá mi honor en lo que contiene_, en lo que me previene, _esa carta, sino que moriré en defensa de la Reina_.
FILIPO.
No harás, Que yo no esperaba más Para darte mil abrazos. _(Descúbrese.)_
TOLOM.
¡Filipo! (¡qué es lo que veo!) ¡Tú sospechoso! (¡qué miro!) Ya con más causa me admiro, Con más razon no lo creo.
FILIPO.