Teatro selecto, tomo 2 de 4

Part 10

Chapter 103,887 wordsPublic domain

No quisiera Sin que alguna color para esto hubiera, Por disculparlo más; y así, fingiendo Que yo riño contigo, has de irte huyendo Por ahí arriba. Entónces yo enojado, La espada sacaré: tú, muy turbado, Has de entrarte hasta donde La persona que busco se me esconde.

REBOLL.

Bien informado quedo.

CHISPA.

_(Ap.)_ Pues habla el Capitan con Rebolledo Hoy de aquella manera, Desde hoy me llamarán la Bolichera.

REBOLL.

_(Alzando la voz.)_ ¡Vive Dios, que han tenido Esta ayuda de costa que he pedido, Un ladron, un gallina y un cuitado! Y ahora que la pide un hombre honrado, ¡No se la dan!

CHISPA.

_(Ap.)_ Ya empieza su tronera.

CAPITAN.

¿Pues cómo me habla á mí desa manera?

REBOLL.

¿No tengo de enojarme, Cuando tengo razon?

CAPITAN.

No, ni ha de hablarme. Y agradezca que sufro aqueste exceso.

REBOLL.

Ucé es mi capitan: sólo por eso Callaré; mas por Dios, que si tuviera La bengala en la mano...

CAPITAN.

_(Echando mano á la espada.)_ ¿Qué me hiciera?

CHISPA.

Tente, señor. (_Ap._ Su muerte considero.)

REBOLL.

Que me hablara mejor.

CAPITAN.

¿Qué es lo que espero, Que no doy muerte á un pícaro atrevido?

_(Desenvaina.)_

REBOLL.

Huyo, por el respeto que he tenido A esa insignia.

CAPITAN.

Aunque huyas, Te he de matar.

CHISPA.

Ya él hizo de las suyas.

SARG.

Tente, señor.

CHISPA.

Escucha.

SARG.

Aguarda, espera.

CHISPA.

Ya no me llamarán la Bolichera.

_(Vase el Capitan corriendo tras Rebolledo; el Sargento tras el Capitan: sale Juan con espada, y despues su padre.)_

ESCENA XIV.

JUAN, CRESPO.--LA CHISPA.

JUAN.

Acudid todos presto.

CRESPO.

¿Qué ha sucedido aquí?

JUAN.

¿Qué ha sido esto?

CHISPA.

Que la espada ha sacado El Capitan aquí para un soldado, Y, esa escalera arriba, Sube tras él.

CRESPO.

¿Hay suerte más esquiva?

CHISPA.

Subid todos tras él.

JUAN.

_(Ap.)_ Accion fué vana Esconder á mi prima y á mi hermana. _(Vanse.)_

* * * * *

_Cuarto alto en la misma casa._

ESCENA XV.

REBOLLEDO, _huyendo; y se encuentra con_ ISABEL É INÉS; _despues_, EL CAPITAN Y EL SARGENTO.

REBOLL.

Señoras, pues siempre ha sido Sagrado el que es templo, hoy Sea mi sagrado aqueste, Puesto que es templo de amor.

ISABEL.

¿Quién á huir desa manera Os obliga?

INÉS.

¿Qué ocasion Teneis de entrar hasta aquí?

ISABEL.

¿Quién os sigue ó busca?

_(Salen el Capitan y el Sargento.)_

CAPITAN.

Yo, Que tengo de dar la muerte Al pícaro ¡vive Dios! Si pensase...

ISABEL.

Detenéos, Siquiera porque, señor, Vino á valerse de mí; Que los hombres como vos Han de amparar las mujeres, Si no por lo que ellas son, Porque son mujeres; que esto Basta, siendo vos quien sois.

CAPITAN.

No pudiera otro sagrado Librarle de mi furor, Sino vuestra gran belleza: Por ella vida le doy. Pero mirad que no es bien En tan precisa ocasion Hacer vos el homicidio Que no quereis que haga yo.

ISABEL.

Caballero, si cortés Poneis en obligacion Nuestras vidas, no zozobre Tan presto la intercesion. Que dejeis este soldado Os suplico; pero no Que cobreis de mí la deuda A que agradecida estoy.

CAPITAN.

No sólo vuestra hermosura Es de rara perfeccion, Pero vuestro entendimiento Lo es tambien, porque hoy en vos Alïanza están jurando Hermosura y discrecion.

ESCENA XVI.

CRESPO Y JUAN, _con espadas desnudas_; LA CHISPA.--DICHOS.

CRESPO.

¿Cómo es eso, caballero? ¿Cuando pensó mi temor Hallaros matando un hombre, Os hallo...

ISABEL.

_(Ap.)_ ¡Válgame Dios!

CRESPO.

Requebrando una mujer? Muy noble, sin duda, sois, Pues que tan presto se os pasan Los enojos.

CAPITAN.

Quien nació Con obligaciones, debe Acudir á ellas, y yo Al respeto desta dama Suspendí todo el furor.

CRESPO.

Isabel es hija mia, Y es labradora, señor. Que no dama.

JUAN.

(_Ap._ ¡Vive el cielo, Que todo ha sido invencion Para haber entrado aquí! Corrido en el alma estoy De que piensen que me engañan, Y no ha de ser.) Bien, señor Capitan, pudierais ver Con más segura atencion Lo que mi padre desea Hoy serviros, para no Haberle hecho este disgusto.

CRESPO.

¿Quién os mete en eso á vos, Rapaz? ¿Qué disgusto ha habido? Si el soldado le enojó, ¿No habia de ir tras él? Mi hija Estima mucho el favor Del haberle perdonado, Y el de su respeto yo.

CAPITAN.

Claro está que no habrá sido Otra causa, y ved mejor Lo que decís.

JUAN.

Yo lo he visto Muy bien.

CRESPO.

Pues ¿cómo hablais vos Así?

CAPITAN.

Porque estais delante, Más castigo no le doy A este rapaz.

CRESPO.

Detened, Señor Capitan; que yo Puedo tratar á mi hijo Como quisiere, y no vos.

JUAN.

Y yo sufrirlo á mi padre, Mas á otra persona no.

CAPITAN.

¿Qué habiais de hacer?

JUAN.

Perder La vida por la opinion.

CAPITAN.

¿Qué opinion tiene un villano?

JUAN.

Aquella misma que vos; Que no hubiera un capitan, Si no hubiera un labrador.

CAPITAN.

¡Vive Dios, que ya es bajeza Sufrirlo!

CRESPO.

Ved que yo estoy De por medio. _(Sacan las espadas.)_

REBOLL.

¡Vive Cristo, Chispa, que ha de haber hurgon!

CHISPA

_(Voceando.)_ ¡Aquí del cuerpo de guardia!

REBOLL.

¡Don Lope! (_Ap._ Ojo avizor.)

ESCENA XVII.

DON LOPE, _con hábito muy galan y bengala_; SOLDADOS, UN TAMBOR.--DICHOS.

D. LOPE.

¿Qué es aquesto? La primera Cosa que he de encontrar hoy, Acabado de llegar, ¿Ha de ser una cuestion?

CAPITAN.

_(Ap.)_ ¡A qué mal tiempo Don Lope De Figueroa llegó!

CRESPO.

_(Ap.)_ Por Dios que se las tenía Con todos el rapagon.

D. LOPE.

¿Qué ha habido? ¿Qué ha sucedido? Hablad, porque ¡vive Dios, Que á hombres, mujeres y casa Eche por un corredor! ¿No me basta haber subido Hasta aquí, con el dolor Desta pierna, que los diablos Llevaran, amén, sinó No decirme: «Aquesto ha sido?»

CRESPO.

Todo esto es nada, señor.

D. LOPE.

Hablad, decid la verdad.

CAPITAN.

Pues es que alojado estoy En esta casa: un soldado...

D. LOPE.

Decid.

CAPITAN.

Ocasion me dió A que sacase con él La espada: hasta aquí se entró Huyendo; entréme tras él Donde estaban esas dos Labradoras; y su padre Y su hermano, ó lo que son, Se han disgustado de que Entrase hasta aquí.

D. LOPE.

Pues yo A tan buen tiempo he llegado, Satisfaré á todos hoy. ¿Quién fué el soldado, decid, Que á su capitan le dió Ocasion de que sacase La espada?

REBOLL.

_(Ap.)_ ¿A que pago yo Por todos?

ISABEL.

Aqueste fué El que huyendo hasta aquí entró.

D. LOPE.

Dénle dos tratos de cuerda.

REBOLL.

¿Tra-qué han de darme, señor?

D. LOPE.

Tratos de cuerda.

REBOLL.

Yo hombre De aquesos tratos no soy.

CHISPA.

_(Ap.)_ Desta vez me le estropean.

CAPITAN.

_(Ap. á él.)_ ¡Ah, Rebolledo! por Dios, Que nada digas: yo haré Que te libren.

REBOLL.

(_Ap. al Capitan._ ¿Cómo no Lo he de decir, pues si callo, Los brazos me pondrán hoy Atras como mal soldado?) El Capitan me mandó Que fingiese la pendencia, Para tener ocasion De entrar aquí.

CRESPO.

Ved ahora Si hemos tenido razon.

D. LOPE.

No tuvisteis para haber Así puesto en ocasion De perderse este lugar.-- Hola, echa un bando, tambor, Que al cuerpo de guardia vayan Los soldados cuantos son, Y que no salga ninguno, Pena de muerte, en todo hoy.-- Y para que no quedeis Con aqueste empeño vos, Y vos con este disgusto, Y satisfechos los dos, Buscad otro alojamiento; Que yo en esta casa estoy Desde hoy alojado, en tanto Que á Guadalupe no voy, Donde está el Rey.

CAPITAN.

Tus preceptos Ordenes precisas son Para mí.

_(Vanse el Capitan, los soldados y la Chispa.)_

CRESPO.

Entráos allá dentro.

_(Vanse Isabel, Inés y Juan.)_

ESCENA XVIII.

CRESPO, DON LOPE.

CRESPO.

Mil gracias, señor, os doy Por la merced que me hicisteis De excusarme la ocasion De perderme.

D. LOPE.

¿Cómo habiais, Decid, de perderos vos?

CRESPO.

Dando muerte á quien pensara Ni áun el agravio menor...

D. LOPE.

¿Sabeis, vive Dios, que es Capitan?

CRESPO.

Sí, vive Dios; Y aunque fuera el general, En tocando á mi opinion, Le matara.

D. LOPE.

A quien tocara, Ni áun al soldado menor, Solo un pelo de la ropa, Viven los cielos, que yo Le ahorcara.

CRESPO.

A quien se atreviera A un átomo de mi honor, Viven los cielos tambien, Que tambien le ahorcara yo.

D. LOPE.

¿Sabeis que estais obligado A sufrir, por ser quien sois, Estas cargas?

CRESPO.

Con mi hacienda; Pero con mi fama no. Al Rey la hacienda y la vida Se ha de dar; pero el honor Es patrimonio del alma, Y el alma sólo es de Dios.

D. LOPE.

¡Vive Cristo, que parece Que vais teniendo razon!

CRESPO.

Sí, vive Cristo, porque Siempre la he tenido yo.

D. LOPE.

Yo vengo cansado, y esta Pierna que el diablo me dió, Ha menester descansar.

CRESPO.

Pues ¿quién os dice que no? Ahí me dió el diablo una cama, Y servirá para vos.

D. LOPE.

¿Y dióla hecha el diablo?

CRESPO.

Sí.

D. LOPE.

Pues á deshacerla voy; Que estoy, voto á Dios, cansado.

CRESPO.

Pues descansad, voto á Dios.

D. LOPE.

_(Ap.)_ Testarudo es el villano: Tan bien jura como yo.

CRESPO.

_(Ap.)_ Caprichudo es el Don Lope: No haremos migas los dos.

JORNADA SEGUNDA.

_Calle._

ESCENA PRIMERA.

DON MENDO, NUÑO.

D. MEND.

¿Quién te contó todo eso?

NUÑO.

Todo esto contó Ginesa, Su criada.

D. MEND.

¡El Capitan, Despues de aquella pendencia Que en su casa tuvo (fuese Ya verdad ó ya cautela), Ha dado en enamorar A Isabel!

NUÑO.

Y de manera, Que tan poco humo en su casa Él hace como en la nuestra Nosotros. En todo el dia Se ve apartar de la puerta: No hay hora que no la envíe Recados: con ellos entra Y sale un mal soldadillo, Confidente suyo.

D. MEND.

Cesa; Que es mucho veneno, mucho, Para que el alma lo beba De una vez.

NUÑO.

Y más no habiendo En el estómago fuerzas Con que resistirle.

D. MEND.

Hablemos Un rato, Nuño, de véras.

NUÑO.

¡Pluguiera á Dios fueran burlas!

D. MEND.

¿Y qué le responde ella?

NUÑO.

Lo que á tí, porque Isabel Es deidad hermosa y bella, A cuyo cielo no empañan Los vapores de la tierra.

D. MEND.

¡Buenas nuevas te dé Dios!

_(Al hacer la exclamacion da una manotada á Nuño en el rostro.)_

NUÑO.

A tí te dé mal de muelas; Que me has quebrado dos dientes. Mas bien has hecho, si intentas Reformarlos, por familia Que no sirve ni aprovecha.-- El Capitan.

D. MEND.

¡Vive Dios, Si por el honor no fuera De Isabel, que le matara!

NUÑO.

_(Ap.)_ Más será por tu cabeza.

D. MEND.

Escucharé retirado.-- Aquí á esta parte te llega.

ESCENA II.

EL CAPITAN, EL SARGENTO, REBOLLEDO.--DON MENDO Y NUÑO, _retirados_.

CAPITAN.

Este fuego, esta pasion, No es amor solo, que es tema, Es ira, es rabia, es furor.

REBOLL.

¡Oh! ¡nunca, señor, hubieras Visto á la hermosa villana, Que tantas ánsias te cuesta!

CAPITAN.

¿Qué te dijo la criada?

REBOLL.

¿Ya no sabes sus respuestas?

D. MEND.

_(Ap. á Nuño.)_ Esto ha de ser: pues ya tiende La noche sus sombras negras, Antes que se haya resuelto A lo mejor mi prudencia, Ven á armarme.

NUÑO.

¡Pues qué! ¿tienes Más armas, señor, que aquellas Que están en un azulejo Sobre el marco de la puerta?

D. MEND.

En mi guadarnes presumo Que hay para tales empresas Algo que ponerme.

NUÑO.

Vamos Sin que el Capitan nos sienta. _(Vanse.)_

ESCENA III.

EL CAPITAN, EL SARGENTO, REBOLLEDO.

CAPITAN.

¡Que en una villana haya Tan hidalga resistencia, Que no me haya respondido Una palabra siquiera Apacible!

SARG.

Estas, señor, No de los hombres se prendan Como tú: si otro villano La festejara y sirviera, Hiciera más caso dél: Fuera de que son tus quejas Sin tiempo. Si te has de ir Mañana, ¿para qué intentas Que una mujer en un dia Te escuche y te favorezca?

CAPITAN.

En un dia el sol alumbra Y falta; en un dia se trueca Un reino todo; en un dia Es edificio una peña; En un dia una batalla Pérdida y victoria ostenta; En un dia tiene el mar Tranquilidad y tormenta; En un dia nace un hombre Y muere: luego pudiera En un dia ver mi amor Sombra y luz como planeta, Pena y dicha como imperio, Gente y brutos como selva, Paz y inquietud como mar, Triunfo y ruina como guerra, Vida y muerte como dueño De sentidos y potencias: Y habiendo tenido edad En un dia su violencia De hacerme tan desdichado, ¿Por qué, por qué no pudiera Tener edad en un dia De hacerme dichoso? ¿Es fuerza Que se engendren más despacio Las glorias que las ofensas?

SARG.

Verla una vez solamente ¿A tanto extremo te fuerza?

CAPITAN.

¿Qué más causa habia de haber, Llegando á verla, que verla? De sola una vez á incendio Crece una breve pavesa; De una vez sola un abismo Sulfúreo volcan revienta; De una vez se enciende el rayo, Que destruye cuanto encuentra; De una vez escupe horror La más reformada pieza; ¿De una vez amor, qué mucho, Fuego de cuatro maneras, Mina, incendio, pieza y rayo, Postre, abrase, asombre y hiera?

SARG.

¿No decias que villanas Nunca tenían belleza?

CAPITAN.

Y áun aquesa confianza Me mató, porque el que piensa Que va á un peligro, ya va Prevenido á la defensa; Quien va á una seguridad, Es el que más riesgo lleva, Por la novedad que halla, Si acaso un peligro encuentra. Pensé hallar una villana; Si hallé una deidad, ¿no era Preciso que peligrase En mi misma inadvertencia? En toda mi vida ví Más divina, más perfecta Hermosura. ¡Ay, Rebolledo! No sé qué hiciera por verla.

REBOLL.

En la compañía hay soldado Que canta por excelencia, Y la Chispa, que es mi alcaida Del boliche, es la primera Mujer en jacarear. Haya, señor, jira y fiesta Y música á su ventana; Que con esto podrás verla, Y áun hablarla.

CAPITAN.

Como está Don Lope allí, no quisiera Despertarle.

REBOLL.

Pues Don Lope ¿Cuándo duerme, con su pierna? Fuera, señor, que la culpa, Si se entiende, será nuestra, No tuya, si de rebozo Vas en la tropa.

CAPITAN.

Aunque tenga Mayores dificultades, Pase por todas mi pena. Juntáos todos esta noche; Mas de suerte que no entiendan Que yo lo mando. ¡Ah, Isabel, Qué de cuidados me cuestas!

_(Vanse el Capitan y el Sargento.)_

ESCENA IV.

LA CHISPA.--REBOLLEDO.

CHISPA.

_(Dentro.)_ Tenga esa.

REBOLL.

Chispa, ¿qué es eso?

CHISPA.

Ahí un pobrete, que queda Con un rasguño en el rostro.

REBOLL.

¿Pues por qué fué la pendencia?

CHISPA.

Sobre hacerme alicantina Del barato de hora y media Que estuvo echando las bolas, Teniéndome muy atenta A si eran pares ó nones: Canséme y dile con esta. _(Saca la daga.)_ Miéntras que con el barbero Poniéndose en puntos queda, Vamos al cuerpo de guardia; Que allá te daré la cuenta.

REBOLL.

¡Bueno es estar de mohina, Cuando vengo yo de fiesta!

CHISPA.

Pues ¿qué estorba el uno al otro? Aquí está la castañeta: ¿Qué se ofrece que cantar?

REBOLL.

Ha de ser cuando anochezca, Y música más fundada. Vamos, y no te detengas. Anda acá al cuerpo de guardia.

CHISPA.

Fama ha de quedar eterna De mí en el mundo, que soy Chispilla la Bolichera. _(Vanse.)_

* * * * *

_Sala baja de casa de Crespo, con vistas y salida á un jardin. Ventana á un lado._

ESCENA V.

DON LOPE, CRESPO.

CRESPO.

_(Dentro.)_ En este paso, que está Más fresco, poned la mesa Al señor Don Lope. Aquí Os sabrá mejor la cena; Que al fin los dias de Agosto No tienen más recompensa Que sus noches.

D. LOPE.

Apacible Estancia en extremo es esta.

CRESPO.

Un pedazo es de jardin, En que mi hija se divierta. Sentáos; que el viento suave Que en las blandas hojas suena Destas parras y estas copas, Mil cláusulas lisonjeras Hace al compas desta fuente, Cítara de plata y perlas, Porque son en trastes de oro Las guijas templadas cuerdas. Perdonad si de instrumentos Solos la música suena, Sin cantores que os deleiten, Sin voces que os entretengan; Que como músicos son Los pájaros que gorjean, No quieren cantar de noche, Ni yo puedo hacerles fuerza. Sentáos, pues, y divertid Esa contínua dolencia.

D. LOPE.

No podré; que es imposible Que divertimiento tenga. ¡Válgame Dios!

CRESPO.

Valga, amén.

D. LOPE.

Los cielos me den paciencia. Sentáos, Crespo.

CRESPO.

Yo estoy bien.

D. LOPE.

Sentáos.

CRESPO.

Pues me dais licencia, Digo, señor, que obedezco. Aunque excusarlo pudierais. _(Siéntase.)_

D. LOPE.

¿No sabeis qué he reparado? Que ayer la cólera vuestra Os debió de enajenar De vos.

CRESPO.

Nunca me enajena A mí de mí nada.

D. LOPE.

Pues ¿Cómo ayer, sin que os dijera Que os sentarais, os sentasteis, Y áun en la silla primera?

CRESPO.

Porque no me lo dijisteis; Y hoy, que lo decís, quisiera No hacerlo: la cortesía, Tenerla con quien la tenga.

D. LOPE.

Ayer todo erais reniegos, Porvidas, votos y pesias; Y hoy estais más apacible. Con más gusto y más prudencia.

CRESPO.

Yo, señor, respondo siempre En el tono y en la letra Que me hablan: ayer vos Así hablabais, y era fuerza Que fueran de un mismo tono La pregunta y la respuesta. Demas de que yo he tomado Por política discreta Jurar con aquel que jura, Rezar con aquel que reza. A todo hago compañía; Y es aquesto de manera, Que en toda la noche pude Dormir, en la pierna vuestra Pensando, y amanecí Con dolor en ambas piernas; Que por no errar la que os duele, Si es la izquierda ó la derecha, Me dolieron á mí entrambas. Decidme por vida vuestra Cuál es, y sépalo yo, Porque una sola me duela.

D. LOPE.

¿No tengo mucha razon De quejarme, si há ya treinta Años que asistiendo en Flándes Al servicio de la guerra, El invierno con la escarcha, Y el verano con la fuerza Del sol, nunca descansé, Y no he sabido qué sea Estar sin dolor un hora?

CRESPO.

¡Dios, señor, os dé paciencia!

D. LOPE.

¿Para qué la quiero yo?

CRESPO.

No os la dé.

D. LOPE.

Nunca acá venga, Sino que dos mil demonios Carguen conmigo y con ella.

CRESPO.

Amén, y si no lo hacen, Es por no hacer cosa buena.

D. LOPE.

¡Jesus mil veces, Jesus!

CRESPO.

Con vos y conmigo sea.

D. LOPE.

¡Vive Cristo, que me muero!

CRESPO.

¡Vive Cristo, que me pesa!

ESCENA VI.

JUAN, _que saca la mesa_.--DON LOPE, CRESPO.

JUAN.

Ya tienes la mesa aquí.

D. LOPE.

¿Cómo á servirla no entran mis criados?

CRESPO.

Yo, señor, Dije, con vuestra licencia, Que no entraran á serviros, Y que en mi casa no hicieran Prevenciones; que á Dios gracias, Pienso que no os falte en ella Nada.

D. LOPE.

Pues no entran criados, Hacedme merced que venga Vuestra hija aquí á cenar Conmigo.

CRESPO.

Díla que venga A tu hermana al punto, Juan. _(Vase Juan.)_

D. LOPE.

Mi poca salud me deja Sin sospecha en esta parte.

CRESPO.

Aunque vuestra salud fuera, Señor, la que yo os deseo, Me dejara sin sospecha. Agravio haceis á mi amor; Que nada deso me inquieta: Pues decirla que no entrara Aquí, fué con advertencia De que no estuviese á oir Ociosas impertinencias; Que si todos los soldados Corteses como vos fueran, Ella habia de asistir A servirlos la primera.

D. LOPE.

_(Ap.)_ ¡Qué ladino es el villano, O cómo tiene prudencia!

ESCENA VII.

JUAN, INÉS, ISABEL.--DON LOPE, CRESPO.

ISABEL.

¿Qué es, señor, lo que me mandas?

CRESPO.

El señor Don Lope intenta Honraros: él es quien llama.

ISABEL.

Aquí está una esclava vuestra.

D. LOPE.

Serviros intento yo. (_Ap._ ¡Qué hermosura tan honesta!) Que ceneis conmigo quiero.

ISABEL.

Mejor es que á vuestra cena Sirvamos las dos.

D. LOPE.

Sentáos.

CRESPO.

Sentáos, haced lo que ordena El señor Don Lope.

ISABEL.

Esté El mérito en la obediencia.

_(Siéntanse.--Tocan dentro guitarras.)_

D. LOPE.

¿Qué es aquello?

CRESPO.

Por la calle Los soldados se pasean Tocando y cantando.

D. LOPE.

Mal Los trabajos de la guerra Sin aquesta libertad Se llevaran; que es estrecha Religion la de un soldado, Y darla ensanches es fuerza.

JUAN.

Con todo eso, es linda vida.

D. LOPE.

¿Fuérades con gusto á ella?

JUAN.

Sí, señor, como llevara Por amparo á Vuecelencia.

ESCENA VIII.

SOLDADOS, REBOLLEDO.--DICHOS.

UN SOLD.

_(Dentro.)_ Mejor se cantará aquí.

REBOLL.

_(Dentro.)_ Vaya á Isabel una letra, Y porque despierte, tira A su ventana una piedra.

_(Suena una piedra en una ventana.)_

CRESPO.

_(Ap.)_ A ventana señalada Va la música: paciencia.

UNA VOZ.

_(Canta dentro.)_ _Las flores del romero,_ _Niña Isabel,_ _Hoy son flores azules,_ _Y mañana serán miel._

D. LOPE.

(_Ap._ Música, vaya; mas esto De tirar es desvergüenza... ¡Y á la casa donde estoy Venirse á dar cantaletas!... Pero disimularé Por Pedro Crespo y por ella.) ¡Qué travesuras!

CRESPO.

Son mozos. (_Ap._ Si por Don Lope no fuera, Yo les hiciera...)

JUAN.

_(Ap.)_ Si yo Una rodelilla vieja, Que en el cuarto de Don Lope Está colgada, pudiera Sacar... _(Hace que se va.)_

CRESPO.

¿Dónde vais, mancebo?

JUAN.

Voy á que traigan la cena.

CRESPO.

Allá hay mozos que la traigan.

SOLDS.

_(Dentro, cantando.)_ _Despierta, Isabel, despierta._

ISABEL.

_(Ap.)_ ¿Qué culpa tengo yo, cielos, Para estar á esto sujeta?

D. LOPE.

Ya no se puede sufrir, Porque es cosa muy mal hecha.

_(Arroja la mesa.)_

CRESPO.

Pues ¡y cómo que lo es!

_(Arroja la silla.)_

D. LOPE.

(_Ap._ Lléveme de mi impaciencia.) ¿No es, decidme, muy mal hecho Que tanto una pierna duela?

CRESPO.

Deso mismo hablaba yo.

D. LOPE.

Pensé que otra cosa era. Como arrojasteis la silla...

CRESPO.

Como arrojasteis la mesa Vos, no tuve que arrojar Otra cosa yo más cerca. (_Ap._ Disimulemos, honor.)

D. LOPE.

(_Ap._ ¡Quién en la calle estuviera!) Ahora bien, cenar no quiero. Retiráos.

CRESPO.

En hora buena.

D. LOPE.

Señora, quedad con Dios.

ISABEL.

El cielo os guarde.

D. LOPE.

_(Ap.)_ A la puerta De la calle ¿no es mi cuarto? Y en él ¿no está una rodela?

CRESPO.

_(Ap.)_ ¿No tiene puerta el corral, Y yo una espadilla vieja?

D. LOPE.

Buenas noches.

CRESPO.

Buenas noches. (_Ap._ Encerraré por defuera A mis hijos.)

D. LOPE.

_(Ap.)_ Dejaré Un poco la casa quieta.

ISABEL.

_(Ap.)_ ¡Oh qué mal, cielos, los dos Disimulan que les pesa!

INÉS.

_(Ap.)_ Mal el uno por el otro Van haciendo la deshecha.

CRESPO.

¡Hola, mancebo!...

JUAN.

Señor.

CRESPO.

Acá está la cama vuestra. _(Vanse.)_

* * * * *

_Calle._

ESCENA IX.

EL CAPITAN, EL SARGENTO; LA CHISPA, Y REBOLLEDO, _con guitarras_; SOLDADOS.

REBOLL.

Mejor estamos aquí. El sitio es más oportuno: Tome rancho cada uno.

CHISPA.

¿Vuelve la música?

REBOLL.

Sí.

CHISPA.

Ahora estoy en mi centro.

CAPITAN.

¡Que no haya una ventana Entreabierto esta villana!

SARG.

Pues bien lo oyen allá adentro.

CHISPA.

Espera.

SARG.

Será á mi costa.

REBOLL.

No es más de hasta ver quién es Quien llega.

CHISPA.

Pues qué, ¿no ves Un jinete de la costa?

ESCENA X.

DON MENDO _con adarga_, NUÑO.--DICHOS.

D. MEND.

_(Ap. á Nuño.)_ ¿Ves bien lo que pasa?

NUÑO.

No, No veo bien; pero bien Lo escucho.

D. MEND.

¿Quién, cielos, quién Esto puede sufrir?

NUÑO.

Yo.

D. MEND.

¿Abrirá acaso Isabel La ventana?

NUÑO.

Sí abrirá.

D. MEND

No hará, villano.

NUÑO.

No hará.

D. MEND.

¡Ah, celos, pena cruel! Bien supiera yo arrojar A todos á cuchilladas De aquí; mas disimuladas Mis desdichas han de estar, Hasta ver si ella ha tenido Culpa dello.

NUÑO.

Pues aquí Nos sentemos.

D. MEND.

Bien: así Estaré desconocido.

REBOLL.

Pues ya el hombre se ha sentado, Si ya no es que ser ordena Alguna alma que anda en pena, De las cañas que ha jugado, Con su adarga á cuestas, da Voz al aire. _(A la Chispa.)_

CHISPA.

Ya él la lleva.

REBOLL.

Va una jácara tan nueva, Que corra sangre.

CHISPA.

Sí hará.