Teatro selecto, tomo 1 de 4

Part 7

Chapter 73,895 wordsPublic domain

Clotaldo, muy justa es esa Duda que tienes, y quiero Sólo á tí satisfacerla. Á Segismundo mi hijo El influjo de su estrella (Bien lo sabes) amenaza Mil desdichas y tragedias: Quiero examinar si el cielo, Que no es posible que mienta, Y más habiéndonos dado De su rigor tantas muestras, En su cruel condicion, Ó se mitiga, ó se templa Por lo ménos, y vencido Con valor y con prudencia Se desdice; porque el hombre Predomina en las estrellas. Esto quiero examinar, Trayéndole donde sepa Que es mi hijo, y donde haga De su talento la prueba. Si magnánimo la vence, Reinará; pero si muestra El ser cruel y tirano, Le volveré á su cadena. Ahora preguntarás, Que para aquesta experiencia, ¿Qué importó haberle traido Dormido desta manera? Y quiero satisfacerte, Dándote á todo respuesta. Si él supiera que es mi hijo Hoy, y mañana se viera Segunda vez reducido Á su prision y miseria, Cierto es de su condicion Que desesperara en ella; Porque sabiendo quién es, ¿Qué consuelo habrá que tenga? Y así he querido dejar Abierta al daño la puerta Del decir que fué soñado Cuanto vió. Con esto llegan A examinarse dos cosas: Su condicion, la primera; Pues él despierto procede En cuanto imagina y piensa: Y el consuelo la segunda; Pues aunque ahora se vea Obedecido, y despues A sus prisiones se vuelva, Podrá entender que soñó, Y hará bien cuando lo entienda Porque en el mundo, Clotaldo, Todos los que viven sueñan.

CLOTAL.

Razones no me faltaran Para probar que no aciertas; Mas ya no tiene remedio; Y segun dicen las señas, Parece que ha despertado, Y hácia nosotros se acerca.

BASILIO.

Yo me quiero retirar: Tú, como ayo suyo, llega, Y de tantas confusiones Como su discurso cercan, Le saca con la verdad.

CLOTAL.

¿En fin, que me das licencia Para que lo diga?

BASILIO.

Sí; Que podrá ser, con saberla, Que conocido el peligro Más fácilmente se venza. _(Vase.)_

ESCENA II.

CLARIN.—CLOTALDO.

CLARIN.

_(Ap.)_ Á costa de cuatro palos, Que el llegar aquí me cuesta, De un alabardero rubio Que barbó de su librea, Tengo de ver cuanto pasa; Que no hay ventana más cierta, Que aquella que, sin rogar Á un ministro de boletas, Un hombre se trae consigo; Pues para todas las fiestas, Despojado y despejado Se asoma á su desvergüenza.

CLOTAL.

(_Ap._ Este es Clarin, el criado De aquella (¡ay cielos!), de aquella Que, tratante de desdichas, Pasó á Polonia mi afrenta.) Clarin, ¿qué hay de nuevo?

CLARIN.

Hay, Señor, que tu gran clemencia, Dispuesta á vengar agravios De Rosaura, la aconseja Que tome su propio traje.

CLOTAL.

Y es bien, porque no parezca Liviandad.

CLARIN.

Hay que mudando Su nombre, y tomando cuerda Nombre de sobrina tuya, Hoy tanto honor se acrecienta, Que dama en palacio ya De la singular Estrella Vive.

CLOTAL.

Es bien que de una vez Tome su honor por mi cuenta.

CLARIN.

Hay que ella está esperando Que ocasion y tiempo venga En que vuelvas por su honor.

CLOTAL.

Prevencion segura es esa; Que al fin el tiempo ha de ser Quien haga esas diligencias.

CLARIN.

Hay que ella está regalada, Servida como una reina, En fe de sobrina tuya. Y hay que viniendo con ella, Estoy yo muriendo de hambre Y nadie de mí se acuerda, Sin mirar que soy Clarin, Y que si el tal Clarin suena, Podrá decir cuanto pasa Al Rey, á Astolfo y á Estrella; Porque Clarin y criado Son dos cosas que se llevan Con el secreto muy mal; Y podrá ser, si me deja El silencio de su mano, Se cante por mí esta letra: _Clarin que rompe el albor,_ _No suena mejor_.

CLOTAL.

Tu queja está bien fundada; Yo satisfaré tu queja, Y en tanto sírveme á mí.

CLARIN.

Pues ya Segismundo llega.

ESCENA III.

MÚSICOS, _cantando, y_ CRIADOS, _dando de vestir á_ SEGISMUNDO, _que sale como asombrado_.—CLOTALDO, CLARIN.

SEGISM.

¡Válgame el cielo, qué veo! ¡Válgame el cielo, qué miro! Con poco espanto lo admiro, Con mucha duda lo creo. ¿Yo en palacios suntuosos? ¿Yo entre telas y brocados? ¿Yo cercado de criados Tan lucidos y briosos? ¿Yo despertar de dormir En lecho tan excelente? ¿Yo en medio de tanta gente Que me sirva de vestir? Decir que sueño es engaño: Bien sé que despierto estoy. ¿Yo Segismundo no soy? Dadme, cielos, desengaño. Decidme, ¿qué pudo ser Esto que á mi fantasía Sucedió miéntras dormia, Que aquí me he llegado á ver? Pero sea lo que fuere, ¿Quién me mete en discurrir? Dejarme quiero servir, Y venga lo que viniere.

CRIAD. 1.º

_(Ap. al Criado 2.º y á Clarin.)_ ¡Qué melancólico está!

CRIAD. 2.º

¿Pues á quién le sucediera Esto, que no lo estuviera?

CLARIN.

Á mí.

CRIAD. 2.º

Llega á hablarle ya.

CRIAD. 1.º

_(A Segismundo.)_ ¿Volverán á cantar?

SEGISM.

No, No quiero que canten más.

CRIAD. 2.º

Como tan suspenso estás. Quise divertirte.

SEGISM.

Yo No tengo de divertir Con sus voces mis pesares; Las músicas militares Sólo he gustado de oir.

CLOTAL.

Vuestra Alteza, gran señor, Me dé su mano á besar, Que el primero os ha de dar Esta obediencia mi honor.

SEGISM.

_(Ap.)_ Clotaldo es: ¿pues como así, Quien en prision me maltrata, Con tal respeto me trata? ¿Qué es lo que pasa por mí?

CLOTAL.

Con la grande confusion Que el nuevo estado te da, Mil dudas padecerá El discurso y la razon; Pero ya librarte quiero De todas (si puede ser), Porque has, señor, de saber Que eres príncipe heredero De Polonia. Si has estado Retirado y escondido, Por obedecer ha sido A la inclemencia del hado, Que mil tragedias consiente A este imperio, cuando en él El soberano laurel Corone tu augusta frente. Mas fiando á tu atencion Que vencerás las estrellas, Porque es posible vencellas Un magnánimo varon, A palacio te han traido De la torre en que vivias, Miéntras al sueño tenías El espíritu rendido. Tu padre, el Rey mi señor, Vendrá á verte, y dél sabrás, Segismundo, lo demas.

SEGISM.

Pues vil, infame, traidor, ¿Qué tengo más que saber, Despues de saber quien soy, Para mostrar desde hoy Mi soberbia y mi poder? ¿Cómo á tu patria le has hecho Tal traicion, que me ocultaste Á mí, pues que me negaste, Contra razon y derecho, Este estado?

CLOTAL.

¡Ay de mí triste!

SEGISM.

Traidor fuiste con la ley, Lisonjero con el Rey, Y cruel conmigo fuiste; Y así el Rey, la ley y yo, Entre desdichas tan fieras, Te condenan á que mueras Á mis manos.

CRIAD. 2.º

Señor...

SEGISM.

No Me estorbe nadie, que es vana Diligencia: ¡y vive Dios! Si os poneis delante vos, Que os eche por la ventana.

CRIAD. 2.º

Huye, Clotaldo.

CLOTAL.

¡Ay de tí, Qué soberbia vas mostrando, Sin saber que estás soñando! _(Vase.)_

CRIAD. 2.º

Advierte...

SEGISM.

Aparta de aquí.

CRIAD. 2.º

Que á su Rey obedeció.

SEGISM.

En lo que no es justa ley No ha de obedecer al Rey, Y su príncipe era yo.

CRIAD. 2.º

Él no debió examinar Si era bien hecho ó mal hecho.

SEGISM.

Que estais mal con vos sospecho, Pues me dais que replicar.

CLARIN.

Dice el Príncipe muy bien, Y vos hicisteis muy mal.

CRIAD. 2.º

¿Quién os dió licencia igual?

CLARIN.

Yo me la he tomado.

SEGISM.

¿Quién Eres tú, dí?

CLARIN.

Entremetido, Y deste oficio soy jefe, Porque soy el mequetrefe Mayor que se ha conocido.

SEGISM.

Tú sólo en tan nuevos mundos Me has agradado.

CLARIN.

Señor, Soy un grande agradador De todos los Segismundos.

ESCENA IV.

ASTOLFO.—SEGISMUNDO, CLARIN, CRIADOS, MÚSICOS.

ASTOLFO.

¡Feliz mil veces el dia, Oh Príncipe, que os mostrais, Sol de Polonia, y llenais De resplandor y alegría Todos esos horizontes Con tan divino arrebol; Pues que salís como el sol De los senos de los montes! Salid, pues, y aunque tan tarde Se corona vuestra frente Del laurel resplandeciente, Tarde muera.

SEGISM.

Dios os guarde.

ASTOLFO.

El no haberme conocido Sólo por disculpa os doy De no honrarme más. Yo soy Astolfo, duque he nacido De Moscovia, y primo vuestro: Haya igualdad en los dos.

SEGISM.

Si digo que os guarde Dios, ¿Bastante agrado no os muestro? Pero ya que haciendo alarde De quien sois, desto os quejais, Otra vez que me veais Le diré á Dios que no os guarde.

CRIAD. 2.º

_(A Astolfo.)_ Vuestra Alteza considere Que como en montes nacido Con todos ha procedido. _(A Segismundo.)_ Astolfo, señor, prefiere...

SEGISM.

Cansóme como llegó Grave á hablarme, y lo primero Que hizo, se puso el sombrero.

CRIAD. 2.º

Es grande.

SEGISM.

Mayor soy yo.

CRIAD. 2.º

Con todo eso, entre los dos Que haya más respeto es bien Que entre los demas.

SEGISM.

¿Y quién Os mete conmigo á vos?

ESCENA V.

ESTRELLA.—DICHOS.

ESTREL.

Vuestra Alteza, señor, sea Muchas veces bien venido Al dosel que agradecido Le recibe y le desea, Adonde, á pesar de engaños, Viva augusto y eminente, Donde su vida se cuente Por siglos, y no por años.

SEGISM.

_(A Clarin.)_ Díme tú ahora, ¿quién es Esta beldad soberana? ¿Quién es esta diosa humana, A cuyos divinos piés Postra el cielo su arrebol? ¿Quién es esta mujer bella?

CLARIN.

Es, señor, tu prima Estrella.

SEGISM.

Mejor dijeras el sol. Aunque el parabien es bien _(A Estrella.)_ Darme del bien que conquisto, De sólo haberos hoy visto Os admito el parabien: Y así, de llegarme á ver Con el bien que no merezco, El parabien agradezco, Estrella, que amanecer Podeis, y dar alegría Al más luciente farol. ¿Qué dejais que hacer al sol, Si os levantais con el dia? Dadme á besar vuestra mano, En cuya copa de nieve El aura candores bebe.

ESTREL.

Sed más galan cortesano.

ASTOLFO.

_(Ap.)_ Soy perdido.

CRIAD. 2.º

(_Ap._ El pesar sé De Astolfo, y le estorbaré.) Advierte, señor, que no Es justo atreverse así, Y estando Astolfo...

SEGISM.

¿No digo Que vos no os metais conmigo?

CRIAD. 2.º

Digo lo que es justo.

SEGISM.

Á mí Todo eso me causa enfado. Nada me parece justo En siendo contra mi gusto.

CRIAD. 2.º

Pues yo, señor, he escuchado De tí que en lo justo es bien Obedecer y servir.

SEGISM.

Tambien oiste decir Que por un balcon, á quien Me canse, sabré arrojar.

CRIAD. 2.º

Con los hombres como yo No puede hacerse eso.

SEGISM.

¿No? ¡Por Dios! que lo he de probar.

_(Cógele en los brazos y éntrase, y todos tras él, volviendo á salir inmediatamente.)_

ASTOLFO.

¿Qué es esto que llego á ver?

ESTREL.

Idle todos á estorbar. _(Vase.)_

SEGISM.

_(Volviendo.)_ Cayó del balcon al mar: ¡Vive Dios! que pudo ser[3].

[3] Polonia no tenía puertos: Calderon por consiguiente no pudo colocar la accion del drama en una ciudad marítima. A este cargo que se ha hecho al autor por estos dos versos creo que se responde muy fácilmente. _Mar_ se llamaba en tiempo de Calderon al de _Ontígola_, que es un estanque; _Mar_ se llamó despues al estanque grande de los jardines de la Granja. _Cayó del balcon al mar_, querrá, segun esto, decir: «cayó á un estanque de los jardines de palacio, cayó al estanque que está debajo del balcon.»

ASTOLFO.

Pues medid con más espacio Vuestras acciones severas, Que lo que hay de hombres á fieras, Hay desde un monte á palacio.

SEGISM.

Pues en dando tan severo En hablar con entereza, Quizá no hallaréis cabeza En que se os tenga el sombrero.

_(Vase Astolfo.)_

ESCENA VI.

BASILIO.—SEGISMUNDO, CLARIN, CRIADOS.

BASILIO.

¿Qué ha sido esto?

SEGISM.

Nada ha sido. Á un hombre, que me ha cansado, Deste balcon he arrojado.

CLARIN.

_(A Segism.)_ Que es el Rey está advertido.

BASILIO.

¿Tan presto una vida cuesta Tu venida al primer dia?

SEGISM.

Díjome que no podia Hacerse, y gané la apuesta.

BASILIO.

Pésame mucho que cuando, Príncipe, á verte he venido, Pensado hallarte advertido, De hados y estrellas triunfando, Con tanto rigor te vea, Y que la primera accion Que has hecho en esta ocasion, Un grave homicidio sea. ¿Con qué amor llegar podré A darte ahora mis brazos, Si de sus soberbios lazos, Que están enseñados sé A dar muerte? ¿Quién llegó A ver desnudo el puñal Que dió una herida mortal, Que no temiese? ¿Quién vió Sangriento el lugar, adonde A otro hombre le dieron muerte, Que no sienta? que el más fuerte A su natural responde. Yo así, que en tus brazos miro Desta muerte el instrumento, Y miro el lugar sangriento, De tus brazos me retiro; Y aunque en amorosos lazos Ceñir tu cuello pensé, Sin ellos me volveré, Que tengo miedo á tus brazos.

SEGISM.

Sin ellos me podré estar Como me he estado hasta aquí; Que un padre que contra mí Tanto rigor sabe usar, Que su condicion ingrata De su lado me desvía, Como á una fiera me cria, Y como á un monstruo me trata Y mi muerte solicita, De poca importancia fué Que los brazos no me dé, Cuando el sér de hombre me quita.

BASILIO.

Al cielo y á Dios pluguiera Que á dártele no llegara; Pues ni tu voz escuchara, Ni tu atrevimiento viera.

SEGISM.

Si no me le hubieras dado, No me quejara de tí; Pero una vez dado, sí, Por habérmele quitado; Pues aunque el dar la accion es Más noble y más singular, Es mayor bajeza el dar, Para quitarlo despues.

BASILIO.

¡Bien me agradeces el verte, De un humilde y pobre preso, Príncipe ya!

SEGISM.

Pues en eso ¿Qué tengo que agradecerte? Tirano de mi albedrío, Si viejo y caduco estás, ¿Muriéndote, qué me das? ¿Dasme más de lo que es mio? Mi padre eres y mi rey; Luego toda esta grandeza Me da la naturaleza Por derecho de su ley. Luego aunque esté en tal estado, Obligado no te quedo, Y pedirte cuentas puedo Del tiempo que me has quitado Libertad, vida y honor; Y así, agradéceme á mí Que yo no cobre de tí, Pues eres tú mi deudor.

BASILIO.

Bárbaro eres y atrevido: Cumplió su palabra el cielo; Y así, para él mismo apelo, Soberbio y desvanecido. Y aunque sepas ya quién eres, Y desengañado estés, Y aunque en un lugar te ves Donde á todos te prefieres, Mira bien lo que te advierto, Que seas humilde y blando, Porque quizá estás soñando, Aunque ves que estás despierto. _(Vase.)_

SEGISM.

¿Que quizás soñando estoy, Aunque despierto me veo? No sueño, pues toco y creo Lo que he sido y lo que soy. Y aunque ahora te arrepientas, Poco remedio tendrás; Sé quien soy, y no podrás, Aunque suspires y sientas. Quitarme el haber nacido Desta corona heredero; Y si me viste primero A las prisiones rendido, Fué porque ignoré quién era, Pero ya informado estoy De quien soy, y sé que soy Un compuesto de hombre y fiera.

ESCENA VII.

ROSAURA, _en traje de mujer_.—SEGISMUNDO, CLARIN, CRIADOS.

ROSAURA.

_(Ap.)_ Siguiendo á Estrella vengo, Y gran temor de hallar á Astolfo tengo; Que Clotaldo desea Que no sepa quién soy, y no me vea, Porque dice que importa al honor mio: Y de Clotaldo fío Su efecto, pues le debo agradecida Aquí el amparo de mi honor y vida.

CLARIN.

_(A Segism.)_ ¿Qué es lo que te ha agradado Más de cuanto aquí has visto y admirado?

SEGISM.

Nada me ha suspendido; Que todo lo tenía prevenido; Mas si admirarme hubiera Algo en el mundo, la hermosura fuera De la mujer. Leia Una vez yo en los libros que tenía, Que lo que á Dios mayor estudio debe, Era el hombre, por ser un mundo breve; Mas ya que lo es recelo La mujer, pues ha sido un breve cielo; Y más beldad encierra Que el hombre, cuanto va de cielo á tierra;. Y más si es la que miro.

ROSAURA.

_(Ap.)_ El Príncipe está aquí; yo me retiro.

SEGISM.

Oye, mujer, detente; No juntes el ocaso y el oriente, Huyendo al primer paso; Que juntos el oriente y el ocaso, La luz y sombra fria, Serás sin duda síncopa del dia. ¿Pero qué es lo que veo?

ROSAURA.

Lo mismo que estoy viendo dudo y creo.

SEGISM.

_(Ap.)_ Yo he visto esta belleza Otra vez.

ROSAURA.

_(Ap.)_ Yo esta pompa, esta grandeza He visto reducida A una estrecha prision.

SEGISM.

(_Ap._ Ya hallé mi vida.) Mujer, que aqueste nombre Es el mejor requiebro para el hombre, ¿Quién eres? que sin verte Adoracion me debes, y de suerte Por la fe te conquisto, Que me persuado á que otra vez te he visto. ¿Quién eres, mujer bella?

ROSAURA.

Disimular me importa. Soy de Estrella Una infelice dama.

SEGISM.

No digas tal; dí el sol, á cuya llama Aquella estrella vive, Pues de tus rayos resplandor recibe; Yo ví en reino de olores Que presidia entre escuadron de flores La deidad de la rosa, Y era su emperatriz por más hermosa; Yo ví entre piedras finas De la docta academia de sus minas Preferir el diamante, Y ser su emperador por más brillante; Yo en esas córtes bellas De la inquieta república de estrellas, Ví en el lugar primero Por rey de las estrellas al lucero; Yo en esferas perfetas, Llamando el sol á córtes los planetas, Le ví que presidia, Como mayor oráculo del dia. Pues ¿cómo si entre flores, entre estrellas, Piedras, signos, planetas, las más bellas Prefieren, tú has servido La de ménos beldad, habiendo sido Por más bella y hermosa, Sol, lucero, diamante, estrella y rosa?

ESCENA VIII.

CLOTALDO, _que se queda al paño_.—SEGISMUNDO, ROSAURA, CLARIN, CRIADOS.

CLOTAL.

_(Ap.)_ A Segismundo reducir deseo, Porque en fin le he criado: mas ¡qué veo!

ROSAURA.

Tu favor reverencio: Respóndate retórico el silencio: Cuando tan torpe la razon se halla, Mejor habla, señor, quien mejor calla.

SEGISM.

No has de ausentarte, espera. ¿Cómo quieres dejar de esa manera A obscuras mi sentido?

ROSAURA.

Esta licencia á vuestra Alteza pido.

SEGISM.

Irte con tal violencia No es pedirla, es tomarte la licencia.

ROSAURA.

Pues si tú no la das, tomarla espero.

SEGISM.

Harás que de cortés pase á grosero, Porque la resistencia Es veneno cruel de mi paciencia.

ROSAURA.

Pues cuando ese veneno, De furia, de rigor y saña lleno, La paciencia venciera, Mi respeto no osara, ni pudiera.

SEGISM.

Sólo por ver si puedo, Harás que pierda á tu hermosura el miedo, Que soy muy inclinado A vencer lo imposible: hoy he arrojado De ese balcon á un hombre, que decia Que hacerse no podia; Y así por ver si puedo, cosa es llana Que arrojaré tu honor por la ventana.

CLOTAL.

_(Ap.)_ Mucho se va empeñando. ¿Qué he de hacer, cielos, cuando Tras un loco deseo Mi honor segunda vez á riesgo veo?

ROSAURA.

No en vano prevenía A este reino infeliz tu tiranía Escándalos tan fuertes De delitos, traiciones, iras, muertes. Mas ¿qué ha de hacer un hombre, Que no tiene de humano más que el nombre, Atrevido, inhumano, Cruel, soberbio, bárbaro y tirano, Nacido entre las fieras?

SEGISM.

Porque tú ese baldon no me dijeras, Tan cortés me mostraba, Pensando que con esto te obligaba; Mas si lo soy hablando deste modo, Has de decirlo, vive Dios, por todo.— Hola, dejadnos solos, y esa puerta Se cierre, y no entre nadie.

_(Vanse Clarin y los criados.)_

ROSAURA.

Yo soy muerta.— Advierte...

SEGISM.

Soy tirano, Y ya pretendes reducirme en vano.

CLOTAL.

_(Ap.)_ ¡Oh qué lance tan fuerte! Saldré á estorbarlo, aunque me dé la muerte. Señor, atiende, mira. _(Llega.)_

SEGISM.

Segunda vez me has provocado á ira, Viejo caduco y loco. ¿Mi enojo y mi rigor tienes en poco? ¿Cómo hasta aquí has llegado?

CLOTAL.

De los acentos desta voz llamado, A decirte que seas Más apacible, si reinar deseas; Y no por verte ya de todos dueño, Seas cruel, porque quizá es un sueño.

SEGISM.

A rabia me provocas, Cuando la luz del desengaño tocas. Veré, dándote la muerte, Si es sueño ó si es verdad.

_(Al ir á sacar la daga se la detiene Clotaldo, y se pone de rodillas.)_

CLOTAL.

Yo desta suerte Librar mi vida espero.

SEGISM.

Quita la osada mano del acero.

CLOTAL.

Hasta que gente venga, Que tu rigor y cólera detenga, No he de soltarte.

ROSAURA.

¡Ay cielo!

SEGISM.

Suelta, digo, Caduco, loco, bárbaro, enemigo, Ó será desta suerte, _(Luchan.)_ Dándote ahora entre mis brazos muerte.

ROSAURA.

Acudid todos presto, Que matan á Clotaldo. _(Vase.)_

_(Sale Astolfo á tiempo que cae Clotaldo á sus piés, y él se pone en medio.)_

ESCENA IX.

ASTOLFO.—SEGISMUNDO, CLOTALDO.

ASTOLFO.

¿Pues qué es esto, Príncipe generoso? ¿Así se mancha acero tan brioso En una sangre helada? Vuelva á la vaina tan lucida espada.

SEGISM.

En viéndola teñida En esa infame sangre.

ASTOLFO.

Ya su vida Tomó á mis piés sagrado, Y de algo ha de servirle haber llegado.

SEGISM.

Sírvate de morir; pues desta suerte Tambien sabré vengarme con tu muerte De aquel pasado enojo.

ASTOLFO.

Yo defiendo Mi vida; así la majestad no ofendo.

_(Saca Astolfo la espada, y riñen.)_

CLOTAL.

No le ofendas, señor.

ESCENA X.

BASILIO, ESTRELLA Y ACOMPAÑAMIENTO.—SEGISMUNDO, ASTOLFO, CLOTALDO.

BASILIO.

¿Pues aquí espadas?

ESTREL.

_(Ap.)_ ¡Astolfo es, ay de mí, penas airadas!

BASILIO.

¿Pues qué es lo que ha pasado?

ASTOLFO.

Nada, señor, habiendo tú llegado. _(Envainan.)_

SEGISM.

Mucho, señor, aunque hayas tú venido: Yo á ese viejo matar he pretendido.

BASILIO.

¿Respeto no tenías A estas canas?

CLOTAL.

Señor, ved que son mias: Que no importa veréis.

SEGISM.

Acciones vanas, Querer que tenga yo respeto á canas; Pues áun esas podria _(Al Rey.)_ Ser que viese á mis plantas algun dia, Porque áun no estoy vengado Del modo injusto con que me has criado.

_(Vase.)_

BASILIO.

Pues ántes que lo veas, Volverás á dormir adonde creas Que cuanto te ha pasado, Como fué bien del mundo, fué soñado.

_(Vanse el Rey, Clotaldo y el acompañamiento.)_

ESCENA XI.

ESTRELLA, ASTOLFO.

ASTOLFO.

¡Qué pocas veces el hado, Que dice desdichas, miente, Pues es tan cierto en los males, Cuanto dudoso en los bienes! ¡Qué buen astrólogo fuera, Si siempre casos crueles Anunciara; pues no hay duda Que ellos fueran verdad siempre! Conocerse esta experiencia En mí y Segismundo puede, Estrella, pues en los dos Hace muestras diferentes. En él previno rigores, Soberbias, desdichas, muertes, Y en todo dijo verdad, Porque todo, al fin, sucede; Pero en mí, que al ver, señora, Esos rayos excelentes, De quien el sol fué una sombra Y el cielo un amago breve, Que me previno venturas, Trofeos, aplausos, bienes, Dijo mal, y dijo bien; Pues sólo es justo que acierte Cuando amaga con favores Y ejecuta con desdenes.

ESTREL.

No dudo que esas finezas Son verdades evidentes; Mas serán por otra dama, Cuyo retrato pendiente Al cuello tragisteis cuando Llegasteis, Astolfo, á verme; Y siendo así, esos requiebros Ella sola los merece. Acudid á que ella os pague, Que no son buenos papeles En el consejo de amor Las finezas ni las fees Que se hicieron en servicio De otras damas y otros reyes.

ESCENA. XII.

ROSAURA, _que se queda al paño_.—ESTRELLA, ASTOLFO.

ROSAURA.

_(Ap.)_ ¡Gracias á Dios que llegaron Ya mis desdichas crueles Al término suyo, pues Quien esto ve nada teme!

ASTOLFO.

Yo haré que el retrato salga Del pecho, para que éntre La imágen de tu hermosura. Donde entra Estrella no tiene Lugar la sombra, ni estrella Donde el sol; voy á traerle.— (_Ap._ Perdona, Rosaura hermosa, Este agravio, porque ausentes, No se guardan más fe que esta Los hombres y las mujeres.) _(Vase.)_

_(Adelántase Rosaura.)_

ROSAURA.

_(Ap.)_ Nada he podido escuchar, Temerosa que me viese.

ESTREL.

¡Astrea!

ROSAURA.

Señora mia.

ESTREL.

Heme holgado que tú fueses La que llegaste hasta aquí; Porque de tí solamente Fiara un secreto.

ROSAURA.

Honras, Señora, á quien te obedece.

ESTREL.

En el poco tiempo, Astrea, Que ha que te conozco, tienes De mi voluntad las llaves; Por esto, y por ser quien eres, Me atrevo á fiar de tí Lo que áun de mí muchas veces Recaté.