Orígenes de la novela, Tomo III
Part 84
_Fil._--Yo, señor don Carlos, como me tengo por el mayor amigo y servidor que teneis, y esta voluntad pienso tendreis por muy cierta, tendria por mala correspondencia y yo mismo juzgaria mal de mí si en caso que tanto os importa no dixesse sencillamente lo que entiendo, no procurando complaceros, como hazen los falsos amigos deste tiempo, hablandoos a gusto, sino proponiendoos la verdad desnuda de lo que siento, la qual aunque sea aspera a los oidos es saludable para el alma. Vos, señor, podeis hazer lo que quisieredes, mas aueis de hazerme vna merced, que os resoluais sin passion; porque toda cosa hecha con ella pocas vezes dexa de tener fines de mayor daño y doblados errores. Señal de ser sabio es poder enseñar y regir y no ser regido. En vos ha lucido esto siempre, sobrandoos buen gobierno en vuestras acciones y sano consejo para vuestros amigos. Lo que en mí sembrastes quando fué tiempo que lo huue menester y me conuino, esso cogereis aora, que os importa. No os falte para vos lo que para otros teneis; haced ageno este negocio y trataldo como si no fuessedes parte. Acuerdeseos que la afliccion entorpece la naturaleza, el amor y el odio peruierten el juizio; y como los quatro vientos de las quatro partes del mundo demas de sus colaterales alborotan la mar, assi son nuestras almas conmouidas y perturbadas de quatro furias o passiones, que son esperança, miedo, dolor y temor; y como los aires ocasionan truenos y lluuias, escondiendo el sol, assi las passiones cegando la razon con nubes y turbaciones del ánimo, no derraman los rayos del entendimiento para poder gouernar las velas de la sensualidad, y quien no está libre destas Sirtes y Ciclades, peligros del mundo, y se halla en el eterno descanso, no puede librarse de sus mouimientos ni viuir en reposo; y assi no me admiro que esteis aora ciego con esse dolor: porque siempre al primer rebato rinde el sufrimiento, por no estar preuenidos en la bonança para los peligros de la tempestad; y para no caer en tal desorden conuiene no perder el norte regimiento superior: porque la vida humana deue gouernarse por la semejança de la orden de arriba, y como las esferas inferiores, obedeciendo a la superior, son gouernadas por su mouimiento, assi deuen ser regidos nuestros sentidos por la virtud racional; y pues aora repugna la sensitiba, segun la carne al espiritu, mirad que vencida la racional queda vil y bruta, por lo qual deuemos sobre todo procurar no tenga imperio la fuerça de nuestros deseos y pasiones, porque ocupada el alma en cuidados de cosas temporales, carece del conocimiento de la verdad, y por este camino de engaños se va al infierno, donde no ay redencion, y nuestra ciencia es tan limitada, que sabemos en qué lugar nacemos e inoramos dónde auemos de ir; y la vida es sombra que passa: fue Ilion y los Troyanos, fueron otro tiempo los Milesios grandiosos. Todo es assi; lo futuro es lo que deuemos preuenir. Si de quanto tiempo ocupamos en vanidades, en alguna hora considerassemos lo poco que dura y mucho trabajo que cuesta todo, y conociessemos el engaño en que estamos, quiça viuieramos con más aduertencia. Mas ay, que ni considerallo pienso aprouecha: porque anda la comun inclinacion tan abituada a malos exercicios, que lo suelen hazer peor los que más noticia alcançan del mal. Hazemos las quentas siempre de lexos, estando tan cerca de dar las finales. Repartimos la vida en vanos fundamentos, que llorando seguimos. Damos poder a la costumbre, fuerça a naturaleza, disculpa a las inclinaciones, de manera que hazemos nosotros otra ley que quiere competir con la de Dios, todo para mayor fatiga nuestra, que el mundo y el pecado nunca dieron descanso, y digamoslo claro. Vos, señor, sois de la edad que sabeis (Dios os la aumente); lo que más os conuiene es estar bien con Dios, que os espera de dia en dia, no con el mundo: porque oy somos y mañana no somos. Viene la muerte siempre de prisa, y conuiene estar apercebido para acudir a su llamamiento. Tomad exemplo en el Rico Auariento, que nos enseña que importa no estar descuidado. Quanto a Dios, viuir como si huuiessemos de morir luego; quanto al mundo, como si la vida fuesse perpetua; en las cosas del alma muy escrupulosos, en las del mundo muy prouidos, que aquel se llamará sabio que se sabe saluar. Pensad aora en esto por mi amor: vuestra hija es ya esposa de esse mancebo, y libreos Dios de lo que llaman hecho es. No se la podeis quitar sin hazer pecado mortal y[651] estar en el es el mayor peligro: porque perder hazienda, honra y vida es nada, pues al fin se ha de perder. El peligro del alma es el que se deue temer, porque es como la piedra, que si la echamos de las manos no la podemos recoger. Somos Christianos, ninguna cosa deuemos de traer tanto delante de los ojos como guardar los estatutos de nuestra profession. Esta es la caualleria, esta es la honra, esta es la nobleza verdadera, y si no, idos al infierno por falsas honras del mundo, que es vna niñeria.
_D. Car._--Vos me poneis en vna gran confusion, porque no os puedo negar que no es suma inorancia tener más respeto á las leyes que Satanas puso al mundo que con la clara y pura que nos dio el Hijo de Dios, y tenemos recibida. Pero respondiendoos a lo que dezis, que es su muger, digo que lo sea muy en hora buena, no se la quiero quitar; por lo que conuiene a mi conciencia, lleuesela con la bendicion de Dios donde quisiere, mas de mi hazienda no espere vn real. Esto me lo podeis quitar, ó ay ley que me obligue a dar lo que es mio a quien me lo desmerece?
_Fil._--Bueno va: pues se ha rendido en lo más dificultoso, presto vendra a la razon. Aora venid aca, señor; muy bien me parece esso de vos, obra es en que no solo mostrais ser buen Christiano, mas aprouais la noble sangre de que os preciais, que los tales parece que tienen más obligacion que los demas a guardar essa lealtad a su Criador. Y les está bien por el exemplo que dan al pueblo; y como a la nobleza le es propio tener liberalidad, y más en las obras de Dios, en que se deue vsar della siempre con presteza, ya que lo es ésta, y por su respeto la hazeis, no la disminuyais en nada: porque no darle vuestra hazienda es más tema que gusto, y se puede juzgar a poco saber y a menos virtud, pues está fuera de tenerla el ánimo furioso. Y todas las cosas guiadas por buena orden llegan a perfeccion. El hombre abariento de la hazienda es pródigo de la honra, y quien tiene su pundonor en mucho, deue tener su dinero en poco. Rico es el que nada desea, y pobre el abariento por mucho que tenga, y mayor virtud es obrar bien que dexar de hazer mal, porque del bueno es hazer bien; siendo assí, y que la buena opinion se ha de preferir al dinero, no es justo la perdais y dexeis de obrar bien por él: lo que no se puede euitar hase de sufrir y no culpar, y el mal no se ha de vencer con mal. Ya esso sucedio a vuestra hija como a otras muchas ha sucedido, que no fue ella la primera: qué le aueis de hazer, sino remediarla con toda cordura? Obra de prudencia es poder hazer daño y no hazerlo, y de loco no poder vengarse y desearlo. De sabios esforçados es hazer con gusto lo que es fuerça, porque los trabajos tomados de voluntad, no lo son; y assi a solo a el prudente le sucede no hazer nada forçado, porque se conforma en todos los casos con el corriente del tiempo, y como dicen: mejor es llorar con los sabios que reir con los necios. Al ánimo generoso nada le haze injuria: si essa moça erró, al fin es hija, y aunque el pecado sea grande, el padre ha de dar ligero castigo. Fuluio absoluió de culpa a su hijo, que lo quería matar despues de cometer adulterio con su madrastra. Qué hizo vuestra hija? Venciose de amores de vn mancebo galan y discreto; cada día vemos esso por otros de menos partes. No os falte aora el juizio y cordura de Alexandro, que fauoreció a su hermana enamorada; cosas tan naturales y vsadas no se deuen estrañar. Segismunda Tarentina fue perdonada de su padre hallandola delinquiendo. Mal hizierades vos, como Seleuco, que dio su propia muger Estratonica[652] a Antioco su hijo, porque supo que estaua enemorado della siendo su madrastra. Pisistrato, tirano, perdonó a vn mancebo que publicamente le besó su hija, diciendo: Si matamos a los que nos aman, qué haremos á los que nos quieren mal?
_D. Car._--Bien hablais si no huuiera de cumplir sino conmigo; mas qué diran mis parientes de mí, viendo que no sólo sufro, mas fauorezco tan grande deshonra?
_Fil._--Buena conclusion es essa; hermosura agena, sin la propia, a ninguno hizo hermoso; aquel es de clara sangre que sus obras lo hazen claro, y como dizen: Hasta vn cabello haze su sombra; todo hombre tiene su ser; la virtud da nobleza, y no la opinion que cada vno tiene de sí; de honrado soy yo, y mi abuelo, tal, y mi primo, fulano. Todo esto concedo que incita y ayuda para la virtud, pero si vos no la vsais, tengo yo por mí que deshonra más. Sabeis qué son los parientes? si sois rico van a vuestra casa, por lo que de vos pretenden; si pobre, os desprecian. Pocos o ninguno dan ya de su hazienda; consejos, quantos quisiéredes, mas de manera que si huuiera peligro queden ellos fuera dél: y es engaño conocido sugetarse al parecer de los parientes y en todas las cosas seguir su opinion, sin reparar en lo conueniente, porque de ordinario se inclinan a la parte próspera. No niego ser muy bueno tenerlos, y cumplir con ellos las obligaciones naturales y las de buena correspondencia, y en todo lo possible conseruar buena amistad, auenturando por ellos la hazienda y vida conforme a lo que se pratica en este mundo; pero en el Reyno eterno tambien teneis diuinos parientes, con quien es más necessario cumplir, y éstos son de parecer que hagais siempre lo que os obliga la ley en que viuis, y es justo la sigais, y que no dexeis de hazerlo por la honra del mundo, que quien pone en Dios su esperança y su fundamento, y no en los hombres, tiene a Dios y a los hombres. Y mucho mayor deshonra y afrenta hazeis a vuestra alma no cumpliendo con ella, pues por su respeto os dieron esse cuerpo, que podeis hazer incorrupto que passe las nubes y los cielos y resplandezca más que el sol[653]. Este es el verdadero punto de la honra, y considerad esto. Si se honra vn cauallero de mostrar las heridas que recibio en la batalla, quánto mayor honra será mostrar vn cuerpo sin las corruciones[654] humanas el dia del juizio? Casóse vuestra hija pobremente, para sí lo hizo; si le viniere mal, ella lo sienta, y vos no os condeneis. Aueis de hazer bien a los estraños, hazeldo a los vuestros; porque desheredar los hijos y heredar los parientes es gusto culpable.
_D. Car._--Pues cómo se ha de sufrir en el mundo casarse mi hija sin mi licencia con hombre tan inferior suyo, teniendo yo tratado para ella vn casamiento tan noble y rico?
_Fil._--Pareceme que no era suyo, pues Dios quiso estotro, aunque este y todos los demas sucessos que tienen los hombres mal se pueden juzgar; porque la inorancia es en dos maneras: natural como en los mancebos por falta de esperiencia, que no se puede alcançar sin tiempo, y es madre de las cosas y vn conocimiento de particularidades, que la poca edad no comprehende, porque no juzga sino lo presente. Puede tambien auer inorancia en los muy viejos por fallecimiento de los sentidos. La otra procede de la negligencia de los hombres quando nos entristecemos de las cosas humanas. Sin razon ni entendimiento, dos asquas que sustentan nuestra luz, los mortales atreuense a pedir lo que desean, que assi nos lo dixo Christo quando orando en el huerto representó la flaqueza de nuestra humanidad: Dios lo oye todo, y da lo que ve que es mejor. Dexad a los vientos mouer las velas, tomad el puerto que os dieren, que por ventura os aconseja mejor el viento que os guia. Dexad essa ira que teneis, no os ocupe y rinda el dolor las torres de vuestro ánimo. Dize Iubenal muy bien: si quieres consejo da lugar a los Dioses que te le den, pues que saben lo que nos conuiene y es más prouechoso, y por cosas gustosas te daran otras más necessarias, que mucho más aman ellos al hombre que se ama él a sí mismo. Nosotros mouidos por ciego deseo pedimos casamiento, parto de la muger y otras cosas que nos parecen de gusto y prouecho, pero ellos saben quál ha de ser la mujer y el hijo y lo demas: pues si este gentil conocia esto, quien se precia deste tan grande apellido de Christiano mucho más le conuienen las obras que lo confirmen en este grado. Por esso el que lo es deue conformarse en todo con la voluntad de Dios. Assi lo hizo Dauid, llorando el hijo en quanto estuuo enfermo; muerto, vistióse de gala. Contentaos, señor, con el marido que vuestra hija escogió, pues ella está contenta, que nada se haze sin permission diuina. Mirad la fabula del mar de Galilea, que viendo las nubes cargadas de agua, mouidas de los vientos, pensando serian montes que podian caer sobre él y secarle, fuese retirando lo más que pudo, pero deshaziendose las nubes sobre él convertidas en agua crecio con doblada corriente. Así que de donde temia el daño le vino mayor prouecho, porque la diligencia de los hombres siempre se engaña en las cosas dudosas. Mal pueden los coraçones adiuinar lo que les puede suceder, aunque se diga que no hay cosa más leal que el coraçon, a quien muchas vezes hieren rezelos de lo que sucede, pero esto es incierto; de manera que vos, señor, os deueis consolar con muchos que gustaron esse acibar. El fin de las cosas se ha de medir con prudencia; no os falte ésta para agradecer a Dios el cuidado que tuuo de vos, que yo espero que ha de ser para más descanso vuestro, porque yo conozco el mancebo, y es discreto, muy cuerdo y de gentiles partes, y os ha de saber grangear la voluntad y conserbar la vida, que essotro quiça deseara quitarosla más aprisa; y podria ser de algunos locos vanos que acabado de gastar el dinero que les dan en dote, con juegos y otros diuirtimientos (para los quales no ay tesoro que baste) desprecian el suegro y dan triste vida a la muger. Estotro tiene en vos toda su honra y continuamente os ha de tener obediencia. Mirad si es mejor tener yerno a quien mandeis o que presuma mandaros. Vuestra hija ha de ser muy estimada, y señora dél; quierense bien y seran bien casados; conforme a la ley de Dios y del mundo es suya por derecho; si dexais vuestra hazienda a otro agradeceraoslo poco y no dará vna limosna por vuestra alma. Hazeis mal a vuestra hija y encargais vuestra conciencia. Segun esto, ved lo que os conuiene: a mí me parecia mucho mejor recoger vuestro yerno, pues lo es ya forçosamente, y con vn beneficio forçado sugetais dos voluntades. Echad de vos el odio y la opinion del mundo, y considerad que no puede ser mayor desuentura que negar el merecimiento a la persona por darlo al dinero, y que sea la pobre virtud tan aniquilada. Este es, señor, mi parecer, y esse Doctor Carrasco que os aconseja essotras marañas y querellas quiere triunfar con vuestro dinero a costa de vuestro trabajo, y tales consejos son para destruir hazienda, vida y alma; y de aqui procede auer tan poco sossiego, tanto odio, tanta cudicia. Quántas letras de mal zelo estan sembradas en esta tierra? Las armas que la ganaron y honraron conuirtieronse en leyes que la destruyen; las demandas son tantas, que ninguno trae la capa segura: porque de vn ladron os podeis defender y de vn mal legista no, que tiene hechos dos testos que son contraminas para assegurar robos y destruir la verdad. Assi lo entiendo; hazed, señor, lo que deueis a virtud, que es la propia nobleza, sin tener atencion a los injustos fueros del mundo, que las leyes se hizieron para castigar malos y no para destruir buenos. No os desassossieguen malos consejeros; segui antes el consejo malo de buen zelo que el consejo bueno de mal zelo, pues sabemos la quenta que Dios tiene con las buenas intenciones: la mia es de ueros descansado los dias que os restan de vida; conformaos con la voluntad Diuina y lo demas passe por donde pudiere.
_D. Car._--Señor amigo, concluisme tanto con la razon, que yo sería de mal juizio si hiziesse[655] della, y con esto os confiesso que el amor de padre me lleua quanto puedo a vuestro parecer: porque a la verdad, mi hija es para mí tan obediente, que no tengo de qué quexarme della. Si erró, como vos dezis, es muger como las otras. El consejo del Doctor Carrasco ya veo que es para mucho desassossiego, y que el vuestro es lo cierto y qual yo de vos esperaua. Aora conozco quánta razon tenia Alexandro en dezir que era bien empleado gastar vn Principe sus tesoros por conquistar vn Reyno, por comunicar vn hombre discreto, si en él lo huuiesse. Esto no se entenderá si el sabio es mal inclinado, porque en la mala inclinacion no puede auer sabiduria; y es sin duda que en esta vida no ay cosa tan preciosa como el verdadero amigo. O, quánto vale el buen consejo, a quien dél tiene necessidad; tal beneficio puedese agradecer, mas la paga a solo Dios compete. O, gran fuerça la de la verdad, que contra todos los ingenios, sagacidades, malicias y espias del mundo facilmente passa venciendo; y assi lo que más nos conuiene es tratar con amigos fieles, y quando nos engañamos en la eleccion dellos, basta por vengança dexar la conuersacion de los falsos y sustentar la de los buenos. Mi honra, alma y vida os deuo, pues me quitastes de mil ceguedades con que me destruia, y assi nunca Dios quiera que yo salga de vuestro parecer. Venid conmigo, vamos a buscar a mi yerno Zelotipo y lo traeré a mi casa con la bendicion de Dios, y pues le fuistes tan buen padrino, quiero que os deua el consejo y a mí agradezca el executarlo liueralmente, y mis parientes digan lo que quisieren, que grande engaño es no usar de virtud por lo que puede dezir el mundo. Señores, no espereis lo que resta para la conclusion de las bodas, que dentro se harán.
_A la censura de nuestra Santa Madre Iglesia._
FIN
EN MADRID, EN LA IMPRENTA DEL REYNO. AÑO M.DC.XXXL
NOTAS:
[649] En el original «hallá», como en algunos otros lugares.
[650] En el original, _Silua_.
[651] En el original, _ó_, pero el sentido de la frase pide _y_.
[652] En el original, _stEratonica_.
[653] _Son_ en el original.
[654] En el original, por errata, _conuciones_. En la edición de 1735 se lee _conexiones_, pero es enmienda desacertadísima.
[655] Parece errata, ¿acaso _huyese_? En la edición de 1735 dice lo mismo.
COMEDIA LLAMADA FLORINEA
QUE TRACTA DE LOS AMORES DEL BUEN DUQUE FLORIANO CON LA LINDA Y MUY CASTA Y GENEROSA BELISEA, NUEUAMENTE HECHA: MUY GRACIOSA Y SENTIDA, Y MUY PROUECHOSA PARA AVISO DE MUCHOS NECIOS
COMPUESTA POR EL BACHILLER JOAN RODRIGUEZ FLORIAN
_Vista y examinada, y con licencia impresa._
(Escudo del librero con sus iniciales A. G. en la base. Representa al halcón sujetado por una mano de persona, y debajo la leyenda:
_post_, _tenebras_, _spero_, _lecem_)
_Vendese en Medina del campo en casa de Adrian Ghemart._ 1554
EL BACHILLER IOAN RODRIGUEZ ENDEREÇANDO LA COMEDIA LLAMADA FLORINEA A VN ESPECIAL AMIGO SUYO, CONFAMILIAR EN EL ESTUDIO, ABSENTE.
Como sea ansi que el amor no compadezca ocio, para del que ama al que es amado, ansi en mí esta tal fuerça ha hecho a mi mano sacar osadia de temor, y fuerças de flaqueza; para que en aquello que el coraçon desseoso de vuestro seruicio, y hambriento de vuestra buena presencial communicacion de amigo no puede exercitarse estando tan distantes en las moradas: a lo menos desde acá os signifique la memoria que tengo de vos. Y pues las obras son pregonero de la voluntad (segun atestigua la sentencia del diuino Gregorio) quise con esta pequeña obra (vista por los leyentes la pequeñeza de mi possibilidad para os seruir) veays vos la integridad de mi amorosa voluntad, en representaros como mejor mi pluma me permitiere aquello que, aunque aqui por comedia leeran los leyentes, vos vistes parte de ello, antes que vuestra partida me experimentasse en soledad de vuestra buena familiaridad, y mi descontento me acompañasse de ociosidad, y la ociosidad me diesse nombre de historiador comico, si a los leyentes les paresciere, que por sola vuestra causa le merezco.--_Vale felix._
COMIENÇA VN PROEMIO DEL AUTOR DE LA COMEDIA FLORINEA: DANDO EN ELLA AUISOS POR EL PROEMIO AL LECTOR.
_Muy gran daño pare la mala compañía_[656].