Orígenes de la novela, Tomo III
Part 85
O sabio lector, recoge tu mente aquesta comedia queriendo leer, do flores de dichos podras escoger y auisos de males que ay en la gente. Aqui podras ver el inconueniente que suelen causar malas compañías y las vanidades de las mocerias: recoge lo bueno con seso prudente.
_El amor todo lo postpone y nada vee sino como ame y goze del amor._
Del buen Floriano illustre y amante tendras buen auiso, si fueres señor, que mires qué daños le traxo el amor, qué bascas y gastos y mal tan pujante: Ni honra ni estado ya pone delante, en todo pretende cumplir su cobdicia, ni oye a Lydorio fundado en justicia, escucha a malsines creyendo los ante.
_Muy poco se deue la hembra fiar de sí mientras fuere moça, y ansi ha de ser recatada de todo lo que oye y vee._
Pues miren las damas en la Belisea, tan sancta y honesta y tan recogida, que puesto que en todo no dio de caida, amor tal la puso que ya vacilea: Ya tiene por bueno amar lo que afea; Marcela y Iustina con su mal consejo la hazen que niegue al buen padre viejo, no dando le el sí en lo que el dessea.
_Mucho afan y peligro ahorra el padre que, en siendo para ello la hija, la da a su marido o dispone de su estado._
Auisen los padres tener más cuidado de dar a sus hijas de presto marido, que pierden congoxa y ganan oluido de algun gran desmancho que den a su estado: No duerman diziendo que Dios les a dado las hijas muy castas, honestas, santeras, que al fin ya se viendo que son casaderas, si anda Marcelia, tendran mal recado.
_La floxedad en los señores haze de fieles sieruos, malos, y de leales ladrones, donde no ay buen conoscimiento._
Entienda cualquiera en bien gouernar a sí y a su casa que Dios le aya dado; no pierda con ocio lo que es allegado con grandes congoxas y grande afanar: Que vn floxo señor más suele dañar con ser descuidado a los sus siruientes, pues mala cobdicia despierta las gentes de entrar en lo ageno que no veen guardar.
_La nobleza de la casta mucho ayuda a la virtud. Del vicio de la carne, huyr es lo más seguro, las occasiones._
Los vicios y embustes de gente ociosa a quien noble casta no da soffrenadas aqui descubiertas verás bien asuadas si notas muy bien, lector, cada cosa: Verás la luxuria de carne ceuosa que oy tiene en el orbe muy grande poder, verás el peligro de pobre muger a do no la guardan si es moça y hermosa.
_Las mugeres naturalmente son escasas y pedigüeñas._
Verás los embustes que saben vrdir por guardar su honra y cumplir apetito del vicio en que puestas es muy infinito ansi en luxuria como en el pedir: Ni a todas las taches por mí tal dezir, mas todas las teme y estaras guardado, que para en los vicios no andar cenagado orar bien por todas, y de ellas huyr. Tendras gran auiso quando esto leyeres guardar la manera que cada qual quiere o que graue o triste, o alegre, o qual fuere hablar alto, o baxo, segun que entendieres: Y entre las malicias, risadas, plazeres verás las verdades de lo que ora passa de amos y moços y gentes de casa, segund al estado de cada qual vieres. Y quando encontrares en cosas lasciuas no tomes lecion de malos desseos, mas piensa que en baxo de sus casos feos ay grandes auisos por donde bien viuas:
_Comparacion._
Que estando en las eras el pan si lo acribas, la paja va fuera que el grano cubria;
_Comparacion._
tambien so las hojas, la fruta se cria;
_Applicacion._
reprocha tú el mal, y el bien bien recibas.
_Concluye con el lector. Promete para otro año continuar la comedia._
Con tanto concluyo, lector, te rogando que des por lo bueno a Dios los loores y suplas las faltas de los escriptores, de lo que te escriuen te aprouechando: Las bodas del buen Floriano esperando para otro año de más vacacion, adonde la historia tendra conclusion a Dios dando gracias, allá nos llegando. Amen.
NOTAS:
[656] Esta reflexión, como las demás que se ven al frente de cada estrofa, hállanse en el impreso original colocadas á los márgenes, en letra redondilla.
INTRODUZENSE EN LA PRESENTE COMEDIA LAS PERSONAS SIGUIENTES
FLORIANO, _cauallero_. LYDORIO, _su camarero_. POLYTES, _paje_. FELISINO, } FULMINATO,} _criados de Floriano_. PINEL, } LUCENDO, _cauallero, padre de Belisea_. BELISEA, _donzella_. IUSTINA, _donzella_. DESPENSERO DE LUCENDO. GRISINDO, _paje de Lucendo_. MARCELIA, _alcahueta_. LIBERIA, _donzella_. GRACILIA, _donzella_. VN ESTUDIANTE.
Diuidese la presente obra en quarenta y tres scenas o actos.
ARGUMENTO DE LA PRIMERA SCENA QUE ES COMO PROEMIO DE TODA LA OBRA.
Floriano despues de algunos dias ser passados, que ouo llegado al pueblo donde residia Belisea, descubre a Lydorio su camarero y antiguo criado en su casa; la causa por qué, dexando su señorio y naturaleza, se vino a tan extrañas y lexos tierras, y por qué hizo parada en el pueblo donde a la sazon residia. Y despues de certificarle de estar herido de amores de Belisea, y pedirle fauor para su enfermedad, passadas largas razones entre los dos, y mas terciando Fulminato, embia por su consejo vna carta con Polytes a Belisea.
FLORIANO, LYDORIO, FELISINO, FULMINATO, POLYTES.
[_Flor._]--Ahora que el fin del caminar a dado principio a nuestra quietud, te quiero, Lydorio, declarar el intento de mi venida: porque sabida la causa, sepas ayudarme a buscar los más sufficientes medios para que mi enfermedad halle remedio y mis altos pensamientos el complimiento de mis difficiles y arduos desseos. Pero quiero que seas auisado de dos cosas, para conseguir este fin muy menesterosas y vtiles. La vna es, que acompañando el silencio de tu lengua a tus oydos para me oyr, y atencion para me entender, y voluntad para me fauorescer, y amor para la diligencia en el obrar, tus zelosos y castos desseos no contradigan a lo que sintieren inclinada mi voluntad. La segunda será, que a tu libre y sagaz prouidencia la acompañe diligente presteza y auisada solicitud para buscar mi remedio.
_Lyd._--Señor, para hombre tan sin pliegue a tu voluntad y tan obligado a tu seruicio seria escusado tan obscuro y largo proemio: sino luego al descubierto me di como yo te entienda lo que quiere tu voluntad, pues que sabes que a de ser en tu seruicio el niuel de mis obras.
_Flor._--Siempre tu buen seruicio me ha sido testigo del desseo que a mis cosas tengas. Por tanto sin más rodeos te quiero aclarar mi voluntad, porque la claridad de mi hablar ponga obligacion en tu fidelidad, para que ponga cuidado tu libre juyzio en buscar aliuio a mi subjecion. Y pues mi pena exterior publica bien el ay del captiuo coraçon, no será menester descubrirte más mi mal.
_Lyd._--Antes te veo tan nueuo en la manera de viuir, que ni de antes te entiendo, ni agora sé lo que me quieras mandar.
_Flor._--No sin causa es dicho ser mal animal de conoscer el hombre y difficil de entender su coraçon, a Dios tan solo manifestado. Y pues tus palabras protestan no saber tú la causa de mi mal, sabras que el salir yo de mi casa y de mi naturaleza, y el venir adonde agora estamos, todo ha sido por la fuerça y poder de aquella que par no tiene oy en el mundo en hermosura y todo buen atributo.
_Lyd._--Y quién tal podra ser que baste a mudarte muy en otro del que solias?
_Flor._--Aquella cuyo merescimiento me da gran loor en solo nombrarme y ser su captiuo.
_Lyd._--Mucho derogas a tu nobleza en te rendir sin auer quien baste a prenderte.
_Flor._--No me atajes en la sentencia y no errarás en el juzgar. Porque allá antes que la viesse, como su fama de bondad y hermosura hinchiendo el mundo viniesse a mi noticia, dudoso de tanto valor y incredulo de lengua vulgar, embié por un criado de mi casa en secreto a verla y sacar su retracto. Por el qual, visto por mí, conosci ser nada lo que nadie me podia allá contar. Porque no menos ventaja haze la grandeza de mi señora a la fama que las no amantes lenguas me lleuauan, quanto excede lo viuo a lo pintado, y lo existente a lo por formar. Visto, pues, el retracto de su incomparable hermosura, me rendio alla por tan suyo, que ya como a perfection de mi sér no platicaua mi desseo sino de dessealla, y mis ojos sino de vella, y mi coraçon sino de amalla, y mi entendimiento sino de contemplalla. Y como por la muerte de mi padre me halló el amor más libre, luego me mandó dexar el gouierno del estado a mi madre y que viniesse a darle las llaues de mi dichosa prision. Vine, vila, y conosci ser nada lo que de ella se me podia dezir en absencia. Y finalmente, tengo hecho pleytesia a su vassallaje, y tengo tan inclinada mi memoria a pensar en ella, y mi entendimiento por tan suyo, que no puedo saber otro bien ni otra gloria sino de Belisea, a la qual de libre voluntad amo, con firme fe la adoro, y como gloria de mi coraçon, no es possible apartar de ella mi memoria ni desprender mi voluntad. Y pues sabes lo que querias, prouea tu libre prudencia en lo que mi captiua voluntad no puede sino amar la muerte y descansar con el tormento. Cata, pues, suelto el enigma: mira cómo estamos ya, como dizen, las manos en la masa.
_Lyd._--Aunque vea tu querer muy afixado en tu perdicion, el mio, que muy firme está en tu seruicio, no me consiente callar donde tu señorio y mi poco atreuimiento no me dan suelta al dezir.
_Flor._--Pues sé que no bastaras a sacarme de mi acertado parescer en amar, yo quiero libertarte a que me digas el tuyo. Y sé bien que tú mismo aprobarás por mí contra ti, si contra mi desseo piensas proceder.
_Lyd._--De tu nueua licencia me nasce para te hablar nueua osadia, acompañada con el deuido acatamiento que mi persona a la tuya deue: empero porque auiendo testigos tus cosas iran en plaça antes que el tiempo (que aclara todas las cosas) lo pida, y tambien porque a tus criados no se les dé motiuo de atreuimiento para con tu persona, porque viendo me hablar contigo tan de asiento, sin saber la licencia que para ello me tienes dada, vendran a perder algo del reuerencial temor que inferiores deuen a su señor, porque la mucha familiaridad pare menosprecio, por tanto, será bien que mandes (si te paresce) aquellos moços salir de la sala.
_Fel._--No ves, Fulminato, en qué precio de almoneda nos trae Lydorio?
_Ful._--Yo lo he oydo: que descreo del agareno y de toda la ley del Alcoran si no estoy por yr a él, y en presencia de mi amo echalle la lengua a los pies, para que sepa cómo se habla de Fulminato. Y aun si, lo que yo querria, se me pone en defensa, dexarsela por pieça mayor de todo su cuerpo. Y aun espera y verás la obra comer a vn plato con mi dezir.
_Fel._--Y calla, está quedo, no te oya Floriano, e oyamos en qué se determina.
_Flor._--Ya me paresce, Lydorio, que buscas de corrido de lo que as pensado cómo te escabullir sin ser conoscido tu yerro. Y por tanto quiero que aya testigos de tu confusion y mi mucho acertamiento, los quales atribuyan la victoria a quien la mereciere. Oyslo, Fulminato y Felisino? llegaos acá. Agora tú, Lydorio, procede, y vosotros oyd quán armado está contra mí de argumentos.
_Lyd._--Aunque de ser contra ti me guarde Dios, y pues hazes juezes de tu causa los que de ti an de ser juzgados, digo que me paresces muy aborrecedor de tu descanso: pues sin muy manifiesto por qué, te matas con tus manos.
_Flor._--Y cómo no causa hallas tú el morir yo por quien tan justa, deuida y necessariamente muero? Agora te digo que sobre tal fundamento podras leuantar muy falso edificio.
_Lyd._--Veo, señor, tan firmado tu parescer en tu daño, que hallo menos inconueniente el seguirte que prouecho en el contrariarte. Y aunque el consejo no se deue donde no ay voluntad al recebirle, ni se espera fructo en el effectuarle, no empero callaré a que mi sana voluntad te auisa pongas delante en lo que tu alto merescimiento se deua estimar, y la nobleza de tus antepassados, y la limpieza de tu sangre, y la qualidad de tu estado, y el cuento de tu persona. Y mira, señor, que no te dexes gouernar por la libertada y fauorescida juuentud, sin que con el freno del preuenir de las cosas le des tales sofrenadas, que puedas lleuarla subjecta a la razon; en especial no te deues fiar como mancebo de ti mesmo en este caso de cobdicia sensual de la lasciuia y ardor libidinoso de la cenagosa y limosa carne, enemigo tan pujante y tan notorio y continuo nuestro: porque en la pelea de este vicio de la luxuria, muy pocos acometedores vimos gozosos del triunpho de victoria, ni aun pocos acometidos escapar de muerte, o cayda, o herida. Y si en lo dicho te soy molesto, mandame callar en lo por dezir.
_Flor._--Cómo que tan presto piensas derrocar mi firmeza de que no busque mi desseo la consecucion de su gloria? Cata que el amar es al hombre natural, porque el amor es obra de la virtud concupiscible.
_Lyd._--Amor virtuoso.
_Flor._--Bien dize: porque por fuerça y atraydo de la virtud, ama hombre lo bueno. Y ansi por esto quiere Dios por solo amor ser seruido, y como bien nuestro ser amado: esto no es ansi?
_Lyd._--La mesma verdad.
_Flor._--Pues ansi a mí me es necessario endereçar mis desseos, como a vltimo fin, en la gloria de mi señora Belisea.
_Fel._--Atame essa christiandad.
_Flor._--Y es me no menos necessario confessar su poder, y en mí la nobleza, y todo lo demás que tú pones por estoruo para no la amar y querer y adorar: pues en ella está mi vida y en su mano las llaues de mi muerte. Esso mesmo me demuestra que hago aleuosia gastar algun momento de mi triste vida sino en pensar en ella: porque si con sólo auer oydo en absencia la fama de su valor no fuera su captiuo, fuera muy de vituperar, quánto más, auiendo merescido mis ojos verla, no se rendirá mi coraçon en amarla y morir por ella? Y si todo hombre naturalmente busca la gloria como a vltimo fin y descanso, pues por qué yo menos y no más que todos amaré y querré aquella gloria, a cuyo desseo soy tan lleuado y tan justamente forçado?
_Ful._--O hi de puta, y qué diuinidad para dar gloria! no basta loco, sino herege?
_Flor._--Dizes algo, Fulminato? calla, calla, dexa hablar a Lydorio. Di, di, no enmudezcas: que yo sé, Lydorio, que mi mucha justicia ha puesto freno a tus demasias y silencio a tus reproches, y enmudescimiento á tus argumentaciones. Confiessa, confiessa conmigo la potencia de mi señora. Y pues con tus consejos sabes que no as de ganar tierra en lo que, yo acertando, tienes tú por error, prudencia será hazer de la necessidad virtud y de los morales consejos venir a los actuales hechos.
_Lyd._--Qué es, señor, lo que me mandas, que lo haré, pues que ansi quieres?
_Flor._--Quiero que, como libre tú de tal passion, busques algun vado por donde a mi tormento pueda venir aliuio.
_Ful._--Cómo, señor, que vna sola muger ha de bastar a darte pena? calla por Dios, que afrentas a los que tu pan mantiene. Descreo de quantos en Dios no creen y a ti no an temor, si no me as dado más pena que en mandarme hazer pieças. Auisen me quién ella es y guienme a su casa, que aunque pese a todo el mundo, te la traygo a la cama; y dame licencia yre a tomar algunas armas; y si aun en esto ay tardança, muestrenme su casa, y comiença me a esperar con ella de la mano, y veamos si abrá quien diga a Fulminato blanco as el ojo, sino tú, que huyes de conoscer a quien tengas en tu casa.
_Flor._--O, cómo es otra cosa el hablar a saluo de la experiencia en los peligros!
_Ful._--Y pones duda en mi palabra?
_Flor._--Quiero que no hables lo que deroga al poder de mi señora Belisea.
_Fel._--No te marauilles, señor: porque su esfuerço le haze a Fulminato sobresalido en algunas cosas. Y el camino más sin rodeos para que de tu descanso le ganemos todos, es que tú, señor, escriuas de tu mano, declarando a tu señora tu pena: porque por ventura tú penas por ella, y ella o no lo sabe o no te conosce: que yo te juro, a pena de mentiroso, que si ella sabe quien tú eres y sabe tu mal, y sabe ser ella la causadora, que ella venga muy presto a lo bueno. Porque la muger es yesca muy dispuesta adonde el tal fuego prenda, y preso no se apaga tan ayna, porque no saben tener medio en el amar, como tan poco en el aborrescer. Y pues tú estas determinado de seguir tu voluntad, y tu voluntad es de amar a essa señora, ni los consejos de Lydorio virtuosos aqui quadran, ni el arriscado parescer de Fulminato es cumplidero. Porque en aquello se deue poner el hombre de honra, con que presuma no descaer de su estima, no saliendo con su intento. Y aunque el camino de mensajerias que yo digo parezca en sí más largo, pero si Dios pone la mano, suele ser muy breue, porque a quien Dios quiere ayudar, la casa le saue.
_Flor._--O, cómo as acertado! bien paresce que tú ayas visto el inspirante rostro de mi señora, pues de ella te fue infundido tal consejo.
_Fel._--Infundí por ay: qué spiritu sancto para embiar inspiraciones! nunca el diablo le sacará de dezir heregias y de adorar por Dios vna muger.
_Flor._--Qué dices de merescer?
_Fel._--Trastroca me essas razones. Digo, señor, que el merescer de tu señora no se deue ansi tratar.
_Flor._--De su merescer hablas, y tan a sobrepeyne? Y cómo no miras que hablando de mi señora se an de premeditar las palabras y ser muy de peso las razones? Y quien osará mirar su rostro sin quedar conuertido en nueuo ser?
_Fel._--En ser de asno.
_Flor._--Quién pensará merescer el menor de sus fauores? quién sabra estimar su gracia? su compostura, su gentileza, su donayre, su semblante ayrado, su alegria, su grauedad, su honestidad, su poder, su proeza de sangre?
_Lyd._--Tú, Felisino, le has metido en cosa que no tendra fin.
_Ful._--Por mucho hablar mucho errar. El diablo te hizo tan reagudo, pues por tu causa no cesssara oy de loar vna muger: que solo con el buen vestido le ha visto buen parescer, que tambien le tiene vn palo atauiado, pues dizen dame vestido y darte he vellido. Pues loela quanto se pagare: que al fin es muger, y por menos perfecta fue hecha para el hombre, como la silla para el cauallo.
_Fel._--Calla calla, que yo lo soldaré: que él ni oye ni entiende, y tengo por mí que ya no sabe si estamos aqui. A, señor, cata que en la tardança suele auer peligro en cosas que estan en fauor de fortuna, y que quien passa punto que passa mundo; escriue luego y no dilates tu salud.
_Flor._--Bien dizes, den me aparejo y quedate tú que la lleues.
_Ful._--Como esso cierto es lo que yo buscaua: y di te el consejo y aun quieres me el pellejo?
_Flor._--Qué dizes? que hablays muy baxo o yo estoy sordo.
_Fel._--Digo que a no ser yo allá tan conoscido, que holgaria de lleualla. Pero si como conoscido en aquella casa, y sospechoso con mis entradas y salidas, me piden qué quiero? a no dar tal respuesta, tus hechos van en plaça: y será la primera en piedra, y lo segundo, va mi vida jugada.
_Lyd._--Ay te esperaua; y aun tienes rason de querer viuir.
_Flor._--Qué dizes, Lydorio, qué te paresce a ti?
_Lyd._--Que Felisino da bastante razon en su escusa.
_Flor._--Pues vaya Fulminato, porque no diga que no me siruo de su persona.
_Ful._--Esso seria yr yo por carne al hambriento leon.
_Flor._--Qué dizes de leon?
_Ful._--Que me voy a armar mientras escriues y sea presto; porque yo á los de Lucendo no les huyre mas el rostro que a los caçadores el animoso y real leon. Y aun sepas que si allá me tuercen ojo, que aure de hazer de las mias: porque no me sufre el coraçon, ni es en mi mano desenuaynar sobre colera despierta, sin manchar la espada en sangre.
_Lyd._--Señor, no hagas mensajero sino de quien no aya sospecha, y a quien no le sea injuria una mala respuesta. Polytes, como sabes, es paje callado y cuerdo y hombrezito para todo cobro, y también ya él tiene noticia de aquella casa.
_Fel._--Y aun cómo ansi? que pocas vezes que falte en casa le hallarán sino por allá.
_Flor._--Pues salios fuera, y embiadme le a mi recamara luego; y no me entre negocio ninguno.
_Ful._--Allá quedaras. Oy, Felisino, contemos este dia con piedra blanca; y digamos que oy nascimos, y con dicha.
_Fel._--Qué, tambien guardas el stylo de los antiguos, que los dias prosperos contauan con piedras blancas, y aquellos solos dezian que auian viuido; y los de mal successo, con piedras negras, y aquellos hallauan auer muerto?
_Ful._--A la fe no en balde he estado yo en Cordoba, y hallé madre en Carmona, y me llaman Fulminato. Oy en dia seruir de pelillo, buena parola, facto ninguno.