Orígenes de la novela, Tomo III
Part 83
_And._--A tu amo hallaron una destas noches passadas con vna hija de vn platero, que dizen que es rico, mas ya creo en Dios; la moça en cogiendolos dixo que estaua con su marido, y tu señor no lo negó, o con miedo o con voluntad, o con todo, que en estos casos es muy cierto hablar a lo cuerdo. En fin, dexaronlos juntos por entonces, y otro dia como se vio en saluo determinose a negar. Apartose de la conuersacion de su dama, y entendido por el padre de la señora no curó de más historias sino de lleuallos delante del Vicario, y a la primera audiencia le mandó recibilla por muger. El padre de tu amo está para tomar el cielo con las manos y no lo quiere ver, y assi anda retirado fuera de casa y se recoge con mi amo; dizen que lo deshereda y le da toda la hazienda a la hermana, y yo assi lo creo, porque ay padres que empobreceran cien hijos por enriquecer vna hija.
_Cot._--Bien remediado está mi amo, y en esso vino a parar el pensar que las mataua en el aire! Mas fuerça era caer en alguna quien hazia tantas trampas: por esso dizen, quien con hierro mata, etc.
_And._--Pues si tú lo vieras antes burlarse della y desdeñarla, apodar la suegra y despreciar el suegro!
_Cot._--Nunca vimos otra cosa.
_And._--Y sobre todo me parece á mí que no quiere mal a la moça, aunque dize della las tres leyes.
_Cot._--Y ella qué tal es?
_And._--Vna feguela, que no tiene más que los huessos, y no se quita de la ventana: lo que te asseguro es que tienes en ella ama y zanfonia.
_Cot._--Y esso vino acá a hacer de la Corte? toda su vida se burló de todo el mundo, y aora dio en su cabeza. Y tu amo qué dize a esso?
_And._--A él sus duelos le bastan.
_Cot._--Por qué? también cayó?
_And._--No sé quál fue peor, y siempre oi dezir que quien quiere subir de priessa, de priessa cae. Casóse de secreto con vna hija de vn gran cauallero, rica y hermosa, que lo es tanto, que no ay más que pedir. El padre de la señora dize que la matará antes que dársela. Ha dado aora querella y jura que le ha de hazer ir a Roma. Tiene la hija encerrada, que no ve a persona viua, y afírmase que ha de entrarla monja, si no halla por otro camino mejor salida; mas sospéchase que lo detiene el rezelarse que tendra ella en el monasterio más ocasion de tener correspondencia con mi amo, y lo peor es que dizen que pretende mandarle matar quando no tenga otro remedio.
_Cot._--Muy malo es esso; grandes cosas me quentas, pero di tú lo que quisieres. Yo estoy de parecer que tu amo lo hizo galantemente, si asseguró el negocio, y todo essotro es brauear del cauallero y vn poco de viento. Despues que el mal recado es hecho en vano es porfiar, que si ella es suya el Vicario se la dará. Assi sucedio aora en nuestro lugar al hijo de Pedro Alfonso carpintero con la hija del escriuano; anduuo y anduuo, y por más que hizieron, al fin se la entregaron.
_And._--Y si el cauallero lo manda matar?
_Cot._--No ayas miedo.
_And._--No he miedo, mas rezelo, y no tanto por su cabeça como por la mia, porque me temo que lo cojan a tiempo que yo vaya con él; y en estas pendencias a las vezes padecen los que tienen menos culpa, porque el culpado se preuiene con tiempo.
_Cot._--Anda tú siempre apercebido.
_And._--Bien dizes si ellos acometiessen por delante, mas de recuentros de trabiessa me libre Dios, y assi ando asombrado.
_Cot._--Burlate de esso, que yo te doy seguro. Ya no se acostumbra matar, y estos más ricos lo escusan más por lo mucho que pueden perder; y tambien has de saber que es inmenso trabajo tomar vengança, y hazesse muy pocas veces, sino es en aquel instante que se recibe el agrauio.
_And._--No sé; yo de mí te confiesso que me quisiera alexar de aqui; y si veo que el negocio no se encamina bien, por sí ó por no he de irme á mi tierra con algun achaque, y no venir de allá hasta ver en qué para.
_Cot._--Y pues aora qué medio se trata?
_And._--Antes de anoche, delante de la puerta, anduuo nuestro viejo largas tres horas con Filotimo su amigo, y tambien lo es grande del cauallero, y yo escuché y oy[648] que concertaron que hablasse al padre de la dama, porque ha estado todos estos dias fuera de la ciudad y vino antes de ayer. Con esto me animo yo aora, aunque flacamente; y porque oy se auia de ver con el cauallero para saber su determinacion, voy a acordarselo y saber si está el negocio en tiempo de verse él y mi amo el viejo, que no descansa por assegurar el hijo.
_Cot._--Notables historias me quentas; por esso dezia bien Iuan de Espera en Dios, que caça, guerra y amores, etc. Ahora vete en buen hora, y veamonos oy, que tengo que contarte de la tierra mil cosas con que te has de holgar.
_And._--Yo te buscare.
_Cot._--Digote de verdad que si yo allá supiera lo que passaua de mi amo, que no huuiera venido, y no sé con qué cara seruire yo aora a quien hizo tal necedad.
_And._--Siempre sucede que estos que burlan de todo el mundo son los burlados.
_Cot._--En fin iremos a essa India.
_And._--Yo essa quenta hago, despues hablaremos.
NOTAS:
[648] _Sic_ por «oí».
SCENA DECIMA DON CARLOS, FILOTIMO.
_D. Car._--Seais bien venido, y sabe Dios quánto os deseaua ver.
_Fil._--Señor, yo quise venir luego tras de V. m., mas aquel dia que partio de su quinta llegó a la mia vn pariente mio que va a ganar el jubileo de Santiago, en compañia de otros cortesanos; festejélos alli con caças y pesqueria, y esta fue la causa de dilatar mi venida más que yo pensé y dixe quando nos apartamos.
_D. Car._--Señor y amigo, si bien nos holgamos los dias que alli estuue, acá lo he descontado bastantemente con mayores disgustos.
_Fil._--Orden es del mundo no dar buena comida sin mala cena. Pues qué ay aora?
_D. Car._--Desdichas que siguen a los hombres, segun nuestros pecados, que nos dan el fruto conforme sembramos.
_Fil._--Con essa consideracion las deuemos sufrir, pues para todo dolor el remedio más cierto es la paciencia, con la qual deuemos siempre dar gracias a Dios, que escoge los suyos en las batallas de los contrastes y fatigas humanas, experimentando assi si son capaces y habiles para subir a los muros de la alta fortaleza de su gloria. Y si vemos a los malos prosperos y a los buenos abatidos, es porque reciben aqui su premio; mas despues se hallarán, como dizen, de la otra parte del agua: porque las mercedes de la fortuna sin merecimiento son tales espias, que guian y echan en la emboscada de su perdicion quien va tras dellas ciego y engañado con vanas esperanças. Haze a los hombres ignorantes, porque la prosperidad entorpece el ingenio, y los males y la aduersidad lo auiuan; y quien quisiere viuir más seguro y con menos sobresaltos, euite y desprecie los vanos beneficios con que ceba y caça nuestra vanidad a los inocentes humanos, y trae por juego dar a quien quita y quitar a quien da. Los virtuosos acrisolanse en las miserias y desuenturas, y con la esperiencia de los trabajos. Hazense sabios conociendo la facilidad humana; assi, que los buenos son los que por la mayor parte pelean con los infortunios de la vida.
_D. Car._--Muchos malos vemos tambien padecer aduersidades dignas y deuidas a sus culpas, y muchos buenos descansados y libres de desassosiegos, que a la prosperidad no le está negado ser premio de la virtud. Assi, que por esse discurso mal se puede hazer la diferencia de malos y buenos. Yo hallo, cotegeando los sucessos de las cosas, que todo consiste en ventura o desgracia.
_Fil._--No digais tal, señor, que es opinion gentilica, de los buenos que estan prosperos. Presumese que siente la prouidencia diuina en ellos tal flaqueza, que caeran con las persecuciones; y sobre esto dize el Apostol: Fiel es el Señor, y no permite seamos tentados por su gran bondad más de en lo que podemos, y los males nos siguen con tal orden, que los podamos vencer con sufrimiento y evitar con prudencia, y a los que vemos muy perseguidos son más fuertes: porque es propio del grande ánimo despreciar las injurias y ofensas de soberuios y gouernarse por la razon del espiritu y no por las leyes que el demonio puso en el mundo, como fortalezas desde donde nos haze guerra; y es cierto que teniendo nosotros claras señales de la fee que professamos y creemos para passar este cañal de la ley de Dios seguros, puede tanto vna mala opinion del mundo contra nuestra flaqueza, que tiene leyes contrarias a la nuestra, mucho más costosas y más guardadas. Y si nos sucede bien lo que pretendemos por la liberal voluntad diuina, atribuimoslo a cuenta de nuestra dicha; y si erramos los medios para conseguirlo, acusamos a la fortuna de lo que nosotros las más vezes somos causa por nuestro mal gouierno.
_D. Car._--Entended que todo se rige por los hados, que es vna disposicion de la inclinacion de los cuerpos celestes, dirigida a causas inferiores, que por su influencia se mueuen en tantos efectos varios; por lo qual el hombre no puede alcançar a saber los sucessos, y destos dizen que guian a quien los sigue y arrastran a quien los resiste.
_Fil._--Guardenos Dios de tal proposicion. Cómo, señor, dezis tal cosa? Tambien a vos puede la passion hazeros gentil? Dexad esso para las condiciones flacas y regaladas. Si tal fuesse verdad, todo lo que acontece seria de necessidad y no auria merecer y desmerecer, y dessa opinion a la que afirma que no ay sino nacer y morir ay muy poco. Y si el bien no tiene premio ni el mal castigo, peor es la suerte de los buenos que la de los malos.
_D. Car._--Pues qué dezis de tanta desorden como uemos en las cosas humanas?
_Fil._--Assi lo juzga nuestro flaco juizio por su natural defeto, y es vana ocupacion la de la criatura en querer comprehender los juizios y obras del Criador, sino es en lo que él quiere dar a entender. Si vn hombre comunicandose en continua conuersacion cien años, nunca se acaba de conocer, qué osadia puede ser mas ciega que conjeturar por terminos humanos los secretos diuinos? y lo peor es que siendo sieruos inutiles y dignos de mucha pena, queremos ser muy regalados del Señor, a quien ofendemos cada hora. Con el fauor y la prosperidad todos somos justos, en quanto la justicia no viene por nuestra casa; mas en visitandonos, con cualquier indicio que muestre de ser castigo de nuestra vida passada, luego es todo perdido, y tenemos a Dios por escaso y que se oluida de nosotros, borramos la obligacion del bien passado con la quexa del mal presente. Atribuimos nuestras culpas a desgracia y no la tiene. Sabeis qué llamamos hado? que de fuerça ha de ser la orden del mundo correr el Sol por los doze signos del Zodiaco, haziendo los seis dellos dia y los otros noche, y los aspectos del cielo solamente son vnas señales y auisos de poder ser lo que muestran, pero no es de fuerça que nos ponga en obligacion: porque la diuina prouidencia nos dio arbitrio propio para vsar dél segun nuestra voluntad y distinto, y tenemos natural eleccion del mal o del bien; por lo qual dize Iubenal: No tiene la fortuna ni los hados deidad si nos gouernamos con prudencia. Nuestras quexas la hizieron diosa. Nosotros la ponemos y colocamos en el cielo con el bruto sentido de nuestras aficiones. Mas si nos conformamos con el claro entendimiento, que es en nosotros Presidente diuino, por él seremos semejantes a Dios. El sabio y prudente sabe sufrir lo que le sucede siempre, constante en qualquier lugar, y la que llamamos comunmente fortuna es buena para quien la sufre para enmienda de sus errores y mala para quien la toma por pena y desespera. Mas boluiendo a vuestra passion, señor, qué causa es esta que assi desassossiega vuestro sufrimiento?
_D. Car._--Estoy el más triste hombre del mundo, y el caso no es para que ninguno que le suceda dexe de estarlo.
_Fil._--De qué? Si se puede dezir.
_D. Car._--Ya os comuniqué allá[649] en la quinta el casamiento que tenia concertado para Eufrosina.
_Fil._--Sí, y a mi parecer es muy bueno para vuestra honra y descanso, y para el suyo.
_D. Car._--Por esso me quexo de la fortuna o de mis pecados, que me guardaron para esta vegez deshonrada. No sin causa dizen que quien más viue más causas de pesar le suceden, como al viejo Rey Priamo de Troya. Velé el quarto de mi vida como mejor pude: gouerné el timon de mi proceder y el remo que me tocó con mucho sudor. A ninguno di ventaja en los exercicios de virtud y caualleria; gané por mi lança lo que tengo, a fuerça de mi trabajo y cuydado. Passé hasta aqui mi derrota de vna onda en otra. Aora que me parecia que iba assegurando el puerto, entrando por esta barra a vista dél, con que pensé acabar el viaje contento, se me anegaron todas mis esperanças y fundamentos de tan lexos tanteados, como naue que toca en las rocas.
_Fil._--Bien, cómo es esso?
_D. Car._--Ya vistes cómo dexé nuestras recreaciones por venir a hazer apercebimientos para este negocio. Sabed, pues, que llegando a mi casa, al segundo dia, que no aguardaron mas, fui informado que en este tiempo que yo he andado ausente se me casó Eufrosina de secreto con vn hijo de Hetor de Abreu vuestro vezino.
_Fil._--No puede ser esso.
_D. Car._--Parece que puede, pues es.
_Fil._--Santa Maria valme! Esse es el más raro caso que yo vi en mis dias, ni pensé ver, ni lo puedo acabar de creer: porque esse mancebo ha poco tiempo que reside en esta ciudad, y ha estado muchos años en la Corte, y ella es muy retirada, y en sus costumbres y vida no parece moça.
_D. Car._--Pues por esso digo yo que quando han de suceder desgracias, nunca falta modo. Las ocasiones todo lo facilitan: tuuieronla grande, y parece se enamoraron con los medios que él puso de su parte, siguiendo el entretenimiento que tienen todos los hombres moços y ociosos, que no hay cosa que no intenten. Y si las mugeres no se guardan a sí mismas, no ay quien las pueda guardar: si bien a mi parecer pocas yerran, sino es por persecuciones de insolentes atreuidos, y luego las malas consejeras, que no ay peste más eficaz para dañar que el familiar amigo engañoso; y el mayor enemigo que el hombre tiene es otro hombre, y por el consiguiente la muger, cuya lengua es ponçoña. Siluia de Sosa, prima deste mancebo, con su comunicacion traçó estos enredos y vino a efetuar la maldad. Y para que sepais que Dios es justo Iuez, y no dexa triunfar a los malos, parece que por pagarle la buena obra tenia concertado casarla con vn Cariofilo su compañero.
_Fil._--Yo lo conozco, criado tambien del Rey y hijo de vn ciudadano muy honrado.
_D. Car._--Será assi; vna destas noches passadas amanecio casado con vna hija de vn platero, que lo cogió en su casa.
_Fil._--Grandes cosas me dezis; aora acabo de creer que todos los tratos de amor se efetuan segun ay los medios, y que al grande amor todo le es facil y nunca respeta inconuinientes. Mirad essa historia: Cariofilo pensó engañar y quedó engañado, y siempre lo vi en estos negocios, y Zelotipo juraré que no empeçó su pretension con esperança de lo que sucedio. Mas son tan solicitos los hombres en sus engaños, que parece que ninguna muger tiene culpa de dexarse vencer, si bien dellas en estos casos no ay que fiar, y vnas que se precian de parecer hermosas y agradar a todos, dificultosamente se guardan, y las más confiadas de sí y que libremente pueden hablar, caen primero. Muger desconfiada y que teme el peligro nunca erro mucho, mas quántos exemplos de desengaños nos da el mundo en sus obras si supiessemos aprouecharnos dellos! Aora dezid, cómo lo venistes a saber?
_D. Car._--Por Galaor Falcon mi compadre, que sospecho que tiene con el galan alguna comunicacion, y segun entendi vino por su orden a dezirmelo porque parece que alcançó a saber que yo queria casar esta desdichada. Entró a contarme el caso con grandes preambulos y razones; diome consejos, diziendo que pues ya era sucedido hiziesse mis cosas con prudencia y cordura, porque los medios ajustados a equidad siempre eran loables.
_Fil._--Jesus, esso me dezis de Eufrosina? Absorto me he quedado, ya en ninguna creeré. Desconfiado estoy de las mugeres, porque son flacas, y más perseguidas; pero sobre mi conciencia jurara por Eufrosina, porque siempre me parecio cuerda y de juizio assentado, aunque pienso que en éstas se imprime más eficazmente el amor que en las despejadas y parleras.
_D. Car._--Si hizo mal, para sí lo hizo más que para otro. Yo aun no me he declarado con ella, esperando vuestra venida, por no hazer nada sin vuestro consejo; lo más que hize fue embiar a Siluia[650] de Sosa a casa de su madre y encerrar a Eufrosina en vn aposento donde no hable con ella sino su tia: a la qual le confessó todo el caso, y por mucho que la importunó, no la pudo conuencer a que lo negasse. Dize que nunca Dios quiera que ella niegue la verdad, y estoy resuelto de ponerla vna daga en los pechos y hazerla negar por fuerça, sino que me hallo tan indignado y conozco de mi condicion que la mataré si me pierde el respeto; y negando ella me haze cierto el Doctor Carrasco, con quien lo he comunicado, el descasarla por pleito, y quando no la pueda conuencer por temor, determino de lleuarla secretamente a Jesus de Aueiro a que sea monja, y hazerla professar y dexar mi hazienda a mis parientes, pues quiso ella desmerecerla; y a ninguna destas cosas me determiné sin vos. Ved aora lo que os parece mejor, y esso hagamos luego, que bien sabeis que de vos solo confio mis resoluciones.