Orígenes de la novela, Tomo III
Part 80
_Zel._--No quedó por mí, y bien vistes que el lugar no era para más; dexar que me hable donde me prometio y entonces vereis quién soy.
_Car._--No se puede negar que sois hombre que hazeis sombra como vuestros vezinos; pero no os quisiera tan aficionado, porque lo tengo por grande flaqueza de ánimo y de entendimiento; y a mi gusto, el hombre en estos negocios ha de ser infatigable, astuto y diestro, y poco sujeto, y vos, amigo, sois muy tierno, y es necedad; perdonadme.
_Zel._--Vos sois vn alarue. En qué razon cabe tratar vn hombre que tenga juyzio con vn Serafin y no serle muy aficionado? que cierto fuera, si os vierades en esta ocasion, estar más perdido.
_Car._--Pues assi es el moço bouo! Hizierale más burlas y estuuiera más traydor sobre el amor que Sinon con los Troyanos; poco sabeis de condicion. La mayor poquedad que en vn hombre hallo es amar en juizio a ninguna muger, y ellas mismas lo estiman en poco, porque siempre tratan peor a quien les es más aficionado; qué se puede fiar del talento del que se sugeta a vna muger flaca y que tiene tantas imperfeciones?
_Zel._--No seais herege, que no os lo he de sufrir; qué mayor perfecion ay en el mundo que la de vna muger hermosa? En qué mostró naturaleza todo su artificio sino en la muger, y en particular de la señora Eufrosina, de quien no se puede hablar como cosa deste mundo, sino como de vna muestra que Dios nos quiso dar de su poder?
_Car._--Reios de esso, que es burla; otro tanto dire yo de mi dama Polinia, que no es de desechar, si quisiera hablar heregias; pero por dezirlo no será assi; creed siempre a quien mira de fuera; de mi consejo, tratad este negocio con más libertad, porque es gran cuita perderla, siendo vna joya que Dios nos dio para merecer con ella, y darla al apetito será para condenacion. Estimad de vos lo mejor que teneis, no os hagais esclauo de vna muger, que quanto os sintiere más sugeto, si es discreta, tanto querra ser más superior; mirad que no ay mayor riqueza que ser libre, y por esso dixo Diogenes a Alexandro: Tú eres Rey y yo soy Diogenes, no menos soberuio con mi libertad que tú con tus Reynos.
_Zel._--Cómo hablais descansado y pensais que dais en todo lo que ay en la Filosofia! Sabeis quién se puede llamar libre? quien no tiene pecado: dadme vos acá aora vno destos. Vos pensais que la libertad consiste en no obedecer a otro; pues no es assi, porque todos nacimos con sugecion por el pecado, que se hizo señor del alma, y ser ella la sujeta es lo que se ha de sentir, que, como dize el mismo Diogenes, los leones no siruen a quien les trae de comer, antes son de ellos seruidos: porque en todas partes tiene el leon su ser propio, y assi lo tiene todo hombre, aunque sirua a otro, y donde quiera que estuuiere será libre si no tiene pecado; assi yo en seruir a la señora Eufrosina, aunque sea cautiuo de su hermosura, estoy libre de muchos pecados, en que vos que hablais de libertad estais enfrascado, gozando vna cada dia y pretendiendo otra. El amor contemplatiuo como el mio reduce a los hombres a grandes perfeciones, que bien sabeis vos como yo era distraido, y aora no me acuerdo de cosa desta vida sino contemplar en la señora Eufrosina, que me trajo a tal estado.
_Car._--Y aun por esso reniego yo de essa opinion: porque el tiempo que os dio Dios para seruirle y alabarle ocupais en obedecer la voluntad de vna muger, en que lo perdeis muy al cierto, y es la mayor pérdida humana, y despues se sigue el arrepentimiento, pena natural de nuestras culpas, y luego la saluacion está incierta.
_Zel._--En todo estado se puede saluar qualquiera persona, y tengo yo el mio por menos embaraçoso que el vuestro, que nunca os cansareis de vrdir nueuas marañas.
_Car._--Vos no veis que si yo peco quedo amarrado en el pecado, y vos os enredais en él (como el nudo de Hercules, segun dice el prouerbio), y luego quereis hazer de esso virtud, como los Gentiles, que hazian sus dioses pecadores, para su propia disculpa; sin duda imaginais, y es engaño, que con dezir amor, amor, aueis de alcançar la corona.
_Zel._--Bueno estais, pues me quereis persuadir ser buen estado el que teneis con vuestro diuertimiento y demasias de vicios, y juzgais por obra de misericordia tener deshonrada a Polinia, sin otra satisfacion.
_Car._--Qué galante sois; pues qué, quereis que viua toda mi vida amancebado?
_Zel._--No, sino casado.
_Car._--Essa es otra! pues yo auia de casarme con aquella y sufrir las burlas y trampas de su padre y el son de los fuelles? no soy tan inocente.
_Zel._--Pues cómo pensais satisfacer la deuda que la deueis?
_Car._--Con vn _paternoster_ por su alma y la de su abuelo. No fuera ella golosa, que yo más obligado estoy a mí que a otrie.
_Zel._--Quiera Dios no venga a ser señora de vuestra casa; que yo no os tengo embidia de essas suertes que hazeis.
_Car._--Ni yo os las alabo, mas digo que tengo por mejor estado el de quien passó por el pecado que el del que está en él enredado y con gusto.
_Zel._--Vos estais oy el más escrupuloso frayle que yo vi; quebradme vn ojo con vn milagro vuestro.
_Car._--Hazed vos lo bueno que yo digo, y dexad lo malo que hago; mas creedme que vuestro estomago no digiere la verdad, y esto os digo porque os veo ir desamarrado tras vuestra voluntad, y temo que deis al trabes, porque no reparais en inconueniente alguno, auiendo tantos en este negocio.
_Zel._--Bien sé que subo asperisima cuesta y que es querer sustentar el cielo como Atlante, pero no puedo conmigo desistir de mi intento.
_Car._--Porque vos no quereis; mas si hazeis lo que hizo Cipion y Josef, vencereis esse apetito que os ciega; los afectos se vencen con facilidad antes que habituados se arraiguen en el alma, despues cobra fuerças la sensualidad; por esso Hercules cortó las siete cabeças de la hidra, porque donde la razon reyna, sugeta al hijo de Venus, que no es otra cosa sino flaqueza de ánimo poco prouido y comun inclinacion de nuestro natural: assi que vos mismo os sugetais y padeceis.
_Zel._--Todos los hombres tienen algun peligro que passar: parece que naci yo para éste.
_Car._--Essa escusa es heretica, y veis ai vuestro amor virtuoso los bienes que trae; la libertad que tuuistes para tomar esse pensamiento, essa teneis para dexarlo, que Dios ni el pecado no fuerçan de necesario, y resualar y no caer, como yo hago, tratando con libertad los amores, disposicion es para con más facilidad apartarme dellos.
_Zel._--Cada vno tiene por ligera su culpa y aprueua su inclinacion.
_Car._--Mas estar atascado como vos, de tales estremos no vemos sino estremados males. Assi se destruyó la antigua y soberuia Troya con la flor de Grecia indinada. Con essa razon paliada de virtud se ensangrentaron los Romanos con los Sabinos. Por desordenado amor se perdio España, Achiles murio por Policena, Demetrio por Arsinoe.
_Zel._--Yo no lo niego, mas con essos me disculpo, que donde fuerça ay, derecho se pierde; Alcides. Socrates, Dante y Petrarca, pareceos que fueron discretos y sabios? pues yo no sé ni hago más que ellos.
_Car._--Sabeis lo que passa, como dize el Gallego, de longas vias, longas mentiras; yo no creo lo que dizen de essos, y quando sea verdad, fue vna necedad que entonces estaua introducida; aora son los hombres más cuerdos y discretos: pretende ya cada vno más su prouecho propio que essas vanidades de amores que passaron; que en tiempo tan sagaz como éste más se sufren hipocresias que opiniones vanas, y assi no vereis aora de aquellos enamorados que andauan desuelados, palidos y ciegos.
_Zel._--Grande y comun engaño es dezir los modernos; ya no ay caualleros como Troilo y Tideo, Quinto Curcio y Coroliano[638], filosofos como Tales y Bias, pintores como Apeles, enamorados como Etrusco y Berona, y assi todos los otros estremos que de los antiguos se escriuen, como si no fuera aora la naturaleza la misma que fue, y los Planetas y elementos nos negassen sus efetos; yo me rio de esse engaño. El satirico en su tiempo se quexaua que por falta de Mecenas no auia Flacos y Marones[639]: lo mismo es en el nuestro, porque el fauor auiua el animo y ingenio, y como aora la virtud no tiene premio ni la maldad castigo, el cauallero no quiere auenturar la vida por sólo que digan bien lo hizo, pues luego lo tienen por loco; ninguno quiere ya la corona de yedra, por ser mostrado con el dedo, porque conocen que de sus obras no se saca otro prouecho sino murmuraciones de necios inuidiosos. Mudóse la letra en buscar leyes sobre estos pronombres mio y tuyo, de que vienen las contiendas, y quien mejor ladron es del derecho ageno mete honra y prouecho en su casa. A estos llaman ellos los discretos: mas tambien ay aora como siempre animos para qualquiera cosa, pero la sed de dinero el dia de oy lo perbierte todo y no consiente vsar otro derecho sino el suyo, y assi reios de los muy enamorados, si bien es la principal inclinacion Portuguesa, y de tenerla y estimar a las mugeres más que todos le vino la cauallerosa opinion en que se auentaja a las demas naciones: porque el ingenioso Italiano disimula el amor, alaba su dama con versos; si la alcança, luego la incierra (_sic_) y la tiene como cautiua; si desespera de alcançarla, dize mal della y la aborrece. El alegre Francés trabaja por contentarla y procura agradarla con seruicios, músicas y fiestas; si se ve sugeto, llora; si alcança, desprecia y busca otra; si no la puede rendir, la amenaza; se venga si halla ocasion. El frio Aleman ama templadamente, pretende con engaños y dadiuas, y si desea, no sosiega; en consiguiendo su intento, se enfria; si halla resistencia prolija, se oluida y desestima. Solo el Portugues, timbre de los Españoles y arbitrio de todas la naciones, como discreto, galan y noble, incluye en sí todos los efetos del amor puro, estima a su dama, no sufre el verse ausente della, solicita de noche y de dia ocasiones donde y como la pueda ver, querria estar siempre en su presencia, los cuidados y fatigas lo enflaquecen, muda toda mala condicion en buena, abrasase interiormente en pensamientos, que representa humilde con lagrimas y suspiros, señales de verdadero dolor; tiene su voluntad regresada en la de quien bien quiere; es constante en su fe; defiende á su dama de quien la pretende ofender; si la alcança, no se aparta della hasta la muerte, y assi la haze señora de sí mismo; no pretende otro prouecho sino el della, y assi acomete atreuido todos los peligros, no pierde su memoria aun durmiendo, antes en esso se deleita, determinado de viuir o morir con ella; si desespera de alcançarla, mátase o haze estremos mortales. Todo esto y mucho más se halla por natural constelacion en el Portugues verdadero enamorado, como lo fue el Rey Don Pedro, que aun despues de muerta su amada doña Ines quiso confirmar su aficion con efetos publicos della.
_Car._--Presto direis que quando los Portugueses se preciauan de buenos enamorados valia el pan varato en el Reyno y se ganauan los lugares a los Moros de aliende.
_Zel._--Pues creedlo assi.
_Car._--Ai os esperaua, y dizen los que tienen essa opinion entonces auia verdad y mercedes en los señores, lealtad y seruicio en los criados, y hazen vna letania de culpas presentes con más ruido que los truenos, y yo juraré que las pasadas fueron mayores; por más que nos digan del tiempo passado y por más que dissimulemos estaremos iguales.
_Zel._--Yo no me inclino a vna ni a otra parte, mas sé por cosa cierta que hombre muy enamorado jamas hizo baxezas.
_Car._--Luego quereis sustentar que sin amor todo es nada? Vos inuentais vna nueva y graciosa seta[640], que se diferencia poco de la comun que se leuantó en Olanda. No hay quien no viua engañado con su opinion, y vos teneis tanta elegancia y hazeis argumentos tan aparentes, que no me atreuo a intentar deshazer vuestras razones, si bien se fundan sobre falso, demas que será quebrarme la cabeça en las piedras; mas sabe Dios que procuro vuestro descanso: y pues no quereis dexar de proseguir vuestra derrota, aperciuios para sufrir los contrastes que os sucedieren, y quiero ver si teneis tan buen ánimo en ellos como lo mostrais en la prosperidad.
_Zel._--Ya no puede venir mal que no le tenga por bien, ni desgracia que no reciba con sufrimiento, pues tengo por mia a la bellissima Eufrosina, que será esfuerço y consuelo en mis aduersidades y me ayudará a tolerarlas.
_Car._--Esso quiero yo ver, y mirad lo que dezis, que a mí muy bien me está esse ánimo, si dura; porque aueis de saber que ha venido a esta tierra Galindo, mayordomo de don Tristan, que conoceis bien, a tratar de casarle con Eufrosina, y lleua efetuados los contratos con su padre sin saberlo ella.
_Zel._--Burlaisos, Cariofilo, o qué me dezis?
_Car._--Passa lo que os digo puntualmente, y ayer lo supe de el mismo Galindo, que me dio esta relacion.
_Zel._--Cómo no me lo dixistes luego?
_Car._--Por no perturbaros el gusto de la noche passada.
_Zel._--Yo estoy bien despachado, desuenturado de mí; nunca he visto el fin de algun mal que no me sea principio de otro. Soy vn pielago de desuenturas. Qué en breue se me abatieron mis esperanças vanas! mostróme la fortuna lo falso por cierto: pensé que tenia tesoro, y eran carbones.
_Car._--Veis aqui quien ha poco que no estimaua a todo el mundo, con esfuerços de poca esperiencia! qué cierto es que todos los que festejan mucho a la prosperidad desmayan en las aduersidades. No hay que fiar de espiritus regalados.
_Zel._--O infelizes dias de mi vida! cómo es cierto lo que se dize, que aquella parte della es más peligrosa que con descuido tenemos por más segura. Qué fuera estaua yo de temer daño de tan lexos; gran necedad mia, pues no es propio lo que se puede mudar. O muerte, socorro de los afligidos, no tardes ya; ven que yo te recibiré con mayor ánimo que Caton Vticense, Anibal y Mitridates.
_Car._--Morir assi no es fortaleza como imaginais. Seralo acometer peligro de que tenemos noticia, y no la teneis de la muerte para saber si es de temer, y es cobardia desearla para euitar otro mal, porque temiendo el menor, forçosamente temereis el mayor. Pues Dios para vengar la primera ofensa que le hizo nuestro primero padre no halló más aspero castigo. No se puede negar ser más trabajosa que quanto se puede sentir en la vida.
_Zel._--Buena es la muerte que mata los males de la vida; y desta dizen los sabios que es vna breue ora, y mucho menos en comparacion de la que esperamos, que entendimiento discreto tiene mucho: las cosas de poco valor, lo que sucede fuera de naturaleza se puede temer, mas la muerte no, pues es natural, y el que fuere libre de culpa tendrá el deseo de San Pablo por este conocimiento. Platon dize ser la muerte el menor de todos los males. Licurgo y Socrates la eligieron voluntariamente.
_Car._--Pues sabed que mayor esfuerço es sufrir el esperarla que recibirla. Yo me conformo con los que dizen: viua la gallina con su pepita. Mejor ánimo era el del mancebo de Rodas, que con las narices cortadas, la cara acuchillada, en vna cueba donde le sustentauan como a vna bestia para ajusticiallo muy presto, le dezian sus amigos que se dexasse morir de hambre y acabaria con tantos trabajos. Respondió: en quanto el hombre viue no deue desesperar; no como vos, que os ahogais en poca agua.
_Zel._--Pues qué puedo hazer, me dezid?
_Car._--Que no deis espaldas a la fortuna temblando antes de oir la trompeta. Sois otro Pisandro, que temia no se passasse su propia alma en otro y lo dexasse viuo.
_Zel._--Confiesso que temo esso.
_Car._--Luego teneis triste vida?
_Zel._--Quien poco sabe, poco teme: todo lo que pende de la fortuna no es estable. Para crear desuenturas qualquier rumor basta, quanto más la certeza, y la ventura más facilmente se adquiere que se conserue. La mayor congoja en estas aduersidades es acordarme que fui algun tiempo venturoso, y ver que me quitan de entre las manos lo que yo pensaua tener ganado con auer visto en el Oriente la Cabra Celeste. Mas ya veo que a quien la fortuna pintó negro ningun tiempo lo hará blanco. Pero qué ay que tratar desto? naci en la quarta luna, traigo siempre el anillo de Gergis[641], y assi es trabajo vano pensar que nada me puede suceder bien. Yo quiero secar la idra y hazer cuerdas de arena en lo que pretendo. Mas qué hará quien más no puede? que el imperio de la costumbre es otra naturaleza.
_Car._--Sí, mas se puede resistir mejor. Pero dexado esto, porque la reprehension en la aduersidad aflige y no aprouecha, lo que me parece es que no os consumais, que no ay cosa tan dificultosa que el buen ánimo no la alcance, y ninguno viene a tener honra sin trabajo, gloria sin tribulacion, alteza sin varios sucessos, dulce felicidad humana sin amargura. Mirad a Vlises cómo peregrinó antes de llegar al puerto de su tierra, Eneas quántos peligros passó antes de alcançar a Lauinia; Roma, los Camilos, Patricios[642], Fabios, Metelos, Decios y Cipiones que perdio, primero que consiguiesse la Monarquia. No se vence peligro sin peligro; qué coraçon el vuestro para ofrecerse a defender a Italia, estando Anibal soberuio con la vitoria de Canas, pues al primer acometimiento desmayais assi!
_Zel._--No sé qué haga, inconstante es la fortuna, y presto pide lo que dio; quando la vida está en ocasion de perderse, en la tardança de su fin consiste el sentimiento: todo peligro despreciado viene más presto. Para qué he de viuir si casan a Eufrosina? Para sufrir que otro logre por riqueza lo que yo merezco por amor?
_Car._--Dizen que del rico es dar remedio y del sabio consejo, y que la discrecion es propia en la pobreza, lo qual obliga a los hombres a inuentar muchas cosas; y aunque os digan que el pobre no puede hazer nada bien, fiaos de mí y vereis para quánto más soy que vos. No desmayeis, que yo os pondre en puerto seguro si tomais mi consejo.
_Zel._--Bien sé que las letras Efesias no fueron tambien afortunadas como vuestros consejos lo son para mí en todas ocasiones, y pues assi es, guiadme en ésta: que resistir a los Etruscos mientras se cortó la puente, hazer como los Decios por la patria, y Zopiro por Dario, todo es nada para lo que yo haré contra todo el mundo en defensa de mi Eufrosina.
_Car._--Estad, pues, conmigo, y consultemos esto bien, que las cosas bien pensadas, si no suceden bien, no perecen. Dios ayuda á los diligentes; el comunicar lo que conviene sea despacio, mas la execucion de lo resuelto presta, y más vale el buen consejo que fortuna, y la mayor priessa a los deseos es tardança, por lo qual es necessario miremos primero lo que importa hazer y abreuiemos el executarlo. El padre de Eufrosina está concertado con don Tristan, como os dixe; su buelta será breue, acabada su romeria, para aperciuirse y dar quenta a su hija. Ella, aunque os quiera bien, en viendo essotro partido tan fauorable, es muger moça, y como las mugeres todas tienen mucha atencion al interes propio y al gusto más siguro, la obediencia y el temor del padre de vna parte, la razon del prouecho de otra, luego la vereis en otro bordo, que las mujeres son hojas de alamo, y con qualquiera contraste se pierden y niegan toda fee que tengan dada, tan libres y siguras que os espantareis: por lo qual se puede tener por cierto que luego os ha de oluidar y no os ha de querer ver, ni aun nombraros, porque con nueuo sucessor todo amor se quita.
_Zel._--Ha, que esso me mata, esso me traspassa y me desespera. O embidiosa fortuna, liberal al prometer y escasa al cumplir: assi quieres triunfar de mí? que es possible, mi señora, que vos me negueis quantas palabras me distes? será por mi desuentura y no por vuestra culpa, que no nacistes vos, señora, para tenerlas, yo para tormentos sí. Pero pues assi es, qué me aconsejais que haga?