Orígenes de la novela, Tomo III
Part 81
_Car._--Yo os pondre en el camino del remedio, si le supieredes seguir con la guia de mi regimiento, que es lo que me toca; porque el consejo no assegura el buen fin, mas dize lo que conuiene hazer para llegar al efeto del negocio; y assi como los principios de las cosas no tienen razon, assi los fines no tienen más que ventura; y pues todo es incierto, para qué se ha de temer el mal anticipadamente, pues basta sentirlo quando venga si no se puede escusar? El dolor de que viene algun prouecho no se siente. Alentaos y tened ánimo para executar lo que yo os dixere; tener el premio delante es el mayor esfuerço en los trabajos. Vos teneis en los ojos del alma a Eufrosina, la qual avn no sabe nada desto, y como aora el afecto[643] juuenil la predomina y dessasossiega, con el gusto que tiene presente, no ve cosa que le dañe. Traeisla embelesada vos, esperais entrar esta noche con ella; procurad que sea cierto, y estando en su presencia afilad la lengua para hablarla con terneza y halago, que la conuersacion suaue y blanda tiene ponçoña; ayudaos del lugar y tiempo, y si pudieredes casaos con ella, y en confirmacion de las palabras matrimoniales, como buen hijo, dexadmela con siete crianças[644], que essas pienso puede concebir: y hecho esto, quando su padre venga le podis dezir: quien primero anda, primero yanta, y yo os sacaré su ligitima, por más leyes que os la quiten.
_Zel._--Dizen que es tan terrible, que tengo miedo que le dé ponçoña.
_Car._--Gracioso estais; su hija es, y le dolerá más que a otro. La humanidad tambien tiene su fuerça, y no ay mayor amor que el del padre, y aora ninguno quiere matar, todos se acogen al consejo de la quietud, porque dizen: Tengamos paz, moriremos viejos. Ya passaron Decio, Bruto, Casio y Birginio, que mataron sus hijos por vanidad, ó lo más cierto por ser brutos. Echaremosle por intercessor algun amigo suyo que sea el lebrel que lo caze y amanse. El amor de padre lo conformará con el tiempo; la vegez procura descanso, porque tiene las fuerças corporales perdidas y las del ánimo con más vigor, y como está experimentado y sabio, no se quiere afligir y consumir en lo poco que le resta de la vida; assi que en quanto a esta parte no ay que temer. Assegurad vos lo principal, que yo os hago bueno la amistad del padre, quando no luego, con el tiempo.
_Zel._--Dezis bien, mas quién sabe si querrá casarse conmigo Eufrosina?
_Car._--Ay razon cómo esta? Y que yo hable en juizio con tal hombre? buenos estauamos si no se nos mojara la ropa. Quereis que os ruegue ella lo que tanto os importa á vos? Bien digo yo que los precetos que os doy es como quien predica en desierto. No aueis oido dezir que se ha de tomar exemplo en cabeça agena? Tomaldo en mí y pues os he referido cómo me gouerné con Polinia, haced lo mismo y acrecentad vn punto, y dad el ñudo de Bulcano, que el buen dicipulo ha de passar al maestro. Ha, cómo tocara yo essa tecla si me cayera en las manos, y lo que hiziera della a los primeros toques! Hago yo las finezas que sabeis, quedando libre, y vos, con casaros, no os atreueis, sabiendo que es el mayor cebo para ellas y que ninguna escapa desta trampa, porque no quieren más que vn color de disculpa; que los deseos, viuos y prontos, estan como los nuestros.
_Zel._--Bien me va pareciendo lo que dezis.
_Car._--Cómo os auia de parecer mal hablando os a vuestro gusto? lo que yo os digo es conueniente, y habas contadas; si acabassedes de conocerme, hallareis que tengo mucho fondo; grande cabeça es la mia. Si el Rey tuuiera noticia de mí, sin duda me hiziera su Consejero, y no le errara jamas vn dedo de la verdad.
_Zel._--Poco medrareis vos con ella.
_Car._--Por esso bien. Por donde fueres haz como uieres. Que mal le va al raton que no sabe más que vn agugero. De prudentes es mudar consejo; hizierame luego a la buelta de Mozanbique y siguiera la derrota segun corrieran los vientos, que de otra manera, por demas es nauegar: porque querer ser bueno entre ruynes es nadar contra la corriente del agua.
_Zel._--Dessa manera no os embarqueis, que mejor es vn pan con Dios que diez con el demonio.
_Car._--No dize assi el Castellano, sino que a tuerto y a derecho, mi casa hasta el techo; pero no dexemos aora lo que importa por filosofar.
_Zel._--No tratemos quexas del mundo, que todos somos de perdonenos Dios. Metamos la mano en nuestro seno y todos hallaremos qué enmendar: vamos a tratar lo que conuiene, porque se va llegando la noche.
_Car._--Vamos, que ya me parece os veo en el talamo, y el dia de la boda vereis qué hombre soy de fiesta.
_Zel._--Ya nos viessemos en esso, mas mi ánimo metido entre temor y esperança, no se assegura.
_Car._--Encomendadlo a Dios, que sin él nada somos, y luego manos a la labor; y no seais como el que consultó con Minerua si saldria vencedor de la lucha y respondiole que sí. El se puso en la ocasion sin mouerse ni defenderse, y fue vencido; y por esso se dize: con Minerua mueue tambien las manos, y no quiere Dios que seamos como el que se le cayó su cauallo en vn pantano y no le ayudaua a leuantar, sólo clamaua por Hercules. Con vuestro Marte aueis de vencer, que quien para sí no sabe, nada sabe; quien fuego quiere, y llueue, con las vñas lo descubre; a quien trabaja, Dios le ayuda.
_Zel._--El sea conmigo.
NOTAS:
[638] _Sic_, por _Coriolano_.
[639] En el original, _Marrones_.
[640] _Sera_ en el original.
[641] _Sic_, por _Giges_.
[642] Probablemente es errata por _Fabricios_.
[643] En el original, por errata, _es afecto_.
[644] Portaguesismo: _crianças_ por _criaturas_.
SCENA SEXTA DON CARLOS.
_D. Car._--O fortuna, ya deues estar satisfecha, pues me mostraste tu cara fea y triste. Siempre tus subidas tienen el fin que Iacinto tuuo en las de Febo. Tus tratos conozco, que son el trueco de Glauco con Diomedes. O miserable vida, sujeta a tantas miserias y tribulaciones que nosotros mismos causamos. O inutiles trabajos humanos. O, desdichados padres, qué desventura tan grande es la nuestra! Gastamos los dias en adquirir; apocamos la vida con cuidados vanos; cansamos el ánimo con pensamientos vigilantes; dessasossegamos el alma de noche y de dia con codicia, avaricia y embidia y otras ocupaciones mundanas, por juntar hacienda y adelantar honra para los hijos, y al fin, este es el galardon que os dan: trabajan por enterraros más presto, con daros disgustos, para poder con más breuedad destruir vanamente lo que vos le ganastes como Dios sabe. A, quantas veces cria el padre en el hijo vn enemigo cruel y se alegra el inocente con su patricido: Qual fue Absalon para David, Dario para Artaxerxes, y Neron, que mandó abrir el vientre de su madre, para ver dónde estuuo. Jupiter desterró a su padre por posseer el Reyno. O, desventurado de aquel a quien Dios le dio vna sola hija, que esta es la mayor desgracia que puede suceder en el mundo, y más si es atreuida, como por la mayor parte son todas. Scila cortó el fatal cabello a Niso su padre, por complacer a quien tenia amor. De Madiana nacio el que destruyó Astiages. Tulia, no contenta de mandar matar a su padre, passó en una carroza por encima del cuerpo muerto. La hija más agradecida, por agradar á su amigo, negará cien padres, y es grande engaño hazer ningun padre fundamento en hija, y más si tiene hijos, que éstos todavia os tienen respeto, aunque su particular gusto los incline a lo contrario, y si yerran, tienen enmienda; y en los errores de la hija no ay remedio, ni en ella arrepentimiento; con sus regalos y blanduras embelesan el juyzio del padre viejo, flacamente aficionado, y en ausencia lo venden con sus astucias demasiadamente atreuidas. Mirad aora si es bien atesorar para las hijas y desheredar los hijos por ellas. En viniendo las canas pregoneras y los dolores de la vejez aborrecida, luego nos aborrecen los hijos que amamos; y los que más queremos y obligamos con mejorarlos en nuestras herencias, nos desean más la muerte, oluidados de sus obligaciones. De manera que los nuestros por lo nuestro nos hazen guerra. Fiaos con esto, por mi vida, de herederos y no tengais cuenta con vuestra alma, como lo hazen algunos, que no se acuerdan della por enriquecer los estraños. Mas, por qué me quexo yo, si lo que padecemos lo merecemos por nuestros pecados? y segun amamos a nuestros padres, assi nos aman nuestros hijos, que por esso se dize: hijo eres, padre serás; como hizieres, assi haran. O vida larga, qué caro cuestas! Tus muchos dias son grande monte de males y la mucha edad es carcel de mucho tiempo. En naciendo entramos en este laberinto. Salimos dél con el hilo de la vida, por las puertas de la muerte. Aqui se terminan los fundamentos de los hombres, metidos por vn engaño comun. Haze vn pecador sus cuentas y discursos como si esta fragil vida fuesse perpetua, y no ve que tiene el un pie sobre la proa de la barca de Aqueronte, para passar a la eterna, donde caminamos tan descuidados y poco prouidos. Veis me aqui, que por mí lo digo: luego como tuve esta hija, sólo puse mi deseo en buscar modo cómo leuantarle a grande honra, y su triste madre con el alma en los dientes no sabia hablar en otra cosa, sí en encomendarmela. Quántas vezes he perdido el sueño de noche, pensando en lo que le estaria bien, y de dia haciendo oficio de hormiga, no he sossegado vna hora; aora que imaginaua descansar de tan grande carga y honrarme con el casamiento que le tenia concertado, la señora acomodóse con su gusto y mi deshonra. Qué cosa ésta para su madre si fuera viva! Pareceme que sin tener paciencia la ahogara; mas pues mi desventura ha querido mostrarme la vanidad y ceguera en que viui hasta aora, yo haré con ella lo que merece. Meterela monja y desheredarela; y para consultar lo que conuiene quiero hablar con el Dotor Carrasco, que es hombre de grandes letras, segun dizen; él me dirá lo que deuo hazer. Pareceme que es aquel que se va a pasear de la otra parte del rio: voyme a él.
SCENA SETIMA CARIOFILO.
_Car._--Mvy alborotado me dizen que está el negocio de mi amigo Zelotipo: el padre de Eufrosina ha venido. Tuuimos modo como vn amigo suyo le diesse cuenta de lo que ha passado estos dias de ausencia de su casa. Recibiolo muy mal, y deuia considerar que es bien empleado castigo de su confiança y descuido, como lo merecen todos los padres que quieren passar su vida en vicios y deleytes, y con el mal exemplo que dan a sus hijos quieren que hagan milagros. Don Carlos quiere andar por entre Douro y Miño comprando virginidades, y la amiga a su lado en la encomienda, y que la hija esté acá siempre en oracion, con esperança de su venida, y que vea passar su vida martirizada de deseos, amarrada a la voluntad de su padre, para no casarse sino quando él quisiere; como si la edad estuuiesse queda y la ociosidad inquieta. Digo que fue muy discreta en elegir marido a su gusto y no perder tiempo, y a su padre aora amárguele lo comido y sea exemplo para otros. Voy de la otra parte del rio a verme con Vitoria que laua oy, para saber della lo que passa en casa; porque dizen que Eufrosina está encerrada en vn aposento y que no habla con ella persona, y la prima de Zelotipo se fue en casa de su madre, y el martir anda para caerse muerto; quiero ver si le puedo lleuar alguna nueua que lo esfuerce y dare esta carta a Vitoria para Eufrosina. Mas quién son éstos que veo pasear por entre estos arboles? Don Carlos es y el Dotor Carrasco; que me maten si no es consulta sobre este negocio, que estos señores no tienen otro refugio más cierto que hablar con Letrados; y assi les entregan el reparo de su alma como si fuera a S. Pablo, y se persuaden que los otros no saben, aunque lo que se comunica no toque en leyes; y de aqui vienen muchos errores, porque si no son prudentes, las letras en ellos son peores que lepra, porque quieren medir por las leyes de Iustiniano, que ha mil y tantos años que se hizieron, las costumbres de aora, y no consideran que el tiempo lo hace todo de su color. Quiça fue dicha venir aora: quiero ponerme detrás de aquella balsa, escucharé lo que dizen y sabremos lo que hemos de hazer, sabida su determinacion.
SCENA OCTAUA DON CARLOS, DOTOR CARRASCO, CARIOFILO.
_D. Car._--Beso las manos del señor Dotor.
_Dot._--_Bene valeas domine mi._
_D. Car._--Qué se haze por acá?
_Dot._--Vineme assi _propter recreationem_, _ad expellendas curas_, por estos campos verdes. _Trahit sua quemque voluptas._ A mí dame la vida ver esta verdura y estos vuestros sauces, que acá dezis que son unos prados Eliseos, _et campos vbi Troya fuit_.
_D. Car._--Tales los vistes lograr y vsurpar a los naturales por los extraños.
_Dot._--_Ita est profecto_; bien pueden dezir con nuestro Virgilio: _Impius haec tam culta noualia miles habebit, en queis conseuimus agros_. Son bueltas del mundo, que no sabe estar permanente. _Amant alterna camenae_; de donde se dice: Quando vna puerta se cierra, otra se abre, y el bien de vnos es por mal de otros.
_D. Car._--Esso es muy cierto en lo que yo veo por mi casa.
_Dot._--Y V. m. adónde venia?
_D. Car._--A consultar con vos, señor Dotor, vn negocio de mucha importancia.
_Dot._--_Audiam te libenter._
_D. Car._--Apartemonos destos criados hazia aquellos setos, porque no nos oigan.
_Dot._--_Placet quasi dicat_, que son perdidos por escuchar y saber todo lo que sus amos dizen y hazen: son espias y trompetas de nuestra vida.
_D. Car._--Assi es, y no sabe hombre de quién se fie.
_Dot._--_Sic res se habet: rem acu tetigisti_, ellos son enemigos declarados. De donde inferimos que quantos más criados tenemos tantos más contrarios nos cercan, y por esso _Paucis, minimisque, contenta est natura. Sed veniamus ad rem._
_D. Car._--A mí se me ha hecho la mayor afrenta que se hizo jamas a hombre.
_Dot._--Diga, _si licet_.
_D. Car._--Anda en esta ciudad de vn año a esta parte vn perdulario, dizen que es criado del Rey, y será algun zangano de los que no llegan a saber el nombre, hijo de Etor de Ebreu, que bien conoceis.
_Dot._--Muy bien.
_D. Car._--Este, por medio de vna prima suya que yo tenia en casa con mi hija, trató amores con ella y se casaron de secreto estos dias que yo fui en romeria a Santiago.
_Dot._--_Prodigiosam rem narras_, y no sé si estoy en el caso.
_Car._--Aquí me parece que estoy bien para que no me vean, y podré oirlos a placer. En el negocio hablan, quisiera aora tener cien orejas; pareceos que buscaron buen sitio para no ser oidos? Oluidose el Dotor de las cautelas de su ciencia, porque no se las da sino para mal.
_Dot._--Dizeme V. m. que se casó el dicho mancebo con su misma prima.
_Car._--Cómo entendió el bueno del Dotor! consultad por amor de mí cosas de vuestra honra con semejantes Letrados, más cortos de la vista del entendimiento que de los ojos; y en aquellos antojos que trae está todo el crédito de sus letras, y el buen juyzio que ellas requieren, a essotra puerta. No niego que a los doctos es justo que se honren y estimen, porque son la luz de la Republica, y quien nos gobierna, para que tengamos honra, hazienda y vida segura, y los tales merecen toda veneracion; pero a los que son ignorantes deuian ser castigados como adulteros.
_D. Car._--No, señor, sino con mi hija.
_Dot._--_Dij vestram fidem_; y fue possible tal cosa? que ella misma, _scilicet_, vuestra hija se casó con la parte _clandestinè_...
_D. Car._--Por mis pecados, y para ser peor, fue a tiempo que yo tenia tratado casarla y hechas las escrituras con don Tristan, vno de los buenos mayorazgos de Portugal.
_Dot._--Esse es punto de derecho, _et valet consequentia_, porque dize nuestro Baldo: _Iudex debet speculari per coniecturas in iudicando, sicut medicus per vrinam infirmitatem discernit._ _Sequitur ergo_, que tenemos en esso mucho que investigar, porque, señor, a esta nuestra ciencia nada le quedó por escudriñar, _et lex est imponenda rebus_, y el derecho todo está fundado en buena razon; y assi, _lex est sanctio sancta, jubens honesta, prohibens contraria_.
_Car._--Ya el Dotor empieza a desenfardelar Latin, y D. Carlos pensará que le dize alguna cosa; mas mejor viua yo de lo que el Dotor entiende lo que habla, ni si es a proposito; desta manera sustenta su malicia y vanidad a costa de nuestra inocencia y ignorancia.
_Dot._--Y pienso, _si memini_, que tengo acotada vna glossa en el Codigo que trata largo sobre esso, alegando vna sentencia de la Rota, y en el Decreto lo da _de iure_. Aora note, señor, por me hazer merced, y verá cómo fue delicado el Iustiniano definiendo la justicia, dize: _Iustitia est constans, etc._: quiere dezir: La justicia es vna constante y perpetua voluntad que da a cada vno lo que es suyo, de manera que no basta tener oy voluntad y mañana no, mas ha de ser todas las horas _in motu_, firme como vn peñasco: no digo bien, como todo vn monte: porque el peñasco se puede mudar; para lo cual es necessario _iurisprudentia_, que es el conocimiento de cosas humanas y vna ciencia de justicia e injusticia. Toma aora, _domine_, como corre esta cosa, y por esso ni vn cabello ni vna mosca nos passa sin reboluer ochenta hojas; y assi _iuris precepta sunt haec_, viuir honestamente, no hacer daño a otro, dar a cada vno lo que es suyo.
_Car._--Pareceos que responden bien aquellas razones a la necessidad del otro? Todo es por mostrar que es docto; y yo asseguro que quanto le dize es paja y principios de donde el señor Dotor nunca passó, como el médico que trae hecha la gracia que dezir de dos verbos Griegos, y quatro vocablos Arauigos, y otros poco vsados, de que a los primeros toques haze vn preparatiuo y ostentacion, con que piensa apoyar su credito entre simples. Aora veamos en qué para esta consulta.
_D. Car._--Señor Dotor, si hazeis bien este negocio, toda mi hazienda podeis tener por vuestra: porque no ay cosa que aora no diera por deshazer esta maraña.
_Car._--Yo le veo mal remedio y el Dotor lo hará llano en la promessa, que estos tales abogados son como los encantadores o hechizeros antiguos, de quien cuentan que hazian parar el Sol y baxar la Luna y otras supersticiones, y es lo cierto que no podian nada; con esto nos dexan como Alquimistas gastado el caudal y sin sacar prouechos; y su reparo es dezir que a vuestra reuista que apelen, glossa va y glossa viene, y el texto no ay quien lo entienda, ni quien quiera estar por el verdadero entendimiento.
_Dot._--En buena mano está; yo os reboluere todo el Derecho, que no quede letra sin verla, y a pesar de Dotores haré que vengan los textos a plomo de nuestra intencion; ademas que en esse particular son las leyes muy fauorables, visto como _praesumptio violenta habetur pro lege_, y haze mucho en nuestro favor _lex Iulia de adulteriis, cum quis sine vi, vel virginem vel viduam, honestè viuentem, strupauerit_, y por aqui lo guiaremos hasta conuencello.
_Car._--No os digo yo hará el Dotor juntar el cielo con la tierra? y en quanto no huuiere quien le contradiga, esgrimira con quantos Bartulos ay. Yo no entiendo Latines, mas juraré que son todos sin pies ni cabeça, y fuera de proposito: porque conozco yo a estos mejor que quien los pario, y en vn mismo caso hazen treinta derechos y otros tantos tuertos. Quien tiene la culpa son hombres como don Carlos, que pudiendo consultar sus negocios con Iurisconsultos prudentes y doctos, los tratan con idiotas.
_Dot._--Y es assi ni más ni menos, porque _fauores sunt ampliandi odia vero restringenda_; y dizen los Dotores que es cosa ardua la question de la honra, _per textum in ratione sui in l. si inimicitae in fine, ff. de his quibus vt indignis_, tanto que por defensa de la honra se permite desafio _de iure, prout tenet Bald. in cap. I, circa princip. 5 col. de pace tuenda, de vsibus feudorum_, donde dize el texto _in l. miles, § socer, ff. de adult._ ser muy vergonçoso dexar ninguno de tomar vengança de su honra: porque cruel es consigo mismo quien su fama desprecia, y la honra y honestidad deuen tenerse en tanto precio _vt pari passu cum vita ambulent, l. iusta, ff. de manumis. vindicta_.
_Car._--Todo aquello es por indignar a don Carlos para que prosiga su odio y dé querella, porque quantos mas Moros más ganancia, y estos tales letrados son enemigos de concordia y paz, y más sangrientos que cirujanos o carniceros, y nunca aconsejan que los negocios se concierten.