Orígenes de la novela, Tomo III

Part 52

Chapter 523,595 wordsPublic domain

_Clau._--Si el mundo no fuesse tan grande, me enojaria de cómo no entiendo sino en doctrinar modorros, e cada dia ay quien diga necedades. Cómo, hijo Solino, por tan grande maleficio tienes remediar a vn cauallero en vna necessidad como esta, que si le dexamos a beneficio de natura no fenezca su mal sino con la muerte? Dime, bouillo, tan grande hierro[537] te paresce remediar vna donzella que por vn desastre dexó de serlo, e hazer de manera que quando se case su marido no lo sienta y acortar enojos durante el matrimonio? Y esto no es obra pia, neçuelo? Poquito sabes del mundo. Pues yo te hago cierto que lo mucho que valgo con este mi oficio, aunque vieja e pobre, e no de la merced de Dios, no se me sabe á mí pagar, que si el Señor quisiera de otra suerte auia yo de ser tractada.

_Sal._--Ya auias de estar emplumada.

_Clau._--Cómo, hijo?

_Sal._--Digo, señora, que persona tan sancta meresce ser canonizada.

_Sol._--Esso estaua agora por proueer. Acuerdo me, madre, del dia que te canonizaron[538] como de lo que oy he hecho, que aquel dia yua yo con el despensero de las monjas, siendo mochacho, a comprar hueuos al mercado, y te vi puesta en la picota con más majestad que vn papa, assentada en el postrero passo de vna muy larga escalera con alta e autorizada mitra en la cabeça, que representauas vna cosa muy venerable. Y acuerdo me que inquiriendo yo la causa de aquella solemnidad, que para mí era cosa nueua, vi vnas letras que a la redonda de aquel como rocadero tenias en la cabeça que dezian por alcahueta e hechizera. Mochachos te fatigauan, vnos con pepinos, otros con verengenas, otros con troncos de verças, que no te dexauan reposar.

_Clau._--Cosas son que acontescen, hijos, por mi vida. Cada dia lo verás si sales al mercado, pero no me aprouecharán tanto los amores de Policiano quanto aquella afrenta me ha dado de prouecho, porque hasta entonces, aunque algunos por secreta noticia que de mí tenian encargauan algun negocio, despues de passado aquel tranquillo ansi venian a mi casa personas necessitadas, como quien va a ganar indulgencia. Vino la cosa en tal estado, que no pudiendo sola dar recaudo a los muchos negocios que se me ofrescian, aunque conosci ser ocasion de desaperrochar mi casa para adelante, procuré de imponer en el oficio a mi comadre Celestina, con tal condicion que durante la prissa partiessemos la ganancia. Y para la muerte que a Dios deuo, que ay está biua e sana que no me dexará mentir, que en vna temporada que estuuo en esta ciudad el embaxador de Francia ella por su parte vendiendo la sangre de vna bonica moça que auia criado tres o quatro vezes, e cada vez por fresca, e yo aprouechandome del mueble de aquella rapaza que oy viste en la posada, aunque entonces no auia cumplido doze años, más ahorramos de cada veinte doblas, y el papo hecho, como a mesa de alemanes. Ansi que, hijos mios, no es malo el oficio que da de comer á su dueño, que por essos fuegos de afrentas auemos de passar para venir despues a gozar del refrigerio. En el tiempo de la moçedad se deue ganar con diligencia el estado e las riquezas, con que a las vezes tenga hombre vida descanssada. Entre los animales, la hormiga es más pequeña de cuerpo, e mayor en la prouidencia, y el hombre que no quiere ser vituperado por negligente en la muerte, a ésta deue imitar en el discurso de la vida. Athesorando los granos del mantenimiento en el verano de la juventud para el tiempo steril de la cansada vejez quando crescen las necessidades e mengua la bolsa del perezoso.

_Sol._--Madre señora, a tu posada llegamos; si nos das licencia entraremos a ver a la señora Parmenia.

_Clau._--Entrad, hijos, en buen hora, vosotros e años buenos, que no es nueuo mi casa estar acompañada de galanes. Hija Parmenia, alumbra vn candil para subir esta escalera.

_Par._--Por mi vida, madre, que tú vienes a buena hora. Mejor fuera quedarte allá esta noche, e tuuieras andado el camino para mañana.

_Sal._--Salue Dios a la hermosa.

_Par._--Bien sea venido el gentil hombre.

_Sal._--Cómo es esto, señora Parmenia, vn dia que a tu casa venimos estás tan mal acondicionada?

_Par._--Tengo razon, señor Salucio, que ha más de seys horas que está aqui vna doncella esperando e quando mi madre sale no pienssa tornar a casa.

_Clau._--E quién es, hija, la que me espera?

_Par._--Libertina, la que lleuaste al racionero.

_Clau._--Llamala e conoscer la he, que por mi vejez no caygo por quién dizes.

_Lib._--Vengas en buen hora, madre de mis entrañas, por cierto que ha gran rato que estoy esperando tu venida.

_Clau._--Hija mia, perdona me por mi amor, que son tantos mis negocios que no sé dónde tengo el sentido. Pues, hija Libertina, cómo te fue con aquel señor? Hizolo bien contigo?

_Lib._--Madre mia, despues sabras mi venida, pues agora ay embaraço en la posada. Yo me quiero yr e boluer me he en la mañana.

_Clau._--Qué miras, putico? parescete bien la moça? Dilo, no ayas verguença, que al moço vergonçoso el diablo le trae a Palacio.

_Sal._--Señora, voto al pinar de Segouia que si la dama fuesse contenta, yo no fuesse perezoso en su seruicio.

_Sol._--Mira, señora Claudina: descreo de tal si no tengo las mañas del lobo, que donde la noche me toma, alli hago manida. Si en casa ay aparejo, manda a estas damas que nos acompañen, y no consientas que tornemos a casa a tal hora. Somos hombres enemistados, e no es cordura andar de noche.

_Clau._--O traydorcito, cómo te lo dizes: mallogradillo vayas. Hija Parmenia, Solino te quiere bien e viene porque le conozcas para delante. Libertina está sola e Salucio ha puesto los ojos en ella: todo viene medido mejor que lo queremos; por mi amor que tú le quieras e tractes bien, pues sabes que es persona con que no se perdera nada; tú, Libertina hija, tracta me bien a este mochacho; mira que le quiero yo mucho y con él no biuiras engañada.

_Par._--Por Dios, madre, que tú vienes agora con donosos mercados.

_Clau._--Pues qué te pensauas, loca? que auia de venir sola a tal hora de la noche?

_Par._--Vinieras tú con tiempo, e no siempre con los murçielagos.

_Clau._--Calla, boua, que no es tan noche como pienssas: avn agora dio las diez el relox.

_Lib._--No sé, señora, por qué: que toda mi vida te conozco comigo de andar con la escuridad.

_Clau._--Calla, loquilla, que como agora biues descuydada de la mocedad, no has tomado sabor en los trabajos de la vejez. Tú llegarás a mis dias, e sabras qué cosa es mantener casa e honrra, e no dessearás tanto la noche para dormir quanto el dia para trabajar, que mal pecado, hijas, la cama que vosotras desseays de viciosas cobdicia la triste vieja de canssada, que quando a casa vengo los huessos me suenan como saco de nuezes, y avn con todo esto me pesa quando Phebo acaua su curso diurno. Anda, ve presto, apareja me aquel aro de cuba, e las candelas que sobraron de la otra noche, e saca me aquella soga de ahorcado que te mandé guardar quando estaua aqui el despensero del Conde; saca de aquel caxon del arca el coraçon de çera que tiene las más agujas, e dexalo todo a punto, e andad todos luego a dormir. Tú, hijo Solino, yrás con essa rapaza, é tú, Salucio, con la señora Libertina, e parad mientes, moças, que no me hagays milagritos, no me hagays yr allá con vn açote.

_Sol._--Ora sus, hermosas, no ocupemos a la madre; toma la mano, señora Parmenia, y vamonos a reposar, que es muy noche.

_Sal._--Hola, Solino hermano, que en la mañana todo el mundo haga pino.

_Sol._--Ora durmamos, que todo tiene su tiempo.

_Clau._--A ti, tenebroso y astuto Satan, principe de la monarchia de los spiritus condenados, eterno sustentador de las tinieblas continuas que en los caliginosos e sombrios chaos infernales abundan; Señor de las tarthareas e dañadas cateruas, morador en las horribles grutas donde los sulphureos vapores incessablemente manan: Regidor e gouernador de las lagunas e hedificios mortales, assistente de la profundidad e obscura region de la muerte: Yo, tu más familiar e compañera Claudina, te conjuro por la grauedad de la palabra que de ti tengo rescebida, e por los resplendecientes fulgores que estas antorchas candidas entre las tinieblas nocturnas produzen, e por la fortaleza con que estas ereas agujas este fingido coraçon penetran, vengas con repentino sonido a obedecer mi mandado, e venido, de tal manera te occultes debaxo de los aureos accidentes deste anillo que en mi dedo anular tengo puesto, que dél no te apartes hasta que Philomena le ponga en su dedo, dende el qual por las secretas venas que dél van al coraçon, se le dexes tan llagado de la cruda saeta de amor, que todo su remedio sea el que esta tu familiar le quisiere dar, y ansi se someta a mi ley e ordenacion que otra cosa no dessee saluo el cumplimiento de mi voluntad. Segunda e tercera vez te conjuro e confiando quedar con migo, me voy a dormir a mi cama.

NOTAS:

[537] _Sic_, por «yerro».

[538] En el original, _cañonizaron_.

ARGUMENTO DEL DECIMO ACTO

Estando Philomena bordando en su bastidor, pide a Dorotea su criada un libro para leer, donde halla metida la carta de Policiano, e dize alterada muchas palabras en demostracion de su honestidad, etc.

PHILOMENA. DOROTEA. THEOPHILON[539].

[_Phil._]--Dorotea, dónde estás?

_Dor._--Aquí estoy, señora.

_Phil._--Mejor estarias en mi compañia que metida por los rincones de casa; toma allá este bastidor, que ya rescibo pena con este contino bordar.

_Dor._--Señora, es verdad que en la vida no ay cosa tan agradable que tomada por officio no canse, ni avn obra tan dessabrida que no tenga algun sabor quando por exercicio se rescibe.

_Phil._--En esto conozco la variedad de las cosas temporales, que aquello que algun tiempo tomaua por deleyte e recreacion ya me da sobrada pesadumbre. Dame un libro y leere vn poco hasta que sea hora de reposar.

_Dor._--Señora, helo aqui.

_Phil._--Jesu, e qué carta es esta?

_Dor._--Carta, señora?

_Phil._--Sí por cierto; quién la metio aqui, Dorotea?

_Dor._--Por mi salud, señora, yo no lo sé.

_Phil._--No saberlo es impossible, quién tiene la llave de mi aposento sino tú? quién entra e sale en mi camara sino tú, Dorotea?

_Dor._--Señora, ya puede ser alguna carta vieja que por señal ayas tú metido en esse libro. Antes que sepas lo que contiene no rescibas alteracion.

_Phil._--Abre la e mira lo que dize, que yo sospechosa estoy de esta carta.

_Dor._--Señora, no tiene firma.

_Phil._--Creolo, que en todo viene llena de sospecha. Ora mira lo que dize.

_Dorotea._

CARTA

Si el dolor que tus ojos me causaron dentro de lo secreto de mi ánima de todo punto fuera mortal no me quedara tan poca vida e tan martyrizada con tan mortales desseos de los quales si la muerte me hiziesse libre, no me puede librar de querer te. O angelica Philomena, si boluiesses tus ojos de misericordia sobre este tu captiuo Policiano, bienauenturado tormento digno de tan ineffable remedio. Solamente te piden mis letras e mis suspiros que tengas memoria que dende la hora que te miré y alçaste tus ojos a mirar me, de tal manera me tienes contigo, que aunque te quiera oluidar no puedo[540] ni con la muerte, la qual estoy esperando si tu natural misericordia no determina que yo biua. Mas biuiendo o muriendo soy tuyo sin esperar que jamas sere mio.

_Phil._--Ya, ya. Dorotea, que me maten si essa carta no es de aquel loco desuariado que el otro dia viéndo me en la huerta de los cipreses se arrimó a vn laurel, e començo a mostrar señales de muy apassionado, boluiendo los ojos a mí quando mi padre se descuydaua. Pues dime, Dorotea, quién puso aqui esta carta sin que tú lo viesses? Este libro no está en tu poder? Cómo pudo ser esto?

_Dor._--Señora, moços ay en casa que ay la pueden auer metido, porque mil vezes descuydadamente me dexo este retraymiento sin llaue, y algun criado de casa la puso en este libro.

_Phil._--Vaya se el desatinado, qué atreuimiento es tan vano penssar alguno que en amor deshonnesto yo ocupe mi entendimiento? si yo agora no temiera el escandalo de la casa de mi padre, yo le hiziera al liuiano que no pagara esta locura con menos que la vida.

_Dor._--Passito, señora, que viene Theophilon mi señor.

_Theo._--Qué hazes, hija mia?

_Phil._--Señor, enojada con este bastidor començaua a leer un poco, pero çessará agora con tu venida.

_Theo._--Siempre, hija mia, trabaja de estar noblemente ocupada porque el demonio, enemigo de naturaleza, no halle entrada en tu coraçon. A todos generos de estados es defendida la ociosidad, e más al flaco linaje de las mugeres, por ser más dispuestas a cayda. Pues si todas deste vicio deuen biuir recatadas, mayormente las illustres donzellas, cuya macula de infamia todo vn reyno dexa manchado.

_Phil._--Padre mio, graue reprehension es la tuya; paresce que hablas sobre penssado.

_Theo._--Hija mia, lumbre de mis ojos, baculo de mi cansada vejez, más noble cosa es preseruar al hombre para que no cayga que ayudarle a leuantar despues de caydo. No permita Dios, hija de mi coraçon, que en tus costumbres yo aya conoscido alguna falta que de castigo sea digna, pero no te deue dar pena si yo como padre y viejo y experto en los trabajos que el tiempo cada dia descubre te dé auiso como sepas defenderte de ellos, sin lesion del ánima y de la fama que tus passados cobraron.

_Phil._--No piensses, padre mío, que con la falta de la hedad me aya faltado el conoscimiento para ver clara e abiertamente a quánto peligro se pone quien sin remos de discrecion se mete en el varco de esta vida miserable, porque o viento de liuianos penssamientos o rrocas de mala conuersacion siempre nos procuran naufragio. Pero tambien conozco que no ay temptacion tan poderosa á quien la municion del hombre racional con discrecion no destruya, mediante el fabor del Cielo; mayormente quando el hombre viene a sentir que tiene los enemigos de sus puertas adentro, e que la más cruda palea[541] tiene consigo mismo, deue aprouecharse de las armas deffensiuas que en el alcaçar de la razon tiene para esto guardadas. Estos e otros muy sanctos auisos, señor mio, he leydo en los libros que dende mi niñez por la nobleza del exercicio literal me has mandado leer, con los quales e mi natural condiçion piensso dar a tu senectud aquel descanso que con mi juuentud has desseado.

_Dor._--Doy al diablo tan largo sermon.

_Theo._--Qué dizes tú, Dorotea?

_Dor._--Digo, señor, que he holgado de tu noble reprehension.

_Theo._--Hija Philomena, anda acá, que ya tu madre querra comer, no la hagamos estar esperando.

_Phil._--Vamos, señor. Dorotea, pon en cobro esse libro: entiendesme?

_Dor._--Mucho bien. Ay te duele? Valale el diablo al viejo e a qué tiempo entró predicando. Por mi salud, el ánima le daua el negocio en que entendiamos. Bien predica la raposa a las gallinas. En mi ánima estos viejos no son sino vn terron de molestia; como veen que se les acaba la candela, acuerdan de dar a Dios las heces de su vida loca, haziendo del perro del hortelano. Pues andate hay con tus sermones, que Dios no come palabras, e si piensas hazer sancta a tu hija Philomena, más vale vna traspuesta que dos assomadas.

NOTAS:

[539] _Thephilon_, dice erradamente el libro original.

[540] En al original, _poede_.

[541] Así en el original, quizás por _pelea_, ó quizás, abreviado, por _palestra_.

ARGUMENTO DEL ONZENO ACTO

Venida la mañana, Claudina se leuanta e determina de yr a casa de Philomena, sobre lo qual se tracta con Parmenia de los peligros que se pueden ofrescer; finalmente haze su camino, e habla con Philomena dándola parte de los amores de Policiano, etc.

CLAUDINA. PARMENIA. LIBERTINA. DOROTEA. FLORINARDA. PHILOMENA. THEOPHILON.

[_Clau._]--Son los rayos del sol los que entran por esta ventana? sancto Dios e cómo he dormido a sabor, despues que tomé la palabra á aquel demonio mi familiar, pero con mucha razon, pues en este negocio no es menor la honrra que el prouecho. Hija Parmenia.

_Par._--Qué mandas, señora?

_Clau._--Qué hora es? fueron se aquellos locos?

_Par._--Agora estauan ay.

_Clau._--Y Libertina, es leuantada?

_Lib._--De mañana en buena fe, tia. Agora tengo por dormir el sueño de la salud.

_Clau._--Bien hazes, gozate, pues agora tienes tiempo, que venida a la senectud, y todo es vna hedad de trabajos. Ya aquellos pica cantones, no dexarian algo para la costa?

_Par._--Mejor landre se los lleue, que estos tales, madre, no quieren sino llamate mio e busca quien te mantenga.

_Clau._--Anda, hija, que de golpe o de recudida, yo les sacaré el escote. Yo me voy a casa de Philomena, a dar la primera puntada en vna labor trabajosa. Mochachas, rogad á Dios que yo salga con ella a luz, que no me acuerdo auer intentado cosa de que tanto aya desconfiado.

_Par._--Madre señora, ya conosceras si desseo tu prouecho como el mio, assi por la ley natural como por mandamiento de Dios; pero tú andas en tales tractos que en ellos no puedes ahorrar sino de las narizes, y aun plega a Dios no dexes alguna vez la vida, porque es ley de Dios que quien ama el peligro peligrosamente muera. Mira, madre, quién es Philomena, e no pienses ganar saya de londres e barates vn jubon de açotes. Mira que donde agora vas lleuas el cuchillo a la garganta, y avn como suelen dezir, la soga arrastrando, porque te hago saber que los viejos padres de essa dama son tan zelosos de su honrra y avn tan cautelosos en guardarla, que si vna vez te sienten, sin que lo entiendas e estando segura te pondran en cuentos la vida. Mira lo que hazes, e ordena tus passos de manera que tu vida e honrra esté segura.

_Clau._--Confusa estoy. No sé en qué me determine: diformes inconuenientes se me ofrescen de tu auiso, e no puedo boluer atras en este camino, porque tengo prometido el acometimiento, e avn dada mi palabra de la victoria. Notable deffecto es la inconstancia, e tanto que se tiene por indicio de locura.

_Lib._--Tia señora, no biuas engañada con vna mala opinion, que tanto es más mala quanto más vsada e guardada. Digo te de verdad que oyendo el otro dia al padre presentado, le oy affirmar que la perseuerancia en el vicio no meresce nombre ni galardon de constancia, e que quien del vicioso camino se buelue, no inconstante, sino firme en virtud deue ser llamado. No tengas la condicion del arroyo, que jamas supo tornar atras.

_Clau._--Quedaos a Dios, hijas mias, que yo voy determinada de morir en esta demanda, e nunca a la osadia vi que fallesciesse fortuna. Yo me voy; si a hora de comer no ouiere dado la buelta a casa, no tengays dubda que me la abran dado por el mercado. Acudireys a la carcel, que alli será el paradero. Agora que voy sola quiero mirar con auiso este discreto temor que a mi Parmenia le queda, porque a la buena speculacion jamas vi carescer de buen fructo. Qué hare? si voy allá, a peligro pongo mi vida; si dexo de cumplir lo prometido, no puedo escapar de muerta ó apaleada, e lo que es más de estimar, el mal nombre que de falsaria puedo cobrar. Pues si el credito pierdo acabada es la grangeria. Ora venga lo que viniere, que aparejado está donde cayga. A casa de Theophilon llego, aqui traygo en la faltriquera no sé quántas franjuelas e cabeçones; en achaque de trama, vamos a hablar a nuestra ama. A Dorotea veo a la ventana, buen aguero hallo para mi venida. Esfuerça, esfuerça, Claudina, que en otros peligros te has visto.

_Dor._--Valala el diablo a esta vieja espanta perros, e qué rezar trae consigo. Quál arroyo la echó por estos barrios? no me medre Dios si tú vienes en buenos passos.

_Clau._--En hora buena y en buen punto vea yo tu cara de oro: qué hazes, hijita mia? desciende acá e abraçame, que me gozo de ver te; ansi goze yo la vejez descansada.

_Dor._--No os digo yo? las palabras de beata e las vñas como gata. Vengas en buena hora, tia de mi coraçon. Quánto ha que no vienes por estos nuestros barrios? Por cierto mi señora Florinarda ha tenido memoria de ti e aun me ha preguntado si te he visto.

_Clau._--Acuerde se Dios de su merced y él le pague la que yo rescibo en que me conozcan por criada vieja de esta casa, porque este es el principal título con que yo me honrro despues de ser muger de Alberto, que Dios aya. Pues por mi salud que aunque yua a otro negocio en que no me yua a mí poco no tengo de passar sin ver a mis señoras vieja e moça. Dilas, hija, que está aqui la Claudina, que si mandan sus mercedes que suba.

_Dor._--Espera vn poquito, madre, que yo boluere corriendo. Señora, la vieja Claudina está aqui, si mandas que suba, que te quiere ver.

_Flo._--Dila que suba; con qué viene agora el diablo?

_Dor._--Sube, tia, si mandas.

_Clau._--Con el pie derecho delante, porque no tropieze a la entrada. Paz sea en esta casa. Señora Florinarda, salue Dios tu venerable presencia.

_Flo._--Vengas en ora buena, madre, qué nouedad es esta que te acordaste desta casa?