Orígenes de la novela, Tomo III

Part 51

Chapter 513,526 wordsPublic domain

_Pal._--Ce, ce, hermano Piçarro, despecho de la media nata si no ay garulla en la posada; quién anda ay? Ya, ya, señoras, no es menester tanta dissimulacion.

_Piç._--Descúbrete, dama, pese a la ley del quaderno, que para quien bien conosce la nariz le basta.

_Cor._--Y avn a quien tanto vee, la mitad de la vista le sobra.

_Pal._--O galana, cómo eres graciosa, quita te el reboço por mi vida. Muchacho, corre, toma aquel jarro.

_Cor._--No, no, señor Palermo, no venimos de tanto espacio.

_Piç._--O, descreo de la peña de Martos, qué tan pressurosa vienes? Pues no has de salir de la estancia sin que rescibas colacion.

_Oros._--Ay, prima, por mi amor no nos detengamos, que ya sabes lo que tenemos de hazer.

_Pal._--Digo, señora Cornelia, paresce que quiero conoscer a esta dama.

_Cor._--En cargo de mi ánima que tú estás donoso, pues agora sabes que es Orosia mi prima?

_Pal._--O, perdona, hermosa, que por mi vida con el reboço te desconoscia. Que avn por vida del resto, que tienes en casa quien te dessea seruir, sino que no te lo osa dezir por no darte enojo. Hola, señor Piçarro, por qué no hablas a esta dama? Pues que no le eres tú poco afficionado.

_Piç._--Es la señora Orosia? O descreo del puerto de Jafa; perdóname, señora, que voto a tal agora te acabo de conoscer.

_Oros._--Señor Piçarro, agrauio me hazes con tan poco conoscimiento, siendo yo tanto tu seruidora.

_Piç._--O perla de oro, no me culpes que descreo de la leche de Olofernes si con el reboço que traes el mismo diablo no te desconozca; descúbrete por vida mia, corre muchacho, eres venido?

_Oros._--Señor Piçarro, no te pongas en trabajo, que por mi vida venimos muy de priessa, e necessidad de hablar al señor Palermo truxo por acá a Cornelia mi prima, e yo por tenerla compañia acordé venir con ella.

_Pal._--Pues qué es esto, coraçon mio? Ay algun embaraço en que yo pueda poner la vida en tu seruicio?

_Cor._--Pues qué pensauas, señor? que era mi venida a lumbre de pajas? Enojadas venimos mi prima e yo, e con mucha razon, porque de vnos vellacos moços de espuelas auemos seydo afrentadas, e quien bien nos quisiere nuestra injuria ha de tomar por suya, porque mi amigo es otro yo, e ansi deue sentir mis enojos.

_Pal._--O reniego de las barbas de Barrabas, e tal cosa me dizes? Oyes, mochacho, arroja me acá essa cota, dime quién son los que te enojaron, e dexame tomar mi hatillo, que no creo en la fe de los Tartaros si handrajos no te los lleue hechos y la sangre me beua por dexarte más vengada.

_Piç._--Y este embaraço, señora Orosia, es cosa que a ti toca?

_Oros._--Comun ha sido la injuria e tal ha de ser el castigo. Descreo de la leche que mamé si la fe no renegasse por verme vengada. Dos criados de Policiano entraron la otra noche en nuestra posada, e porque con vosotros estauamos hablando nos dieron tantos bofetones en nuestro rostro que los dientes nos dexaron bañados en sangre, y esta afrenta tan grande no se nos hiziera a nosotras si tuuieramos fabor de hombre; triste es la casa donde falta la compañia del varon. Yo me lo merezco, yo tengo mi pago, porque como nescia no tomo yo consejo de quien bien me quiere.

_Piç._--Señora Orosia, no llores ni te acuytes por vna cosa que passada no puede dexar de ser passada; pero da gracias a Dios que tienes por amparo al señor Palermo e a mí, que seremos verdugos de quien tu çapato offendiere, y no digo yo con dos que en fin es meaja en capilla de frayle para lo que mi espada corta; pero si quinze fueran los contrarios, hombre ay en el estancia que no mudara el color para acometerles, y avn reniego de los montes claros si no tengo vna hojuela en la mano que no haze más de los hombres hechos malla que si fuessen hechos de manteca.

_Pal._--Orosia señora, poca noticia tienes del señor Piçarro, mal informada estás del nombre que su espada tiene en el reyno, pues quiero, dama, que sepas que quien más agora floresce en las armas ninguna ventaja le haze, y el dia que no se embuelue en negocios de poner la vida en condicion, no piensa auer hecho hazienda; su tracto es cincuenta mugeres repartidas por las mançebias del reyno, y la que más fama tiene huelga de le tener por amparo. Mas yo te juro al Sepulchro Sancto de la rehoyada, e ansi aya yo uentura con damas, como le vi oy hazer vn hecho que Rebeca en su tiempo no le hiziera.

_Oros._--Ora, señor Palermo, dexemos las alabanças deste gentil hombre para otro[532] dia; nosotras venimos de priessa, e no a más que daros parte de nuestra injuria; si pensays poner en ello la mano, yremos mi prima e yo descuydadas, e si no tan bien nos auisad, que como nasci para la muerte que ay gentiles hombres en la ciudad que no veran otro Dios sino que nosotras les mandemos.

_Pal._--Mirad, damas, reniego de tal si no me corro de la dubda que en mi voluntad se pone, y si no estoy ya desseando el tiempo para que sepays lo que desseo hazer por seruiros. Dexadme el cargo e dormid sin pena, e no me tengays por Palermo, hijo del merino de ronda, si juntos no los embio a çenar con Lucifer. Mira, señora Cornelia, qué tanto desseo su servicio, que juro a los sanctos quatro elementos entre sueños piensso cómo tenerte contenta. Ellos salen de noche?

_Cor._--Cada noche salen despues de acostado su amo.

_Pal._--Pues bien, puedes mañana dezir: perdone los Dios.

_Piç._--Ora descuydad, hermosas, que yo reniego de las que en la cara tengo, si no os dexaremos tan bien satisfechas quanto jamás afrenta se satisfizo.

_Cor._--Señor Piçarro, con tal confiança nos vamos a la posada.

_Piç._--No yrás, por vida de mi amiga, que no puede tardar el moço con la colacion.

_Oros._--Señor, aqui lo damos per rescebido, porque no nos podemos más detener.

_Pal._--Pues, damas, rescibid la voluntad del pobre gentil hombre, que otro dia se abrá la obra.

_Oros._--A Dios, galanes.

_Piç._--Vayan de Dios las pellejas. O pese te tal con las çurraticas adobadas, y esta pelazga nos tienen agora guardada? Escaponos Dios e nuestra diligencia la noche passada, e quieren nos tornar a meter en el garlito? Mira, hermano Palermo, el remedio más sano para que destas pellejas nos defendamos, porque de mí te hago saber que no saldre de casa a negocio[533] de tanto peligro, e auiso te que si a sacar me porfiares, al primer repiquete de broquel no me hallarás en toda la ciudad.

_Pal._--O, pese a la fe de los moros, Piçarro hermano. Que el diablo nos topó con putas tan reboltosas! Dios sabe quánto estoy fuera de asir quistion con nadie; sino que mis pecados me quieren ya lleuar arrastrando al cimenterio. Vn braço tengo más yerto que si fuesse de madera. Yo no traygo espada tanto para reñir, quanto para hazer mamparos mientras me pongo[534] en huyda.

_Piç._--Pues de mí no hagas cuenta, que despecho de la puta que me parió si las carnes no me están ya temblando con sólo el pensamiento; mañana quiero fingir vn camino y estarme encerrado doze o quinze dias, y entre tanto estas borrachas abaxarán vn poco la colera.

_Pal._--Bien has acordado; amanescerá y medraremos. Pero no me paresce mal que andemos sobre el auiso, y si vieremos tiempo en que a nuestro saluo podamos hazer una leuada, que no monte más de vn cumplimiento, bastará para salir de cargo, e si mal nos suscediere, a los pies nos encomendemos, que son aliuio de pecadores.

_Piç._--Ora Dios lo encamine por camino más seguro, que a mí no me paresce que deuemos ponernos en tal peligro. Vayan para vellacas.

_Pal._--Ora reposemos e tomemos consejo con el tiempo.

NOTAS:

[532] En el original, _otra_.

[533] En el original, _negacio_.

[534] _Puogo_, en el original.

ARGUMENTO DEL OCTAUO ACTO

Siluanico, viniendo a la posada, viene hablando consigo, donde halla a Policiano, al qual da relacion de lo que con la carta succedio. Viene la Claudina, e auiendo oydo a Policiano, le promete la victoria, etc.

SILUANICO. POLICIANO. CLAUDINA. SOLINO. SALUCIO.

[_Sil._]--Quien no se auentura no alcança ventura, e quien no acomete meresce nombre de couarde. Yo con la necessidad atreuime á Dorotea, y con mi atrevimiento descubri rastro de victoria. Bueno ua: con vn camino he hecho dos mensajes, puse a recaudo la carta de Policiano, conosci en la moça que no me tiene oluidado. Por esto dizen que barba a barba verguença[535] se cata, e que quien no paresce padesce. A lo menos si a Dorotea yo la digo mi pena sin tercero, ni me engañará la vieja Claudina con sus conjuros, ni Solino e Salucio con sus mentiras. Buen enamorado hago, bien me va con los primeros amores; andar me quiero en estos passos, pues todos en mi casa andan enamoradizos. A la posada llego; aquellos vellacos dexaron la puerta juntada y el perdido de mi amo yo juraré que troba.

_Pol._--Mucho tarda mi remedio, no soy digno de ningun bien, todas las cosas me son contrarias, muy cerca está mi desesperacion, ya mi mal me tiene consumido, no tengo fuerças ni subjecto para padescer, no sé qué haga de mí, toda tristeza me es agradable y toda alegria enojosa, toda soledad apazible y toda compañia tan odiosa como la misma sepultura. A mal va mi partido. Si ay algun moço en esta casa? Moços, mozos!

_Sil._--Señor.

_Pol._--Entra acá, hijo Siluano, cómo me dexas solo? por qué no me dizes cómo te fue con mi carta? Creo que mi desventura te lo ha impedido, porque yo no goze de aquel plazer que tu venida me trae.

_Sil._--Señor mio, esfuerça e ten confianza en el amor, que si el buen fin de tu desseo consiste en aquella carta yo te certifico que esta es la hora que Philomena la tiene en sus manos.

_Pol._--Sancto Dios, mira lo que dizes, cata que yo no soy digno de tan gran merced.

_Sil._--La muy alta consideracion que tienes de Philomena te causa el menosprecio con que tu merescimiento has abatido.

_Pol._--Cómo es esso? paresce que mi afficion aya enturbiado en mí algun quilate de mi razon?

_Sil._--Hi, hi, hi.

_Pol._--De qué te ries, vellaco rapaz?

_Sil._--De cómo eres enamorado, e no sabes los accidentes del amor. Dizen los que dello saben que el amor no es otra cosa sino vn oluido de la razon e vna especie de locura que turba el entendimiento e aparta el ingenio, priua de la memoria, destruye las fuerças, consume la hazienda, estraga la hermosura, quebranta los altos e generosos desseos, y los remontados hace abatir a cosas rastreras e viles; encierra en un subjecto mil contrarios accidentes, ansi como plazer y enojo, tristeza e alegria, guerra continua e tregua enojosa, accidental claridad e essenciales tinieblas, descontento e contentamiento.

_Pol._--Pues, desdichado de mí, el triste coraçon que tantos e tan discordes huespedes tiene, cómo puede medir con libertad de juyzio?

_Sil._--Tú te lo dirás todo.

_Pol._--Qué dizes?

_Sil._--Digo, señor, que, a mi parescer, entre los amantes e los locos sola ay esta diferencia, que los vnos son locos quando aman e los otros quando hazen locuras.

_Pol._--Aunque priuado de seso, bien conozco que dizes más de lo que tu hedad te enseña, pero esta es vna dolencia que se rescibe de grado e con trabajo mortal se despide. Pues entretanto que con el accidente peleo, me di cómo te succedio con aquella breue relacion de mi mal.

_Sil._--Señor, yo di tu carta a vna criada suya que a causa de ser de mi tierra me tiene alguna afficion, e a ésta encargué que con secreto e discrecion la pusiese en manos de Philomena. Dexada aparte la difficultad con que me lo otorgó, queda obligada a poner recaudo en que tu carta venga a manos de tu señora, e si respondiere, darme a mí la respuesta.

_Pol._--Dios te consuele que ansi me has consolado; llama luego vn sastre y corta de aquella grana que para mí se sacó vnas calças e capa.

_Sil._--Beso te las manos por esta merced, e más que de tu magnificencia espero.

_Pol._--Corre, da me aquella harpa e tañeré vna cancion con que mi dolor se encienda.

_Sil._--Señor, si ansi es, para qué quieres tañer?

_Pol._--Para acabar la vida como el cisne con musica lamentable.

_Sil._--Señor, hela aqui.

_Pol._--Cierra me essa puerta, que quiero magnifestar cantando lo que mi ánima siente penando.

Venid, gemidos mortales, con las ansias del morir, pues alli está mi bibir. Venid, ansiosos sospiros, fenesced mi triste suerte e hasta darme la muerte no penseys en despediros; ved que salgo a rescebiros sediento por el morir, pues alli está mi biuir. Ven ya muerte, qué es de tí? que esperando desespero, e porque tanto te quiero te apartas tanto de mí. Ven ya, que te espero aquí, ansioso por el morir, pues alli está mi biuir[536].

_Sil._--Qué es aquello que veo? mal año me dé Dios si Solino e Salucio no vienen con la vieja, que paresce que la traen presa por hechizera. Señor, señor.

_Pol._--Qué es esso, loco mal criado? No te mandé que me dexasses?

_Sil._--Solino e Salucio vienen por aqui, e traen en medio a vna puta vieja.

_Pol._--Soberano Dios. Corre, perezoso maldiziente, abre la puerta, que yo quiero yr a besar la tierra que essa depositaria de mi vida pisare. Corre, no te tardes.

_Clau._--Es esta la posada, hijos mios?

_Sil._--Entra, señora, que, segun eres desseada, a saber cierto tu venida saliera mi amo en procession a rescebirte.

_Clau._--Paz sea en esta casa.

_Pol._--O canas bienauenturadas, o vejez bien fortunada, o thesorera de mi remedio, o mi reuerenda e digna de todo acatamiento Claudina, sólo tu aspecto ha dado vida a mi desseo, tu rostro de misericordia ha enternescido las duras cadenas que mi triste corazon sobre sí tiene; rompe, madre mia, mis carnes para conoscer el dolor que secretamente padezco, porque con la lengua es impossible manifestarle.

_Clau._--O, señor Policiano, qué poco esfuerço es este? qué quexas tan debilitadas e tan sin confiança son las tuyas? en semejantes adversidades se conoscen los animos valerosos. Torna, señor, en ti, qué es esto? pues aunque de todo punto a tu mal faltara medicina, tu sola discrecion, tus varoniles fuerças e tus acostumbradas astucias auian de bastar a rescebir cualquier infortunio por graue que fuesse, mayormente estando yo en medio, que soy maestra vieja e me obligo a darte salud si tú, señor, no te dexas vencer de la sombra. Mira, señor, que es cosa vergonçosa que vn cauallero como tú se confunda con la ymaginacion de vna muger.

_Sol._--Assomate, hermano Salucio, e verás a nuestro amo de rodillas delante de la mayor puta vieja que nascio de las mugeres. O malauenturado de ti, quánta honrra das a tus passados ydolatrando y dando obediencia a las más maldictas canas que jamás salieron al mundo!

_Pol._--Madre mia, esperança mia, la causa de mi mal bien creo te abrá sido relatada por alguno de mis criados que como yo la saben, e ansi confio que la sienten. No pienso será menester que de nueuo sepas en este caso otra cosa, pues no la ay más de lo que ellos de mí han sabido. Por tanto, madre mia, pido te por reuerencia de la tremenda passion que me atormenta, des a mi coraçon la medicina que vieres ser conueniente para que algun poco descanse del continuo fuego que me abrassa.

_Clau._--Por cierto, hijo Policiano, muchos dias ha que el passado conoscimiento de tus padres y tuyo ha sembrado en mi coraçon vn desseo muy grande de gozar de tu noble e graciosa conuersacion, e vn dia por otro lo he dilatado esperando se ofresciesse causa para mostrar me en tu seruicio. Ha sido mala mi dicha, que ya que se cumplio mi deseo, fuesse en tiempo de enfermedad tan penosa, que ni mis palabras se entiendan, ni la voluntad con que se dizen por ellas se pueda conoscer. Porque a la verdad este dolorçillo que agora, hijo mio, sientes no deja potencia que no ocupa, y avn lo primero que arrebata es la atencion del paciente. En conclusion, señor Policiano, yo tengo muy entera noticia de tu enfermedad y aquí soy venida a ponerle medicina. Lo que al presente es necessario te dire. Tú, señor, rescibe vn poco de aliuio entretanto que yo en mi casa aparejo algunos instrumentos que para entender en esta cura son necessarios, lo qual pues yo he rescibido a mi cargo te prometo no apartar della la mano hasta ver el fin, con la victoria que yo e todos tus criados para tu remedio desseamos.

_Pol._--Aquel soberano dador de mercedes te dé, madre mia, lo que en este caso yo no puedo, por ser insufficiente para gratificar tan grande beneficio.

_Sol._--Essas come la otra, a osadas cierra la boca e abre la bolsa.

_Sal._--Escucha, que ya se desembuelue.

_Pol._--E porque conozcas la voluntad que tengo de satisfazer tus passos, toma diez doblas con que al presente me hallo, e confia de mí que seras bien pagada.

_Clau._--En ynfinitos quilates, señor Policiano, excede tu magnificencia la poquedad de mi merescimiento, pero tú heziste como cauallero, e yo quedo obligada a perpetuo seruicio.

_Pol._--Ora, pues, madre mia, contigo lleuas mi coraçon.

_Sal._--E avn las entrañas a bueltas del dinero.

_Pol._--Mira que mi ánima va tras ti e yo quedo en el número de los muertos esperando resuscitar con tu jocunda venida.

_Clau._--Hijo mio, dexa hazer a la Claudina, que mal me andarán las manos ó tú saldras a luz con tus amores.

_Pol._--Con tal confianza biuire si biuo me hallares a la buelta.

_Clau._--A Dios, hijo mio, que es ya noche.

_Pol._--Moços, sacad ay vna hacha, yd con mi madre a su posada, e dexad me aqui solo, pues soy amador de soledad.

NOTAS:

[535] En el original, _vengança_, evidentemente por yerro de la imprenta.

[536] En el original, estos versos, como los otros de páginas atrás, están impresos á renglón tirado, cual si fuesen prosa.

ARGUMENTO DEL NONO ACTO

Claudina sale de casa de Policiano acompañada de Solino o Salucio, con los quales va hablando en los amores de su amo hasta llegar a la posada de la vieja, etc.

SOLINO. SALUCIO. CLAUDINA. PARMENIA. LIBERTINA.

[_Sol._]--Qué sientes, madre mia, de este dolor que á Policiano da pena? Paresce me aver te obligado a dificultoso remedio, cuyo fin yo no osara esperar sin notable peligro de mi persona.

_Clau._--A la he, bouo, a la he, poco sabes de leyenda, mal conosces a la Claudina; poco has tractado mi casa, pues en los negocios altos, donde todos pierden confiança, quiero yo mostrar quánto puedo, que en las cosas de poco subjecto poca abilidad se requiere. Mis redes, bouillo, sabe te que no prenden lagartijas, quanto la cosa es más alta, tanto con mejor ánimo la intento, y jamás acometi donde no ouiesse victoria.

_Sal._--A semejante género de acometer locura la llaman en mi tierra, e no por virtud, sino por vicio la tienen canonizada.

_Clau._--Boçalejo eres, hijo mio, más pense que sabias del mundo. Donde el premio se espera grande, alli se deue el mayor trabajo, e el esperança del galardon diminuye qualquier pena, mayormente que como sea con mugeres moças la mayor parte de mi contienda, no creas, hijo Salucio, que pueden dar herida que de la ropa adentro passe: bien pudiera Policiano poner sus amores en otras manos que o con temor o con poca astucia al primero golpe dieran con todo a mal cabo; porque ay tan pocas que algo sepan deste mi oficio, que a quien más pensays que entiende, la falta más para discipula que tiene de sobra para buena maestra. Sola ay vna deste tracto en la ciudad que en mi arte tiene nombre, y es mi comadre Celestina la de la cuchillada, e lo que sabe poco o mucho aqui está con vosotros quien se lo enseñó. E ansi goze yo desta ánima que ha oy menos de seys años que no sabia hazer vn conjuro, y agora aureys sabido la buena fama que alcança, que si yo agora çerrase el ojo, no quedaua en el reyno otra que fuesse su ygual. Acuerde me Dios a bien hazer, que no lo dexaré de contar, pues ha venido agora en habla, que vna noche escura tuue yo necessidad de quitar a vn ahorcado los dientes, y ella no menos de quitarle los çapatos, porque tal menester se ofresce que tal material demanda, e ansi como llegamos le dio vn temblor de muerte, e se me cayó en el suelo cubierta de vn sudor más frio que la nieve, que ansi goze yo de Parmenico mi hijo como pensé que entre manos se me finara. Finalmente, tornada en sí, entretanto que con vnas tenazicas de pelar çejas le quité yo siete dientes, avn ella no tuuo espacio de quitarle los çapatos.

_Sol._--Grandes cosas me cuentas de tu poder; pero suelen dezir que la feminil astucia en el mal se manifiesta.