Orígenes de la novela, Tomo III
Part 50
_Clau._--Si le conozco me dices, hijo? Aqui está la Claudina que le vido nascer, y en estas manos pecadoras dió los primeros gritos. Ay qué padre tuuo tan honrrado, no paresce sino que agora le veo. Jesu, Solino, más nalgadas te di en este mundo que tengo canas en la mollera.
_Sal._--Por cierto, madre, yo me hallo dichoso en auer te conoscido, porque el conoscimiento de agora será para que muchos dias nos tratemos. E dexado aparte lo que tu honorable vejez representa, el merescimiento de la señora Parmenia es digno de toda gentileza.
_Clan._--Bien te ha parescido la rapaza, landre que te dé, traydor enamoradizo. No me toques en ella, mira que es mi hija.
_Sal._[524]--E aun por esso, madre mia, se le deue todo seruicio. E descreo de la leche de cabras, si no tocara tanto a Solino mi compañero, si yo no la siruiera a pesar de todo el resto.
_Par._--No se vende la moça, por vida de quien sossegare el rostro. Mira por vida mía cómo hablan en mí como en cosa que anda en venta.
_Sol._--Esso voto yo a tal que si vale mi puja, no dé la parte mia por menos que toda tú.
_Clau._--Calla, hijo Solino, que ya que todo el mundo pujasse, como cosa mia se te dara por el tanto. Dexala dezir, que es mochacha e boua.
_Por._--Sí, sancto Dios, bouilla es la moça, metedle el dedo en la boca para ver si paladea.
_Clau._--Mira, hijo Solino, esta casa es tuya, y el mismo derecho tienes a quien en ella mora. Calla y no te fatigues, que todas las cosas tienen su tiempo. Agora, hijo mío, no entendamos en más que en saber de tu vida. Con quién biues? cómo te va? qué ay agora nueuo en que yo aprovechar te pueda?
_Sol._--Madre mía, yo soy criado de vn gentil cauallero que tú bien conosces, que ha nombre Policiano.
_Clau._--Sancta Catalina sagrada, que con esse señor moras? mira si le conozco, landre me dexe si no le conozco, y avn sé de qué pie coxquea. O hi de puta, y cómo es bienenamorado; no sé yo si la dama le ha seydo fauorable, que dias ha grandes que le tengo en mi registro, e avn estoy espantada cómo no ha venido a mis manos. Que, mal pecado, como este sea mi principal officio, ansi me pesa del galan que de mis artes no se aprouecha como al pobre pescador quando a su red no acude el pescado. Porque estas damas çahareñas y estos galanes porfiados hazen a las de mi arte casas nueuas con sobrados.
_Sol._--Señora Claudina, pues se ha mouido esta plática, no dexaré de dezirte lo que ay en este caso, con protestacion del secreto necessario. Tú sabrás, madre, que Policiano mi señor muere de amores de Philomena, y el mayor mal de su enamorada passion es la difficultad que ay en la entrada de su casa, ansi por el recatamiento de Theophilon su padre, como por la clausura[525] y ençerramiento de la dama, e de semejantes inconuenientes ha nascido tanta dubda en el buen fin de estos amores, que Policiano ha venido a desconfiar de qualquier género de remedio. Si tú, señora Claudina, tanto confias de tus astucias, que pienssas poniendo en este negocio la mano salir a buen puerto con esta peligrosa dolencia, demos parte a Policiano de tu voluntad, que yo sé no auer en su casa mejor dia que quando se ofrezca camino para entrar en el remedio de su mal.
_Clau._--Paresce, hijo mío, que tienes más confiança en la cerradura de Philomena que en la ganzua de la vieja Claudina? Donoso eres; pues esto digo para en mi casa, e no quiero que salga de entre nosotros, que si Policiano abre bien la bolsa, yo haga a Philomena que le abra la puerta por bien que la tenga cerrada. Cata, cata, mal conosces a la Claudina. Quién sino yo en el mundo ablanda los duros coraçones de las hembras y avn quebranta las cerraduras de las más honestas moradas? para qué piensas, bouillo, que aprouecha en casa del herrero la lima, y el azeyte serpentino en casa de la Claudina? sino para limar los candados de hierro y enternescer las entrañas desamoradas. Anda ve, Solino hijo, y a tu señor daras noticia de mi abilidad, y avn le diras lo que sientes de mi voluntad, que aunque sea Philomena quien es, yo batire su muro con tan bastante artilleria que a pocos recuentros venga rendida en mis manos. E porque en este caso las obras daran testimonio de lo que yo puedo, ve, hijo mio, con Dios, que yo quedo esperando tu venida con tan buena respuesta, que no me valga menos que diez pares de doblas.
_Sol._--Pues, madre señora, nosotros nos vamos, e con lo que nuestro amo acordare yo soy muy presto de buelta. Señora Parmenia, ten me por tuyo, que yo a fe de hidalgo soy tu cierto seruidor.
_Par._--Tú, señor, puedes mandar, e yo te tengo de seruir.
_Sal._--Gentil dama, los angeles te acompañen a ti y a la madre vieja.
_Clau._--Amen, e con vosotros vaya.
NOTAS:
[522] _Siliceo_, en el original.
[523] _Meced_, por errata, en el original.
[524] En el original, sin duda por yerro, _Soli_. (Solino).
[525] _Clausara_, por errata, en el original.
ARGUMENTO DEL QUINTO ACTO
Cornelia e Orosia conciertan de yr a la posada de Palermo e Piçarro, publicos rufianes, e yendo por el camino encuentran con Siluanico, paje de Policiano, con el qual passan sus acostumbradas puterias. Siluanico va adelante e habla con Dorotea, criada de Philomena, e le da la carta que lleua de Policiano, etc.
CORNELIA. OROSIA. SILUANICO. DOROTEA.
[_Cor._]--Qué te paresce, Orosia hermana, del buen pago que el mundo da a las que en vellacos ponen su voluntad? Pues para ésta que en la cara tengo, don vellaco azemilero, que yo te dé a beuer vn xarope tan amargo que no se te quite el azedia en quantos dias biuieres.
_Oros._--Vayan para vellacos, pues no saben conoscer lo bueno; que para la muerte que deuo a Dios más me cuesta aquel suzio de Solino que valen las diez mejores alhajas que tengo. Cada dia daca la calça, daca dineros para juegos, daca el çapato picado y las camisas vnas mejores[526] que otras. Todo lo passaua como loca, e al fin tengo mi Sant Martin como nescia: no ay en el mundo mayor mal que captiuar la voluntad en poder de hombre nascido; sino con vn poco de cautela hazer a todos buen rostro, e que cada vno piense que él es e otro no, e a buelta de cabeça que aquél sea más amigo que mejor nos lo pagare.
_Cor._--Hablas, amiga, como sabia; que si yo, prima, ouiera tomado tu consejo, no estuuiera yo toda mi vida atada a las mercedes de Salucio, e qué me puede él a mí dar sino el poluo del almohaça? e sobre todo, que vea yo mi rostro señalado de mano de un moço de cauallos? Comida me vea yo de mala rabia si no le hago que le cueste la vida: toma hora tu manto e vamos a la posada del aquel rufianazo de Palermo, que ya viste quánto fue obligado a hazer lo que yo le mandasse y pongamos[527] en sus manos el castigo destos vellacos, que no auemos menester otro más cruel verdugo.
_Oros._--Vamos donde mandares, que otra hallarás más perezosa; reboça te bien el rostro porque no seamos conoscidas.
_Cor._--A punto estoy, guia por donde quisieres.
_Oros._--Por aqui, por la plaça del Conde, que es el camino más corto.
_Cor._--Ce, ce, hora, Orosia: como nasci para la muerte, este paje es de Policiano, dél podemos saber dónde quedan Solino e Salucio. Norabuena vaya el galan.
_Sil._--Salve Dios a las hermosas.
_Cor._--Dónde bueno tan de prissa, Siluano? paresce que vas a ganar beneficio.
_Sil._--Señora, ya que el beneficio no se gane, alomenos merescer le ha el criado que con diligencia siruiere. Yo voy a entender en vn recaudo que de Policiano mi señor lleuo, ved, señoras, en qué os puedo seruir porque no me puedo detener.
_Cor._--Passito, no te apressures por mi vida, señor Siluano, que ansi goze de mí como no tienes tú en esta ciudad quien te sea tan afficionada como yo. Di me, señorito, por vida mia, Solino e Salucio dónde quedan? qué hazen? no sabes tú, mi amor, que somos sus amigas?
_Sil._--Señora, en la posada quedaron con Policiano mi señor, e no tengo yo a mucho que ya anden por acá fuera.
_Oros._--Dime, amor mio, son enamorados? salen de casa de noche? a qué hora buelven a dormir?
_Sil._--Por mi fe, señora, lo que puedo dezir cierto es que ninguna noche duermen en la posada; de la hora a que tornan no te sabré dar razon.
_Cor._--Pues por mi vida, Siluano, me digas la verdad de vna cosa en que tengo dubda. La noche passada salieron a la hora acostumbrada? Porque me dixeron que antes que anocheçiesse los auian visto en cierta parte donde sus personas pueden rescebir peligro, e si ansi es, mi amor, será bien auisarlos que miren dónde entran, no les succeda algun daño de que todos tengamos que llorar.
_Sil._--Por cierto, señora, no estás bien informada, porque ellos no pueden salir de casa hasta que mi señor sea acostado; mira cómo puede alguno dezir con verdad semejantes palabras.
_Cor._--Pues, señor Siluano, yo creo lo que de tu boca he oydo más que lo que me puede dezir ninguno que venga con malicia; por vida mia que no les digas que nos viste, porque vamos mi prima e yo a un negocio de secreto.
_Sil._--Bien pueden, señoras, yr seguras, que yo no les dire cosa que os cause enojo.
_Oros._--Pues, amor mio, Dios te guie, porque vamos de prissa.
_Sil._--Y a vosotras acompañe, que yo no voy muy de espacio: estos nescios de mis compañeros, con estas cantoneras deuen estar hechizados. E piensan dellas que no tuvo tanta castimonia la casta Penelope como ellas les muestran quando les tienen delante. O malauenturada confiança la que de las tales se tiene, y más malauenturado el hombre que de semejantes confia. A buen puncto soy llegado[528]: a Dorotea veo a la puerta de su casa, plega a Dios que me espere y no se me entre huyendo. Salue Dios a la hermosa.
_Dor._--El galan sea bien venido. Cómo es esto, señor Siluano? Dime la causa de absencia tan larga.
_Sil._--Señora mia, ya sabes que quien sirue a otro no tiene para sí libertad. Mi señor Policiano está muy apassionado, e tanto que por huyr el plazer no quiere salir donde rescebirle pueda; pues estando él en casa mira tú, mi reyna, cómo puedo yo visitarte. Suplico te no me culpes[529] ni me trates como ausente, pues siempre e donde quiera te tengo delante de mis ojos.
_Dor._--Di me agora, señor, qué milagro fue este que veniste por estos barrios?
_Sil._--Señora Dorotea, tú sabras que Policiano ha tenido noticia de cómo yo soy tanto tuyo, e me mandó que de su parte y mia te pidiesse que con todo el secreto e discrecion que es menester diesses a Philomena tu señora esta carta, de la qual si fauorable respuesta se ouiesse[530], todos seríamos bien gratificados; yo por cumplir con la obediencia que como a señor le deuo, e teniendo confiança[531] de rescebir de tí estas mercedes, tomé atreuimiento para semejante peticion. Suplico te, mi señora, en esto pongas la diligencia que yo pienso poner en lo que á tu seruicio tocare, porque yo cumpla con la deuda que deuo de criado, e tú con la que me deues de hazerme mercedes como señora.
_Dor._--Ay cuytada de mí, señor de mi coraçon, e quánta dificultad ay en lo que me mandas hazer, porque la honestidad de Philomena mi señora, su graue y estraña condicion, no consienten que yo tenga semejante atreuimiento. Como nasci para morir, si yo llegasse con tal embaxada creo que mis palabras y mi vida fenesciessen en vn punto. Solo vn remedio puedo dar para que tu venida tenga algun fructo, que haré hechadiza essa carta donde forçado venga a sus manos, sin que pueda saber para siempre quién aya sido el mensagero.
_Sil._--Peligroso me paresce esse remedio, e si la carta se pierde ante que a sus manos venga?
_Dor._--En esso seré yo cuydosa e tú puedes yr descuydado.
_Sil._--Ora pues, señora mia, esta es la carta de mi señor; en tus manos la encomiendo, que yo voy tan confiado quanto á mi voluntad se deue. Yo me voy; los angeles queden contigo.
_Dor._--Y contigo vayan, e mira, señor, que no me olvides tanto.
NOTAS:
[526] _Mejoras_, dice el original.
[527] En el original, por errata, _pāgamos_.
[528] _Lledo_, en el original.
[529] _Culpas_, en el original.
[530] _Ouisse_, en el original.
[531] _Confinça_, en el original.
ARGUMENTO DEL SEXTO ACTO
Salidos Solino e Salucio de casa de la Claudina vanse a la posada, donde siendo llegados viene Policiano, al qual dan relacion de lo que con la vieja passaron; viene Siluanico e dize lo que de la carta ha succedido, etc.
SOLINO. SALUCIO. POLICIANO. SILUANICO.
[_Sol._]--El passo tendido, hermano Salucio, porque lleguemos antes que nuestro amo a la posada.
_Sal._--Bien dizes, hermano, por vida de mi amiga; que si sabe nuestra tardança, ni con él acabaremos renzillas ni avn faltarán en casa dolores.
_Sol._--Qué te paresce que se haga en lo que con la buena vieja dexamos concertado?
_Sal._--Venido Policiano, lo primero que haremos sera hazer le entender lo que a nuestro prouecho haze: dezirle que estos negocios de amores más seguros andan en manos de vna muger marcada que en poder de hombres no experimentados; que tenemos noticia de vna vieja astuta, y en esta arte de alcahueta examinada maestra; que procure hablarla y prometerla el premio de su trabajo, y ella pondra la diligencia que nosotros no podemos por mucha que pongamos.
_Sol._--Ello está bien acordado. A nuestro amo veo venir por aquella calle, alarguemos el passo, no nos halle fuera de casa.
_Sal._--Ya no puede, que dentro estamos.
_Pol._--Moços, moços. Dónde estan estos diablos?
_Sal._--Qué prissa trae el diablo, rabiando viene por saber nueuas! Pues mándote yo, que no basta el amo diligente para que el moço pierda su natural negligencia.
_Pol._--Que dizes entre dientes?
_Sol._--Digo, señor, que si supiesses el buen recaudo que tengo en tus amores me darias el jubon que traes vestido.
_Pol._--Buen recaudo dizes? hablas segun tu opinion, e no sientes dónde llega mi desseo. Contentas te con poca agua como no te abrasas en el fuego que yo, porque si sintiesses mi dolor, no llamarias buen recaudo sino a ser me mi señora fauorable, y esto es impossible segun es baxa mi ventura y alta la causa de mi mal, pero dime algo con que mi dolor amansse, y despues comiençe como de primero.
_Sal._--O hi de puta neçio, qué hechizado esta con aquella putilla de Philomena, e juro a los euangelios no ay mayor rabosa en el reyno.
_Pol._--Quién habla alli fuera? estoy yo hablando en mi pena, y no falta quien me impida la medicina?
_Sol._--Señor, Salucio es, que está muy angustiado de verte tal.
_Pol._--Pues por qué no entra? qué haze alla apartado? Salucio?
_Sal._--Señor.
_Pol._--Entra acá, dime qué sientes de mi mal.
_Sal._--Señor, siento que eres enamorado y que tienes razon de ser constante en amor.
_Pol._--Pues no me dices qué hare para hallar camino en mi remedio?
_Sal._--Par Dios, señor, lo que yo con mi poco saber te puedo consejar es que pongas este negocio en manos de vna mujer sagaz e auisada en toda ruindad, porque con las tales, si estas damas del amor están tocadas, muy facilmente descosen su secreto; y pues por éstas se suele dezir que quien las sabe las tañe, a éstas encomienda tus amores e no hagas cuenta de la diligencia que nosotros podemos poner aunque desseosos de seruirte, si no te dispones a esperar con vn barril de lenguados, ciento e veinte de azedias. Por vna uez que la fortuna nos fauorezca como a osados, nos alançará cinco mil por no experimentados. El principio de todas las cosas se requiere cauto, para que lo dependiente succeda firme y estable. E quando el fundamento falta, mal se deue esperar la duracion del hedificio. Todo esto e más que te puedo dezir si el dolor que tanto te aquexa te prestase atencion es justo que mires en los principios de vna cosa tan ardua como esta, para que en la prosecucion della no vengan a nascer desuariados effectos.
_Pol._--Pues qué te paresce a ti que haga yo, amigo Solino? á quién me encomendaré que no sé dónde ay fidelidad?
_Sol._--Señor, ymaginando con cuydado los instrumentos con que esta tu llaga pudiesse cauterizar, entre muchas que el coraçon desseoso de agradarte me ha ofrescido, me truxo a la memoria vna vieja mi conoscida, maestra de hazer perfumes, que vn tiempo fue partera en esta ciudad, que tiene por nombre Claudina, sagacissima en quantas maldades el entendimiento del hombre puede ymaginar y en ellas criada, y no menos encanescida; la mayor hechicera que se ha hallado dende el principio del mundo hasta oy. Tiene tanta abilidad en casos que requieran artificio sobre natural, que a todo el infierno junto trae consigo con sola su boz. E aunque para este negocio no sea menester tanta herramienta, no empeçe al artificio la demasiada astucia del artífice. Procura, señor, de hablarla e poner este negocio en sus manos, e si se las vntas con algun interesse, aunque no muy calificado, puedes confiar en ella, que aunque Philomena fuesse tan dura como vn rezio diamante, con solas sus palabras la prouocará a que su desseo y el tuyo se executen con la breuedad que verás.
_Pol._--O prestantissimo remedio: cómo? que ay tal muger nascida e no la conozca yo? ve Solino e llamala, e dende aqui te doy auctoridad para que la ofrezcas no solamente los bienes que ay en mi casa, pero avn todo mi patrimonio pon en su mano, del qual y de mí hordene a su voluntad. Pues dime la verdad, Solino, que de ueras te paresce a ti ser necessario dar parte a esta muger?
_Sol._--Señor, no cosa más.
_Pol._--Pues en vuestras manos encomiendo este mi spiritu atribulado, tractadle como soys obligados segun verdaderos misericordiosos, que yo quedo tan acompañado de tristeza quanto solo de vuestra compañia, yd e llamadme a essa dueña honrrada e no tardeys si biuo me quereys hallar.
_Sal._--Pues vamos.
_Pol._--E yo quedo.
_Sol._--Allá quedaras con todos los diablos cargado de locuras e vazio de entendimiento; qué te paresce, Salucio, de la perdicion deste perdido?
_Sal._--Enfermedad comun es la suya, e si el dolor le ha llegado a lo secreto del coraçon, más te deues marauillar de su paciencia que de su sentimiento.
_Sol._--O feminil flaqueza, que eres bastante a robar de vn hombre robusto la joya más estimada, que es la libertad. Bien dizen los sabios que deste adamantino dolor escriuieron que tiene la propriedad del azero en la dureza e crueldad. Porque consideradas sus robustas fuerças, e los pechos tan esforçados que amor con sus crudas flechas ha rompido, no amor sino tirano enemigo, mortal offenssor deue ser llamado. Lee las historias Romanas e hallarás estar llenas de los desatinos que este amor ha causado. Aquel emperador africano que hauiendo seydo en el senado tenido por el más victorioso monarca que en el mundo se hauia hallado, el amor de vna pobre labradora de tal manera le puso en baxeza, que no sólo de la gente noble de senadores, pero de la república y gente plebeya fue tenido en tan baxa estimacion quanto su hystoria testifica. Pues en la escriptura sagrada, quién fue causa de aquel notable pecado que el Rey Dauid cometió en la muerte de Urias su capitan, sino ser el mismo Rey tocado del amor de Bersabee? Pues si contarte quisiesse los desastrados acaescimientos de muchos reyes e varones illustres apassionados desta dulce ponçoña, seria començar vn cuento que no tuuiesse fin. Solamente resta que la libertad con ningun thesoro se compra, e si nuestro amo halla sabor en esto en que todos los que algo entienden tanta azedia e amargura an hallado, con su pan se lo coma e mal prouecho le haga. Tengamos auiso sus criados de dezir dende afuera: a saluo está el que repica, e si porfiare diziendo: ve acá, torna acullá, dezirle que bien se está sant Pedro en Roma. Ya me entiendes, no aya alguna trampa donde no penssamos. Y pues él comió los agrazes, no padezcamos nosotros la dentera. Esto que toca a llamar la vieja, cosa es que cumple, en lo demas tengase auiso qué mande y haga, qué digo?
_Sal._--Hao, comigo estás, auisado eres.
_Sol._--Cata, cata, juro al cuerpo de tal, Siluanico viene: regocijado llega. No sé cómo ha negociado.
_Sil._--Ansi, Solino hermano, vnos hazia vn cabo e otros hazia otro, porque no se acueste el mundo.
_Sol._--Cómo vienes, Siluanico? qué nueuas tenemos?
_Sil._--Alla dexo la carta en poder de Dorotea, tomela el diablo e oxala la quemasse.
_Sal._--Ora, Siluanico, ve presto a la posada, que queda solo nuestro amo, e no digas que nos topaste, porque ha gran rato que salimos a llamar a vna vieja hechizera a que nos embió; en siendo venida ella tomará a cargo estos mensages, e quitar nos ha Dios de peligro.
_Sil._--Dios lo haga como no paguemos los que no auemos comido el escote. A casa voy, la Magdalena os guie.
_Sol._--E a ti acompañe hasta la buelta.
ARGUMENTO DEL SÉPTIMO ACTO
Cornelia e Orosia llegan en casa de Palermo, donde hallan a Piçarro su compañero, a los quales se quexan de la injuria que de Solino e Salucio rescibieron e les piden que entiendan en la vengança, etc.
CORNELIA. OROSIA. PALERMO. PIÇARRO.
[_Cor._]--Estan en casa los galanes?