Orígenes de la novela, Tomo III

Part 40

Chapter 403,967 wordsPublic domain

Fol. Let. got. de XLIX hojas foliadas y dos más sin foliatura, una al principio con la Tabla y otra al fin con el colofón: «Fue la presente obra emprentada en la muy noble y muy leal ciudad de Logroño a costa y espensas de Arnao Guillen de Brocar, maestro de la emprenta en la dicha ciudad. E se acabo en alabança de la Santisima trinidad a siete di-as del mes de Julio. Año del nascimiento de nuestro Señor Jesucristo mil y quinientos y trece años». El texto está impreso á dos y tres columnas.

Es una de las impresiones más elegantes y primorosas de aquel tiempo, como cuadraba á la condición aristocrática del poeta. La _Égloga_ empieza al dorso del folio XLIV y llega hasta el XLIX.

Hay una reimpresión moderna en la _Biblioteca de escritores aragoneses_ costeada por la Diputación Provincial de Zaragoza. (_Cancionero de D. Pedro Manuel Ximenez de Urrea..._ Zaragoza, imprenta del Hospicio Provincial, 1878). Escribió el prólogo D. Martín Villar, antiguo profesor de la Universidad cesaraugustana. PP. 453-479 está la _Égloga_.

[277] _Antología de poetas líricos castellanos_, tomo VII, pp. CCLIV-CCLXXX.

[278] En la primera reproducción hecha por Foulché-Delbosc de la _Comedia de Calisto y Melibea_ (1900) este acto ocupa desde la pág. 6 á la 37. El trabajo versificatorio de Urrea no alcanza más que hasta la pág. 17.

[279] Consta por sus propios versos que Urrea se casó á los diez y nueve años. Sus capitulaciones matrimoniales llevan la fecha de 1505.

[280] La Tabla lleva este encabezamiento: «Tabla de las obras que hay en este Cancionero, trobadas por D. Pedro Manuel de Urrea, _acabado todo lo que en él se contiene hasta XXV años_».

[281] _Calisto._--En esto veo, Melibea, la grandeza de Dios.

_Melibea._--En qué, Calisto?

_Calisto._--En dar poder a natura que de tan perfecta hermosura te dotasse, y fazer a mí inmerito tanta merced que verte alcançase, y en tan conueniente lugar, que mi secreto dolor manifestarte pudiesse. Sin duda incomparablemente es mayor tal galardon que el seruicio, sacrificio, deuocion y obras pias que por este lugar alcançar tengo yo a Dios offrecido, ni otro poder mi voluntad humana puede complir. Quién vido en esta vida cuerpo glorificado de ningun hombre como agora el mio? Por cierto los gloriosos santos que se deleitan en la vision diuina, no gozan más que yo agora en el acatamiento tuyo. Mas, o triste! que en esto diferimos: que ellos puramente se glorifican sin temor de caer de tal bienauenturanza, y yo mixto (_A_) me alegro con recelo del esquiuo tormento que su absencia me ha de causar.

_Melibea._--Por gran premio tienes esto, Calisto?

_Calisto._--Téngolo por tanto en verdad, que si me diesse en el cielo la silla sobre sus santos, no lo ternia por tanta felicidad.

_Melibea._--Pues aun más ygual galardon te daré yo, si perseueras.

_Calisto._--O bienauenturadas orejas mias que indignamente tan gran palabra aueis oydo!

_Melibea._--... Vete, vete de ay, torpe, que no puede mi paciencia tolerar que aya subido en coraçon humano comigo el ylicito amor comunicar su deleyte...

[282] El villancico con que termina la _Égloga_ es de los más endebles de su autor, que los compuso primorosos, pero se inserta aquí por ser lo único original que Urrea puso en su imitación:

Téngase siempre alegría Do puede auer esperança, Que todo hace mudanza. La rueda de la ventura Siempre anda en su mouer, En vna mano el plazer Y en la otra la tristura. No desmaye la cordura Do puede auer esperança, Que todo haze mudança. Do el descanso haze asiento El pesar hace morada, Que ventura está fundada, En sus hechos, sobre viento. Muy poco dura el tormento Do puede auer confiança, Que todo haze mudança.

_Fin._

Y así que nunca el consuelo Se tarda ni durará, Que lo que en ventura está Todo se pasa de vuelo. Pues no tengamos recelo Do puede auer esperança, Que todo haze mudança.

[283] En el tomo IV del _Manuel du libraire_, p. 478, le llama _Vebra_; en el V, p. 1146, _Verrea_.

[284] _Penitencia de amor_ compuesta por don pedro manuel de Vrrea.

(Colofon): «Fue la presente obra emprentada en la muy noble y muy leal ciudad de Burgos a costas y espensas de Fadrique, aleman de Basilea, maestro de la emprenta en la dicha ciudad. E se acabo en alabança de la sanctissima trinidad a Viij dias del mes de Junio. Año del nascimiento de nuestro Señor jesuchristo de Mil y quinientos y quatorze años».

Á la _Penitencia_ siguen poesías de Urrea, que ninguna relación tienen con ella, y pueden considerarse como un pequeño suplemento de su _Cancionero_.

No conozco este rarísimo opúsculo más que en la reproducción de la _Biblioteca Hispánica_ (tomo X). _Penitencia de Amor_ (Burgos, 1514). _Reimpresión publicada por R. Foulché-Delbosc_ (Barcelona, tipografía «L'Avenç», 1902).

Vid. además _Revue Hispanique_, 1902, pp. 200-215.

[285] Su efecto no se destruye ni con el inmediato castigo de los amantes, ni mucho menos con una piadosa oración que pronuncia Darino, porque ésta se halla al principio de la obra (pág. 8) y la escena de la violación de Finoya al fin (pág. 66), después de los chistes de cuerpo de guardia con que se obsequian Renedo y Santoyo.

Por lo demás, no puede dudarse de la ortodoxia de Urrea, y aun del recelo que le inspiraba las especulaciones filosóficas. Así lo indica este curioso pasaje:

«_Darino._--Dexa de hablar en la filosofia natural: todos los filosofos se perdieron; Dios es sobre natura. Como harás tú creer a un filosofo, que cree las cosas naturales, que Dios esté en la ostia que es carne suya y el vino sangre? No creen lo que Dios manda, syno lo que ellos pueden comprender. Saben la fisica y no saben en lo de Dios; el mayor filosofo dixo que el mundo nunca tuvo principio ni tendria fin: mira qué grande eregia! No hables de filosofos falsos, que materia tenemos entre manos de qué hablar». (Pág. 58).

[286] Hasta siete veces, salvo error, está alegado Séneca. De Ovidio hay una cita (_Art. Amat._, I, 3-5): «Que, como dice Ouidio; por arte de los remos y velas van las fustas por la mar, por arte son ligeros los carros y carretas y por arte se a de regir el amor». De Juvenal otra que parece corresponder á la sátira décima (328-329): «Y Juvenal dize: las mugeres o aman ardiendo o aborrecen mortalmente.»

[287] No sólo le imita á menudo en sus versos, sino que le cita en la _Penitencia_ (pág. 9): «Bien dize Petrarcha quel morir es un salir de presion, y que no es triste syno para los que tienen puestos los vanos cuydados en el lodo deste mundo.»

También alude á Seraphino Aquilano (pág. 58): «No sabes lo que dize Serafino, poeta aquilano? que aunque sean dos ombres de vna condicion no son de vna ventura, syno que pueden ser muy diferentes. De vn mismo arbol, de la vna rama hazen un crucifixo que todo el mundo lo adora, y del otro hazen vna horca o lo hechan en el tajo; y en un mismo campo sembrada vna misma simiente, la metad della comen los ganados y del otro se haze una ostia y viene Dios a estar en ella.»

[288] Esta imitación es á veces casi literal en el concepto y en la frase: «Salamon, que fue tan sabio, no se enamoró de vna de las gentiles, y ella le hizo ydolatrar? y Virgilio no estuuo colgado en vn cesto que lo puso su amiga vn dia que passó por allí una _procession_? Todos los papas, emperadores y reyes, gente de yglesia y del mundo, an peccado en esto más que en otro». (Pág. 55).

[289] Véanse dos ejemplos breves:

«_Darino._--Yo te beso, carta, que traes razones pensadas del gentil entendimiento de aquella que no tiene comparacion, o palabras escriptas por aquella mano blanca y delicada, o papel guardado en aquella arquilla donde tiene aquella dama el espejo y atauios sin los quales ella puede pareçer donde quiere y ninguna delante della...». (Pág. 23).

«_Angis._--O, quánto me pareçen mejor las trompetas en el campo que las músicas en la calle! mucho mejor las armas que los brocados, los quales se gastan más cauallerosamente en los campos batallando que en los destrados diziendo donayres. No han de ser los ombres todos en burlas, que se avezan a çufrir injurias, mas las más veces vestidos de fieltro y de cuero, y morir en el campo y no en la cama, lleuar la barba creçida, porque en todas las cosas que el ombre se puede apartar de parecer muger es razon que lo haga...». (Pág. 37).

[290] «Ya trayo _aconuerto_ de muerte: en la hora que acordé venir aqui, dexé todo quanto tenia sin esperança». (Pág. 14).

«Mi _aconuerto_ va luchando con mi peligro: no me puede venir cosa que ya no la tenga ensoñada» (pág. 40).

«Suele venir el _aconuerto_ de cosa que no hay alegria». (pág. 66).

«Todas tus palabras son para aconfortarme, mas no me dan _aconuerto_ quando pienso el desamor de Finoya y mi poca ventura». (Pág. 55).

«Ya trayo mis _aconuertos_ hechos. Dios nos guie: a él encomiendo esto, y venga lo que viniere» (pág. 51).

Sólo en el cuarto de estos ejemplos está usada la palabra _aconuerto_ en el sentido de «consuelo» ó «alivio», que es el que cuadra á su derivación del verbo _aconhortar_.

[291] No faltan insulsos juegos de palabras que anuncian á Feliciano de Silva, v. gr. «Porque vea más de cerca tu gentil _figura_ que me tiene _desfigurado_». (Pág. 48). «Yo contra ti no puedo ganar, porque no me queda con qué _aventurar_, y no aprouecharia ser _auenturero_, pues que soy _desuenturado_» (pág. 35).

La lengua no ofrece particularidad notable. Los aragonesismos son raros. Sólo he notado un _por tú sola_ (pág. 52).

[292] _La Penitēce Damour, en laquelle sont plusieurs Permasiōs et respōces tresutilles et prouffitables, Pour la recreatiō des Esperitz qui veullēt tascher a hōneste conuersation auec les Dames. Et les occasions que les Dames doibuēt fuyr de cōplaire par trop aux pourchatz des Hommes, et importunitez qui leur sont faictes soubz couleur de Seruice, dont elles se trouuent ou trompees, ou infames de leur Honneur, R. B._

(Al fin): Cy fine la Penitence Damour nouuellement Imprimee. Mil. D. XXXVII. En 16.º.

El único ejemplar conocido de este libro pertenece hoy á la Biblioteca Nacional de París, y procede de la de Mr. Méon, conocido colector de los _Fabliaux_ de la Edad Media.

(Vid. Foulché-Delbosc, _Revue Hispanique_, 1902, pp. 203-205).

[293] Coplas sobre la toma de Fuenterrabía, hechas por Lope Ortiz. It. «Hágase mucha alegria». D. «Á la contina os va mal». It. un villancico. It. «Pues no quereis tener paz». It. se siguen unas coplas del mismo á una señora, porque trovó una glosa sobre _Maldito sea Mahoma_. It. «Señora muy noblecida». D. «tan ligera me vencí». It. un Codicillo de amores del mismo. It. «Sepan los enamorados». D. «Y por amansar su pena». Es en 4.º Costó en Medina del Campo 3 blancas, á 23 de Noviembre de 1524.

[294] A este romance sigue un _villancico_:

Amor, quien de tus plazeres Y deleites se enamora, Á la fin cuytado llora...

y un _Romance que fizo un galan alabando a su amiga_, del cual se conoce otra lección publicada por Wolf (_Sammlung_, 276), tomada de un pliego suelto de la Biblioteca de Praga.

[295] Tomo IX de la _Antología de poetas líricos castellanos_, pp. 339-350.

El ejemplar que Salvá (_Catálogo_, t. I, p. 394) ocasionalmente describe, es, según toda probabilidad, el mismo que hoy pertenece á mi colección, y que el bibliófilo valenciano vería en Inglaterra, en la de Mr. Samuel Turner, cuyo _ex libris_ conserva.

[296] _Síguese la tragicomedia de Calisto y Melibea, nueuamente trobada y sacada de prosa en metro castellano, por Juan Sedeño, vezino y natural de Areualo..._ 4.º let. gót. 114 pp.

(Colofón): «Acabose la tragicomedia de Calisto y Melibea: impressa en Salamanca, a quinze dias del mes de deciembre, por Pedro de Castro impresor de libros. Año de mil y quinientos y quarenta años».

El ejemplar de la Biblioteca Nacional, que no es por cierto el bellísimo que perteneció á D. Agustín Durán, carece de portada y está expurgado por Fr. Alonso Cano, calificador del Santo Oficio, en Madrid 28 de julio de 1639.

En el _prólogo al lector_ se leen algunas especies curiosas, de las cuales pudiera inferirse que algo había descendido la popularidad de la _Celestina_ en 1540, si no tuviésemos tantas pruebas de lo contrario. Es probable que Sedeño exagerase las cosas para justificar de algún modo su inútil trabajo de refundición.

«Escudriñando y buscando en qué mi grosera pluma exercitar pudiese, ocurriome a la memoria la no menos sutil y artificiosa que util y provechosa tragicomedia de Calisto y Melibea. La cual como algunas veces fuese por mí leida, siempre me hallaba nuevo en ella, hallando cada vez cosas dignas de ser vistas y notadas; consideraba el gran provecho que a los que (no parando en la corteza) sacan y toman el meollo de ella se sigue. Vi asi mismo que siendo un compendio tan fructuoso, como todas las novedades aplazen más; a causa _de algunas nuevas cosas que en depravacion de las antiguas, de poco tiempo acá son salidas; de esta ya como raída y apartada de la memoria por olvido de la gente, están las públicas tiendas de los mercaderes y libreros tan solas como las secretas librerías de los sabios desamparadas; y que nadie cura de leerla_ para sacar de ella la utilidad que lícitamente podía conseguir... Muchos toman gusto en las cosas nuevas, y pocos (aunque algunos) toman sabor en las cosas antiguas; y al fin cada uno de diverso modo, y por esto, viendo que _este breve libro por su antigüedad que entre las modernas cosas tenía, a muchos era odioso y cuasi a ningun favor acepto; quise dalle favor con alguna novedad en que los lectores se deleitasen, y esto no quise que fuese adicion de algun auto como algunos han hecho..._(a). Y como esta obra estuviese del todo cumplida, y de ninguna cosa falta, no me pareció justo añadir en ella cosa alguna. Mudar la orden de su proceder, era en agravio de sus primeros autores, a quien tanta reverencia se debe. Pues considerando que todas las cosas que en metro son puestas traen a sus autores dos grandes provechos. Lo uno ser así a los oyentes como a los lectores más aceptas, y lo otro que más facilmente a la memoria de las gentes son encomendadas: aunque con trabajo de mucho tiempo me dispuse a lo hacer con determinada voluntad de no adicionar ni disminuir las sentencias y famosos dichos. I por tanto al discreto lector (a cuya correccion me someto) suplico si coplas o versos de esta mi obrilla el debido sonido no tuvieren, no por eso me culpe, pues no se sufria menos, para que la sentencia del verso de la prosa no discrepase; principalmente en obra de tanta fatiga y trabajo; antes su elocuencia emiende aquello que emienda requiere, y lo demas ampare con las alas de su prudencia y discrecion».

(a): Alude sin duda al de Traso.

Como muestra del trabajo de Sedeño, copio los primeros versos del acto primero, para que se comparen con los de Urrea:

CAL. En esto veo, Melibea, la grandeza de mi Dios cuán sublime y grande sea.

MEL. Decid, porque yo lo vea, Calisto, en qué lo veis vos.

CAL. En dar poder á natura que tan linda te hiciese y dotasse tu figura de tan alta hermosur que ninguna igual te fuese. Y a mí quisiese hacer, indigno, merced tamaña, que te alcanzase yo a ver en lugar do mi querer descubra mi pena estraña. Y para mi gran pasion juzgo yo, señora mía, ser mayor tal galardon que toda mi devocion ni cualquiera otra obra pia. Dime, si en ello has mirado, señora de mi alvedrio, quién ovo jamás hallado un cuerpo glorificado de la suerte que está el mio. Por cierto los muy gloriosos ante la viva existencia no se hallan tan graciosos, tan contentos ni gozosos como yo con tu presencia. Mas hay esta diferencia de su gloria a mi placer: que ellos gozan la apariencia de la divina excelencia sin temor de la perder; yo me alegro con recelo del tormento tan esquivo que tu ausencia y mi gran duelo dan a mí gran desconsuelo en grado muy escesivo.

MEL. Tienes este galardon por muy grande y muy crecido?

CAL. Júzgale mi corazon por tan alto y claro don cual otro jamás ha sido. Si en la gloria Dios me diese, y esto te digo en verdad, una silla en que estuviese, no pienso que lo tuviese por tanta felicidad.

[297] _Svmma de varones ilustres: en la qual se contienen muchos dichos, sentencias y grandes hazañas y cosas memorables, de Docientos y veynte y quatro famosos, ansi Emperadores, como Reyes y Capitanes, que ha auido de todas las naciones desde el principio del mundo hasta quasi en nuestros tiempos por el orden de A. B. C. y las fundaciones de muchos Reynos y Prouincias... La qual recopiló Johan Sedeño, vezino de la villa de Areualo. Año de 1551..._ En Medina del Campo, por Diego Fernandez de Cordoba. Hay otra edición de Toledo, 1590.

[298] _Siguense dos coloquios de amores y otro de bienauenturança en el qual se trata en qué consiste la bienauenturança de esta vida, nueuamente compuestos por Juan de Sedeño, vezino de Areualo. M. D. XXXVI._ Sin lugar de impresión. 16 páginas en 4.º. [299] _Catálogo de obras dramáticas impresas pero no conocidas hasta el presente... Por Don Emilio Cotarelo y Mori_, 1902, pág. 30. [300] «Juan de Sedeño published, in 1536, two prose dialogues on Love and one on Happiness. The former in a more philosophical spirit and with more terseness of manner, than belonged to the age» (t. II de la ed. de 1863, pág. 10).

[301] No existe ningún estudio especial acerca de este fecundo y desvergonzado versificador. En Usoz (_Cancionero de obras de Burlas_, pp. 237-241), en el _Romancero General_ de Durán (ns. 285, 1252, 1845), en el _Catálogo_ de Salvá (tomo I, pp. 14 y 15) y sobre todo en el tomo IV del _Ensayo_ de Gallardo (pp. 42 á 59, 1406 á 1422), se encuentran varias piezas poéticas suyas y noticias bibliográficas de otras. Dos de sus pliegos góticos fueron reproducidos en facsímile por D. José Sancho Rayón.

[302] _Aquí comiençan vnas coplas de las comadres. Fechas a ciertas comadres no tocando en las buenas: saluo de las malas y d' sus lenguas y hablas malas, y de sus afeytes y sus azeytes y blanduras; z de sus trajes z otros sus tratos, Fechas por Rodrigo de Reynosa_ (Facsímile de Sancho Rayón). El original que sirvió para ella pertenece á la inestimable colección de pliegos góticos que posee la Biblioteca Nacional, procedentes de la de Campo Alanje.

[303] _Gracioso razonamiento, en que se introducen dos rufianes, el vno preguntando, el otro respondiendo en germanía, de sus vidas z arte de vivir: quando viene vn alguacil; los quales como le vieron, fueron huyendo, z no pararon fasta el burdel a casa de sus amigas: la vna de las quales estaua riñendo con vn pastor, sobre quel se quexaua que le auia hurtado los dineros de la bolsa. Y viendo ella su rufian hazese muerta, y el se haze fieros, y dize al pastor que se confiese, el qual haziendo asi, acaua._ Reproduje este _Razonamiento_ en el _Ensayo_ de Gallardo (t. IV, cols. 1418-1422), excepto las seis últimas estrofas (_confesión del pastor_), que no me atreví á incluir por estar llena de horribles obscenidades.

[304] _Comiença vn razonamiento por coplas, en que se cōtrahace la germanía z fieros de los rufianes z las mugeres del partido, z de vn rufian llamado Cortauiento y ella Catalina torres altas, con otras dos maneras de romance y la Chinigala. Fechas por Rodrigo de Reinosa_ (n.º 4487 de Gallardo). Otras composiciones de muy diverso estilo tiene Rodrigo de Reinosa, feliz imitador de Juan del Enzina en la poesía pastoril y aun en la lírica popular de asunto religioso. Pero no me incumbe tratar de ellas aquí, reservando para otro lugar el estudio de este peregrino poeta, que acaso fué oriundo de la villa montañesa de su apellido, pues no hay otro pueblo homónimo en España.

[305] Incidentalmente fué imitada la _Celestina_ en otros pliegos sueltos que relatan fierezas y desgarros de jaques y rufianes, pero tienen menos curiosidad que los de Rodrigo de Reinosa. Un solo rasgo de la tragicomedia, el ditirambo que pronuncia Celestina en el acto IX, escandecida por el mosto de Luque ó de Munviedro, fué origen de una serie de _Villancicos muy graciosos de unas comadres muy amigas del vino_. Tienen verdadera gracia, y en Gallardo (t. I, n.º 1272) pueden leerse. Uno de ellos tiene por tema inicial una frase de la vieja dipsómana:

La letra dice que beban Tres veces a la comida; Mas debe estar corrompida...

«_Pármeno._--Madre, pues tres vezes dizen que es bueno e honesto todos los que escriuieron.

«_Celest._--Hijos, estará corrupta la letra, por treze tres.»

[306] Véase el interesante estudio, con extractos copiosos, que de estos sermones, los cuales se conservan manuscritos en la Biblioteca de la Catedral de Valencia, ha publicado su digno archivero D. Roque Chabás en la _Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos_, tercera serie, tomos VI, VII, VIII y IX (1902 y 1903). Conviene advertir que muchas de las cosas que San Vicente dice sobre los vicios y escándalos que afligieron á la cristiandad durante el largo cisma de Occidente son de aplicación general y no circunscrita á Valencia, pero otras tienen un carácter local muy marcado.

[307] _Spill o Libre de les Dones. Per Mestre Jacme Roig. Edición crítica con las variantes de todas las publicadas y las del Ms. de la Vaticana, prólogo, estudios y comentarios por D. Roque Chabás._ Barcelona y Madrid, 1905. (Forma parte de la _Biblioteca Hispánica_).

[308] _Poesías de Francisco de Sá de Miranda_ (ed. de D.^a Carolina Michaëlis), Halle, Niemeyer, 1885, pág. 250.

[309] En el _romance heroico_ que acompaña á su _Oratio luculenta de laudibus Valentiae_, recogido luego en el _Cancionero General_.

[310] _De Sermone_, lib. III, pág. 1651 de las obras de Pontano en la edición de Basilea.

[311] «_Senex praeterit, octogenarius, cantitans amore insaniens..._» (En el diálogo _Antonius_, fol. 36 vto. del tercer tomo de la edición de Florencia por los herederos de Felipe Iunta, 1520). Sospechamos que se trata de la misma persona que en el pasaje anterior.

[312] En el mismo diálogo _Antonius_ (fol. 65 vto.) hace decir Pontano á su mujer: «_Maritus meus amat ancillulas si quas facie liberali vidit, sectatur ingenuas puellas. Anno superiore Tarenti cum esset, congnovit non unam, anno ante in Hetruria cum Gaditanula deprehensus fuit. Iocatur etiam domi cum Æthiopissis, nec pati possum eius intemperantiam_». Tales costumbres no autorizan á nadie para convertirse en censor de las ajenas, pero Pontano, aunque fiel servidor de la dinastía aragonesa, había dado en la manía de atribuir todos los males del reino á su trato con los catalanes y demás españoles: el uso del puñal, las blasfemias y juramentos, la prostitución y todo género de horrores. Así lo dice en el mismo diálogo _Antonius_ (p. 33): «_Ideoque innocentissimus olim populus dum à Catalonia reliquaque Hispania comportandis gaudet mercibus, dum gentis eius mores admiratur ac probat, factus est inquinatissimus_».

[313] _Valentine in Hispania citeriore aedes quaedam sacrae, Vestaliamque monasterio ita quidem patent amatoribus, ut instar lupanariorum sint._ (En el tratado _De immanitate_, tomo II de la referida edición florentina, fol. 217 vto.) Esta escandalosa noticia puede ponerse en cuarentena respecto de la época en que escribía Pontano, pero de tiempos anteriores hay documentos que, desgraciadamente, la confirman. Véase una carta de los Jurados de Valencia á 5 de septiembre de 1414 sobre el monasterio de San Julián extramuros, que estaba fet _spluga e niu de vicis e peccats_ (Carboneres, _La Mancebía en Valencia_, 1876, pág. 57). Cf. Danvila (D. Francisco). _El robo de la judería de Valencia en 1391_, tomo VIII del _Boletín de la Academia de la Historia_, pp. 370 y 387. En una visita eclesiástica del monasterio de Bernardas de la Zaidia de Valencia del año 1440 (Archivo Histórico Nacional) se manda por el Visitador que ninguna religiosa lleve «_manteta, mantonet, paternostres daur ni de coral... que no s'pelen las celles, los polsos, ni vajen pintades, ço est, de blanquet, argent e color e di ferse luors en la cara_ (_Revista de Archivos_, 3.ª época, tomo VIII, página 293).